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sábado, 1 de diciembre de 2012

DE CÓMO VIVIRÍAN LAS HERMANAS BAKER

Me perdonaréis por dedicar esta entrada a una amiga nuestra que no lo está pasando muy bien. Se trata de Anna.
Entre sus obras destacan dos. "Vendetta de amor" y "Lady Rebelde". Ambas transcurren en los primeros años del siglo XVIII.
La protagonista de "Vendetta de amor" es Evelyn Baker. Ella es una joven bella y dulce. En su vida aparecerá Román Sigüenza, un español cuyo hermano Mauri murió diez años antes a manos de un lord inglés. En un primer momento, Evelyn será su instrumento de venganza. Pero acabará naciendo el amor entre ellos.
La protagonista de "Lady Rebelde" es la hermana de Evelyn, Rebecca. Es una joven muy terca y obstinada. Christian Moriel es el mejor amigo de Román y capitán de barco. El choque entre ambos es inevitable. Como también es inevitable el amor que nace entre ellos.
Os quiero enseñar unos trajes que, a lo más seguro, los lucieron Evelyn y Rebecca. Igual que la moda iba variando a lo largo de todo el siglo XIX, también fue variando a lo largo de todo el siglo XVIII. Nos quedamos en la cabeza con la manera de vestir de María Antonieta. Pero no siempre se vestía así. Me refiero a lo largo de todo aquel siglo.
 Lo sé. No pega con la personalidad tan fuerte de Román y de Christian. Pero los hombres de aquel periodo vestían así. Llevaban el cabello largo. Y, los que no, usaban pelucas. Usaban medias para cubrirse las piernas. Y sus zapatos no tienen nada que envidiar a los zapatos de tacón que podemos ponernos nosotras.

 Vestidos con volantes...Peinetas decorando sus cabellos. Así debían de vestir Evelyn y Rebecca Baker cuando conocieron a Román Sigüenza y a Christina Moriel. Es más. Estas dos jóvenes que aparecen en el grabado bien podrían ser las hermanas Baker.
 Retrato de una familia del año 1708. Román y Evelyn bien pudieron haber posado para este retrato. Román se hizo cargo de su sobrino Nathan. El hijo que su hermano Mauri tuvo con su esposa Corinne. Lo hizo después del asesinato de su hermano. La pena es que no aparece ningún niño al que se pudiera identificar con Nathan.
 Cerremos los ojos. Imaginemos que los protagonistas de este retrato son Román y Christian. Les tocó vivir la Guerra de Sucesión Española. Me los imagino luchando en el frente. Sin miedo a nada. El cuadro recrea la batalla de Wijnendale. Las fuerzas británicas protegían un convoy destinado a Lille.
En julio había tenido lugar otra batalla. La de Ounarde...Seguramente, Román y Christian participarían en ella. Yo me los imagino así.
Posiblemente, Evelyn y Rebecca leerían libros como "El traje nuevo del Emperador". Interpretarían algunas composiciones de Vivaldi. No debían de salir a la calle solas. Las acompañaría una dueña. Esto es una mujer viuda que hacía las veces de dama de compañía de las hijas o sobrinas de los señores para los que trabajaba.
A lo mejor, ya habrían descubierto los milagros de la vida a través de un microscopio. Ver una gotita de agua aumentada a través de la lente del microscopio. O quizás miraban el espacio a través de un telescopio.
Y soñarían. Rebecca no se resignaría a casarse con un hombre a quien no amara.
Y supongo que a Evelyn le pasaría lo mismo.
Las dos soñarían con casarse por amor. Con ser felices. Porque los sueños son algo atemporal. Soñar es un don que se va transmitiendo de generación en generación. Y que jamás debería perderse.
Todavía faltaba algún tiempo para la época de la Ilustración. Pero Evelyn y Rebecca serían muchachas inteligentes. Pensarían en lo que estaba pasando a su alrededor y sacarían sus propias conclusiones.
 ¿Podría ser Evelyn?

Y con esto, me despido por hoy.
Espero que os haya gustado esta entrada. Te la dedico a ti, Anna. Con todo mi cariño. Deseamos que te pongas bien lo antes posible. Y que todo el sufrimiento que estás pasando quede atrás, como en un mal sueño. Tras una noche larga, siempre amanece. A la tormenta, le precede el día más soleado. Que la vida sea buena contigo desde este momento.
Un fuerte abrazo.
Te queremos muchísimo, querida Anna.
¡Hasta mañana!

viernes, 27 de julio de 2012

CONCLUSIÓN DE LA ENCICLOPEDIA DE DIDEROT Y D' ALEMBERT

Ayer, no pude terminar la entrada sobre La Enciclopedia de Diderot y D' Alembert. Empezó a tronar donde yo vivo y había relámpagos. Apagué el ordenador. Me asustó la idea de que se pudiera romper por culpa de algún trueno. Sé que no pasa nada, pero pudo más el miedo que otra cosa. ¿Y si se rompía? Y lo apagué sin haber terminado la entrada.
Por eso, hoy os dejo el final de La Enciclopedia.
Un poco tarde, pero es mejor tarde que nunca. En breve, además, aprovecho aquí para anunciarlo, acabaré la entrada que empecé a hacer sobre la Reina Victoria. Conoceremos cómo fue su Reinado y un poco más su persona.
Sabemos que La Enciclopedia nació como la traducción de la Cyclopaedia, de Chambers, en el siglo XVIII. Que Diderot y D' Alembert fueron los encargados de traducirla, pero ellos decidieron ampliarla y sacar a la luz grabados y trabajos inéditos. Querían llevar el conocimiento a todas partes. La Enciclopedia tuvo desde el inicio numerosos detractores por la defensa que hacía de los filósofos protestantes y su abierta oposición al catolicismo y al Antiguo Régimen.
Tuvo un total de 28 volúmenes. 17 eran de texto, 11 eran de láminas y un suplemento de 4 volúmenes de texto, 1 de láminas y 2 de índice general.
Sabemos que D' Alembert no pudo soportar la censura ni el ver La Enciclopedia en el Índice de Libros prohibidos y que abandonó el proyecto. Que fue Diderot el que siguió adelante.
Lo que no comenté en la anterior entrada fue que Diderot y D' Alembert no sacaron adelante ellos solos el proyecto. Tuvieron numerosos colaboradores. Entre sus colaboradores se encuentran los filósofos más conocidos de la Francia deciochesca, como lo son Voltaire, Rousseau y Montesquieu.
En total, unas 160 personas entre literatos, filósofos, artistas, magistrados, teólogos, etc., colaboraron en la elaboración de La Enciclopedia prestando cada uno sus conocimientos sobre el tema que mejor conocían.
La Enciclopedia fue el germen de La Ilustración. De la Era de la Razón...El motor que cambió el mundo desde las tinieblas del Antiguo Régimen hasta la luz de la Modernidad.
El uso de la Enciclopedia se ha ido extendiendo a lo largo de los siglos XIX y XX.
Es una de las obras más famosas de todos los tiempos. Con sus variantes, todos hemos tenido en nuestras casas una enciclopedia a la que hemos ido a consultar cuando lo necesitábamos.
Es raro la persona que no haya tenido una enciclopedia en su casa, ya sea de un solo volúmen o de varios volúmenes. Hemos visto muchas en las bibliotecas de nuestras ciudades. Y hemos consultado con ellas para nuestros trabajos escolares o para resolver una duda.
La aparición de la Enciclopedia Interactiva, el Encarta, supuso un cambio a la hora de consultar la Enciclopedia. Podíamos verla en el ordenador. El Encarta es el germen de lo que ahora es la Wikipedia, la enciclopedia de Internet que es raro quien no la ha consultado. A mí, la Wikipedia me ha venido de perlas en muchas ocasiones.
Sea en papel, sea de forma interactiva o sea en Internet, lo cierto es que la Enciclopedia se ha convertido en un instrumento indispensable en nuestras vidas. Diderot y D' Alembert querían llevar el conocimiento a todas partes. Y lo consiguieron. Cada vez que buscamos algo en una enciclopedia, ya sea en Internet o en papel, somos un poco más sabios porque aprendemos el significado de algo bueno.
La Enciclopedia, que tiene casi trescientos años, seguirá presentes en nuestras vidas por mucho tiempo.
 

jueves, 26 de julio de 2012

LA ENCICLOPEDIA DE DIDEROT Y D'ALEMBERT

En mi entrada de ayer, os hablé de la Ilustración. Hoy voy a hablaros de algo que fue el germen de ese periodo. Un libro que ha permanecido vivo hasta hoy. Cualquiera de sus variantes están presentes en nuestras casas. Me estoy refiriendo a L' Enclyclopédie o Enciclopedia, escrita entre Diderot y D' Alembert, dos conocidos filósofos franceses.
A principios del siglo XVIII, se había publicado en Inglaterra la "Cyclopaedia", también llamado "Diccionario Universal de las Ciencias y las Artes", escrito por Ephraim Chambers. También se publicó el "Diccionario de Trévoux", escrito por varios monjes jesuitas. Ambas obras tuvieron una gran acogida por parte del público.
En 1745, se planeaba la traducción al francés de la obra de Chambers. Dos hombres, John Mills, un inglés que llevaba bastante tiempo viviendo en Francia, y el abate Jean Paul de Gua de Malves, son los escogidos para llevar a cabo ese encargo. Sin embargo, ambos abandonan el proyecto. Se les encarga a Diderot y a D' Alembert la tarea de sacarlo adelante.
Pero ambos no quieren sólo traducir la obra de Chambers. La convierten en algo totalmente diferente. Publican trabajos inéditos. La decoran con distintos grabados. La hacen más amplia. Intentan abarcar el mayor número de campos posibles.
La obra se prepara entre los años 1747 y 1750. Finalmente, ve la luz el primer volumen en el año 1751. Sin embargo, un problema que tuvo Diderot con los jesuitas el año anterior a raíz de la presentación de la obra provoca cierta polémica en Francia. Y la polémica fue creciendo poco a poco.
La Enciclopedia desafiaba el dogma católico y elogiaba los trabajos de pensadores protestantes. Además, calificaba la Religión como una de las ramas de la Filosofía.
La polémica se dividió en dos grupos. Por un lado, estaban los jesuitas, parte de los intelectuales de la época que estaban celosos del éxito que estaban teniendo Diderot y D' Alembert y el Delfín del Rey, claramente en contra de la Enciclopedia. Por el otro lado, estaba la célebre Madame de Pompadour, amante del Rey, y el director de la Biblioteca Nacional, Guillaume Malesherbes, que estaban a favor de la Enciclopedia.
En 1759, la Enciclopedia entra a formar parte del Índice de Libros Prohibidos, donde iban a parar todos los libros que la Iglesia y el Gobierno censuraban totalmente. Se les retiró a los impresores el permiso para seguir imprimiendo la obra. D' Alembert, cansado quizás de luchar contra algo que veía imposible, abandona el proyecto.
Sin embargo, Diderot sigue adelante. Creía que su obra debía de ser mostrada al público. No dudó en luchar contra el Rey, contra la censura y contra el propio D' Alembert. A pesar de que estuvo muy vigilado durante los siguientes trece años, Diderot pudo completar los diecisiete volúmenes que formaron la Enciclopedia en el año 1772.
La obra comprendía, además, de 11 volúmenes de láminas que se publicaron entre los años 1762 y 1772 y de un suplemento de 4 volúmenes de texto, 1 volumen de láminas y 2 volúmenes de índice general publicado entre los años 1776 y 1780.
La Enciclopedia fue, en su origen, un producto destinado a la emergente burguesía francesa. Muchos escritores y filósofos provenían de esta clase social. Se da valor al trabajo en contraposición con los valores aristocráticos, que lo rechazan abiertamente.
La Enciclopedia critica abiertamente el modelo de Monarquía francés, consistente en la Monarquía absoluta, y aboga por un modelo parecido al inglés, la Monarquía Constitucional. Los defensores de la Enciclopedia se oponen a la Inquisición. Aborrecen la esclavitud. Abogan porque la enseñanza llegue a todo el mundo. Se habla de igualdad entre las personas.
Se resumen en La Enciclopedia los principios de La Ilustración. El auge de las investigaciones científicas... Las cosas no pasan por derramar la sal o porque hayas pasado por debajo de una escalera. Sino por algún motivo razonable y fácil de explicar.

miércoles, 25 de julio de 2012

LA ERA DE LA RAZÓN

Acabar con la ignorancia. Ése fue el lema que trajo consigo el movimiento llamado Ilustración.
Nació a finales del siglo XVIII. Se desarrolló durante toda la Revolución Francesa. Y vivió hasta principios del siglo XIX.
La sociedad de aquella época vivía todavía dominada por la superstición. En algunos sitios, aún se juzgaba a la gente y se la condenaba a muerte acusada falsamente siempre de ser bruja.
Este movimiento nació en Inglaterra y se extendió principalmente por Francia, por España y por algunos países de América del Sur, como México.
A lo largo de todo el siglo XVIII, se llevaron a cabo numerosos experimentos científicos. Fue la época en la que apareció la máquina de vapor, de Watt. Y se llevaron a cabo los experimentos eléctricos de Benjamin Franklin, futuro Presidente de Estados Unidos. (Es famosa la imagen de Franklin volando una cometa en plena tormenta eléctrica).
Tras la Revolución en las colonias británicas que acabó con la independencia de Estados Unidos en 1776, todo cambió. La sociedad había aceptado la continuidad del Antiguo Régimen durante todo el siglo XVIII. Pero parecía que esa continuidad estaba llegando a su fin. Numerosos miembros de la burguesía, entonces en pleno auge, apoyaron a los intelectuales de la época.
Se toman las características del Renacimiento. El centro del Universo es el ser humano. La sociedad se vuelve más laica. En ocasiones, podría parecer que se ha vuelto anticlerical.
La razón lo mueve todo. Si pasa algo, hay que buscar un porqué. No hay que decir que es "porque Dios o el Rey o quien sea" así lo ha querido. Se empieza a criticar lo que hace el Gobierno. Incluso se critican los juicios por brujería.
Se critica la superstición. Por ejemplo, no te ha atropellado un carro sólo porque un segundo antes te hayas cruzado con un gato negro. Te ha atropellado el carro o porque no has cruzado antes o porque ibas distraído o porque el conductor del carro iba distraído. Pero no le eches la culpa a un gato.
La escritura...La pintura...Todo tiene que tener un fin didáctico. Se pretende enseñar y criticar a través de los libros, la escultura, la pintura y las obras de teatro. "Fray Gerundio de Campazas" es una obra satírica de este periodo. Se critica a los predicadores.
Entre los años 1751 y 1765, se publicó en Francia la "Enciclopedia" de Diderot y D'Alembert. Había llegado el principio del fin del absolutismo, en opinión de ambos. La sociedad debía de adquirir cultura. Sólo así se acabaría con los principios del Antiguo Régimen, basados en los estamentos.
Parecían decididos a llevar el progreso al mundo. Querían acabar con la época de oscurantismo que dominaba Europa desde la Edad Media, un oscurantismo presidido por la tiranía de muchos dirigentes, el miedo y la ignorancia de la población.
Todo lo francés se pone de moda en esta época. El arte y la lengua francesa ejercen una gran influencia en muchos países. Hablar francés era un signo de distinción. Aunque podía pecar de ridículo si no se sabe el idioma.
Montesquieu...Rousseau...Voltaire...Estos grandes filósofos y pensadores son hijos de la Ilustración. Voltaire y Rousseau llegaron, incluso, a cuestionar la existencia de la Iglesia y del Estado.
Muchas de estas ideas se vieron enfrentadas con el Antiguo Régimen, a entender de muchos, durante la Revolución Francesa. Los Reyes fueron guillotinados. El Antiguo Régimen había pasado a mejor vida después de eso.
El poder civil sustituye al poder religioso. Incluso la Iglesia se deja influenciar por los nuevos tiempos. Algunas Iglesias cuestionan su lealtad al Papa. Aparece el contrato social. El mismo que impulsará Rousseau.
Una nueva clase social emerge con fuerza. La burguesía. Pronto, entrará en combate con la aristocracia. La cual se resistía a perder sus privilegios.
La Ilustración se difundió gracias a la prensa, a las reuniones en los salones, a la apertura de Academias...
A los ilustrados se les ha criticado también, no sólo por intentar derribar el Antiguo Régimen. También se les ha criticado por ser excesivamente idealistas. Sus obras pecaban, a menudo, de ser demasiado amables cuando la vida no era amable para muchos. Un campesino cuyas cosechas se habían secado no podía entender las intenciones de un ilustrado de que no dijese palabrotas por ser demasiado "vulgar". Le salía del alma insultar y maldecir su mala suerte.
Los ilustrados consiguieron su objetivo de acabar con el Antiguo Régimen. Fundaron el Estado Moderno. Son los artífices del Pensamiento Moderno. Sin embargo, sus ideas tardaron largo tiempo en calar en algunos países. En España, por ejemplo, tras la muerte de Fernando VII, no desapareció el Antiguo Régimen.

miércoles, 13 de junio de 2012

LA MODA EN EL SIGLO XVIII

Os voy a enseñar algunos retratos del siglo XVIII. Así veréis cómo va evolucionando la moda de esa época. De un estilo recargado y pomposo a un estilo más sencillo hasta llegar a la moda de principios del siglo XIX. Mucho más sencilla.


Los vestidos son preciosos. Pero ese miriñaque tan inflado...Intento imaginarme vestida de ese modo y caminado. ¡Y acabaría en el suelo!

Aunque no se note mucho, el miriñaque que usa la joven del retrato está menos inflado que el miriñaque del retrato anterior.
A principios de este siglo, se usaba un estilo que se llamaba "estilo suelto" porque la parte de atrás del vestido estaba suelta y plisada.
 Esta moda perduró desde principios de siglo hasta la década de 1730.
Las joyas de escaso tamaño sirven para decorar estos vestidos. Pero esto se puso de moda más adelante.
El corsé empezó a estar muy de moda en esta época. El busto de la mujer aparecía aumentado y contenido gracias al corsé. Las cinturas parecían de avispa. Y desaparecía la siempre molesta tripita. Una ventaja...Aunque no tanta...¡Sería imposible respirar con un corsé apretándote!
Es muy típico de esta época, al igual que en el siglo XVII, usar pelucas.
Tanto los hombres como las mujeres usaban pelucas. Todas ellas de color blanco.
Incluso cuando no llevaban puestas las pelucas, se empolvaban el pelo.
Como podéis ver en el retrato de abajo, los peinados que se elaboraban hacia la década de 1770-1780 eran bastante altos. Las mujeres adornaban sus cabellos con cualquier cosa. Todo valía para que fuesen más altos. Joyas...Flores...Plumas...En ocasiones, para que pareciesen que tenían más pelo, usaban, incluso...¡Colas de caballo! Es increíble lo que había que hacer en esa época para estar hermosa.