miércoles, 12 de agosto de 2015

LA ISLA DE STURGE

Hola a todos.
Ya que no creo que me vaya a ir de veraneo a estas alturas del verano, me he animado a enseñaros a partir de ahora fotos de lugares para muchos de vosotros desconocidos.
Vamos a empezar haciendo un viaje bastante largo por nuestro helado y fascinante sexto continente, La Antártida.
Os presento una de sus islas, la isla de Sturge.
La isla de Sturge es una isla deshabitada que se encuentra en el Océano Antártico, a 95 kilómetros al noreste del Cabo Belousov.
Tiene forma de paralelogramo. Su lado occidental es mucho más largo que su lado oriental yendo hacia el sur, que tiene las costas más pequeñas. Tiene una longitud de 12 kilómetros y tiene tan sólo dos cabos. El cabo Smyth, que se encuentra en el sur de la isla, y el cabo Freeman, que se encuentra en el norte.
El Pico Brown es el lugar más elevado de la isla, que mide 1.500 metros, pero es completa inaccesible.
Es el pico más elevado del archipiélago al que pertenece la isla, el archipiélago de las islas Balleny.
Pese a que Nueva Zelanda reclama la isla, ésta forma parte del Tratado Antártico, un acuerdo internacional que regula la actividad de los países de los distintos continente sobre la Antártida.

  En este dibujo aparece la localización de la isla de Sturge en el continente antártico. Aparece rodeada por un círculo rojo.

martes, 11 de agosto de 2015

"EL VELO PINTADO", DE WILLIAM SOMERSET

Hola a todos.
Hoy, os traigo una crítica literaria. Ha pasado mucho tiempo desde que hice aquí la última crítica literaria. Y no quiero perder esa buena costumbre de hablar de libros.
La novela de la que quiero hablaros se llama El velo pintado. 
La leí en la biblioteca de mi ciudad hace algún tiempo. Y la he vuelto a releer antes del inicio del verano.
Todos habéis oído hablar de la película protagonizada por Naomi Watts hace algún tiempo. Hubo una versión que protagonizó en la década de 1930 la mismísima Greta Garbo.
Cuenta la historia de Kitty, una joven de buena familia que vive en el Londres de 1920. Kitty está entrando en una edad en la que se podría considerar una solterona. Por ese motivo, se casa con Walter, médico bacteriólogo. Con él, se va a vivir a Hong Kong. El matrimonio es un fracaso. Kitty es una joven que vive más pendiente de divertirse y Walter está consagrado a su trabajo. A raíz de esto, Kitty se enamora de un joven vividor llamado Charlie con el que vive un romance a espaldas de su marido hasta que éste se entera. Abandonada por Charlie e incapaz de conseguir que Walter la perdone, Kitty se ve obligada a ir con él hasta una región de China que está infectada por el cólera. Kitty se vuelca en ayudar a los más desfavorecidos y, poco a poco, se va enamorando sinceramente de Walter.
Está considerada como una de las primeras novelas de land-escape. 
Cuenta la historia de una joven que viaja hasta un lugar exótico por diversos motivos y acaba encontrándose así misma.
La novela nos desgrana el interior de Kitty. Ha sido educada por su adinerada familia para hacer una buena boda, pero, a punto de cumplir veinticinco años, piensa que se va a quedar soltera y acepta casarse con Walter, al que casi no conoce. Kitty es una hija de su tiempo. Es guapa, rica y un tanto frívola que sólo quiere divertirse. No le agrada nada acompañar a su marido a Hong Kong. Su supuesto amor por Charlie es, en realidad, pura diversión. Una forma de no aburrirse en la colonia inglesa de la ciudad y una válvula de escape para su matrimonio fallido. Kitty no se permite el lujo de intentar conocer a Walter. Sin embargo, él sí quiere de verdad a su mujer y no entiende el porqué Kitty puede ser tan fría con él. Por ese motivo, se siente dolido cuando se entera de que su mujer es la amante de otro hombre. Se la lleva consigo para que la ayude en una región devastada por el cólera. No sólo lo hace para separarla de Charlie y como castigo a su adulterio, sino también para que tome conciencia de que no todo en la vida es diversión.
En ese entorno, Kitty se descubre así misma. Pasa de ser una mujer frívola y superficial a ser una mujer abnegada que lucha por ayudar a los demás. Siente compasión hacia los enfermos y trata de ayudar en la medida de lo posible. Gracias a ese trabajo, descubre lo diferentes que son Charlie y Walter.
El primero es el típico crápula que va de cama en cama sin importarle los sentimientos de los demás. El otro es fiel y entregado a su trabajo que quiere realmente a Kitty. Este descubrimiento hará que ella se enamore sinceramente de él y luche por conseguir su perdón.
Se describe cómo era la vida en la colonia inglesa en Hong Kong, donde los ricos sólo parecen querer divertirse. En claro contraste, está la vida en el dispensario adonde irán a parar Walter y Kitty. Donde la gente lucha por sobrevivir y donde hay también gente que quiere ayudar a los enfermos a vivir y a paliar su sufrimiento.
De un mundo vacío y falso a un mundo donde existe una razón para vivir y para luchar.
No es sólo una novela romántica. Es una novela de sentimientos, del viaje de una mujer hacia su descubrimiento personal. De cómo nunca es tarde para madurar y dónde el perdón se convierte en un bálsamo ante tanto dolor. Dónde puede surgir el amor en los lugares más infernales.
Un libro altamente recomendable. Os lo recomiendo de corazón.

NOTA: 8,5

 Portada de la edición antigua de El velo pintado. 

domingo, 9 de agosto de 2015

¡ME ENCANTAN LOS GATOS!

Hola a todos.
La entrada de hoy es sobre un tema que resulta demasiado obvio. ¡Adoro a los gatos! No tengo gatos porque mi padre siente odio hacia ese animal. No sé porqué. ¡Manías de él!
Sin embargo, siempre he sentido un gran cariño hacia los gatos. En mi calle, había muchos gatos. A los más pequeños, los metíamos en cajas de cartón. Le dábamos leche. Les tapábamos con trapos cuando hacía frío. Incluso, les poníamos nombre. Pero esos gatos crecían y acababan marchándose. Cuando era pequeña, sentía más afinidad hacia Silvestre que hacia Piolín. ¡Y eso que tengo cuatro canarios de mascota!
Uno de mis músicos favoritos es Peter Criss, el batería del grupo de rock Kiss. Peter se pinta la cara como un gato. Se considera así mismo como El Hombre Gato. Algo felino sí que tiene. Puede que sea la expresión de su cara. O su mirada...Tiene una voz preciosa. Y sabe cómo tocar muy bien la batería.
No soporto a Jerry. En cambio, sí me cae bien Tom. Mi cuento favorito cuando era pequeña era El Gato con Botas. El hijo pequeño de un molinero hereda a la muerte de su padre un gato que resulta ser muy inteligente y astuto.
El gato tiene miedo de que el hijo pequeño del molinero acabe comiéndoselo. De hecho, el chico se lamenta de su mala suerte diciendo que su única opción en la vida es comerse al gato y, luego, morirse de hambre.
El gato se inventa que el hijo pequeño del molinero es un inexistente aristócrata, el Marqués de Carabás. A partir de ahí, logra el favor del Rey. Le roba mediante engaños a un terrible ogro sus tierras. Cuando éste acaba convertido en ratón, después de que el gato le engañe, éste se lo come. Las tierras se convierten en los dominios del inexistente Marqués de Carabás. El hijo pequeño del molinero se casa con la Princesa. El gato demuestra tener una gran habilidad. Es astuto. Es inteligente.
Lo malo es que el falso Marqués no le cuenta la verdad a su mujer. Nunca sabremos si la Princesa llega a enterarse de que su marido no pertenece a la aristocracia. Que todo ha sido un engaño. Y que sólo es el tercer hijo de un pobre molinero. Pero eso no debe de arruinarnos el cuento con final feliz.
Los gatos son muy maltratados en los dibujos de la Warner Bros. Por ejemplo, en los cortos de Speedy Gonzales, Silvestre siempre termina siendo humillado por Speedy. Se le demuestra como un inútil al que es fácil de engañar. No es un verdadero gato.
No es inteligente. No es nada.

 El hijo pequeño del molinero se casa con la Princesa. El gato hace las veces de testigo en la historia. El autor original de este cuento es Charles Perrault. Es, posiblemente, el cuento con menos moralina que jamás ha escrito el escritor francés.

Hace diez años que terminé el Ciclo de Grado Medio de Gestión Administrativa. Una vez, cuando me entregaron las notas en Navidad, me encontré camino del Instituto a cuatro gatos. No es una frase hecha. ¡Vi cuatro gatos!
Estudié el Ciclo de Grado Medio de Gestión Administrativa en el Instituto Sierra Minera. En ese instituto se puede estudiar Formación Profesional. Además de la E.S.O y de Bachiller. Pero volvamos al tema.
¡Aprobé con buenas notas todas las asignaturas! Yo me había pasado todas las noches estudiando desde hacía un mes. Me quedaba estudiando hasta las dos de la madrugada y me despertaba a las cinco para seguir estudiando.
Sin embargo, pensé que los gatos me habían dado buena suerte. Me ponía muy nerviosa en los exámenes.
Tenía miedo de haber respondido mal en más preguntas de lo indicado. Tenía mucho miedo de suspender todas las asignaturas.
Durante el tiempo que duró el Ciclo, me encontré con un gatito pequeño. Debía de tener menos de dos semanas de vida. Le cogí mucho cariño.
Me detenía camino del instituto para intentar cogerle en brazos. Para acariciarle. Pero él se resistía. No quería hacerle daño. Debieron de haberle matado a su madre. Le tenía miedo a la gente.
Le llevaba con frecuencia leche. Un día, desapareció sin más. Quiero pensar que alguien con buen corazón le adoptó.
Mi serie favorita cuando era pequeña era Isidoro. Luego, vino Billy El Gato. Esa serie la vi cuando era un poco más mayor.
Recuerdo que era la historia de un niño que maltrataba a los animales y que acabó convertido en gato. Sus recuerdos como humano le permitían sobrevivir como animal.
Pero, al mismo tiempo, aprendía a querer a los animales. Tenía a su alrededor a otros gatos que le servían de guía, pero había otros gatos que eran sus enemigos.
Canal Plus la emitió en abierto. Entre medias, me enganché a Garfield. 
Posiblemente, es el gato más humanizado que jamás he visto. Un gato que tenía muchos defectos humanos.
Los gatos son la mascota oficial de mi blog. Están en el lateral derecho.
No pienso quitarlos de ahí. De algún modo, están presentes en mi vida.
Otro día, quiero seguir hablando de los gatos. Son animales con mucha historia. En Egipto, hasta fueron adorados como dioses.
Pero eso será otro día.


En un blog dedicado al romanticismo, no puede faltar esta imagen. Dos gatos enamorados...

sábado, 8 de agosto de 2015

LA BIBLIOTECA

Hola a todos.
Hoy, me gustaría hablaros acerca del que es mi lugar favorito.
Se trata de la biblioteca. Desde niña, siempre ha sido mi lugar favorito. En mi colegio, teníamos una biblioteca. Se creó con los libros que los alumnos donaban gratuitamente. Me encantaba pasarme las horas muertas allí. Leyendo. Era un lugar donde sentía que nadie podía hacerme daño. Al leer, sentía que me iba a otro mundo.
A un lugar donde nadie se metería conmigo. Donde podía ser yo misma. Donde podía ser realmente feliz.
No exagero. Escribir y leer me salvaron la vida cuando más desesperada estaba. En realidad, nuestra biblioteca era una clase vacía. Le pusieron estantes.
Y llenaron esos estantes de libros. Había libros tanto de infantil como de juvenil. Y yo los leía. Quería empaparme de ellos. Disfrutar con sus líneas. Sentirme feliz.
Luego, nos cambiaron a todos de colegio. Se construyó un nuevo colegio en las afueras de la ciudad.
Y también él tenía biblioteca. Pasaba los recreos metida allí dentro.
No sé si lo que hice fue nocivo para mí. Pero aquellos momentos fueron los más felices de mi vida.
Leí allí versiones resumidas y muy infantiles de novelas que se quedaron grabadas a fuego en mi cabeza. Quo Vadis...Fabiola...Los últimos días de Pompeya...Mujercitas...Hombrecitos...Una muchacha anticuada...
También había libros de misterio. Pero esos libros no me interesaban.
Prefería otra clase de lecturas. Luego, empecé a ir al instituto. Y también allí había una biblioteca. Gracias a eso, pude leerme una de mis sagas favoritas. Los Hijos de la Tierra...Ya sé que Jondalar y Ayla son como Gary Stu y Mary Sue, pero en la Edad de Bronce. Sin embargo, eran novelas que me ayudaban a creer que podía encontrar el verdadero amor. Y es que no he conocido a una pareja más enamorada ni más apasionada que la formada por ellos dos. Ayla y Jondalar...

 Nuestra pareja favorita...Ayla y Jondalar...He encontrado este dibujo navegando por Internet. Un romance en la Prehistoria...

Sobra decir que tengo casi todos los libros de la saga, que son seis novelas. Me falta por leer la última de ellas. Todavía no lo he hecho.
En mi ciudad, hay una biblioteca. Está cerrada durante la temporada estival. Me hice socia de ella. Es uno de mis lugares favoritos. Suelo ir allí a leer. Me gusta ir allí a escribir. Y también consulto allí en el ordenador, que tiene conexión a Internet y te permiten conectarte allí gratis. Hace algún tiempo que no voy por allí. Es una buena costumbre que me da miedo perder. Es mi lugar favorito desde siempre y quiero que sea así.
No hay nada mejor que una biblioteca para leer y escribir.

viernes, 7 de agosto de 2015

HISTORIA DE UNA BLOGUERA

Hola a todos.
Han pasado ya cinco años desde que descubrí Blogger. ¿Cinco años? Mi blog "Un blog de época" no tiene ni cuatro años de vida. Los cumple en el mes de noviembre. ¿Cómo es posible? Es una historia bastante larga.
Hace cinco años, creé mi primer blog, que llamé "Romántica Lilith". No tiene nada que ver con el blog que tengo creado en esta cuenta. Lo creé en una cuenta diferente. Hace ya cinco años que no entro en ese blog. Y no es porque yo no quiera entrar. ¡Sí quiero entrar!
El problema es que olvidé mi contraseña. Y, para colmo de males, olvidé también la cuenta con la que lo creé. No recuerdo si apunté ambas cosas. No lo sé. Lo único que sé es que está cerrado. Pero Blogger no lo ha eliminado.
También creé otro blog en esa misma cuenta que olvidé. Se llamaba "Estrella Marina". Tampoco tiene nada que ver con mi blog actual "Estrella Marina". Ahí, estoy subiendo mis fanfics de Olivia y Jai. Pero ese blog, por desgracia, no tiene ninguna entrada. No lo inauguré de forma oficial. No hice nada en él. Está vacío y cerrado.
Meses después, creé otro blog. Lo llamé "El blog de una chica del siglo XIX". Tampoco tiene nada que ver con el blog del mismo nombre que tengo en esta cuenta.
Hice tan sólo una entrada en él. Después, no pude volver a acceder a él.
Lo había creado en una cuenta distinta. Sin embargo, olvidé la cuenta. Y también olvidé la contraseña. Lo tengo con esa única entrada muerto de risa. Lo triste de todo es que me gustaría volver a entrar en ellos. Poder darles vida.
Eso ocurrió en el mes de enero del año 2011. Entre ese mes y el mes de septiembre de ese año, creé otro blog. Es el blog que conocéis actualmente como "El blog de lady Parthenia Westland". Con este blog, me ocurrió un suceso lamentable. Pude acceder a él. Accedí a él por casualidad. Al querer acceder a este blog. ¡Pero me había olvidado por completo de él! Sí, por un casual, recordaba tanto la cuenta con la que lo creé como la contraseña. ¡Pero no me acordaba de él! Me quedé muerta cuando lo vi. Y, por casualidad, creé otro blog. Bueno, no fue casualidad lo que me llevó a crearlo. Fue el blog que albergó mi blog novela "Una brisa suave". Esta blog novela está terminada y el blog está cerrado. Pero se puede leer en la blogsfera. Disfruté mucho creándola.
Luego, creé el blog que albergó uno de los proyectos a los que más cariño le tengo, "Berkley Manor". No supe qué hacer con él durante algún tiempo. En la actualidad, todavía está activo. Y, finalmente, llegamos al mes de noviembre.
Fue en esos días cuando creé este blog. Tras unas semanas inactivo, decidí darle una oportunidad. Se convirtió en mi blog principal. "Un blog de época"...
Ha pasado bastante tiempo desde entonces. He aprendido a no tener tan olvidados mis blogs. Los he llegado a reconocer como seres vivos.
Por ese motivo, me duele no poder acceder a los tres blogs que tengo sin poder hacer nada con ellos. ¡Ni siquiera puedo eliminarlos! Es muy triste.
Todavía me queda mucho por aprender en este mundo de Blogger. Y sé que cometeré todavía muchos errores. Sólo espero decir algún día que he aprendido de ellos. Me gustaría poder acceder a mis blogs. Darles la vida que merecen tener.

jueves, 6 de agosto de 2015

LA VIDA SIGUE

Hola a todos.
El verano está transcurriendo un poquito mejor de lo que yo pensaba. Siempre que llega el verano, me pongo en plan catastrofista. Pienso que va a ocurrir alguna desgracia. Soy pesimista por naturaleza.
Duermo bien. Dentro del calor sofocante que hace noche sí y noche también.
Escribo cuando las Musas me rondan. No pienso forzar la máquina. Con alguna que otra frecuencia, salgo a la calle a dar un paseo. No voy a la playa. Este año, no sé lo que es todavía bañarme en el mar. Y, a decir verdad, no me importa mucho.
He vuelto a Facebook, que lo tenía muy olvidado. No quiero que me pase lo que me pasó la otra vez. Ingresé en Facebook, pero lo dejé ahí. Era como tener un blog y no hacer nada con él. Un defecto que espero ir corrigiendo con el paso del tiempo.
Como podéis ver, el blog está otra vez lleno de vida y hago entradas con más frecuencia.
Me hice el firme propósito de escribir a mano. Pero no sé cuándo lo haré. Por las noches, solemos acostarnos sobre las diez y media.
Puede que mi vida pueda parecer rutinaria. No me gusta nada salirme de la rutina.
Es bueno probar cosas nuevas. Aunque pueda parecer que las cosas nuevas traen consigo sobresaltos.
Es lógico que alguien piense que estoy exagerando. Es divertido hacer algo nuevo y diferente. Soy una persona muy precavida. Pienso las cosas dos veces antes de hacerlas.
Me acobardo. Sí, soy una cobarde. Me da miedo todo. Me da miedo hacer algo por temor a fracasar. Me ha ocurrido desde siempre. Me he sentido incapaz de hacer cosas que, en el fondo, sabía que podía hacer.
Y vuelvo a pensar en mi profe de Gimnasia. Me acuerdo de ti, Gabriel. Tú me decías que no existía ningún imposible. Incluso, me animaste a hacer el pino. Decías que no existen límites para las cosas.
Lo he dicho antes. Todos, en el fondo, tenemos un límite para hacer algo. Y creo que mi límite es escaso. Pude hacer el pino. No creo que pueda volver a hacer el pino nunca más. Fue una experiencia inolvidable. La rutina llama a la rutina. De algún modo, es como entrar en una especie de círculo. No quieres salir de allí.
Quieres que tu vida siga su curso. Que no se altere nunca. Que todo siga igual.
No quiero que nada altere mi rutina. ¿Se puede vivir en la monotonía?
¿Te puedes llegar a cansar? Hacer siempre lo mismo.
Sí...Te puedes llegar a cansar. Quieres desear hacer otra cosa. Algo distinto...Algo diferente...
Eso no me ha pasado.
Por ahora...¿Y si llega a pasarme?
A veces, desearía que las cosas nunca cambiaran. Quedarme tal y como estoy. Sin conocer el lado malo de la vida.
Aunque, por desgracia, he visto demasiadas veces ese lado. Sobre todo, cuando iba al colegio. No quiero acordarme de eso.
Por eso, quiero vivir así. De esta manera...
Aunque, en el fondo, no sea una vida. Sea algo así como estar metida dentro de un mausoleo. Mejor dicho, estar en el interior de un mausoleo, metida dentro de uno de sus nichos.



¿Es divertido ser monótono? No, no es nada divertido. Puede ser aburrido. Predecible...
¿Es divertido salir de la monotonía? Eso depende de lo que te haga salir de ella.
Pueden ser muchas cosas. Depende de muchos factores. Puede ser una experiencia divertida. Única... Inolvidable...
Pero también puede ser algo que te destroce la vida.
No sabemos lo que nos depara el mañana. No sabemos cómo serán nuestras vidas dentro de diez años. ¿Estoy contenta con ser tan monótona?
No lo sé. A veces, pienso que no me gusta ser así. Otras veces, deseo quedarme tal y como estoy. Lo he dicho antes. Es como estar dentro de un círculo. No quieres salir de él. O no puede salir de él. Estás metida ahí dentro. Sin saber qué hacer.
No sé qué hacer.

miércoles, 5 de agosto de 2015

CARTAS A BIBI

Hola a todos.
Hoy, os traigo una nueva carta que Jorge le escribe a Bibi. Son bastantes las cartas que este joven enamorado le escribe a su novia.
Veamos qué le escribe en esta ocasión.

                                Mi adorada Bibi:

                               Tu hermano Pedrito se ha empeñado en pasar toda la tarde conmigo. Lo cierto es que es fácil cogerle cariño. Soy hijo único. A veces, quiero pensar que Pedrito es como mi hermano menor. Y, de algún modo, estar cerca de él es como estar cerca de ti.
                                 Hemos pasado la tarde los dos solos.
-¡Butragueño es el mejor de todo El Madrid!-exclamó Pedrito-Gracias a él, ganará El Madrid la Liga este año.
-Todavía falta mucho tiempo-le recordé.
-Michel también es un buen jugador. Debuta este domingo con el primer equipo. ¡Mi madre me ha dicho que lo podré ver! Creo que La 1 lo retransmite. Si no es así, lo escucharé por la radio.
-Sabes mucho del Madrid.
                              Pedrito se echó a reír.
-Mi padre era del Madrid-me contó-No llegué a conocerle porque murió antes de que yo naciera. Pero he visto fotos suyas. Aparece con mi madre. En otra foto, aparece con Bibi cuando era un bebé. Ella sí se acuerda de él y me cuenta cosas. Me enseña fotos suyas. Incluso, me enseñó un álbum de cromos de jugadores de fútbol. Con Di Stefano...Mi abuelo...Los dos...Uno era de la Pontevedrina. Creo. Y el otro es del Celta de Vigo.
-Podrías ser un buen futbolista-opiné-¿No lo has pensado?
                             Pedrito se encogió de hombros.



                               Le revolví el pelo.
                              Vimos pasar a dos palomas torcaces. Recordé cuando se soltó una pareja de estas palomas, macho y hembra, en la isla.
                              Tú estabas allí con tu madre y con Pedrito. Contemplasteis la suelta.
                              Las palomas torcaces han criado en Toralla. Espero que a ningún loco le dé por cazarlas. Sería una pena perderlas.
                              Me he acostumbrado a verlas pasar.
                              Pedrito y yo hemos pasado toda la tarde en el bosque. Todavía faltan unas horas para que anochezca.
                              Es el momento en el que los estorninos regresan a sus hogares. Han hecho sus nidos en los árboles del bosquecillo que hay al lado de la urbanización. Una urbanización pegada a un pequeño bosque...¡Qué curioso!
-¡Ojala no talen los árboles!-exclamó Pedrito.
                           Si talan los árboles, los estorninos se marcharán a otro lugar. Pedrito me contó que él podía impedir que eso ocurriera.
-¿Y cómo lo piensas hacer?-le pregunté.
                          Entonces, me contó que había tenido una idea al recordar una película que fuisteis a ver los tres (Pedrito, vuestra madre y tú) al cine. Se llama La Guerra de los Niños. 
                       Pedrito no recordaba muy bien de qué iba. Pero sabía que había un empresario dispuesto a talar un bosque. Y había unos niños que querían impedirlo. Uno de los niños se subió a uno de los árboles.
                        Desde allí, podía vigilar el avance de las máquinas que talan árboles. Y dar aviso a sus amigos.
                         El niño que se subía era el hijo del tipo que quería talar todo el bosque. Pensaba que, si le veían subido a uno de los árboles, se marcharían.
                          Pedrito me contó que el plan tuvo éxito. Al final, no talaron el bosque.
-No talaron el bosque porque el niño se cayó del árbol y casi se mata y el padre dijo que no lo talaría si despertaba-le recordé-Cosa que ocurrió al final.
                         Pedrito tuvo que darme la razón. También he visto esa película.
                         Él recordaba la película porque salía un grupo formado por niños. A mí todos esos grupos me parecen iguales.
-¡Porque no entiendes de música!-se rió Pedrito.
                          Yo entiendo de buena música. Escucho a Barón Rojo. Una buena canción es la que te llega al corazón.
                            ¡Una buena canción es Los rockeros van al Infierno! Se la canté a tu hermano. Pedrito se me quedó mirando con cara rara. Creo que es un poco joven para que conozca a los Barón Rojo. 
-¿Y qué me dices de Leño?-le preguntó-¿Has escuchado Maneras de vivir? ¡Es una pasada!
-No...-respondió Pedrito-No...
-¡Pues no sabes lo que te estás perdiendo!
                          Pedrito me comentó que lloraste como una magdalena cuando escuchaste en el Telediario que Eduardo Benavente había muerto. Te gustaba mucho ese cantante. Todavía hay pósters suyos decorando las paredes de tu habitación.
                           Alabo tus gustos, mi querida Bibi. Se perdió a un gran músico y a un gran cantante en la carretera.



-Deberías de ver más Tocata-le aconsejé a tu hermano-O, mejor, ve La Edad de Oro. 
-Bibi ve ambos programas-me contó Pedrito-Pero le gusta más La Edad de Oro. A nuestra madre, en cambio, no le gusta mucho. Dice que sólo salen ahí pintas, como ella les llama. No lo creo. ¡Mola mucho cómo visten! Pero no creo que mi madre me deje vestir así.
-Ambos programas son buenos. Cada uno en su estilo...
-¿Me prestarás algún LP de los grupos que me has mencionado?
-¡Por supuesto, colega! ¡Somos familia! ¿O no?
                                Esta noche, nos hemos encontrado en el bosque, Bibi.
                                Te he contado lo que hemos hecho Pedrito y yo esta tarde.
-¿Es que piensas convertir a mi hermano en tu calcomanía?-te reíste.
-Tan sólo quiero que escuche música que mole-te contesté, también entre risas.
-No creo que a nuestra madre le agrade ver a Pedrito con una melena. ¡Se moriría del susto!
                               Empezamos a besarnos con desenfreno en los labios tras caer sobre el suelo. No dejemos de besarnos en ningún momento. Ni siquiera dejamos de besarnos cuando estábamos ya desnudos.
                               Ni siquiera cuando mi lengua comenzó a pasearse por uno de tus pechos para saborearlo con deleite.