jueves, 18 de junio de 2015

CARTAS A BIBI

Hola a todos.
Hacía algún tiempo que no publicaba en este blog una de las cartas que Jorge, en teoría, le escribe a Bibi.
Aquí os dejo con una de esas cartas, que ya iba tocando.
¡Veamos qué le escribe!

                                        Mi amada Bibi:

                                       Vives dividida entre el cuidado de tu madre, el cuidado de tu hermano, tus estudios y el estar conmigo.
                                        Han dado el alta a tu madre. Ya ha vuelto a casa. Pero ha cambiado y tú lo notas.
                                        Nos reunimos en el bosquecillo todas las tardes cuando cae el Sol.
-Mi madre parece un fantasma-me has comentado en más de una ocasión.
                                        Damos un paseo mientras hablamos.
-Y Germán nunca está en casa-has añadido-¡Ese cabrón! No me fiaba de él. ¡Mira que se lo dije! Pero no me hizo caso. Lo último que debo de hacer es reprocharle.
                                       Pero estás furiosa con tu madre.
                                       Estás furiosa con ella porque sientes, por un lado, que todo lo que le está ocurriendo es por culpa de ella. No te hizo caso cuando le advertiste sobre Germán. Está pagando las consecuencias de sus actos.
-Debes de creer que soy una hija de perra por mi comportamiento-te lamentaste, mirándome a los ojos-¡Te juro que adoro a mi madre! Lo único que deseo es que se recupere.
                                   Las dos estáis luchando juntas. Pedrito y vuestra abuela os ayudan en vuestra lucha. Las amigas de tu madre vienen a verla.
                                      Le dicen que lo mejor que puede hacer en estos momentos es descansar. Has empezado a trabajar en la boutique que tiene tu madre. Trabajas por las tardes durante dos horas. Son las amigas de tu madre las que se encargan de sacarla adelante. La boutique está aquí mismo, en Toralla.
-¿Acaso quieres seguir los pasos de tu padre?-te he preguntado-Se te daría muy bien el diseño.
-No creo que sirva para ser diseñadora-me has respondido-Pero no quiero que la boutique se cierre. Quiero ayudar. Mi madre lo necesita. ¡Me necesita, Jorge!
                                 Tu madre necesita de tu fortaleza, mi adorada Bibi. La he ido a visitar en varias ocasiones y tengo la sensación de que la Silvia que conocí no es la mujer demacrada y esquelética que he visto.
                                 Se siente fracasada. ¡No debería de sentirse así!
                                Se siente sola. Y no comprende que hay a su alrededor muchas personas que la adoran. Que la necesitan.
                                 ¡Pedrito y tú la necesitáis, Bibi! No deja de ser vuestra madre.
                                 Escribo estas líneas de madrugada. Te he acompañado a tu casa hace un rato. Yo he regresado a mi casa. Estoy sentado ante el escritorio de mi cuarto.
                                  Todavía siento tu cuerpo pegado a mi cuerpo cuando estábamos desnudos y abrazados, acostados sobre el suelo del bosque. Sintiendo las hojas que se nos pegaban a la piel.
                                 Besándonos con ardor.
                                 Tú y yo...
                                 Mi boca devoró uno de tus pechos, besándolo con frenesí. Recorrí con mi lengua tu esbelto cuello, mi adorada Bibi. No me cansé esta noche de chupar tus pezones. De recorrer con mis manos tu cuerpo. De llenar de besos cada porción de tu piel.



                                  Soy tuyo. Eres mi alma, Bibi. Me destroza verte tan triste cuando sólo quiero que sonrías. Que brilles como la más hermosa estrella que eres.
                                  Mi corazón late al compás que late tu corazón, amor mío.

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