lunes, 27 de julio de 2015

EL MUNDO QUE NOS RODEA

Hola a todos.
Últimamente, me ha dado por hacer reflexiones. Intento entender mejor la clase de mundo en el que vivo. Y no lo acabo de conseguir.
La sociedad ha avanzado mucho en los últimos tiempos. Es verdad que el futuro que nos imaginábamos hace veinticinco años no se ha cumplido.
Pero está en pleno proceso de cumplirse. Es cierto que muchas cosas han cambiado en los últimos cien años. Nos desplazamos a todas partes en coches que son cada vez más rápidos y gastan menos gasolina. La moda también ha cambiado mucho. Utilizamos ordenadores para podernos comunicar con las personas que están lejos. Para escribir. Pero, ¿ha cambiado nuestra forma de pensar? Una cosa es cambiar nuestro aspecto físico. El aspecto físico de la sociedad, que ha pasado a estar informatizada.
Otra cosa muy distinta es cambiar el pensamiento de la sociedad.
Hasta cierto punto, nos hemos vuelto más tolerantes. Lo que, en opinión de mucha gente, era algo que se salía de toda norma, ahora es algo que merece nuestro respeto. O eso es lo que decimos cuando nos preguntan acerca de los matrimonios homosexuales cuando nos hacen una encuesta. No queremos pecar de antiguos.
El problema es que, por desgracia, hay gente que sigue viendo eso como algo enfermo. Hay gente que no soporta que personas de distintas razas se enamoren y se casen. Hay gente que piensa que la mujer debe de quedarse en casa a cuidar de los niños.
Han hecho estudios basados en las opiniones de adolescentes. Y el dato es demoledor. Muchas chicas ven los celos como algo normal. Crías de quince años no consideran que su novio las esté maltratando sólo porque les ha dado un bofetón.
¿Es eso normal? Para mí, eso sí que es enfermo.
Que alguien invada tu intimidad no es normal. Es nuestro espacio privado. ¿Es lógico estar enseñando los mensajes de WhatsApp a tu chico cada cinco minutos?
¿Es lógico aceptar que tu chico no quiera que salgas con tus amigas? ¿Es lógico pensar que te quiere aunque te haya agredido? Nada de eso es normal. Y, por desgracia, esa forma de pensar que tienen esas chicas nos retrotrae a la época de nuestras abuelas.
Cuando asumían que, si su marido les pegaba, era porque se lo merecían. Que ellos, en el fondo, las querían. Y no era amor en ninguno de los dos casos.
El mundo que nos rodea está más informatizado, pero está muy atrasado en muchos aspectos, por desgracia.
Seguimos viendo con malos ojos que una mujer disfrute libremente de su sexualidad.
Hollywood es un buen ejemplo. Siempre expongo el caso de Brad Pitt y de Meg Ryan. Los dos le fueron infieles a sus, entonces, parejas. Él a Jennifer Aniston...Ella a Dennis Quaid...A Brad Pitt se le perdonó su lío con Angelina Jolie y todo el mundo les adora. A Meg Ryan jamás se le perdonó su lío con Rusell Crowe y se la condenó al ostracismo.
Meg era mujer y Brad era hombre. Juzgad vosotros mismos la diferencia.
También se condena en Hollywood a la mujer madura.
La gente se rió de Demi Moore cuando su marido Ashton Kutcher, más joven que ella al menos veinte años, la dejó por Mila Kunnis. La conocía desde el año 1998, cuando empezaron a rodar una de las series con las que más me he reído: Aquellos maravillosos 70. 
No sabemos lo que pasaría si el otro ex marido de Demi, Bruce Willis, fuera abandonado por su actual esposa. Ésta es más joven que él. Nadie está libre de que le ocurra lo mismo. ¿Se reiría la gente de Bruce, todo un héroe de acción? ¿O atacarían a la esposa que le abandona?
Me hago muchas preguntas. Intento entender mejor este mundo que me rodea.
No he conseguido nada. Sólo termino con dolor de cabeza.
La gente cambia tan despacio que no lo notas. Y eso es desesperantes porque la manera de pensar, en el fondo, es la misma. No quieren dar una imagen de antiguos.
Aunque, en el fondo, piensen igual que sus bisabuelos.

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