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lunes, 9 de septiembre de 2013

"MÍA STELLA", EL BLOG OFICIAL DE LA SAGA DE "CON EL CORAZÓN ROTO"

Hola a todos.
Lo prometido es deuda. Aquí tenéis la noticia que pensaba daros.
Creo que algunos ya lo saben.
Olivia, Dillon, Tyler, Sean...Todos los personajes de mi novela Con el corazón roto ya tienen un blog oficial. Se llama Mía Stella. 
Hace unos pocos días, Tamara Villanueva, del blog "El arte de las palabras", otorgó a este blog, que apenas tenía cinco entradas y llevaba un mes inactivo, un premio. Es éste premio:


¡No me lo esperaba! Me enteré porque entré en el blog de chiripa. 
Entonces, supe que este blog debía de tener vida. Y yo era la encargada de dársela. 
Hacía tiempo que había decidido que "Mía Stella" fuera el blog oficial de la saga de la familia Farrell. La llamo así porque así es como se apellidan Sarah (la madre de Olivia, la protagonista de Con el corazón roto) y Brighid (la madre de Estelle, la protagonista de Mía stella). Brighid y Sarah Farrell...
Subiré a este blog información acerca de las historias. Información acerca de los personajes de la misma... Borradores...Porque esta historia tiene varios borradores. No terminaba de gustarme uno y escribía otro. 
La tenía algo abandonada, pero nunca olvidada. No sabía qué hacer con ella. Quería publicarla. Pero el miedo me lo impide. Miedo al fracaso...Miedo a que no guste. Miedo, en general. 
Creo que este premio es como una especie de señal que me indica que no he de olvidarme ni de Olivia ni de Estelle. Aunque sea poco a poco. 
Si queréis conocer más información sobre ellas y las personas que las rodean (padres, hermanos, etc.) podéis pasaros por este link:


De momento, sólo tiene ocho entradas. La última entrada pertenece a un cuento que fue el germen de mi novela Un amor prohibido. 
Lo podéis leer en este link:


Y si queréis descubrir el verdadero "Arte de las palabras" de la mano de Tamara Villanueva, os aconsejo que os paséis por este link y no os arrepentiréis:


Tamara os espera con los brazos abiertos. Y yo también os espero con los brazos abiertos por "Mía Stella". 

 Así es como imagino a Estelle y a Freddie, los protagonistas de Mía Stella. 
Ellos también os esperan con los brazos abiertos. 

domingo, 3 de febrero de 2013

DANIELLE GARCÍA

Hola a todos.
Hoy vamos a seguir conociendo a más personajes de mi novela Con el corazón roto. Hoy, le toca el turno a Danielle García.
Danielle es la esposa de Jack Mackenzie.
¿Podemos decir que Danielle es la rival de Olivia?
Ella y Jack se casaron hace varios años. Su matrimonio fue mal prácticamente desde el primer día. Sus personalidades no podían ser más antagónicas. Danielle es refinada. Jack es bastante rudo. Poco a poco, se fueron distanciando.
Danielle es la hija ilegítima de una joven mexicana de buena familia. Nunca supo quién fue su verdadero padre. Sus abuelos la repudiaron por su condición de bastarda. Durante años, no quisieron saber nada de ella. Danielle se educó en un internado en México. Su madre murió cuando ella era tan sólo una adolescente. Luego, sus abuelos se interesaron en saber de ella. La invitaron a pasar una temporada en el rancho que habían adquirido en San Ezequiel.
Es el nombre que tenía antes Streetman. Antes de que Texas pasara a ser de Estados Unidos. Texas fue territorio mexicano. Espero haber recreado bien esa época.
En San Ezequiel, Danielle conoció a Jack. La atracción entre ellos fue inmediata. Y no tardaron mucho tiempo en casarse.
Pero el matrimonio se encuentra en fase terminal. El amor que pareció que existió una vez entre ambos ha desaparecido. Cuando creé a Danielle, no quise convertirla en una arpía. Se trata de una joven de carácter más bien agradable y sencillo. Es fácil llevarse bien con ella porque es amable y atenta. Sin embargo, Danielle también guarda sus propios secretos. Ni siquiera Jack los conoce. Además, Marty guarda un secreto acerca de su relación con Danielle. De todos los vecinos, es el que mejor se ha portado con ella. Manteniendo una relación muy estrecha y cercana. ¿Qué interés tiene Marty en Danielle?
Olivia no quiere hacerle daño a Danielle. Siempre ha sido muy buena con ella. Su amor por Jack le está haciendo daño a una buena mujer. No quise que Danielle fuera la mala. Quería alejarme de ese cliché. No veía esta historia como un enfrentamiento entre dos mujeres, una buena y otra mala.
Danielle no es perfecta. Pero tiene un buen fondo y un buen corazón.
Al imaginarme a Danielle, le puse los rasgos de la actriz Silvia Alonso, que da vida a Almudena en Tierra de lobos.
Es tan hermosa como Danielle. Y tiene el cabello castaño, como Danielle. Además, es una joven de buenos sentimientos. Tan refinada como Danielle...Juzgad vosotros mismos si Silvia podría ser una buena Danielle.

viernes, 1 de febrero de 2013

ETHAN BECKHAM

Hola a todos.
Vamos a seguir conociendo a más personajes de Con el corazón roto.
Hoy le toca el turno a Ethan Beckham.
Ethan es el hermano mayor de Freddie. Si Freddie es sensible, tímido y encantador, Ethan es todo lo contrario. Es solitario. Algo tosco en sus ademanes...Desde siempre, supo que era el hijo ilegítimo de Sean O' Hara. Eso le ha marcado de por vida. Rechaza tener contacto con su padre y con sus hermanastros. No aprueba las visitas que hace Freddie a La Isaura, el pequeño rancho de Sean. Tampoco aprueba la relación que mantiene el joven con Olivia, su hermanastra.
A pesar de las apariencias, no es un joven rencoroso. Pero ha sufrido mucho. Le duele saber que los vecinos le critican debido a su origen. Es independiente y algo testarudo. Pero con un buen corazón... Desea prosperar en la vida. De su madre Dawn ha heredado su carácter trabajador. Quiere que Freddie sea feliz. Y sabe que no va a ser feliz siendo sacerdote. No entiende el porqué su madre quiere que entre en un seminario si no tiene vocación religiosa.
La vida de Ethan ha sido dura. Ha tenido que trabajar duro para salir adelante. Es algo desapegado con la gente que le rodea. Incluso, con su propia madre y con su hermano menor. Quiere a Freddie, pero no sabe cómo demostrarle su cariño. Siempre ha sido algo rudo. Eso no le ha importado mucho.
En la vida de Ethan aparece una joven que la volverá del revés.
Lucía Parrado es el polo opuesto a Ethan. Es la hija de un próspero ranchero mexicano. Su relación con Ethan está condenada desde el primer momento. Ethan es gringo y, además, bastardo. Ethan quiere ser realista. No existe un futuro para él y para Lucía. Pero sabe que tiene que luchar por ella. Porque la ama.
¿Triunfará el amor entre Ethan y Lucía? ¿O, por el contrario, se verá abocado al fracaso por culpa de los convencionalismos? ¡Sólo hay una forma de saberlo!
Así es como me imagino yo a Ethan.
 Tiene el rostro de Jude Law en Cold Mountain.
¿Qué opináis vosotras?
Inman, creo yo, tiene un carácter bastante parecido al de Ethan. Los dos son luchadores y tenaces. Pero... Creo que Inman es un poco más romántico que Ethan. ¿No creéis?

miércoles, 30 de enero de 2013

FREDDIE BECKHAM

Hola a todos.
En el día de hoy, vamos a seguir conociendo a los personajes de Con el corazón roto.
Hoy, le toca el turno a un personaje que es muy especial para mí.
Se trata de Frederick Beckham, Freddie para los amigos.
Freddie es el hermano menor de Olivia, la protagonista. Es un muchacho que no encaja nada con el estilo de vida del Salvaje Oeste. Es un joven tranquilo y sencillo. De carácter tímido e introvertido...Detesta cualquier forma de violencia. Sólo desea vivir en paz con su conciencia.
Es el hijo que el padre de Olivia, Sean, tiene con Dawn Beckham, una mujer del pueblo, mientras estuvo casado con la madre de Olivia, Sarah.
Desde siempre, Freddie ha vivido marcado por el estigma de ser un hijo ilegítimo. Vive con su madre y con su hermano mayor, Ethan (hijo también de Sean). Ha pasado toda su vida trabajando.
El Padre Blasco, el sacerdote del pueblo, se ha hecho cargo de su educación. Dawn quiere que sea sacerdote porque piensa que así purgará los pecados que ella y Sean cometieron.
Al contrario que su hermano, que parece huir de los O' Hara, Freddie mantiene una buena relación con su hermanastra Olivia. Ella hace las veces de confidente y de consejera con Freddie. Están muy unidos. Son uña y carne.
Es un buen amigo de Tracy  y Abigail Wallace, las hijas de adinerado ranchero. Se siente mal porque no puede ayudar a Tracy en su enfermedad. Entonces, Abby le pide que corteje a su hermana porque sólo cuando está con él Tracy se siente mejor. Freddie accede sólo por ayudar a su amiga. Sin embargo, y esto es lo nuevo, otra mujer aparecerá en la vida del muchacho y se enamorará perdidamente de ella.
 Éste es Freddie.
Tiene el rostro de Domhnall Gleeson, el actor que da vida a Levin en la nueva versión de Ana Karenina. Rubio, de ojos claro, de expresión entre serena y atormentada...¡Podría ser Freddie!
Además, Freddie tiene su propia historia en la siguiente parte, en Mía Stella, donde viaja a Calcuta y la casualidad hace que se reencuentre con su hermana y conozca a la preciosa prima de ésta, Estelle. Una chica que es el polo opuesto a las dos mujeres que han marcado su vida. Y...¡Mejor me callo para no estropear la magia!
 Así es como me imagino yo a Freddie y a Estelle en Mía Stella. ¿Verdad que hacen buena pareja?
Yo espero que Mía Stella vea más adelante la luz. De momento, voy a centrarme en la historia de Olivia. Creo que no va a dejar indiferente a nadie. O eso espero.
¡Hasta mañana!

martes, 29 de enero de 2013

TRACY WALLACE

Hola a todos.
Después del terrible bajón que tuve ayer en el que pensé en tirar la toalla y mandarlo todo al Infierno, tuve una charla con alguien muy especial que me hizo ver que estaba a punto de cometer un error terrible del que me arrepentiría siempre.
Por eso, quiero decir que todos mis blogs VAN A SEGUIR ABIERTOS. Sé que no dije en ningún momento que iba a cerrarlos, pero lo llegué a pensar. Me sentía muy mal ayer. No sé porqué. El miedo al fracaso tras anunciar que pensaba publicar a lo largo de esta semana (si llego a entenderme con Amazon) pudo conmigo. La novela verá la luz, si puede ser esta semana. Yo creo que va a poder ser. Espero que Amazon y yo lleguemos a entendernos.
Os voy a presentar a otro personaje de Con el corazón roto. Ya sabéis que he dividido esta historia en varias partes porque tenía demasiadas páginas. Irán viendo la luz a lo largo de este año.
La primera parte se llama Un amor imposible.
El personaje que quiero presentaros es secundario. Se llama Tracy Wallace. Tracy es una joven que vive con su padre, un adinerado ranchero, y con su hermana mayor Abigail, Abby, en un rancho llamado La Rabia. En el pasado, fue una chica alegre y llena de vida. Pero empieza a padecer una extraña enfermedad que le hace oír voces y vuelve su comportamiento mucho más violento. Ignorada por su padre, que piensa en meterla en un manicomio, Tracy sólo cuenta con el cariño de su hermana Abby, que la protege, y con la amistad de Freddie, el hermanastro de nuestra protagonista, Olivia. Tracy empieza a mirar a Freddie con otros ojos y Abby se da cuenta, por lo que le pide al muchacho que corteje a su hermana sólo para hacerla feliz. Tracy ignora que sus sentimientos por Freddie no son compartidos por éste. Y...Bueno...¡Tendréis que leerla para saber qué pasa!
Cuando imaginé a Tracy, le puse el rostro de Nicole Kidman. Cuando la vi en Cold Mountain mientras escribía Con el corazón roto, pensé que estaba viendo a Tracy reflejada. La belleza serena de Ida es idéntica a la belleza de Tracy. El rostro atormentado de Ida cuando se enfrenta a una situación que escapa a su entendimiento (la muerte de su padre, la guerra) bien podría ser el rostro de Tracy cuando lucha contra los demonios que la atormentan.
Juzgad si Nicole Kidman sería una buena Tracy Wallace.

lunes, 28 de enero de 2013

ESTA SEMANA, SI DIOS QUIERE...

Hola a todos.
Llevo todo el fin de semana sin dar señales de vida en este blog. Lo lamento. Estoy trabajando a ocho manos, como las arañas. Me favorece el insomnio que sufro desde hace algunos días. Pero el motivo es bueno.
A lo largo de esta semana, si Dios quiere y consigo aclararme con Amazon, ¡Con el corazón roto saldrá a la venta en Amazon!
He decidido no cometer la burrada de publicar todo a la vez. Lo he dividido en varias partes. Para hacerle la cata, como al arroz, como se dice por esta zona.
La primera parte verá la luz esta semana, si Dios quiere y consigo aclararme con Amazon, que ya me han avisado de que no va a ser fácil.
Esta primera parte arranca en el año 1846. Voy a publicarla usando el seudónimo de Lirio Rojo, en vez de mi nombre real. Le he puesto el título de Un amor imposible. Consta de una trescienta quince páginas, más o menos. La primera parte de Con el corazón roto se llama Seremos testigos de la historia de amor imposible entre Olivia O' Hara, una joven católica de origen irlandés tan terca como hermosa, y Jack Mackenzie, un rudo vaquero infelizmente casado. El marco es un pueblo situado en el Texas recién anexionado a los Estados Unidos. Además de a Jack y a Olivia, conoceremos a otros personajes que guardan relación con la pareja, como el padre de Olivia, los hermanastros de ésta y la esposa de Jack, entre otros. Tiene muchos personajes, de acuerdo. Pero quise que cada uno tuviera una historia que contar y he procurado que no sean sólo mera comparsa. Que quisieran, como leí una vez, aunque fuera un vaso de agua, vamos.
Confieso que el insomnio me viene de los nervios que me comen. Tengo la sensación de salir corriendo. Estoy volando sin alas y no creo ver la red esperándome en el suelo. Soy consciente de que puedo fracasar. Mi novela, aunque sea romántica y transcurre en el Salvaje Oeste, no tiene acción que digamos. Hablo, más bien, de sentimientos. De lo que alberga cada persona en su interior. De lo que piensa y de lo que siente. De sus miedos, de sus contradicciones, de su sufrimiento íntimo. Soy consciente de que el camino es muy difícil. Pero me digo a mí misma que puedo hacerlo. ¡PUEDO HACERLO Y LO HARÉ!
Porque tengo muchísima fe en esta historia. Porque estoy contenta con los personajes que he creado. Porque quise contar una historia de amor, pero quise contarla a mi manera y escogiendo una vertiente del amor. Porque estoy muy satisfecha de cómo ha quedado. Porque es como un hijo para mí.
Querida Aglaia, tienes toda mi admiración. Hace cosa de una semana o más, escribiste una entrada en tu blog Entre letras: Pluma y Pergamino (recomiendo a todo el mundo que se pase por allí, además, Aglaia está de celebración porque ha llegado a la friolera de ¡100 seguidores en dos meses!). Estás pensando en publicar una novela distinta a En busca de un hogar. Una comedia romántica actual, lo que se conoce como chic-lit. Bueno, yo te aconsejo desde aquí que lo intentes. No tengas miedo. Lo conseguiste con En busca de un hogar. El conde de Arlington se ha convertido en mi amor platónico. Y no miento. Me gustan los caballeros auténticos, que sean cultos y tranquilos. Que sean normales y no vivan amargados por el pasado. Después de leer La inquilina de Wildfell Hall, me he desengañado de los libertinos. Nunca cambian. Helen lo intentó con Arthur y no lo consiguió. Me quedo con Robert.
Por eso, querida Aglaia, inténtalo. No te cierres en banda. Deja fluir el genio. Prueba con un género nuevo. ¡Mira a Lisa Kleypas! Es una grandísima autora de novela romántica histórica. Pero probó suerte con el género actual y está teniendo un éxito aún mayor. Por eso te digo que ¿por qué no lo intentas? ¡Podrías llevarte una sorpresa!
A ti, Aglaia, a mi querida Anna, a Rae, a Dulce, a Laidy, a Ricky, a Wen, a Raquel y a todos vosotros que estáis ahí leyendo y comentando, sólo quería deciros: Gracias por todo. Sin vosotros, esta historia nunca habría visto la luz. Nunca habría tenido el valor de publicarla.
Ahora, me lanzo a la aventura sin saber lo que me espera.
Pero quiero deciros que no me arrepiento de nada.
¡Un fuerte abrazo a todos vosotros! ¡Que ya sois 72! ¡Mil gracias de corazón!

martes, 8 de enero de 2013

NECESITO VUESTRA AYUDA

No os asustéis por el título de la entrada. Es sólo ayuda porque tengo muchas dudas de escritora que va a publicar su obra.
Como vosotros recordaréis, hace unas semanas tomé la decisión de publicar mi novela Con el corazón roto.
Esta novela la empecé a subir poco a poco (capítulos demasiado cortos y muchas entradas en el mismo día) sin muchas esperanzas a este blog. Estamos acostumbrados a leer novelas románticas que transcurren en el Lejano Oeste, pero que tengan como protagonistas a la dama fuerte y hermosa y al apuesto y duro forajido que es, en realidad, un riquísimo ranchero y está en una misión de incógnito como cazarrecompensas. Pero, ¿una histoira de amor imposible en un lugar como el Salvaje Oeste en el que no hay acción trepidante, ni duelos y poquísimos tiroteos que aparecen como de pasada porque no me interesa contar una historia de tiroteos y de forajidos, sino una historia en la que priman más las emociones y los sentimientos? ¿Quién la iba a leer?
Pero ha habido gente que SÍ que la ha leído y SÍ ha hecho comentarios diciendo que le gusta. Anna, cada vez que pienso en Jack, me acuerdo de ti porque te enamoraste un poco de él.
Cuando decidí publicar Con el corazón roto, nunca os agradeceré lo suficiente todos los ánimos que habéis dado. Estos ánimos son, sin duda, el empujón que tanto necesitaba para lanzarme de lleno con esta historia.
Seré sincera con vosotros.
Con el corazón roto no es todo lo que habéis visto aquí escrito. Hay todavia más. Está guardado en archivos de Word. Está escrito en libretas grandes y en libretas pequeñas. Está escrito, además, en hojas sueltas. Calculo que, más o menos, Con el corazón roto tendrá unas 600 páginas. No estoy exagerando. Quizás tenga un poco más.
Y es, ahora, que estoy en plena fase de corrección, cuando me entran las dudas. No sobre la novela...Que conste. Me hallo añadiendo cosas que considero que son importantes. Corrigiendo gazapos. Intentando que cada personaje tenga su propia dimensión y que no estén ahí haciendo de comparsa.
Mis dudas no son sobre si publico o no publico la historia.
Esa decisión la tomé hace algún tiempo y gracias a vosotros.
Por supuesto que voy a publicar Con el corazón roto.
Creo que merece una oportunidad. No sé si tendrá éxito o si me daré el tortazo de mi vida. No sé si gustará o no gustará a los lectores. Yo la he escrito con todo el cariño del mundo. Estoy muy volcada en ella. Y estoy muy contenta con los personajes que he creado. Quizás no sea una "best-seller", pero es como mi niño y lo quiero muchísimo.
El problema viene ahora.
¿Qué hago?
¿La envío a una editorial convencional?
¿O, mejor, corro el riesgo de autopublicarla?
En ese caso, ¿la tendría que dividir en dos partes?
¿Por cual editorial online tiro? ¿Por Lulu? ¿Por Bubok? ¿Por Obrapropia? No sé si tendría que pagar algo por publicar en esos sitios. No está mi economía como para tirar cohetes. ¿Y qué me decís de Amazon?
Al principio, pensé en Amazon, pero hay más sitios y tengo que sopesar todas las opciones antes de decantarme por una.
Sé que la decisión final es mía. Eso lo tengo más que asumido. Pero siempre es bueno conocer más opiniones. Pedir consejo. Que nunca está de más pedir consejo cuando uno no sabe qué hacer ni por dónde tirar. Y, ahora mismo, tengo la cabeza hecha un lío. De ahí esta entrada.
Os agradecería de todo corazón vuestros consejos.
Un abrazo a todos.
¡Hasta mañana!
Por cierto...¡Ya somos 65! ¡Mil gracias a todos!

sábado, 22 de diciembre de 2012

LO ESTOY HACIENDO

Me he lanzado de cabeza. Voy a subir en las próximas semanas a Amazon mi novela "Con el corazón roto". Le iré añadiendo algunas escenas para que otras no cojeen. Introduciré algunos cambios, no en la historia de Jack y Olivia, sino en una de las historias secundarias, la de Freddie, el hermanastro de Olivia, que se convertirá en vértice de un triángulo amoroso. Algunas cosas que pensaban que irían bien las he tenido que quitar. Son cosas que todavía no había subido al blog. La novela quería hacerla más larga, con un viaje de Olivia a Sacramento a buscar oro, pero he decidido suprimir esa parte y hacerla un poco más corta para no meter tanta paja en medio, como se suele decir. 
También, aviso para navegantes, iré borrando las entradas que he hecho con esta novela. Lo siento de corazón. Pero no tengo más remedio que hacerlo.
En los próximos días, veréis cómo el número de entradas de "Con el corazón roto" irá disminuyendo. Y en algunos casos, veréis entradas que han sido borradas. Pido perdón nuevamente.
Os agradezco, de corazón, vuestras palabras de ánimo. Estoy muy ilusionada con esta historia.
Ya os contaré, más adelante, algunos detalles de ésta.
Espero que, para el año que viene, pueda subir esta historia a Amazon.
Aprovecho para hacer un poco de publicidad, que nunca está de más. Si os gustan las historias del Oeste y os gustan también las historias de amores imposibles y atormentados, os gustará "Con el corazón roto". Aires románticos en el Oeste más salvaje.
Os enamorará el personaje de Freddie, próximo protagonista de mi novela "Mía Stella", en proceso de revisión.
Desde aquí, animo a todas vosotras, empezando por Rae, Aglaia y Luciana, y siguiendo por Raquel, Dulce, Anna, Celeste, Laidy Turquesa, Wen, Vidinala y las demás, que os déis un paseo por el Club de Fans de Miles Parker. Os estará esperando con los brazos abiertos a todas vosotras.
¡Aprovechad para conocerle ahora que se ha visto que la profecía maya es, como suelo decir, más falsa que una moneda de tres euros!
Hoy se celebra el sorteo de Navidad. Un día cargado de emociones y de nervios. Yo tengo mis décimos guardados y estoy pendiente de saber si me quedo como estoy, si me tocará la pedrea o si tendré suerte. Pero he querido celebrar este día de una manera un poco especial.
Lo descubreréis en mi blog "Mi otro blog". Os dejo el link para lo leáis. Descubriréis algunas cosas interesantes sobre el Sorteo.
http://blogdeepoca.blogspot.com.es/2012/12/sabias-que_22.html
¡Hasta mañana!

domingo, 27 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 158

Jack tuvo que guardar reposo durante varios días.
Fue idea de Danielle llevárselo a casa.
-Yo lo cuidaré-le aseguró al doctor Castro.
Y eso fue lo que hizo durante aquellas dos semanas. Se encargaba personalmente de hacerle las curas. Le preparó sus comidas favoritas. Incluso se empeñó la primera noche en dormir en el sofá.
-¡No, por Dios!-le pidió Jack-No hagas eso. Tú tienes que descansar en tu cama. Trabajas demasiado en casa. Y, encima, te doy demasiado trabajo.
Danielle accedió. Procuró no rozar demasiado a Jack mientras dormía. Al menos, no le dio ningún acceso de fiebre.
Olivia iba a visitarle.
Pero sus visitas duraban escasos minutos.
Siempre ponía alguna excusa. Tenía mucho trabajo que hacer en uno de los ranchos. O había prometido ir a ver a Kimberly. O a cualquiera de sus hermanos.
Le dolía ver la manera en la que Danielle besaba la frente de Jack. Lo hacía de un modo que le parecía a Olivia posesivo.
Se marchaba furiosa de aquella casa. Se culpaba así misma de todo lo que estaba pasando. Jack se cayó por mi culpa, pensaba. Y él, mientras, deseaba poder levantarse de la cama. Ir tras ella. Decirle que sólo la quería a ella. Pero no podía.
Veía el cabello de Olivia oculto tras el sombrero de ala ancha.
La veía alejarse de su lado. Y él no podía hacer nada para remediarlo. También Jack estaba viviendo su propio calvario.
Porque Danielle se estaba desviviendo por cuidarlo. Danielle era la que velaba su sueño. Danielle era la que lo tenía que ayudar a lavarse porque no podía hacerlo durante los primeros días.
Danielle estuvo presente cuando el doctor Castro le quitó los puntos. Le quedaría una cicatriz en la frente. Pero los puntos habían cicatrizado bien. Felicitó a Danielle por lo que él consideraba un trabajo bien hecho. Durante aquellos días, Jack recibió muchas visitas. La que más le angustió fue la que le hizo Marty.
-Danielle es la mejor esposa que un hombre puede tener-afirmó-Se nota que te cuida bien. Estarás contento con la suerte que tiene.
Hablaba con segundas intenciones y Jack lo notó.
¿Por qué no se largaba y le dejaba tranquilo?
-¿A qué has venido, viejo?-le preguntó-¿Has venido a torturarme?
-No digas eso, Mackenzie-respondió Marty, haciéndose el inocente-He venido a verte. Me he enterado de que el cabrón de "Satán" te tiró al suelo. Y que fue Olivia la que te encontró.
-¿Qué estás insinuando?
-Yo no estoy insinuando nada. Tienes mucha suerte con las mujeres. Tienes una esposa que cuida de ti. Y tienes también a Olivia, que también cuida de ti.
De haber podido, Jack habría echado a Marty de su casa a patadas. Pero aún no estaba del todo recuperado.
-¡Fuera de mi casa!-le ordenó.
Marty se echó a reír.
Pero la situación no le hacía ni pizca de gracia. Porque no iba a permitir que Jack le hiciese daño a Danielle.
Saludó a la mujer cuando la vio tendiendo la ropa y ella le sonrió. Tenía la misma sonrisa que la madre de Marty, pensó él. Jamás se lo diría. No tenía ningún derecho a decirle la verdad.
-¿Por qué no te quedas un rato más?-le pidió Danielle-Me gusta hablar contigo.
-No hablamos mucho-se lamentó Marty.
-¡Pues, por eso mismo! ¡Quédate!
Marty sintió cómo se le hacía un nudo en la garganta. Desde luego, él no era mejor que Sean O' Hara. Los ojos de su hija brillaron al posarse sobre los suyos. Marty apretó los puños sintiendo unas ganas terribles de abrazarla, de decirle que él era su padre y que la quería muchísimo.

¿Qué puedo hacer?, se preguntó Lily.
Se miró en el espejo. Llevaba suelto su cabello rojo. Cogió un cepillo y empezó a pasárselo por el pelo.
Desde hacía días, no veía a Lince Veloz. Tampoco sabían nada de él sus padres. Empezaba a temerse lo peor. A lo mejor...El "sheriff"...
Dejó el cepillo encima del tocador.
Empezó a pasearse de un lado a otro de la habitación.
No debía de ponerse nerviosa, se dijo. Lince Veloz estaría bien. Sabía cuidar de sí mismo. Lo había demostrado en otras ocasiones. Pero no podía olvidar que estaba siendo buscado. Había sido miembro de la banda de Pecos Kid. Había violado la ley en muchas ocasiones. Podía ir a la cárcelo. O podía acabar de otra forma mucho más cruel. Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas que rechazó.
Estará bien, se dijo así misma.
Pensó en su madre, en Aldana. El pueblo de su padre la miraba con desconfianza por ser una inglesa de piel blanca y cabellos rojos. Como lo soy yo, pensó Lily.
Al morir Aldana, su cabello había perdido todo el brillo que la había caracterizado en vida.
Lily odió el color de su pelo. Odió el color de su piel. Y se odió así  misma. Miró su habitación.
Se sobresaltó al escuchar lo que parecía que era el aullido de un coyote.
Se aproximó corriendo a la ventana. Su corazón latía a una velocidad endemoniada. Es él, pensó. Salió corriendo de su habitación. Bajó la escalera saltando los escalones. Salió al porche.
Miró por todas partes. Entonces, lo vio. Estaba junto al establo.

viernes, 25 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 157

Danielle estaba fregando el suelo de su casa. De pronto, oyó el sonido de los cascos de unos caballos que se acercaban. No hizo mucho caso. Hasta que alguien empezó a golpear con insistencia la puerta.
-¡Danielle!-oyó que gritaba alguien.
Ella se puso de pie de un salto. Fue corriendo a abrir la puerta. Era "EL BIZCO".
-¡Ve corriendo al consultorio!-le ordenó el hombre.
-¿Por qué?-inquirió Danielle-¿Qué ha pasado?
-Se trata de Jack. El muy imbécil ha montado a "Satán". Y ese jodido caballo, con su maldito genio...Lo ha tirado al suelo.
Danielle se santiguó y murmuró algo en español. Ni siquiera se molestó en quitarse el delantal. Montó de un salto a la grupa del caballo en el que iba montado "EL BIZCO".
-Llévame al consultorio-le pidió-Necesito ver a mi marido.

Mientras tanto, Olivia no se separaba del lado de Jack. Sus ojos se clavaron en los ojos del hombre mientras el doctor Castro lo examinaba.
-Debería de darle las gracias a esta señorita, Mackenzie-le sonrió el médico a Jack.
Éste quiso devolverle la sonrisa. Pero le dolía horrores la cabeza. Se preguntaba si la presencia de Olivia en el consultorio era un sueño.
-Le ha detenido la hemorragia-observó el doctor Castro-Un buen trabajo, sí, señor.
-Yo...-Olivia se sintió cohibida.
-Este hombre ha tenido mucha suerte de que lo encontraras-le aseguró el doctor Castro-Hay que coserle la frente. Tiene una buena brecha.
En aquel momento, Danielle entró como una tromba en el consultorio del doctor Castro.
-¡Jack!-le llamó.
Por suerte, no se fijó en Olivia. Ésta se puso tensa al ver aparecer a Danielle.
-¡Por el amor de Dios, Jack!-exclamó en español-¿Cómo demonios te has caído de ese maldito caballo?
Jack entendía lo que Danielle quería decirle. Eran muchos años de convivencia.
-Lo importante ahora es que estoy bien-la tranquilizó en un español imperfecto, pero que dejó asombrada a Olivia.
Danielle llenó de besos el rostro de Jack. Lo besó de lleno en la boca.
-Déjelo respirar, Danielle-intervino el doctor Castro-Lo mejor que puede hacer es esperar fuera.
Entonces, Danielle se fijó en que había alguien más en el consultorio. Era Olivia, que permanecía casi escondida en un rincón. La respiración de la joven se hizo más entrecortada cuando su mirada se encontró con la mirada de Danielle.
-Esta joven lo encontró en la llanura inconsciente-explicó el doctor Castro mientras limpiaba la herida que tenía Jack en la frente.
Olivia mantuvo la cabeza en alto. No apartó la vista en ningún momento.
-Así es-corroboró la joven.
Su voz sonó tranquila. Pero Olivia estaba muerta de miedo. Es la mujer de Jack, se recordó así misma. Poco importa que tú lo ames. Y que él te ame. Danielle es su mujer.
Para su estupor, Danielle fue hacia ella y la besó en ambas mejillas.
-¡Bendita seas!-exclamó en inglés-¡Bendita seas por siempre, Olivia!
Rompió a llorar. Danielle no quería llorar. Pero se había asustado ante la idea de perder a Jack. No lo amaba, pero era su marido. Un compañero...
Estaba con ella siempre.
Decidieron salir del consultorio cuando el doctor Castro enhebró una aguja para coserle la herida a Jack.
-Me he caído mil veces de mi caballo y nunca me ha pasado nada. Conozco a un cowboy que también participa en rodeos. Es un ídolo en mi ciudad. Es capaz de hacer cualquier cosa a lomos de un caballo. Se cae a menudo, pero siempre sale ileso, doctor Castro.
-Deje de hablar-le pidió el médico.
Comenzó a coserle la herida. Jack gritó de dolor.
-Debería de darme un trago de su "medicina especial"-sugirió Jack.
El doctor Castro buscó una botella de whisky que guardaba para aquella clase de heridas. La destapó y se la dio de beber a Jack.
Éste miró hacia la puerta. Le inquietaba saber que Olivia y Danielle estaban solas al otro lado. Y que estarían hablando.
Olivia jugueteaba con su sombrero de ala ancha. Al estar en la calle con Danielle, bajó la vista, sintiendo vergüenza de mirar a aquella mujer a la cara.
-¿Crees que Jack se pondrá bien?-le preguntó.
-Mi marido es un hombre muy fuerte-respondió Danielle.
Su marido, repitió Olivia para sus adentros. Es su marido.
-Se ha caído muchas veces del caballo-prosiguió Danielle-He tenido que curarle. Por fortuna, nunca se ha roto ningún hueso. Yo misma le he curado. Confieso que lo he pasado mal. Mentiría si te dijese que me he acostumbrado.
Una no se acostumbra nunca a ver al hombre que ama malherido, pensó Olivia.
-Espero que se ponga bien-dijo-Es un buen amigo.
-Sé que eres buena amiga de mi cuñada-observó Danielle.
-Iré a buscar a Kim. Ella debería de estar aquí.
-Como quieras.
Se marchó de allí. Necesitaba poner la mayor distancia posible entre Danielle García y ella. No soportaba estar al lado de la esposa de Jack amando como amaba a aquel hombre y sabiendo que aquel amor era correspondido.
Se dirigió a la escuela. Kimberly estaba en el aula con sus alumnos.
Entró en la escuela y buscó el aula donde estaba dando clase Kimberly.
Vio a su amiga de pie junto a la pizarra. Estaba escribiendo algunas sumas. Los niños la escuchaban con atención. Olivia golpeó suavemente la puerta y eso atrajo la atención de Kimberly. Se quedó sorprendida al ver a su amiga en el umbral de la puerta y fue hacia ella.
-Ha pasado algo, Kim-atacó Olivia-No te asustes.
-¿Qué ha pasado?-se inquietó la maestra.
-Es Jack. "Satán" lo ha tirado al suelo. ¡Sólo Dios sabe el porqué ese gilipollas lo ha montado!
-¡No digas palabrotas! ¿Está bien?
-Está en el consultorio del doctor Castro.
Kimberly le dijo a los niños que tenía que salir un momento. Fue a buscar a Mary. Le explicó lo que había pasado.
-Vigilaré a tus alumnos-le aseguró Mary.
Kimberly salió corriendo seguida de Olivia.
Minutos después, Kimberly entró como una tromba en el consultorio del doctor Castro. Éste estaba cortando el hilo que había usado para coser la herida de Jack.
-¡Eres el mayor imbécil que jamás he conocido!-le increpó Kimberly a su hermano-¿Cómo se te ha ocurrido montar a "Satán"?
-Yo también me alegro de verte, Kim-ironizó Jack.
-Ni siquiera milord se atreve a montar a lomos de ese caballo y has venido tú y has intentado domarlo. ¡Deberíais de soltarlo en la llanura!
Finalmente, Kimberly se derrumbó. Rompió a llorar. Apoyó la cabeza en el pecho de Jack.
-No llores-Jack acarició el cabello de su hermana-Estoy bien.
-¡No vas a parar hasta que te mates!-le recriminó Kimberly.
Jack no le quiso contar a su hermana la verdad. No habría servido de nada. Había montado a "Satán" porque necesitaba olvidarse de todo. Había pensado en huir porque el caballo era el más rápido que había en "LA PILARITA". Fue un error.
Se había bebido casi toda la botella entera de whisky que le había ofrecido el doctor Castro. Aún así, no estaba borracho. Ni siquiera estaba achispado. Jack presumía de aguantar bien la bebida. A pesar de que había salido borracho y a rastras del "saloon".
Danielle y Olivia se quedaron fueran. Danielle daba paseos inquietos de un lado a otro.
Olivia, mientras, la miraba. Le habría gustado entablar conversación con ella. Antes, se llevaban bien. De pronto, la miraba. Y lo que veía en ella era a una rival. Sería su rival de no ser porque Danielle era una mujer extraordinaria. No era capaz de odiarla. Pero deseaba odiarla porque era la esposa de Jack. Y le recordaba que su amor por él estaba prohibido.
Entonces, Kimberly salió del consultorio. Miró a su mejor amiga y a su cuñada.
-Jack quiere que pases, Danny-le dijo a Danielle.
-¡Gracias!-exclamó Danielle.
Olivia contuvo las ganas que tenía de preguntarle si Jack había preguntado por ella. Kimberly le había oído mencionar a Olivia varias veces. Pero era Danielle la que debía de entrar. Porque era lo correcto.
Olivia se colocó el sombrero sobre su revuelto cabello color caoba.
-¿Cómo está?-le preguntó a Kimberly.
-Tiene la cabeza dura-respondió la mujer-No te preocupes. Se pondrá bien.
-Dile que me alegro por él.
Olivia se dio media vuelta y se alejó de allí.

martes, 22 de mayo de 2012

JACK Y OLIVIA HAN VUELTO

Lo prometido es deuda. Aquí os dejo un nuevo capítulo de "CON EL CORAZÓN ROTO". Espero, de verdad, que os guste.
Comentadlo si queréis. Decid lo que de verdad pensáis.

Fue un error.
Romper con ella había sido un error.
Lo supo desde el primer momento. Quiso hacer las cosas bien y estaba sufriendo por ello.
Jack se estaba comportando como un adolescente inexperto. Seguía a Olivia con la vista cuando estaba cerca de ella. Se enfadaba cuando la veía hablando con Greg. ¡Aquel cabrón parecía comérsela con los ojos! ¿Y quién era quién para exigirle algo a Olivia? No era nada.
Era sólo un maldito egoísta y un maldito hipócrita. No podía exigirle nada a Olivia. Porque ella no era su mujer.
Había combatido en la guerra. Había peleado con arrojo. Pero su valentía se venía abajo cuando se trataba de Olivia O' Hara. Y de tratar de solucionar su vida.
Sólo sabía que necesitaba a Olivia. Por eso, aquella mañana, había montado a "Satán", una de las últimas adquisiciones de sir Kyle. Aquel caballo tenía un genio descontrolado y hacía honor a su nombre. Nadie había sido capaz de domarlo. Pero eso no le importó a Jack cuando lo montó. Desde el primer momento, "Satán" trató de tirarle al suelo.
-¡Quieto, chico!-le dijo.
Se aferró a las riendas mientras "Satán" se movía enloquecido. Parecía que lo había poseído alguna clase de demonio. Relinchaba de un modo muy ruidoso. Jack trató de controlarle, porque se veía en el suelo y no había nadie a su alrededor para auxiliarle.
-¡Para!-le ordenó.
"Satán" se encabritó cada vez más.
-¡Chico!-casi gritó Jack-¡Quieto, para!
"Satán" se puso de pie sobre sus dos piernas. Jack llegó, incluso, a agarrarse al cuello del caballo. Sin embargo, no pudo hacer nada. Cuando se quiso dar cuenta, estaba volando por los aires y sólo pensó en una persona antes de caer al suelo.
Debían de ser como las doce del mediodía. Las campanas de la Iglesia de Streetman estaban tocando. Era el primer aviso para que los feligreses acudieran a Streetman.
Es una señal, pensó Jack.
Voy a morir. Pero necesito verla por última vez. Necesito estar con ella por última vez.
-Olivia-pensó.
Después...Nada...La oscuridad...La penumbra...

Le dolía todo el cuerpo cuando volvió en sí y sintió el Sol dándole de lleno en la cara. Unos labios se posaron suavemente sobre los suyos. Alguien le había colocado un paño mojado en agua en la frente. Y le cogía con cariño la mano.
-Jack...-dijo una voz femenina.
Era Danielle, pensó Jack. Debía de ser Danielle, su mujer. Alguien le había encontrado tirado en el suelo. Y le había llevado a casa.
Le costó trabajo enfocar bien el rostro de mujer bañado en lágrimas que tenía delante. Y empezó a darse cuenta de que no se trataba de Danielle. Pensó que había muerto y que había subido al cielo. Porque la mujer que estaba arrodillada a su lado era Olivia.
La joven volvió a mojar el paño con el agua que llevaba en la cantimplora. Lo pasó por la cara y por la frente de Jack. Le contó que ella había salido a dar un paseo con "Yasmina".
-Y te encontré tirado en el suelo-dijo Olivia-Pensé que habías muerto.
Un sollozo se escapó de la garganta de la muchacha.
-No llores-le pidió Jack.
-¡Me has dado un susto terrible, maldito hijo de puta!-bramó Olivia.
-Lo siento.
A Jack le dolía todo el cuerpo. El ver a Olivia a su lado aliviaba todos sus dolores. Olivia se limpió las lágrimas con las mangas de su camisa. Se estaba portando como una tonta. Pero, cuando Jack abrió los ojos, dio rienda suelta a sus nervios.
-No creí conveniente moverte de aquí-le explicó Olivia-Tienes un buen golpe en la cabeza.
Olivia acabó sentándose en el suelo junto a Jack.
-Y una brecha en la frente-le indicó.
A Jack todo le daba vueltas.
-¿Por qué has salido con "Satán"?-quiso saber Olivia-¡Ese caballo debería de estar suelto! No deja que nadie se le acerque. A mí ha intentado morderte.
Jack vio que Olivia estaba masticando tabaco y encontró aquel gesto adorable viniendo de ella. Había montado a "Satán" sólo para alejarse de todo y de todos. Especialmente, de ella.
Olivia se había quitado el sombrero y su cabello largo y caoba caía libremente sobre su espalda. Flotaba al viento.
-Necesitaba alejarme-se sinceró Jack-No puedo pedirte nada.
-Ni yo quiero pedirte nada a ti-corroboró Olivia.
-Pero he cometido un grave error. Desde aquel día, pienso más en ti que nunca. Y no sé qué hacer.
-No hagas nada.
Olivia apartó la vista. No quería escuchar a Jack. Él empezaría a hablar y volverían a las andadas. Y eso era lo último que podía hacer. Jack había fantaseado con la cálida sonrisa de Olivia. Con sus ojos azul cielo clavados en los suyos sin recato alguno. Incluso había fantaseado con sus largas y bien torneadas piernas.
¡Qué Dios me perdone!, pensó Jack.
Cogió la mano de Olivia y se la llevó a los labios.
Los dos permanecieron en silencio durante mucho rato. Olivia observó la herida de la cabeza de Jack.
-¿Cómo está?-quiso saber él.
-Ya no sangra-contestó Olivia.
Las manos de la muchacha eran suaves y delicadas. No eran nada toscas, a pesar de su trabajo en el rancho.
-Podrías ayudar al doctor Castro en el consultorio-bromeó Jack-Serías una excelente enfermera.
-¡No digas tonterías!-bufó Olivia-No sirvo para atender a los enfermos. Ni siquiera me gusta estar yo enferma.
Le dio de beber un poco de agua a Jack cuando éste se lo pidió. Decidió que el doctor Castro debía de coserle la herida. A ella le asustaba intentar hacer eso. Lo último que quería era perjudicar aún más a Jack.
-Quizás no sea necesario que me cosa el doctor Castro la herida-dijo Jack.
Parecía que le había leído el pensamiento.

domingo, 13 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 155

QUERIDA ESTELLE:

ANOCHE, MI PADRE VOLVIÓ A CASA MUY TARDE. REGRESABA OLIENDO A WHISKY Y TAMBALÉÁNDOSE. ESTUVO JUGANDO AL PÓKER HASTA ALTAS HORAS DE LA MADRUGADA.
-¡ESCALERA DE COLOR!-EXCLAMÓ-DOBLES PAREJAS...¡TODO ESO LO HE TENIDO YO!
NO ENTIENDO EL PORQUÉ MI PADRE CONTINÚA YENDO AL "SALOON" Y NO LE QUIERO NI SIQUIERA PREGUNTAR SI HACE ALGO MÁS QUE JUGAR AL PÓKER. NO QUIERO SABERLO.
SUS GRITOS NOS DESPERTARON A NORA, A CONSUELA Y A MÍ. YO NO PUEDO DORMIR POR LAS NOCHES. SIENTO UNOS LABIOS BUSCANDO LOS MÍOS. Y UNAS MANOS QUE ACARICIAN MIS MEJILLAS. NO LO ENTENDERÍAS PORQUE AÚN ERES UNA NIÑA. FUE CONSUELA LA QUE LLEVÓ A MI PADRE HASTA SU HABITACIÓN.
-MAÑANA, NO PODRÁ LEVANTARSE DE LA CAMA-AUGURÓ-LE VA A DOLER MUCHO LA CABEZA.
NO ME GUSTA QUE MI PADRE VAYA AL "SALOON". CONFIESO QUE SON MUCHAS LAS NOCHES EN LAS QUE TODO SE COMPLICA. CUANDO DIGO ESTO, ME REFIERO A QUE HAY PELEAS. INCLUSO JACK SE HA VISTO INVOLUCRADO EN ALGUNA DE ESTAS PELEAS. ROMPIENDO SILLAS. DANDO PUÑETAZOS.
TE LO PUEDES IMAGINAR, ESTELLE.
UN VECINO DEL PUEBLO SE HA IDO HOY. SE TRATA DE UNO DE LOS SOBRINOS DE KIMBERLY. NO SÉ CUÁL. SE VA A BUSCAR ORO A CALIFORNIA.
-NADIE QUIERE ESTAR YA AQUÍ-SE LAMENTA KIMBERLY-TODO EL MUNDO QUIERE IRSE.
-NO HAY ORO EN CALIFORNIA-AFIRMO.
-ESO ES LO QUE TÚ DICES-INTERVIENE GREG-PERO EL PRESIDENTE YA HA HABLADO. Y DICE QUE SÍ. ¿O ES QUE LO HAS OLVIDADO?
KIMBERLY SE ALEJA. NO QUIERE NI SIQUIERA MIRAR CÓMO SE ALEJA LA CARAVANA.
ME FIJO EN QUE KIMBERLY TIENE UNA ESPECIE DE MORDISCO EN EL CUELLO. LE PREGUNTO QUÉ LE HA PASADO.
-SON LOS MOSQUITOS-ME RESPONDE-SE HAN ENSAÑADO CONMIGO TODO LO QUE HAN QUERIDO.
-¿EN SERIO?-INQUIERO.
LAS DOS CAMINAMOS EN DIRECCIÓN A LA ESCUELA.
HAY ALGO EN LA EXPLICACIÓN QUE ME HA DADO KIMBERLY QUE NO ME CUADRA.
ME DAN PINCHAZOS DE NUEVO EN LA CABEZA. ME TENGO QUE DETENER PORQUE ME CAIGO AL SUELO. KIMBERLY ME COGE DE LOS BRAZOS.
-VOY A LLEVARTA A LA CONSULTA DEL DOCTOR CASTRO-ME DICE.
-¡NO!-CONTESTO-YA SE ME ESTÁ PASANDO. ES SÓLO QUE NO HE DESAYUNADO TODAVÍA.
ME APOYO EN LA FACHADA DE LA TIENDA.
SIENTO EL SOL DÁNDOME DE LLENO EN LA CARA. LO ÚLTIMO QUE QUIERO ES DESMAYARME.
A PESAR DE TODO, ME DIRIJO A "LA PILARITA". NO PUEDO PERDER EL TIEMPO. BEBO RÁPIDAMENTE UNA TAZA DE CAFÉ FRÍO QUE ME OFRECE ANNIE. HE DE PONERME A TRABAJAR LO ANTES POSIBLE.
"CÉSAR" YA NO ESTÁ EN EL ESTABLO. SIR KYLE LO HA VENDIDO. ELIZA SANTANA QUIERE USARLO COMO SEMENTAL PARA CUBRIR SUS YEGUAS. ME LO HA CONTADO "EL MUELAS". AÑADE QUE ÉL SÍ QUIERE CUBRIR A ELIZA SANTANA. ESE COMENTARIO ME PARECE UNO DE LOS MÁS REPUGNANTES QUE HE OÍDO EN MI VIDA.
NO SÉ PORQUÉ TE ESCRIBO.
NO SABES CÓMO ES LA VIDA EN STREETMAN.

Olivia dejó de escribir. Estaba escribiendo aquella carta en el despacho de su padre. Cerró el tintero. Se quedó mirando el papel que tenía encima de la mesa.
¿De verdad servían de algo aquellas cartas?, se preguntó Olivia. Lo que ella quería era desahogarse con alguien. Y había querido desahogarse con Estelle. A pesar de que su prima era aún una niña y vivía separada por un océano de ella.
Pensó en Lily. La chica vivía su propio calvario de amor por culpa de su forzosa separación de Lince Veloz.
Y estaba también Kimberly. Pero Olivia no se atrevía a confiarle su secreto a ella. Después de todo, Jack era su hermano. Se puso de pie con gesto cansado. Dobló la carta y se la metió en el bolsillo del pantalón. Sé que voy a acabar rompiendo esta carta como he hecho con las demás, pensó.
Salió del despacho de Sean.

sábado, 12 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 154

La amaba.
Freddie estaba seguro de que amaba a Tracy Wallace como nunca antes había amado a alguien. Escribía su nombre en el suelo. Su cara se le aparecía en sueños.
-Tracy...-susurraba.
Algunas veces, ella parecía ausente. Su belleza era asombrosa. Más que una mujer, parecía un ángel.
Ethan se reía cada vez que Freddie intentaba abrirle su corazón. Claro que Ethan no podía entenderlo. Para él sólo estaba Lucy.
Tracy era bellísima. Era la clase de mujer que podía llevar a los hombres a la perdición. El único al que Freddie podía abrirle su corazón era al Padre Blasco. Y éste le decía que debía de alejarse de Tracy.
Pero el corazón de Freddie era obstinado. Tracy no lo llevaría a la perdición. Era un ángel hecho mujer.
Su enfermedad...El problema era que estaba enferma.
Había veces en las que no era capaz de hablar con Freddie. Estaba sumida en una especie de silencio que se autoimponía.
¿En qué momento se dio cuenta de que estaba enamorado de Tracy? No lo sabía. En algún momento...Cuando iba a verla. Hasta aquel momento, nunca había tenido novia. Jamás había cortejado a una chica. Pero había fantaseado con Tracy. Soñaba con escaparse con ella. ¿Adónde irían?
Ensayaba delante del espejo.
-Tracy...-balbuceaba-Yo...
Carraspeaba. Empezaba de nuevo. Pero se sentía ridículo. ¿De verdad creía que Tracy iba a escaparse con él? ¡Era absurdo!
-¡Es inútil!-se rendía-Estoy perdiendo el tiempo.
Pero fantaseaba con la idea de llevar a Tracy a la capital del Condado. A Fairfield...Y ella...Ella estaría encantada de poder viajar con él. Freddie le pediría que se casara con él. Y Tracy...Tracy diría que sí.
Seré tu esposa.
Seré tuya, Freddie. Y tú serás mío. Sólo mío...
Iba a verla a su casa. Y hablaban durante mucho rato.
-¿Cómo has pasado el día?-le preguntaba Freddie a Tracy.
Y se topaba con el mutismo de la joven.
-Tenía muchas ganas de verte-afirmaba Freddie.
Ella no le contestaba.
-He pensado mucho en ti-proseguía él.
Se marchaba del rancho. Estaba desolado. A veces, le cogía las manos. Intentaba tocarla de manera suave. Y, en ocasiones, Tracy, furiosa, le escupía. Abby intervenía. Calmaba como podía a su hermana.
Admiraba sinceramente a Tracy. No la deseaba de forma carnal. Él la admiraba por su belleza y por su valentía.
Abby le pedía perdón a Freddie. Le decía que Tracy no sabía lo que hacía.
Aún así, Freddie regresaba a "LA IRA" para hablar con Tracy. Pero empezaba a ser costumbre que la joven le mirase con odio. No quería hablar con él. Le odiaba porque parecía que Freddie quería irse. No la amaba tanto como decía. A sus ojos, Freddie era un mentiroso. Y le odiaba porque le estaba haciendo daño. Sin él, Tracy se moriría.
Otras veces, le cogía las manos a Freddie y se las besaba. Luego, lo besaba con desesperación en la boca.

QUERIDA ESTELLE:

TE ESCRIBO ESTA CARTA PORQUE NECESITO DESAHOGARME CON ALGUIEN. AUNQUE SEAS UNA NIÑA, ESPERO QUE ME ENTIENDAS.
TENGO LA SENSACIÓN DE ESTAR CAMINANDO POR EL DESIERTO.
MI PADRE ME DICE QUE AQUÍ SOBREVIVEN LOS QUE SON MÁS FUERTES. ANTES, CREÍA QUE YO ERA FUERTE. AHORA, TENGO MIS DUDAS. ESTE LUGAR VA A ACABAR CONMIGO.
ANTES, CUANDO ME PELEABA CON ALGUIEN EN EL "SALOON", NO VACILABA EN SACAR MI COLT. DISPARABA CONTRA ALGUIEN.
NO PIENSES QUE SOY UNA ASESINA. LA VIDA AQUÍ ES ASÍ. SIN UN COLT, NO ERES NADA. NO ERES NADIE.
NO BUSQUES GENTE BUENA EN ESTE PUEBLO. TODOS VIVEN ACOSADOS POR SUS PROPIOS DEMONIOS INTERNOS. A VECES, HAY ALGÚN TIROTEO EN EL PUEBLO. LA GENTE SE ENCIERRA EN SUS CASAS Y PERMANECE CON LA CABEZA GACHA. UNA ESPECIE DE SUMISIÓN A LOS BANDIDOS...
EL OLOR A MUERTE IMPREGNA A MENUDO EL  PUEBLO. VEO MIEDO EN LOS VECINOS.
PECOS KID REGRESÓ.
VINO A ATRACAR EL BANCO DE FAIRFIELD. LA PERSECUCIÓN LLEGÓ HASTA STREETMAN.
YO ESTABA EN EL PUEBLO. NO PIENSES MAL DE MÍ. NO ME DI CUENTA DE LO QUE ESTABA PASANDO. ENTONCES, OÍ LOS DISPAROS.
ME ESCONDÍ DETRÁS DE UNA ESQUINA. ME DIRIGÍA A LA TIENDA A HACER LA COMPRA.
NO PENSÉ EN NADA. SÓLO DISPARÉ. OÍA A LA GENTE GRITAR. VI A UN NIÑO TIRADO EN EL SUELO. UN ALUMNO DE KIMBERLY... PECOS KID LO HABÍA MATADO A SANGRE FRÍA.
DISPARÉ SIN VER BIEN A QUIÉN LE DABA. LO HICE SIN DUDAR.
VACIÉ MI COLT. LO DEJÉ CAER AL SUELO. PECOS KID HUYÓ DE STREETMAN. LO HIZO COMO HABÍA LLEGADO.
DEJANDO ATRÁS UNA ESTELA DE POLVO. PERO TAMBIÉN DEJÓ UNA ESTELA DE SANGRE. LA MADRE DEL NIÑO MUERTO LLORABA AFERRADA A SU CUERPO. SALÍ DE MI ESCONDITE. NO QUISE NI MIRAR EL CUERPECITO DEL NIÑO. SE ME HIZO UN NUDO EN LA GARGANTA.
VOLVÍ A CASA. NO HICE EL RECADO.
LA VIOLENCIA DEBERÍA DE FORMAR PARTE DE MI VIDA COTIDIANA. EL "SHERIFF" SE LANZÓ EN PERSECUCIÓN DE PECOS KID. LE DISPARÓ VARIAS VECES SIN ALCANZARLE. REGRESÉ POCO A POCO A CASA.
NO ME ACOSTUMBRO A VIVIR ASÍ. NO PUEDO SOPORTAR QUE HAYA TIROTEOS EN EL PUEBLO. Y QUE MUERA GENTE INOCENTE POR CULPA DE OTROS. EL RUIDO DE LOS DISPAROS SE ME METE EN LA CABEZA, ESTELLE.
ME DOLÍA LA MANO DE APRETAR EL GATILLO. NO RECUERDO HABER DISPARADO MÁS DE UNA VEZ. O DE DOS. NO PIENSES MAL DE MÍ.
PECOS KID HA ROBADO EN TODOS LOS BANCOS DEL ESTADO DE TEXAS. HA DEJADO UN REGUERO DE CADÁVERES A SU PASO. LOS VECINOS HAN INTENTADO LINCHAR A UN HOMBRE. CREÍAN QUE ERA CÓMPLICE DE PECOS. PERO CREO QUE LO QUISIERON COLGAR SÓLO PORQUE ERA NEGRO. UN ESCLAVO FUGADO...
LE DIERON POR MUERTO Y SE MARCHARON.
VEO PASAR A LOS BUITRES MIENTRAS ME DIRIJO A MI TRABAJO. HA MUERTO ALGUIEN, PIENSO. MEJOR DICHO...HAN MATADO A UN HOMBRE. Y LOS BUITRES DARÁN BUENA CUENTA DE SU CADÁVER.
TIENES QUE SER IMPLACABLE. TE PUEDEN MATAR. Y ESTOY CANSADA DE DEFENDERME. ESTOY CANSADA DE LUCHAR POR MI VIDA. ESTOY CANSADA DE LA VIOLENCIA. ESTOY CANSADA DE LIDIAR CON HOMBRES COMO PECOS.
DEBERÍA IRME CON GREG A CALIFORNIA. BUSCARÍAMOS ORO. NOS HARÍAMOS RICOS. A LO MEJOR, LO HAGO. ME MARCHO A CALIFORNIA CON GREG.

lunes, 7 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 153

Al día siguiente, Olivia salió a dar un paseo con "Yasmina". Sentía un fuerte dolor dentro de su pecho. Aún sentía sobre su boca la boca de Jack. No volvería a experimentar aquella deliciosa sensación.
No quería saber nada de los hombres. Pero necesitaba estar alejada de Jack. Azuzó a "Yasmina". La yegua fue más rápido y Olivia tuvo la sensación de estar volando. Jack seguiría viviendo en Streetman y lo seguiría viendo, no sólo en la calle, sino también en "LA PILARITA".
Tuvo que detener a "Yasmina". Había llegado ya al pueblo. Necesitaba descansar. Sintió un fuerte dolor dentro de su pecho que iba en aumento. Es tu corazón, pensó. Se te ha roto. No le había pasado nada parecido, ni siquiera cuando Greg la dejó. Sus sentimientos por Greg no eran ni la mitad de fuertes de lo que eran por Jack.
Desmontó a "Yasmina". La llevó hasta el abrevadero. La yegua bebió agua.
-¿Qué voy a hacer, "Yasmina"?-le preguntó a la yegua.
Vio a un hombre saliendo de la consulta del doctor Castro. Creyó ver a Anne entrar en la tienda de la modista. Había algunos hombres que salían a trompicones del "saloon". Un hombre se estaba afeitando en la barbería. Olía a pan recién hecho. La vida seguía a su alrededor. Pero Olivia no lo veía de ese modo.
Algo ha muerto en mi interior, pensó la joven.
Y contuvo las ganas que tenía de echarse a llorar.
Porque no debía de venirse abajo.

Lily se sentó en la mesa de su habitación.
A su mente, venían recuerdos de cuando era pequeña. Recordaba las historias que sus padres le habían contado. De cuando el hombre blanco llegó por primera vez a aquellas tierras. De cómo vivían los comanches cuando el hombre blanco no había pisado todavía aquellas tierras.
Lily abrió su diario. Mojó su pluma en el tintero. Debía de recordar aquellas historias.
-No deben perderse-pensó.
Era una manera que tenía de honrar el recuerdo de su padre.
-Piensa-se dijo Lily.
Era un regalo que le hacía a Dos Nubes y a Pluma Roja. Ellos le habían recordado quién era ella.
Y era comanche.
Fuera, soplaba con intensidad el viento. Son los espíritus, pensó Lily. Se pasean por La Tierra.
No los vemos, pero los sentimos.
Nos rodean.
Están ahí.
Lily empezó a escribir.

domingo, 6 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 152

Jack no le contó a Danielle la verdad.
Se lo debía a Marty. También le debía otra cosa al viejo.
Con todo el dolor de su corazón, debía de romper con Olivia. A Dios gracias, su romance no se había consumado. Era lo mejor para los dos.
La culpa de la enfermedad de Olivia era suya. Él la había colocado en aquella situación. Rompiendo con ella, le hacía un favor. Olivia volvería a ser la que era antes. Y él se consagraría a ser un buen marido para Danielle.
Sentados a la sombra de un árbol, Olivia y Jack veían pastar el ganado.
-Es lo mejor que podemos hacer-afirmó Jack-Livie, lo siento mucho. Siento de corazón todo el daño que os estoy causando a Danielle y a ti porque no es justo para ninguna de las dos. He sido un egoísta y me odio por ello. Debes de pensar que es fácil para mí decir esto. Te aseguro que no lo es. Porque, aunque no lo parezca, mientras hablo siento cómo muero por dentro-Jack cerró los puños y los apretó con rabia. Dejar a Olivia era lo más duro que jamás había tenido que hacer. Pero era lo mejor-Soy el marido de Danielle y no puedo amarte. No sé el porqué me he enamorado de ti, pero así ha sido. He sido muy feliz a tu lado. Pero es mejor dejarlo ahora. Cuando no ha pasado nada entre nosotros. De haber pasado, no habría renunciado a ti. Lo habría mandado todo a la mierda. Y habría salido huyendo contigo a cualquier parte.
-Sé que estás haciendo lo correcto-afirmó Olivia.
-Puedes odiarme si ése es tu deseo porque me lo merezco-dijo Jack.
Olivia no quería odiarle.
-Todo lo he hecho más-prosiguió Jack-Desde casarme con Danielle hasta enamorarme de ti. Livie, no quiero dejarte. Si he de serte sincero, no quiero dejarte. Pero tengo que hacerlo porque no quiero hacerle daño a Danielle.
Los ojos de Olivia se llenaron de lágrimas. Jack estaba haciendo lo que ella no había podido hacer. Romper con una relación que nunca debió de haber existido.
Nadie se enteraría y nadie saldría perjudicado.
-Me alegro de que hayas dado tú el primer paso-se sinceró Olivia. Su corazón estaba hecho pedazos. Pero sentía que era un alivio-Porque he intentado dar yo el primer paso muchas veces. Y no he sido capaz de hacerlo, Jack.
Los ojos del hombre también se llenaron de lágrimas.
No le mencionó la revelación que le había hecho Marty ni que el viejo estaba al tanto de lo suyo.
-Livie, te amo-le confesó-Y no quiero vivir sin ti. Pero no puedo vivir contigo sabiendo que todos los vecinos van a señalarnos cuando salgamos a la calle. No puedo vivir sabiendo que le hemos hecho daño a una gran mujer como lo es Danielle-Le costaba trabajo hablar-Hemos de seguir cada uno por su lado, aunque nos cueste trabajo. Nadie sabe la clase de relación que ha habido entre nosotros. Es mejor dejarlo ahora antes de haber hecho algo de lo que nos hayamos podido arrepentir.
Olivia besó a Jack en la mejilla.
No iba a llorar delante de él, decidió. No iba a llorar por su corazón destrozado.
Sería fuerte una vez más.
-Te agradezco de verdad que hayas sido el más valiente de los dos-le dijo.
¡Soy un maldito cobarde!, quería gritar Jack.
En su lugar, besó a Olivia en la frente. Y acabó besándola con ferocidad en la boca. Ella correspondió a su beso.
Cerca de ellos, el ganado estaba pastando. No se fijaba en los dos humanos que lloraban por su forzada separación.
-Mi bella y adorada Livie...-susurró Jack-Me temo que nunca te olvidaré.
-Jack, te lo ruego-le pidió la muchacha-No hables. No quiero saber nada. No quiero pensar en ti como un hombre.
Se volvieron a besar con pasión.
-Nos va a costar trabajo olvidar todo lo que ha pasado entre nosotros-afirmó Olivia.
Le costaba trabajo hablar. Le dolía demasiado el corazón como para poder hablar.
Se separó de Jack. Él le acarició las mejillas con las yemas de los dedos.

sábado, 28 de abril de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 151

-Quiero que dejes tranquila a Olivia-le ordenó Marty a Jack.
Los dos estaban vigilando el ganado cuando Jack se sobresaltó al escuchar el tono duro y frío de su compañero.
-No eres quién para decirme lo que debo o no debo de hacer-le replicó Jack.
Marty apretó con fuerza los nudillos hasta que se le pusieron blancos. ¿Acaso Jack quería destrozar su matrimonio por un maldito capricho y destrozar, de paso, a dos buenas muchachas? Porque Olivia y Danielle eran buenas.
-No voy a permitir que le hagas daño ni a Danielle ni a Olivia-afirmó Marty-Deja tranquila a la hija de Sean. Y céntrate en tu mujer, que vas a acabar abandonándola de seguir así.
-Es mi vida y haré con ella lo que quiera-le advirtió Jack.
-No vas a hacer nada con tu vida porque soy capaz de matarte si me entero de que le has hecho daño a Danielle.
-¡No serás capaz!
Jack vio un ramalazo de furia en los ojos de Marty. Y supo que sí sería capaz de hacer lo que le estaba diciendo.
Matarle.
-¿Por qué te preocupa tanto Danielle?-quiso saber.
Marty se alejó de él.
-¡No lo entiendes!-le espetó-¡No puedes mirarme a los ojos y entender lo que pasa, maldito cabrón!
Jack miró a Marty a los ojos. No pudo creer lo que estaba viendo.
Ámbar...
Los ojos de Marty eran de color ámbar.
No había nadie en todo Streetman con semejante color de ojos. La única persona que tenía los ojos de aquel color era Danielle.
-No lo sabía-alcanzó a decir Jack.
Marty escupió a los pies de aquel hombre. Ni siquiera Danielle sabía la verdad acerca de la relación que le unía a ella.
-No quiero que le hagas daño-le advirtió-Sería capaz de matarte. Lo sabes bien, Mackenzie.
Marty se dejó caer en el suelo. Jack tomó asiento frente a él.
-Danielle dice que no es gringa-comenzó a hablar Marty-Pero lleva sangre gringa porque lleva mi sangre, Mackenzie. Hace muchos años, conocí a la madre de Danielle. Yo estaba trabajando en una hacienda en Oaxaca, de donde era oriunda la abuela de Danielle. Yo estaba casado, pero me enamoré de aquella joven mexicana de buena familia. Y ella se enamoró de mí. Fue una locura. Lo sé. Cuando supo que iba a tener un hijo, no quiso decirme nada porque no quería destrozar a mi familia. Ni siquiera me lo contó cuando mi esposa me escribió desde Streetman porque uno de nuestros hijos estaba enfermo. La casualidad ha hecho que me encontrara con Danielle al cabo de unos años. Al mirarla a los ojos, supe que era mi hija, Mackenzie.
Marty hablaba con tono cansado. A fin de cuentas, era otro Sean O' Hara. Otro marido infiel y traidor tanto a su legítima esposa como a su amante.
Marty se sintió cansado. Miró a Jack.
-No quiero que Danielle sufra-le advirtió-Mi esposa supo que era mi hija nada más mirarla a los ojos. Me odió durante el resto de su vida al conocer mi traición y no la culpo. Estuve con otra mujer que no era la mía. No le hice falsas promesas. Pero estuve a punto de hacérselas y eso habría aumentado mi pecado. Puedes decirme lo que quieras. Me lo merezco. Te pido que no le digas nada a Danielle. Ella no lo sabe y prefiero que no lo sepa.
-¿Por qué no quieres que se entere, viejo?-quiso saber Jack.
-Porque no quiero que mi hija me odie. Me odio ya a mí mismo por los dos.
Los ojos de Marty se llenaron de lágrimas al pensar en Danielle. Jack, mientras, guardó silencio.

viernes, 27 de abril de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 150

Sir Kyle cayó enfermo.
Primero, tuvo un resfriado. Luego, derivó el resfriado en una severa gripe. Anne fue a buscar al doctor Castro. Creía que su patrón acabaría enfermando de neumonía.
La fiebre empezó a subirle a sir Kyle por la tarde. Empezó a delirar. El doctor Castro le administró un jarabe para bajarle la fiebre.
-Livie...-susurró sir Kyle-Livie...
Anne observó que su patrón estaba delirando.
-¿Por qué llama a Olivia?-le preguntó "EL BIZCO".
Había ido a ver a sir Kyle a su habitación junto con otros patrones. La respuesta era obvia. Sir Kyle amaba a Olivia.
-No vayas a buscarla-le pidió "EL MUELAS" a Anne-Es ya muy tarde.
-Olivia debería de casarse con el patrón-opinó Marty-A su lado, no le faltará de nada.
-Olivia no está enamorada del patrón-intervino Anne-Una mujer lo nota.
-¿En qué lo nota?-inquirió Marty.
-En muchos aspectos.
-¿Cómo cuáles?
-No sé. La forma en la que habla de un hombre. El brillo de los ojos...De la cara...Cómo se comporta cuando está con él. No soy ciega. Sé que Olivia no está enamorada del patrón.
En su delirio, Kyle llamaba a Olivia y Anne tuvo que ir a buscar a la joven.
Lo hizo en mitad de la noche y Olivia apenas tuvo tiempo de ponerse unos pantalones y una camisa encima del camisón. No ensilló a "Yasmina", montó a Anne en la grupa y partieron rumbo a "LA PILARITA". El doctor Castro estaba sangrando a sir Kyle cuando Olivia entró en la habitación de su patrón. La visión de la sangre manchando el brazo de sir Kyle conmovió a Olivia.
Se acercó poco a poco a él. No lo amaba. Pero le tenía mucho cariño porque no sólo era su patrón. También era uno de sus mejores amigos.
-Livie...-la llamó sir Kyle.
-Aquí me tiene, patrón-dijo la joven.
-Acércate.
-He venido para cuidar de usted.
Olivia se arrodilló junto a la cama donde yacía sir Kyle. Le acarició el cabello rubio con dulzura y le besó en la frente con cariño. Sir Kyle deseaba abrazarla con fuerza. Lloró cuando Olivia le besó en las mejillas sudorosas.
Sentada en una silla estaba Lily. La joven a duras penas podía contener las lágrimas.
-No llores-le pidió Olivia.
-No lo puedo evitar-gimoteó Lily.
-Sir Kyle se va a poner bien.
-Sé que los espíritus le protegen.
-El doctor Castro es uno de los mejores médicos del Estado.
-Lo sé.
Olivia se puso de pie. Se acercó a la silla en la que estaba sentada Lily. Le cogió la mano. Deseaba darle ánimos. Lo último que debía de hacer la muchacha era venirse abajo.
Las dos se pusieron de pie. Se acercaron a la cama donde yacía sir Kyle.
-Milord...-susurró Lily.
Se inclinó sobre él y le dio un beso en la frente ardiente.
-Deberías de acostarte, niña-le sugirió sir Kyle.
-No tengo sueño-replicó Lily.
-Milord tiene razón-intervino Olivia-Tienes que acostarte. No puedes pasarte toda la noche levantada. Anda. Ve a dormir un poco. Yo me quedo con él.
-Estoy acostumbrada a pasar noches en vela-se sinceró Lily-Cuidaba de mis padres cuando éstos estaban enfermos. A veces, venían Dos Nubes y Pluma Roja. Me ayudaban.
-No quiero que tú también caigas enferma-insistió Olivia.
Pero sabía que estaba perdiendo el tiempo. Lily se quedó en la habitación. Olivia miró con cariño a sir Kyle. Le dio un beso en la mejilla.
Olivia mojó un paño en agua. Lo pasó por el rostro ardiente de sir Kyle.
-El médico ya me ha desangrado-le recordó.
Olivia se llevó a los labios la mano del aristócrata.
Se la besó con cariño.
Sir Kyle se estremeció al sentir los labios de Olivia en el dorso de su mano.
-Usted está enfermo y yo le voy a cuidar-le aseguró Olivia.
-Soy un hombre fuerte-intentó jactarse sir Kyle.
Pero empezó a toser en aquel momento.
-No hable tanto, patrón-le exhortó Olivia.
Casi sin querer, le dio un beso suave en los labios. Fue como un roce.
Lily contempló la escena y le sonrió con cariño a los dos.
Al amanecer, Olivia se quedó dormida. Se durmió con la cabeza apoyada en el pecho de sir Kyle. Al sentir aquel ligero y precioso peso, se sintió mejor.
-No la mueva-le pidió al doctor Castro.
-Me parece que usted debe ya sentar la cabeza, milor-le exhortó el médico.
Le sonreía a sir Kyle con picardía.
-Ella le puede ayudar a ser un hombre formal-prosiguió el doctor Castro-No va a encontrar a muchacha más buena, noble, hermosa y trabajadora que Olivia O' Hara.
Lily también se había quedado dormida casi al mismo tiempo que Olivia. Se quedó dormida en la silla. Anne entró en la habitación. Se encargó de tomarle la temperatura a sir Kyle. Le estaba bajando la fiebre.
-¡Bendito sea Dios!-exclamó la mujer.
-No haga ruido-la regañó el doctor Castor-Milord debe descansar.
Sir Kyle acarició con mano temblorosa el cabello revuelto de Olivia.
-La pobre no ha descansado mucho en toda la noche-comentó Anne.
-Es un ángel-afirmó sir Kyle.
Anne sonrió mientras le pasaba el paño mojado por la frente a su patrón.
-No creo que a ella le guste escuchar eso-apostilló.
"EL MUELAS" entró en aquel momento en la habitación. Se alegró mucho de ver a sir Kyle mejor y se echó a reír cuando vio a Olivia. Tenía la cabeza apoyada en el pecho de sir Kyle.
Anne fulminó al "MUELAS" con la mirada. Sabía que aquel viejo desdentado se dedicaría a inventar historias acerca de Olivia y de sir Kyle. A pesar de que todo el mundo sabía que sir Kyle estaba enamorado de la muchacha.
-No digas nada-le advirtió al "MUELAS"-Te lo prohíbo.
-No te pongas así, Annie-sonrió "EL MUELAS"-Sabes de sobra que yo nunca miento.
Sir Kyle pudo besar a Olivia en la cabeza, pero el gesto le cansaba. Aún se encontraba débil debido a la fiebre tan alta que había tenido.
-Aún soy el patrón-dijo sir Kyle-Cuando me recupere, podría echarte a patadas del rancho yo mismo. Así que mucho ojo con lo que vas contando acerca de Olivia y de mí.
"EL MUELAS" borró de inmediato la sonrisa estúpida que bailoteaba en su boca desdentada.
Inmediatamente, salió de la habitación. Pero, en aquel momento, entró Marty.
-¿Da su permiso para pasar, patrón?-le preguntó a sir Kyle.
Marty no hizo ningún comentario al ver a Olivia. En su fuero interno, casi se alegraba de ver aquello. Hablaría con Jack y le pondría de una vez por todas los puntos sobre las íes.
-¿Vas a reírte tú también?-le increpó Anne.
-No, Annie-se defendió Marty-Claro que no. Vengo a ver cómo está el patrón. Nos dio ayer un susto terrible.
-Está mejor. Gracias por preguntar.
-Ya lo veo. Quiero decir que me alegro. Me alegro de que se encuentre bien, patrón.
Marty se ruborizó.
-Hazme un favor-le pidió sir Kyle-Lleva a Lily a su cuarto y acuéstala. No me gusta verla dormida en la silla. Es muy incómodo para ella.

domingo, 22 de abril de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 149

Anne sirvió café cuando los peones se detuvieron alrededor de las doce para descansar, que era cuando el Sol estaba más alto.
"EL BIZCO" se fijó en que Anne llevaba aquel día el cabello recogido en una trenza. Por lo general, Anne llevaba el pelo suelto. O bien lo llevaba recogido en un moño holgado.
-Te sienta bien esa trenza-le dijo.
Las mejillas de Anne se encendieron al escuchar aquel comentario.
-Gracias-se limitó a decir.
-Pareces una chiquilla-prosiguió "EL BIZCO".
-Gracias...Yo...
Anne se alejó apresuradamente del lado del "BIZCO". Se metió en la cocina y trató de recordar lo que quería comer el patrón.
Durante toda la jornada, "EL BIZCO" estuvo trabajando duro. Se atrevió a echarle el lazo a un novillo. A pesar de que los demás se reían de él porque no acertaba a ver dónde echaba el lazo. Se empeñó en marcar reses.
De vez en cuando, iba a la cocina. Anne estaba pelando zanahorias. Había puesto una olla a hervir.
-¿Qué quieres?-le preguntó.
-He venido a ver cómo estás-respondió "EL BIZCO".
-Ya me ves. Trabajando.
"EL BIZCO" se atrevió a darle a Anne un beso en la mejilla.
Ella se sobresaltó.
-¿Por qué has hecho eso?-le preguntó.
-Porque quería hacerlo-respondió "EL BIZCO".
Anne no atinó a pelar las alcachofas. Tenía que admitir que se sentía atraída por aquel hombre. Era el primer hombre que la había mirado con respeto desde que empezó a trabajar en "LA PILARITA". Porque es bizco, pensó Anne. Esa no era la causa, le susurró una vocecita interior.
Anne soltó una palabrota cuando se cortó partiendo un tomate. Presionó su delantal contra el dedo cortado.
Entonces, "EL BIZCO" entró de nuevo en la cocina. Vio a Anne sentada en una silla y se acercó a ella.
-¿Qué te ha pasado?-le preguntó.
-El maldito cuchillo-respondió Anne-No es nada. Es sólo un corte. Estoy acostumbrada. Pero...
-Duele.
-Mucho...
-A ver.
"EL BIZCO" cogió la mano de Anne.
Apenas le salía sangre.
Fue en busca de un paño.
Lo mojó en agua y regresó junto a Anne. Apretó el paño mojado contra el dedo de la cocinera.
Ella le miró con agradecimiento. "EL BIZCO" era un hombre bastante gentil, admitió para sus adentros.
-Eres muy amable-dijo.
-¿Te has mareado?-le preguntó.
-No. Estoy bien.
Entonces, sus miradas se cruzaron. Anne se inclinó hacia "EL BIZCO". Lo besó de lleno en la boca.
Él la miró entre asombrado y encantado.
-¿Por qué has hecho eso?-le preguntó.
-Porque quería hacerlo-respondió Anne.
Se puso de pie y se alejó de su lado, visiblemente ruborizada.
"EL BIZCO" salió de la cocina. Estaba muy contento. No le cabía la menor duda. Sus sentimientos hacia Anne eran correspondidos. Sin embargo, era consciente del rechazo que Anne sentía hacia los indios. Y él sabía que sangre comanche corría por sus venas.
Pero me ha besado, pensó "EL BIZCO".
"EL MUELAS" le salió al paso cuando se dirigía hacia el corral. Aquel hombre poseía el don de la inoportunidad, pensó "EL BIZCO". Siempre estaba contando historias absurdas de sus tiempos en los rodeos. Sin embargo, reconoció para sus adentros, parecía conocer el alma de las personas que le rodeaban.

viernes, 20 de abril de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 148

Las sospechas de Pluma Roja se confirmaron.
-¿Qué estás haciendo aquí, padre?-le preguntó Lince Veloz.
Estaba en la cueva.
-He venido a buscarte-respondió Pluma Roja-Tienes que irte de aquí. Ya mismo.
-No voy a irme de aquí, padre-afirmó Lince Veloz-No puedo irme.
El joven estaba sentado en el suelo de la cueva.
-Si no te vas, el "sheriff" te atrapará antes o después-insistió Pluma Roja.
Se sentó al lado de su hijo. Lince Veloz tenía la espalda apoyada en la pared. No miraba a su padre. Tenía la vista fija en un punto inconcreto. Pluma Roja le vio más delgado.
-Sabes por qué no puedo irme-le recordó Lince Veloz.
Pluma Roja lo recordó. El motivo principal de la presencia de su hijo en la llanura era Lily. Tener entre sus brazos a Lily. Los dos se exponían demasiado.
-Esa relación no tiene ningún futuro-se lamentó Pluma Roja.
-Lily es comanche-afirmó Lince Veloz.
-Su abuela era comanche. Ella es blanca.
-Hablas como los demás. No te reconozco.
La noche antes, él y Lily se habían visto en el porche de "LA PILARITA". Él la llamó fingiendo que era un coyote aullando. Lily lo reconoció. Bajó corriendo al porche. Al verlo en el umbral de la entrada al rancho, el hermoso rostro de la joven se iluminó. Lo llamó a gritos. Lloraba y reía a la vez. Y, cuando se arrojó en sus brazos y llenó su rostro de besos, fue el instante más feliz en la vida de Lince Veloz.
Pluma Roja entendía los sentimientos de su hijo.
Había tenido la edad de Lince Veloz.
Había amado a Dos Nubes desde hacía mucho tiempo. Ella había alcanzado la adolescencia cuando se fijó en él.
Empezaron a verse a escondidas. Por aquel entonces, el padre de Dos Nubes había muerto.
Le habían cortado la cabeza. Dos Nubes creía que había sido un hombre blanco el asesino. Llegó a confesarle a Pluma Roja el motivo.
Se había enamorado de una mujer blanca. De una mujer blanca que, además, estaba casada. Y tenía hijos. El marido se enteró de aquel romance. Y decidió acabar con la vida de su padre.
Pluma Roja la besaba. La abrazaba. Deseaba consolarla. El campamento, de noche, era su refugio privado.
¿Había hecho Lince Veloz y Lily algo más que besarse?
-¿Qué piensas hacer?-le preguntó a su hijo.
-Cuando llegue el momento, huiré de aquí y me llevaré conmigo a Lily-respondió Lince Veloz.
-¿Y adónde iráis?
-A cualquier sitio...Sólo sé que quiero estar con Cabello de Fuego. Es mi sino.
-El "sheriff" os perseguirá. Es un canalla, lo sé. Pero tiene una suerte endemoniada.
-No me importa.
Un animal parecido a un coyote apareció en la cueva. Tanto Lince Veloz como Pluma Roja se relajaron al verlo. Los dos reconocieron a aquel animal. Era "Pike", el perro de Olivia. Iba mucho a ver a Lince Veloz. Los dos se habían hecho buenos amigos.
-Hola, chico-le saludó Lince Veloz.
"Pike" gruñó a modo de bienvenida. Miró a Pluma Roja y también le gruñó suavemente.
-¿Sabe tu ama que vienes a verme?-le preguntó Lince Veloz al perro-Se va a enfadar contigo como se entere. Y nos vas a meter en un lío a todos.
"Pike" lo miró con sus ojos oscuros.
-Cuida de tu ama-le exhortó Pluma Roja.
Y cuida también de mi hijo, pensó el hombre. Cuida de todos nosotros, buen amigo. Vamos a necesitar la protección de todos si queremos sobrevivir. La tarde antes, había visto a Olivia. Volvía de "LA PILARITA".
-Hola, Olivia-la saludó.
Ella le miró.
-Tienes mala cara-observó Pluma Roja.
-Estoy agotada-admitió Olivia-Trabajo mucho.
-Necesitas descansar más.
Pluma Roja había oído algunos comentarios en el pueblo. El doctor Castro, el mismo médico que atendió a Lince Veloz cuando fue herido, había ido varias veces a "LA ISAURA". Olivia había caído enferma. Fiebre cerebral sufría. Algo que tenía más que ver con los nervios que con una enfermedad normal y corriente. El doctor Castro no salía de su asombro. De todos sus pacientes, Olivia siempre había sido la más sana.
Sean estaba preocupado. Aquella tarde, decidió escribirle una carta a su hijo Tyler. Necesitaba desahogarse con alguien. Se encerró en su pequeño despacho. Sacó una hoja. Buscó una pluma. Abrió el tintero, que iba por la mitad. Mojó la pluma en el tintero. Empezó a escribir.

"ALGO MALO LE PASA A TU HERMANA, TYLER.
SIEMPRE ESTÁ ENFERMA. SE RECUPERA Y PARECE QUE VUELVE A SER LA QUE HA SIDO SIEMPRE. PERO ES UNA IMAGEN ENGAÑOSA. ENSEGUIDA, RECAE. TENGO MUCHO MIEDO POR ELLA.
ME ASUSTA LA IDEA DE PERDER A OLIVIA. ME PREGUNTO SI YO TENGO LA CULPA. SI HE SIDO UN BUEN PADRE.
NO SÓLO CON OLIVIA. TAMBIÉN CON TODOS VOSOTROS.
NO QUIERO QUE SE MUERA. PERO LA VEO CONSUMIRSE CADA DÍA QUE PASA MÁS.
LE PIDO A DIOS QUE TENGA COMPASIÓN DE OLIVIA, HIJO MÍO. LE PIDO A TU MADRE QUE INTERCEDA POR MÍ ANTE DIOS. PERO SÉ QUE LE ESTOY PIDIENDO DEMASIADO CUANDO YO APENAS HE SABIDO DARLE. HE SIDO UN EGOÍSTA Y UN MAL MARIDO. Y ESTOY PAGANDO LAS CONSECUENCIAS DE MIS ACTOS.
REZA POR TU HERMANA, TYLER. A TI TE ESCUCHARÁ TU MADRE. Y DIOS TAMBIÉN TE ESCUCHARÁ, HIJO MÍO".

martes, 17 de abril de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 147

Durante años, Jack había vivido atormentado por la imagen de Olivia montando a caballo. Nunca antes había visto un rostro tan resplandeciente como el suyo. Nunca antes había escuchado una carcajada como una suya. Y nunca antes había visto brillar tanto una mirada como la suya. Era absurdo. La amaba. A pesar de que ya tenía dueña.
Porque Danielle existía.
Su presencia se imponía a su amor por Olivia.
No podía dormir.
Vivía atormentado por los remordimientos. Se sentía culpable por estar con Olivia y serle infiel a Danielle. Se sentía culpable por estar casado con Danielle y porque, a su manera, le estaba siendo también infiel a Olivia. Era un egoísta. Debía de pegarse un tiro y acabar con todo.
Olivia y Danielle vivirían más tranquilas y podrían ser felices si él no estaba.
Pero era demasiado cobarde como para quitarse la vida. Era demasiado cobarde como para tomar una decisión.
Sólo sabía que ni Olivia ni Danielle se lo merecían. Merecían otra clase de hombre. Alguien mucho mejor que él...No se atrevía a decidirse. Y eso les estaba haciendo daño a los tres.
Cada vez que abrazaba a Danielle, estaba pensando en Olivia. Cada vez que besaba a Olivia, pensaba en el daño que le estaba haciendo a Danielle. Si acariciaba a Danielle, deseaba estar con Olivia. Cuando caminaba por la calle con Danielle cogida de su brazo, deseaba que Olivia estuviera en su lugar.
Era una situación insostenible. No había consumado su amor con Olivia. Pero sabía que era cuestión de tiempo. Acabaría poseyendo en cuerpo y alma a la joven.
Y se consumaría su adulterio.

Pluma Roja recorrió la llanura buscando a Lince Veloz. Antes o después, el maldito "sheriff" daría con él. Necesitaba decírselo. Lince Veloz debía de huir de Streetman.
¿Por qué no te marchas a otra parte?, pensó Pluma Roja.
No pensaba en enviarlo a las reservas. Eso sería como matarle en vida.
Azuzó a su caballo. Éste fue más deprisa. Oteó el horizonte.
Creía que vería a Lince Veloz.
No lo veía. Su hijo sabía bien dónde esconderse.
El caballo se detuvo.
Estaba extenuado. Pluma Roja desmontó de un ágil salto. Empezó a caminar. Creía que acabaría encontrando a Lince Veloz. Pero la llanura era muy extensa. Había muchos lugares en los que esconderse.
Recordó una cueva que estaba bastante cerca.
Lince Veloz podía estar escondido allí.
Se sintió tentado a llamarlo a voces. Pero creía que el "sheriff" podía estar allí.
¡Maldita sea!, pensó Pluma Roja. Hijo mío, ¿dónde estás? ¿No sabes que ese malnacido te puede encontrar?