domingo, 6 de mayo de 2012

CON EL CORAZÓN ROTO 152

Jack no le contó a Danielle la verdad.
Se lo debía a Marty. También le debía otra cosa al viejo.
Con todo el dolor de su corazón, debía de romper con Olivia. A Dios gracias, su romance no se había consumado. Era lo mejor para los dos.
La culpa de la enfermedad de Olivia era suya. Él la había colocado en aquella situación. Rompiendo con ella, le hacía un favor. Olivia volvería a ser la que era antes. Y él se consagraría a ser un buen marido para Danielle.
Sentados a la sombra de un árbol, Olivia y Jack veían pastar el ganado.
-Es lo mejor que podemos hacer-afirmó Jack-Livie, lo siento mucho. Siento de corazón todo el daño que os estoy causando a Danielle y a ti porque no es justo para ninguna de las dos. He sido un egoísta y me odio por ello. Debes de pensar que es fácil para mí decir esto. Te aseguro que no lo es. Porque, aunque no lo parezca, mientras hablo siento cómo muero por dentro-Jack cerró los puños y los apretó con rabia. Dejar a Olivia era lo más duro que jamás había tenido que hacer. Pero era lo mejor-Soy el marido de Danielle y no puedo amarte. No sé el porqué me he enamorado de ti, pero así ha sido. He sido muy feliz a tu lado. Pero es mejor dejarlo ahora. Cuando no ha pasado nada entre nosotros. De haber pasado, no habría renunciado a ti. Lo habría mandado todo a la mierda. Y habría salido huyendo contigo a cualquier parte.
-Sé que estás haciendo lo correcto-afirmó Olivia.
-Puedes odiarme si ése es tu deseo porque me lo merezco-dijo Jack.
Olivia no quería odiarle.
-Todo lo he hecho más-prosiguió Jack-Desde casarme con Danielle hasta enamorarme de ti. Livie, no quiero dejarte. Si he de serte sincero, no quiero dejarte. Pero tengo que hacerlo porque no quiero hacerle daño a Danielle.
Los ojos de Olivia se llenaron de lágrimas. Jack estaba haciendo lo que ella no había podido hacer. Romper con una relación que nunca debió de haber existido.
Nadie se enteraría y nadie saldría perjudicado.
-Me alegro de que hayas dado tú el primer paso-se sinceró Olivia. Su corazón estaba hecho pedazos. Pero sentía que era un alivio-Porque he intentado dar yo el primer paso muchas veces. Y no he sido capaz de hacerlo, Jack.
Los ojos del hombre también se llenaron de lágrimas.
No le mencionó la revelación que le había hecho Marty ni que el viejo estaba al tanto de lo suyo.
-Livie, te amo-le confesó-Y no quiero vivir sin ti. Pero no puedo vivir contigo sabiendo que todos los vecinos van a señalarnos cuando salgamos a la calle. No puedo vivir sabiendo que le hemos hecho daño a una gran mujer como lo es Danielle-Le costaba trabajo hablar-Hemos de seguir cada uno por su lado, aunque nos cueste trabajo. Nadie sabe la clase de relación que ha habido entre nosotros. Es mejor dejarlo ahora antes de haber hecho algo de lo que nos hayamos podido arrepentir.
Olivia besó a Jack en la mejilla.
No iba a llorar delante de él, decidió. No iba a llorar por su corazón destrozado.
Sería fuerte una vez más.
-Te agradezco de verdad que hayas sido el más valiente de los dos-le dijo.
¡Soy un maldito cobarde!, quería gritar Jack.
En su lugar, besó a Olivia en la frente. Y acabó besándola con ferocidad en la boca. Ella correspondió a su beso.
Cerca de ellos, el ganado estaba pastando. No se fijaba en los dos humanos que lloraban por su forzada separación.
-Mi bella y adorada Livie...-susurró Jack-Me temo que nunca te olvidaré.
-Jack, te lo ruego-le pidió la muchacha-No hables. No quiero saber nada. No quiero pensar en ti como un hombre.
Se volvieron a besar con pasión.
-Nos va a costar trabajo olvidar todo lo que ha pasado entre nosotros-afirmó Olivia.
Le costaba trabajo hablar. Le dolía demasiado el corazón como para poder hablar.
Se separó de Jack. Él le acarició las mejillas con las yemas de los dedos.

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