miércoles, 2 de abril de 2014

UN ESCALAFÓN MÁS BAJO ELLA QUE ÉL

Hola a todos.
Hoy, me gustaría ahondar en las diferencias sociales existentes entre los protagonistas de una novela.
Si os fijáis bien, en la inmensa mayoría de los casos, ella está uno o varios escalafones sociales por debajo de él.
Vamos a verlo.
Aquí podemos repetir el binomio: pueblo pequeño-Londres.
El pueblo pequeño es donde puede vivir la protagonista, ya que, recordemos, en esta inmensa mayoría de novelas, ella pertenece a un escalafón social inferior al del protagonista.
El protagonista la conoce cuando, ¡milagro!, se va de Londres para escapar de algún marido que quiere matarlo porque se ha cepillado a su señora o porque alguna amante (y aquí tenemos dos modelos: la viuda bella con experiencia y la actriz bella y con experiencia) quiere casarse con él y él no quiere porque no está hecho para el matrimonio.
Puede ser una campesina, una criada o la hija del médico del pueblo. No puede ser la hija de los vecinos cuyas tierras lindan con las suyas. Ella, por supuesto, es virgen y sin experiencia. Casta y pura hasta extremos insospechados...Y nuestro héroe, que ha pasado por mil camas, se enamora locamente de ella y querrá casarse con ella.
Si la conoce en Londres, es porque tiene que hacerse cargo de algún pariente menor de edad y contrata a una institutriz que, de inmediato, se enamora de ella siendo correspondido. O es una modista que trabaja en Londres. O una prostituta virgen que conoce en Londres. (Ha ocurrido. Ella es prostituta y él es su primer cliente. La perla secreta es el mejor ejemplo, sin ir más lejos). O entra a trabajar bajo su servicio como su criada.
Si pertenece a su mismo estatus social, ella pertenece a un rango bajo de la nobleza y está en la ruina. No puede ser una joven que pertenezca a la aristocracia, aunque su familia tenga un título un poco más bajo que el de él, pero que tenga dinero.
No...Tiene que estar en la ruina y su familia está intentando casarla con el ser más detestable del mundo. Algo así como invocar al Príncipe Azul y que él aparezca con su caballo blanco y su brillante armadura.
Mary Balogh ha escrito novelas en las que sus heroínas son institutrices que se casan con aristócratas. Pero también ha escrito novelas protagonizadas por chicas que gozan de un estatus similar al del galán de turno y tienen tanto dinero como él. Y tenemos un buen ejemplo en su genial novela Ligeramente escandaloso. 
Su protagonista, Freyja, no es ninguna Mary Sue. Es una joven con mucho carácter (y sigue conservando ese carácter a lo largo de la novela, ¡gracias a Dios!). No posee una espectacular belleza física, pero su mayor atractivo radica en su manera de ser y de sentir.
Freyja es una joven con dinero y perteneciente a la aristocracia, ya que su hermano es el duque de Bewcastle. Joshua es el marqués de Hallmere, un hombre tan acaudalado como lord Bewcastle.
Entiendo que lo interesante de los escalafones sociales distintos es ver cómo intenta triunfar su amor por encima de todas las cosas. Y no digo nada que no sepamos. Sí, al final, el amor triunfa.
Pero llama mucho la atención que ella, casi siempre ella, sea una chica trabajadora. Institutriz, criada, campesina. O que esté en la ruina. Como si la aparición del hombre de su vida le vaya a solucionar todos sus problemas económicos. A veces, mi lado cínico me ha sorprendido haciéndome una pregunta cuando estoy leyendo una novela de estas características. ¿Estás con ese duque/marqués/conde/vizconde porque lo amas realmente o porque es el tío más rico y poderoso de todo el país y, al casarte con él, tú serás rica y poderosa?
Pocas son las novelas en las que sea el protagonista un humilde campesino o sirviente.
Pero, si tiene un pasado humilde en el que se ha visto obligado a trabajar para salir adelante, ya sea como boxeador (Zachary, de Donde empiezan los sueños o Simon, el protagonista de Secretos de una noche de verano. El primero fue boxeador y el segundo fue carnicero); no pasa nada. Cuando empiece la novela serán ricos y ellas acudirán a él buscando un marido rico o alguien que las ayude económicamente, aunque sea trabajando para él como institutriz.
Casi nunca es al revés.
Os pido perdón por el cinismo que desprende esta entrada.
Pero confieso que el tópico de que ella sea más pobre que él es uno de los que más me enerva.
Mañana, haré una entrada más alegre.
El blog va cogiendo de nuevo vida poco a poco. ¡Y ojala sea así!

 Portada de Deja que el amor te encuentre. La protagonista, Amanda, es la hija de un duque con mucho dinero. La joven busca marido desesperadamente, pero sus planes chocan al conocer a un criador de caballos del que se enamora. Él ocupa un escalafón inferior al de ella y se gana la vida honradamente. No es ningún aristócrata de incógnito huyendo de hermanos/maridos/amantes furiosos. Para mí, lo mejor que ha escrito Johanna Lindsey en años. Un soplo de aire fresco.

martes, 1 de abril de 2014

¿ALGÚN LUGAR MÁS A PARTE DE LONDRES?

Hola a todos.
He perdido la cuenta de las novelas románticas de época que he leído a lo largo de los últimos dieciséis años, desde que cayó en mis manos Olivia y Jai. 
He leído a diversas autoras. De un tiempo a esta parte, salvo algunas honrosas excepciones, parece que todas las novelas románticas históricas siguen el mismo patrón.
En su inmensa mayoría, transcurren en el Londres de la Regencia. Es un poco como pasa con las novelas que transcurren en Escocia. ¿Acaso no hay más sitios en Escocia que no sean las Highlands? ¿No tiene Escocia preciosas islas y archipiélagos como las Orcadas?
Si no transcurren las novelas en el Londres de la Regencia, transcurrirán en otra década del siglo XIX. Mientras no se muevan de la capital inglesa.
El caso es que, ¿acaso no hay más ciudades inglesas aparte de Londres? He leído que algunas transcurren en un balneario de Bath. Pero, a excepción de ésas tenemos el binomio pueblo pequeño-Londres. O sólo Londres...
De Liverpool no sabemos nada.
Hay una honrosa excepción. Brenda Joyce. La saga de la familia de Warenne transcurre en gran medida en la Irlanda de principios del siglo XIX. La vida de las protagonistas podría ser similar a la de cualquier chica londinense con la excepción de que la puesta de largo se celebra en Dublín. Pero se agradece conocer más a fondo esta ciudad.
El pueblo pequeño es donde la familia riquísima del protagonista vive y tiene su casa de campo. El protagonista pasa más tiempo en Londres bebiendo y de furcias que visitando a su olvidada familia. Me extraña que los habitantes del lugar vivan bien gracias a él cuando no le han visto desde hace años.
La mayor parte de la novela ocurre en Londres. Sí, es muy divertido leer que los protagonistas se encuentran en una fiesta que se celebran en Almacks. O que pasean por Hyde Park. O las visitas que el héroe hace a los diversos clubs de caballeros de la ciudad.
Te sabes de memoria los nombres de todas las calles.
Te cansas de no salir nunca del riquísimo barrio de Mayfair sólo para pasar a los barrios más miserables. En ocasiones, la protagonista visita los barrios pobres para hacer obras de caridad. A veces, conoce a algún pequeño ladronzuelo de buen corazón al que adopta.
Y la cosa sigue a caballo entre el pueblo pequeño donde está la casa de campo del protagonista y donde ella monta a caballo y hace picnics por las tierras de él, pero no suele bajar al pueblo a conocer a los que habitan las tierras. Aunque, si lo hace, recibirá toda clase de alabanzas sobre el héroe, aunque los vecinos no le hayan visto nunca.
Algunas novelas transcurren en el Salvaje Oeste. En las novelas de piratas, la acción transcurren en islas que son refugio de piratas. Otras novelas transcurren en países exóticos. Pero es muy triste ver cómo los nativos de ese país parecen vivir felices sometidos a los colonos ingleses (porque recordemos que los protagonistas son ingleses). Y meto en ese saco a países tales como La India, Ceilán o Jamaica. En ocasiones, se van a otros países como Francia o Italia. Pero los protagonistas siguen siendo ingleses.
¿Todos los ingleses se han ido a París o a Roma de golpe?
Los cambios de escenario son buenos. Aprendes más cosas de otros lugares cuando lees una novela que transcurre en un lugar que no sea Londres.
En el proceso, el autor ha aprendido más cosas. Ha estado en un sitio desconocido descubriendo cómo era. Haciendo un viaje extraordinario.
Por algún motivo, varias autoras españolas, últimamente, ya no se centran sólo en escribir historias de amor que transcurran en Londres.
Y aquí tenemos algunos ejemplos:
La hija del cónsul, de Teresa Cameselle: Transcurre en el Sultanato de Bankara.
Dama de tréboles, de Olivia Ardey. Transcurre en el Salvaje Oeste.
Un amor en el tiempo, de Raquel Campos. Nos quedamos en un lugar fijo. El bonito pueblo de Tower Bridge...
Tormenta de amores, de Anna Soler Segura. La mayor parte de la acción transcurre en un cortijo andaluz, pero la novela arranca en Mississipi.
Coral, también de Teresa Cameselle: Toda la acción transcurre en Vigo.
Me dejo alguna en el tintero, pero es de agradecer el esfuerzo que hacen para que el género romántico no se quede estancado y vaya avanzando. Contando la misma historia, sí. Pero de una manera nueva y fresca. Poniendo cada una su propio sello. Dejando fluir la inspiración. Permitiendo que conozcamos sitios nuevos y podamos soñar con ellos.
Les estoy agradecida porque se mueven en otros sitios, a parte de Londres.

   

Y aquí algunas de las novelas mencionadas como claro ejemplo de que existen lugares más allá de Londres.

lunes, 31 de marzo de 2014

LORRAINE

Hola a todos.
El personaje al que me gustaría que conocierais no salió de mi mente, sino de la mente de una genial escritora, Claudia Cardozo, nuestra querida Aglaia Callia.
Se llama Lorraine. Es uno de los personajes secundarios de su segunda y estupenda novela, Dime si es amor, la cual está teniendo un gran éxito desde su salida al mercado en Amazon.
Es una novela que no sabría definir como chic-lit o sentimental. Es como si alguien hubiera escrito una comedia romántica, de las que nos gusta tanto ver porque nos arranca una sonrisa o una risa y que, al terminar, nos deja con un buen sabor de boca porque nos devuelve un poco la esperanza en el amor.
Lorraine no es la protagonista, sino que le deja ese privilegio a Anne, una chica que ha sufrido por culpa del impresentable de su ex novio que la engañó con otra. Lorraine es un personaje secundario. Sin embargo, en una novela donde hay, además de la pareja protagonista, diversos personajes que están ahí porque tienen algo que aportar a la trama, dándole más interés y haciéndola más emocionante, Lorraine sobresale por encima de todos ellos.
Lorraine es una chica pelirroja, de carácter alegre, fuerte y extrovertido.
En la novela, navega entre dos aguas, a mi entender. Es la mejor amiga de Anne. Más que amigas, Anne y Lorraine son como hermanas. Uña y carne, apoyándose mutuamente, sobre todo, Ian, el novio cabrón, (con perdón), de Anne la engaña con otra. Lorraine apoya incondicionalmente a su amiga. No lo duda ni un segundo. La culpa es de Ian. Sin embargo, y aquí viene lo de las dos aguas, Ian es el hermano de Lorraine.
Ella quiere a su hermano, no me cabe la menor duda. Y, a su vez, Ian también la quiere. Pero no le perdona lo que le ha hecho a su mejor amiga. De algún modo, siente la traición de Anne como suya. Ian no sólo ha engañado a Anne, sino que también ha engañado a Lorraine. Y eso duele.
A lo largo de la novela, el carácter alocado de Lorraine llama la atención de Eric, compañero de piso y el amigo desde el jardín de infancia de Will, el protagonista. Uña y carne, como lo son Anne y Lorraine.
Entre Eric y Lorraine saltan chispas desde el primer momento en el que se ven. Eric es el polo opuesto a la divertida Lorraine. Es un chico serio y responsable que está sufriendo a consecuencia de un duro divorcio. A simple vista, no tienen nada en común. No puede haber nada entre ellos. ¿O, quizás, sí?
Vi muchas similitudes entre esta historia y la historia de amor principal. Lo distintos que son. Las reticencias de Eric a enamorarse de nuevo. Las ocurrencias de Lorraine...Me dio pena que no se ahondara más en ellos.
¡Sólo podéis descubrirlo leyendo esta genial novela!
Me he centrado en el personaje de Lorraine porque confieso que siento auténtica debilidad por ella. Por la historia que tiene a sus espaldas. El amor que siente por su hermano y el cariño y la lealtad que siente hacia Anne entran en conflicto a raíz de la infidelidad de Ian con otra mujer. La atracción que siente hacia Eric que se va palpando a lo largo de la novela. No se dice nada, pero es algo que se percibe. Se siente.
Claudia ha logrado crear a uno de los personajes más profundos que jamás he conocido. Un personaje que va más allá de la típica amiga alocada de la sensata protagonista.
Me ha gustado muchísimo conocer a Lorraine y conocer su historia.
¡Gracias!
¡Os invito a que leáis Dime si es amor! ¡Os entusiasmará!

 Así es como Claudia imagina a Lorraine.


viernes, 28 de marzo de 2014

¡SEGUNDA CRÍTICA DE "EL CORAZÓN DE CAROLINA"!

Hola a todos.
Hoy, ¡estoy super contenta! Y lo digo con mayúsculas.
En lo personal, siento que las aguas están volviendo poco a poco a su cauce.
En lo literario, ¡El Corazón de Carolina ya tiene su segunda crítica!
Hace unos días, María Esther, la administradora del blog "Anescris", la escribió y la colgó.
¡Muchísimas gracias por tu crítica, María Esther!
Me ha gustado mucho la crítica que ha hecho. Ha sido positiva y constructiva y yo se lo agradezco de corazón.
Pero he tardado algunos días en hacer esta entrada porque la crítica me ha dejado un poco descolocada.
¿Motivo? ¡Es la primera vez que alguien me dice que haga una segunda parte de mi novela!
¡Guau! ¡No me lo puedo creer!
Pensé: "¡En menudo lío me he metido!"
Confieso que escribí El corazón de Carolina con la intención de que fuera una novela autoconclusiva. El final no lo puedo desvelar, pero, dentro de todo, quise que fuera así. Porque, en la vida real, no todo es de color rosa ni todo es de color negro. Yo digo que la vida tiene un tono rosado grisáceo.
¿Tendrá una segunda parte El corazón de Carolina? No lo sé.
Tengo otros proyectos en mente, pero, pienso que María Esther tiene razón.
Si leemos novelas románticas es porque sabemos que tienen un final feliz. Cierras el libro y piensas que la vida puede darte a ti esa oportunidad de ser feliz. Y recuperas un poco la esperanza en el ser humano y en la vida. Porque, aunque pueda darnos asco la vida por las desgracias que oímos a diario, por las cosas malas que nos pueden ocurrir, la esperanza y el optimismo, aunque sea lo más difícil del mundo, deben de mantenerse.
Teresa merece una segunda oportunidad. ¿Acaso la gente no merece una oportunidad de ser feliz?
¿Cuándo llegará la historia de Teresa? Todavía no lo sé.
Tengo otros proyectos en mente. Pero, sí, se merece ser feliz.
Ese momento llegará. No sé cuándo. Pero llegará.
Le estoy muy agradecida a María Esther por la crítica tan bonita que ha hecho. Por haberme hecho pensar. Y por reconciliarme un poco con la esperanza. Lo necesitaba.
Podéis leer la crítica en este link:

http://anescris.blogspot.com.es/2014/03/el-corazon-de-carolina-de-laura.html

¡Gracias, María Esther!

martes, 25 de marzo de 2014

¡YA A LA VENTA "PELIGROSAMENTE TUYA"!

Hola a todos.
Hoy, seguimos con las buenas noticias y también con las promociones.
Y es que una buena amiga nuestra, Raquel Campos, más conocida como Rae, ha decidido volver a publicar otra de sus preciosas historias.
En concreto, desde hace pocos días está a la venta Peligrosamente tuya. 
Podéis adquirirla en Amazon visitando este link:

http://www.amazon.es/Peligrosamente-tuya-Raquel-Campos-ebook/dp/B00IPCUC2Q/ref=sr_1_3?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1393607754&sr=1-3

Si estáis cansadas de tíos ricos y duros que se han cepillado a media humanidad, ¡ésta es vuestra historia!
Si os gustan las chicas dulces, pero que tengan sangre en las venas y sean fuertes e inteligentes, ¡ésta es vuestra historia!
Héctor es un Guardia Civil al que la vida le somete a una durísima prueba a raíz de la muerte de sus compañeros y a una cruel ruptura de pareja. Decide aislarse del mundo y vivir en las montañas, cerca del Mediterráneo, cuando conoce a Alma. Se trata de una joven que regresa a su tierra tras lograr terminar la carrera de Veternaria. Sin embargo, la vida también somete a Alma a una dura prueba cuando Pedro, un cazador furtivo con trazas de convertirse en un futuro psicópata (muchos psicópatas empiezan matando animales y de ahí a matar a una persona hay un paso), se obsesiona con ella. El Destino hará que los caminos de Alma y Héctor se crucen. Mientras luchan por huir del acoso de los cazadores furtivos y también por plantarles cara, un sentimiento muy fuerte empieza a nacer entre esta pareja.
Amor, drama, aventura y un mensaje ecologista se dan mano en esta preciosa novela.
¡No os la podéis perder!

Peligrosamente tuya

Por un euro podéis haceros en formato Kindle con Peligrosamente tuya. 

lunes, 24 de marzo de 2014

¡YA A LA VENTA "MÁS ALLÁ DEL VIENTO"!

Hola a todos.
Hoy, os traigo una buenísima noticia.
Una muy buena amiga nuestra, Judith Álvarez, más conocida en la blogsfera como Citu, se ha lanzado de lleno al ruedo y ha autopublicado su primera novela.
Se llama Más allá del viento y desde hace relativamente poco podéis conseguirla en Amazon. Citu la autopublica con el nombre de J. P. Alexander.
Os dejo la preciosa portada de la novela, una historia repleta de magia y de romanticismo.



Y podéis conseguirla en formato Kindle en el siguiente link:

http://www.amazon.com/All%C3%A1-Viento-Rianuis-Spanish-Edition-ebook/dp/B00IETCKNY/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1394812319&sr=8-1&keywords=m%C3%A1s+all%C3%A1+del+viento

Le deseo a Citu toda la suerte del mundo con esta nueva empresa, pero yo estoy segura de que la va a tener porque tiene mucho talento.
También le deseo una pronta recuperación, ya que no se encuentra bien últimamente.
Desde aquí, Citu, deseo que te recuperes cuanto antes. Que te cuides mucho. Y que estés pronto en tu blog, con tus entradas sobre tu querido Ecuador (recomendable la entrada sobre el archipiélago de Jambelí. No lo conocía y es un lugar bellísimo donde uno puede perderse para relajarse y disfrutar) y con tu blog novela Melodías prohibidas. ¡Que está en lo más interesante!
Un fuerte abrazo, Citu.

sábado, 22 de marzo de 2014

TRISTE CARTA DE AMOR DESDE SANTA CLARA

Hola a todos.
Hoy, me gustaría compartir con vosotros este relato.
Es una historia de amor contada en primera persona por la protagonista, quien le escribe a su amado ausente.
Aviso. No es una historia muy alegre que digamos.
Hacía mucho que no subía ninguno de mis cuentos cortos a este blog. Por eso, quiero subir este relato.
Espero que os guste.
AVISO: La historia que cuento es producto de mi imaginación.

                             1810 está finalizando, Darío.
                              Y yo te escribo desde nuestra isla.
                              Yo había salido a dar un paseo por la isla. Es pequeña y los árboles que la cubren dan la sensación de que te puedes perder. Entonces, apareciste tú.
-Buenas tardes...-me saludaste.
                               Habías surgido de la nada, como una aparición. Me sobresalté al verte.
-¿Quién es usted?-le pregunté-No le he visto nunca antes por aquí.
-Estoy aquí de paso-respondiste.
                                Cogiste mi mano y depositaste un beso en ella con reverencia. Yo estaba atónita. Me pareciste el hombre más gallardo que jamás había conocido.
-¿Vive aquí?-me preguntaste de nuevo.
-Sí...-respondí-Sólo vivimos unas pocas familias aquí. Mi familia es una de ellas.
                           Se me estaba haciendo tarde. Era la hora de volver a casa.
                           Fue nuestro primer encuentro. Lo llevo grabado a fuego en mi mente. Cogiste de nuevo mi mano. Yo escuchaba el canto de los pájaros posados en las ramas de los árboles al tiempo que me apretabas con suavidad la mano. Tu mano ardía al contacto con el dorso de mi mano. Me besaste de nuevo la mano. Pero también me besaste la palma.
-¿Volveré a verla?-me preguntaste de nuevo.
-No sé nada de usted-respondí.
-Me llamo Darío. No tengo apellido.
                          Oí la voz de mi madre llamándome. Te miré y me devolviste una mirada tan profunda que pensé que me estabas leyendo la mente. Que podías llegar a leer cada uno de mis pensamientos.



                         No tardé mucho en volver a verte.
                         Nuestros encuentros se fueron sucediendo. Entre los árboles, nos encontrábamos. Nadie supo que nos veíamos. Cuando lo pienso, mi querido Darío, soy consciente de que fue un milagro.
                         Poco a poco, nos fuimos conociendo mejor. Caminábamos entre los árboles y tú me cogías de las manos. Te atrevías a darme un beso en las mejillas.
-Quiero saberlo todo de ti-te pedía.
                       Te conté que vivía en Santa Clara desde hacía algunos años.
-Vivimos aquí escapando de nuestros acreedores-te confesé.
                     Mi familia es oriunda de Tolosaldea. Mi padre era un próspero comerciante. Pero tuvo la desgracia de arruinarse. Vinimos aquí con la esperanza de no ser encontrados. Sólo nos queda a mi hermana menor y a mí la esperanza de casarnos con algún joven que viva en la isla. Pero son pocos, muy pocos, los jóvenes que aquí habitan.
-¿De dónde eres tú?-te pregunté.
-Soy huérfano-respondiste-No sé quién fue mi madre y tampoco sé quién fue mi padre. Crecí en un orfanato en Aduna.
-Lo siento mucho.
-No importa, Camila. Todo está bien.
                   Te di un beso en la mejilla. Percibí mucha tristeza en tu voz.
-¿Has intentado encontrar a tu madre?-quise saber.
-Ya no me importa-contestaste-Estamos en guerra contra los franceses. Puedo morir porque soy soldado. Estoy de permiso.
                      Seguimos viéndonos a escondidas. Ane, mi hermana, sospechaba algo. Cada vez que yo iba a salir, me preguntaba adónde iba. Pero prefería guardar silencio. Me colocaba mi capa encima de mi vestido. Tanto Ane como yo corremos serio peligro de quedarnos a vestir Santos. Tengo veintiocho años. Y Ane tiene veinticinco.
                         Una tarde, estaba en el recibidor poniéndome el sombrero. Apareció Ane. Me taladró con la mirada.
-¿Adónde vas?-me interrogó.
-Voy a salir a dar un paseo-contesté.
-La marea está muy alta. No quiero que te pase nada. Podría acompañarte.
-Quédate aquí y termina el mantel que estás bordando.
-¿Acaso te estás viendo con alguien?
                     No le contesté. Pensé que Ane me había leído la mente. Me sobresalté. Salí de casa lo más deprisa que pude.
                      Te vi escondido detrás de un árbol. Fui hacia ti. Casi volaba de las ganas que tenía de estar de nuevo a tu lado, Darío.
-Lo siento-me excusé-Llego tarde por culpa de mi hermana.
                       Nos cogimos de la mano. Mi mano, al entrar en contacto con la tuya, se tornaba caliente. Tenía las manos frías. Tú me transmitías calor.
-¿Qué ha pasado?-quisiste saber.
-Creo que sospecha algo-contesté-Pero...¡Es ridículo! No hemos hecho nada malo.
                     Nos abrazamos. Yo me sentí muy cerca de ti. Me diste un beso en la mejilla. Cogí tu mano y me atreví a besártela, antes de apartarme de ti.

                      Empecé a odiar mi ropa. Miraba mi armario y toda la ropa que veía me parecía demasiado vieja y sosa. Dada mi condición de solterona, he de vestir con vestidos de colores oscuros.
                      Una tarde, me miré en el espejo, con mi vestido marrón ya puesto. Me dieron ganas de ponerme a chillar de horror.
                     Sólo tenemos una criada que hace las veces de doncella con mi madre, con Ane y conmigo. Me dijo que yo estaba muy guapa con aquel vestido puesto. No la creí.
-Es un vestido muy feo-protesté-¡No me gusta!

                      Unas tardes después, llegó nuestro primer beso. Tengo la sensación de que han pasado horas desde aquel día, Darío. Puedo escuchar las olas bañando la Playa de La Concha. Y nosotros estábamos solos, aún cuando oíamos a gente ir y venir.
                      Nos sentamos en el suelo. No sé cómo, te acercaste mucho a mí y me besaste con suavidad en los labios. Para mí, fue mi primer beso. Tú eras cinco años mayor que yo. Tenías más experiencia que yo a la hora de besar. Me envaré.
-Lo siente-te disculpaste.
-No has debido hacerlo-te recriminé.
-Pero no me arrepiento. Quería hacerlo. Deseaba hacerlo, Camila.
-¡Pero está mal!
-No creo que esté mal. Hay algo muy especial entre nosotros.



                       Cuando nos volvimos a ver, acariciaste con las manos mi cabello castaño. Yo te besé con suavidad en las mejillas. Me besaste en la frente. Me abrazaste con fuerza.
                       Entonces, me lo contaste.
-Salgo mañana para el frente-dijiste-No sé cuándo volveré.
                         Tú acariciaste mis manos y noté que tus dedos estaban fríos y temblorosos. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Me besaste en la mejilla. Me besaste en la otra mejilla. Contuve las ganas que tenía de romper a llorar. El mundo dejó de tener sentido para mí.
                       Aquella tarde, me entregué a ti. Caímos sobre el suelo. Semidesnudos...
                      Recuerdo bien cada beso que nos dimos aquella tarde. Cada caricia que nuestras manos nos brindaron. Tú yo...Solos...Los abrazos que nos dimos.
                       Me besaste en el cuello. Me besaste muchas veces en los labios. Llenaste de besos mis hombros. Mordisqueaste los lóbulos de mis orejas. Perdí la cuenta de los abrazos que nos dimos. De las caricias que tus manos me brindaron. Nos poseímos. Nos entregamos el uno al otro.
                       Nos separamos a la caída del Sol. Regresé a mi casa en una nube. Mi corazón se iría contigo al día siguiente.
                         Pero yo sabía que volverías. Durante semanas, esperé tu regreso. Recibí varias cartas tuyas que guardo como oro en paño. Cuando me siento sola, las releo una y otra vez. Entonces, creía que ibas a volver a mi lado. Que nos casaríamos y seríamos felices.
                        Empecé a ver a Ane feliz. No sabía lo que le pasaba.
                        Un día, la vi paseando con un joven vecino de la isla. Al despedirse, él la besó en las mejillas.
                        Por la noche, fui a su cuarto a hablar con ella. Ane estaba cepillándose ella sola el pelo. La doncella que compartimos se retiró llevándose la ropa que había llevado puesta Ane durante la cena para lavarla al día siguiente.
-Te he visto con un joven esta tarde-le comenté a mi hermana.
-Estoy enamorada de él, Camila-me confesó Ane.
                       Te juro que me sentí feliz por ella.
                       Me senté en su cama. Ane, sentada ante su tocador, se giró para mirarme.
-¡Lo amo y él me ama!-me aseguró-Te ruego que lo entiendas, Camila.
-Te entiendo perfectamente, hermana-afirmé-Sé lo que sientes. Pero no puedo decirte más nada.
                       Ane esbozó una trémula sonrisa. El hombre del que se había enamorado era más bien pobre.
                        Estaba convencida de que nuestros padres nunca lo entenderían. No quería contarles nada por el momento. Me confesó que él ya la había besado en los labios en varias ocasiones.
-Tengo veintiséis años-dijo-Soy ya vieja para el matrimonio. Pero me estoy comportando como una chiquilla sólo porque, por primera vez en mi vida, estoy enamorada.
                        Pensé en ti, Darío. En lo feliz que sería en cuanto regresaras. Empecé a soñar despierta.
                        Imaginaba una boda doble. Ane y su amado...Tú y yo...
                        El despertar a la realidad fue muy duro. Hace menos de una semana que recibí la noticia de tu muerte, Darío. Desde entonces, no hago otra cosa que no sea llorar. Salgo de mi casa para que nadie me vea llorar. Camino entre los árboles donde nació nuestro amor. Oigo el sonido de las olas. Y siento que me falta la vida porque me faltas tú, Darío. ¿Cómo voy a seguir viviendo si faltas en mi vida, mi amor?
                   No soy nadie. Soy una sombra de mí misma. No puedo seguir viviendo. Pero he de vivir porque no puedo dejar a mi familia. Aunque siga amándote como te amo.

FIN