martes, 14 de agosto de 2012

NOSFERATU, EL ROMANCE DEL NO MUERTO

No vais a encontrar ni una sola escena gore en esta película. No vais a ver efectos especiales de alucine. No tiene la marca Hollywood.
Es una película de 1922, muda, en blanco y negro y alemana. Pero ¡que me aspen si no es la película más acojonante que he visto en mi vida!
Estoy hablando de "Nosferatu".
He visto esta película unas tres veces. Y soy tan tonta que desearía verla una cuarta. Porque, cuando la veo, no consigo conciliar el sueño por la noche.
Cuenta la historia de Thomas Hutter, empleado de una inmobiliaria en Wismark. Un joven casado y tranquilo que quiere mucho a su mujer. Un día, el jefe de Thomas recibe una carta del Conde Orlok, el cual manifiesta su deseo de comprar una casa en Wismark. El jefe envía a Thomas a los Cárpatos, donde vive el Conde, para concretar la venta de la casa. Thomas se despide de Ellen, su mujer, y parte con destino a los Cárpatos.
Una vez que ha llegado a su destino, Thomas comprueba cómo los vecinos se asustan cuando él pide ayuda para llegar al castillo donde habita el Conde y cómo tratan de disuadirlo para que no vaya. Un cochero lo lleva hasta allí, pero no quiere traspasar el puente que conduce hasta el castillo. Durante los días que pasa Thomas en el castillo, el extraño comportamiento del Conde le hace sospechar de que podría tratarse de un vampiro. Intenta escapar de allí para dar aviso a los vecinos de Wismark del peligro que corren. Pero cae por la ventana al descolgarse y acaba en el hospital.
El Conde llega a Wismark y, allí, mientras el caos y la muerte se apodera de la ciudad sin saberse las causas, se enamora de Ellen, una joven bella y virtuosa. Como veremos más adelante, Ellen, a pesar de tener miedo, acabará demostrando su valor.
El argumento podría parecer similar. De hecho, es la historia de "Drácula". Jonathan Harker es empleado de una inmobiliaria. Viaja a Rumania para concretar la venta de una casa al Conde Drácula. Y empieza a sospechar cosas raras de su cliente.
De hecho, hubo problemas entre la productora y la viuda de Bram Stoker, Florence. Y es que la productora no había comprado los derechos de autor de la novela de Stoker. En la productora llegaron a decir que ellos habían tomado la trama de la novela, pero que se habían limitado a cambiarle los nombres a los personajes y algunos puntos, por lo que no pasaba nada. Florence Stoker ganó el juicio. La sentencia ordenó la destrucción de todas las copias de la películas. Pero algunas permanecieron ocultas hasta la muerte de Florence Stoker. Inmediatamente después, fue distribuida por todo el mundo. En fín, líos legales que pueden ocurrir cuando una novela famosa va a ser adaptada al cine.
¿Y por qué atrae tanto "Nosferatu"?
Es una película muy conocida. Más que conocida, legendaria. No sólo por el éxito que tuvo en su día. También por sus leyendas urbanas, que tiene unas cuantas. Se han hecho estudios de ella. Se ha criticado en numerosos foros de cine. Se han escrito hasta ensayos. Se ha debatido hasta la saciedad. Sin embargo, no es una película que pueda verse en televisión. Ni siquiera en Buzz, canal donde emiten películas de terror, la emite. Eso sí, verán películas con sangre y vísceras por doquier. Ni siquiera la emite TCM. O la verán en el cine de La 2. O en el ciclo de clásicos que emite La 1. Se puede conseguir en DVD y está colgada en Youtube.
Se hizo un "remake" en 1979, "Nosferatu, el vampiro de la noche", de Herzog, (que por cierto, Buzz está emitiendo en la actualidad) y en el año 2000 se hizo una película que contaba algunos aspectos del rodaje, en su mayoría basados en leyendas urbanas. Se tituló "La sombra del vampiro". En esa película cuenta que el protagonista de "Nosferatu", Max Schrek era, en realidad, un vampiro. Que el director de la película, Murnau, quería hacerla lo más realista posible y buscó a un vampiro real para que diera vida a Nosferatu. El no muerto.
Por supuesto, se trata de una leyenda urbana. Max Schrek era un conocido actor de cine y de teatro en el década de 1920. Sin embargo, muchas de sus películas, por desgracia, se han perdido. No era ningún vampiro. Contribuyó a su leyenda el hecho de que en esta película, Schrek borda a la perfección su papel. Nos hace creer a todos que es realmente un vampiro. Y ese miedo es el que hace que pasemos la hora y media que dura la película con el corazón encogido.
Sin embargo, son muchas las leyendas que circulan acerca de esta obra. Como que la protagonista murió en la escena final porque Schrek, al ser de verdad un vampiro, le chupó la sangre. O que desaparecía miembros del equipo técnico. Evidentemente, todo esto es falso, pero se recrea a la perfección en "La sombra del vampiro". Lo que sí es cierto es que la productora fue "Fraternitas Saturni", una logia ocultista.
Nosferatu es el polo opuesto a Drácula. No es un aristócrata apuesto de modales refinados y bien vestido. Tampoco se parece en nada a los vampiros que aparecen en las novelas románticas paranormales, de pelo largo, chupa de cuero y musculosos. Para nada. Nosferatu atrae y repele a la vez. Es un ser esquelético y de piel blanca. Tiene las uñas muy largas. Es calvo y sus orejas son puntiagudas, como las de un conejo. Para muchos, es la imagen real del vampiro. Es la viva imagen del terror. La realidad sin necesidad de enseñar vísceras y sangre. Sin necesidad de efectos especiales que saltan a la vista que son falsos. La sensación que transmite la película es de angustia.
Hay escenas que sobrecogen. Como cuando se abre el ataúd donde yace el Conde Orlok y lo primero que se ven son sus largas uñas. O cuando la sombra de su mano parece recorrer el cuerpo de Ellen hasta llegar al corazón y parece que lo oprime. Una sensación que sentimos a la vez. O la proyección de su sombra en la pared. Esa sombra tan espeluznante...Y piensas que podrías ver esa sombra de un momento a otro proyectándose en la pared de la sala de estar de tu casa o de tu habitación. Un espantoso ser de orejas puntiagudas y largas uñas sediento de sangre...

 La sombra de Nosferatu. Los juegos de sombra se utilizaron mucho en las películas expresionistas.

El Conde Orlok es más humano que Drácula. Está condenado a vivir eternamente. Y siente el peso de su inmortalidad. De alguna manera, busca la liberación a través de la muerte. Busca pasar esa eternidad en compañía de otra persona. Vive solo. Viaja solo acompañado de la tierra de su país de origen. Su única compañía. Está solo en la vida.
Se enamora de Ellen. Cree encontrar en ella su alma gemela. La mujer que ha de compartir su eternidad con él. Hasta donde yo sé, Drácula nunca se enamoró de Mina. Ni en el libro se menciona ese romance tan apasionado que hemos leído en "Drácula, mi amor". El amor vino a través de las películas, especialmente, la de Francis Ford Coppola, que era de terror, pero tenía mucho más de película romántica de época. Ellen, a su vez, también siente cierta atracción por el Conde. Atracción que trata de repeler para salvar a su marido. Para salvar a sus vecinos del peligro que corren. Para salvar su alma.
La ambientación está muy bien lograda. Te traslada a otra época. Una época llena de romanticismo, pero también de oscuridad. Al principio de la historia, los protagonistas son felices. Pero se intuye que se avecina un desastre por el horizonte. El castillo de Conde Orlok te transmite una sensación de miedo. Y su sola presencia te pone los pelos de punta. Su mirada te traspasa el alma. Adivina lo que sientes y lo que estás pensando.
Tienes miedo. Miedo porque Thomas ha caído prisionero en sus garras. Miedo porque intuyes que el desastre se aproxima hacia Wismark. Miedo porque Ellen está sola y el Conde Orlok ya se ha encaprichado de ella. ¿Encaprichado? Llamémosle obsesionado. Capricho era lo que Drácula sentía hacia Lucy y Mina. No se trataba de amor, sino de convertirlas en sus esclavas. Como las tres vampiresas que tenía a su servicio. Que me perdonen los fans de esta novela, quizás una de las mejores historias de terror jamás escritas. Pero para romántica la relación entre Jonathan y Mina, capaces de luchar el uno por el otro, y Lucy y Arthur, que quiere que su amada alcance la paz para su espíritu y recupere su alma después de muerta. Estas dos parejas sí se querían. Drácula no amaba a Mina. Y Mina le tenía auténtico terror. En ningún momento se habla de que exista una relación amorosa más allá de la conexión psíquica que establece entre él y Mina cuando la obliga (la obliga, no que ella lo haga de manera voluntaria) a beber su sangre. Aunque hay quien ve en esta novela la represión que sufrían tanto los hombres como las mujeres, especialmente las mujeres, en asuntos sexuales durante la época victoriana. No olvidemos que fue escrita en el año 1897.
Es lo que se intuye lo que da miedo. Es la presencia de Orlok lo que asusta. Es la ambientación y la música chirriante lo que acentúa ese terror. Es el expresionismo alemán. El cine se aleja del teatro y se acerca más a la pintura. "El grito", de Munch, mi cuadro favorito, pudo servir como base para esta película perfectamente. Los sentimientos de los personajes prevalecen sobre la ambientación. Se nos transmite lo que sienten. Lo que piensan.
 La cámara fija sobre el Conde te impulsa a apartar la vista. Aún cuando has visto esta película muchas veces. Aún cuando sabes que no vas a ver sangre a mansalva, como ocurría en las películas de la Hammer en la década de 1960. Sangre falsa porque parecía más pintura que otra cosa.
Las interpretaciones pueden ser un poco sobreactuadas. Como lo son todas las interpretaciones de la época. No olvidemos que estamos ante una película muda. Había diálogos, pero no se oían y nos ponían los cartelitos para que supiéramos de qué estaban hablando. Los gestos y las expresiones de la cara nos sirven para comprobar lo que sienten. La tristeza de Thomas al despedirse de Ellen. El terror que ésta siente ante la presencia del Conde.
Hay romanticismo en esta película. No sólo por la época en la que transcurre (1838), sino también en las relaciones de los personajes. Thomas y Ellen se enamoran, pero se ven obligados a separarse por el trabajo de él. Ella se hunde al estar lejos de su amado, como si presintiera que algo horrible está a punto de pasar. Thomas piensa en Ellen, en el peligro que corre y se siente impotente por no estar a su lado. Orlok necesita a Ellen. No como alimento, como quería hacer con Thomas, al que muerde cuando éste se hospeda en su castillo la primera noche, sino como compañera.
También refleja bien la manera de pensar de muchas personas de esa época. Durante el siglo XIX, numerosas epidemias parecían que volvían a asolar Europa. En Cartagena, empezaron a haber brotes de cólera morbo asiático en 1834. Y esos brotes duraron hasta la década de 1890. También sufrió una epidemia similar Benidorm. Los vecinos con posibles de la isla abandonaron la ciudad y buscaron refugio en el islote que hay frente a sus costas hasta que pasara la epidemia. ¿Por qué se cebaba la enfermedad y la muerte sobre aquellas ciudades? Los médicos no encontraban la causa. Por lo que no era de extrañar que algunos pensaran que era obra de algún ser demoníaco.
El horror está presente en la obra. Desde el inicio aparentemente tranquilo hasta el final. Que, por supuesto, no voy a revelar si alguien está interesado en ver la película. Je, je.
Es un horror invisible. No se ve, pero se percibe. Y Murnau sabía cómo plasmar ese horror. Cómo una ciudad tranquila donde nadie apenas tenía preocupaciones pasa a ser una ciudad que vive aterrorizada por una enfermedad que está acabando con ellos. Cómo los vecinos entierran a sus muertos sin entender el porqué de tanto dolor. Parece imposible acabar con el Mal. Y uno tiene esa espantosa y realista sensación hasta llegado el final.
Una película digna de verse, al menos, una vez en la vida. Uno de los clásicos del cine de terror. Real y romántica a la vez. Aterradora y, al mismo tiempo, llena de poesía. Un poema visual que nos retrotrae a los tiempos de Byron y de Shelley. O de Espronceda con "El estudiante de Salamanca". El deseo de tener a alguien que nos acompañe siempre quizás nos hace un poco más cercanos al siempre aterrador conde Orlok.


¿Qué hacer? ¿Huir? ¿O quedarte? ¿Qué sentir? ¿Miedo? ¿O compasión?

4 comentarios:

  1. Soy una gran devoradora de todo lo que tiene que ver con Drácula, no afirmaré que haya visto todas las versiones porque nunca se sabe pero si he visto muchas, las que citas y otras que no recuerdo, Drácula es un personaje fascinante, supongo que son muchas cosas las que causas esa fascinación, tu citas la mayoría, es muy exacto que hay una mezcla de atracción/ repulsión.
    ¿Has visto Sombras tenebrosas? no la última si no la primera, no la conocía y me gustó mucho.
    Querida, espero que esta noche no haya ningún No muerto en nuestra ventana.
    Besos.

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  2. Hola!!
    te ha quedado muy linda la cabecera.
    Sobre el libro que citas, si, es uno de los libros mejores escritos y con los que te llegas a emocionar.
    Un besote mi niña

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  3. Hola, Wendy.
    Creo que el gran éxito de las historias de vampiros están en que representan al Mal, lo prohibido. Y muchas veces nuestro lado más morboso hace que nos inclinemos hacia el lado oscuro. Que busquemos el porqué lo prohibido puede gustar más que lo que está bien dentro de la sociedad.
    No he visto la peli de "Sombras tenebrosas". Ni he visto la serie original de 1966. Pero sí he visto el "remake" de 1991 y está muy bien conseguido. Buenos actores, buena ambientación...La pena es que sólo duró 13 episodios.
    Hay un paraje en mi ciudad donde sí pueden habitar no muertos. No es coña. Cuentan leyendas sobre él a cual más terrorífica.
    Ya haré otra entrada hablando de ellas.
    Un fuerte abrazo, Wendy.

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  4. Hola, Anna.
    Me alegra mucho de que te guste la cabecera. Cuando mencionaste que necesitaba un toque antiguo o romántico, a mi cabeza me vinieron a la mente Heathcliff y Catherine, los protagonistas de "Cumbres borrascosas", la novela romántica por excelencia para muchos, incluida yo. Hay amores truncados, pasiones desbordadas, personajes complicados...Y todo ello en páramos sombríos y oscuros. ¡Me encanta!
    Con respecto a "Drácula" llega a helarte la sangre, sobre todo en pasajes que, sin ser explícitos, te horrorizan porque imaginas lo que va a pasar. Y es conmovedor cómo Jonathan y Mina se desviven el uno por el otro. Un libro altamente recomendable.
    Un fuerte abrazo, Anna.

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