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jueves, 15 de mayo de 2014

BORRANDO "FIESTA DE COMPROMISO"

Hola a todos.
Hago esta entrada para comunicaros que pienso borrar mi relato Fiesta de compromiso. 
El motivo es que me gustaría que viera la luz en algún sitio. Es una historia que disfruté escribiéndola y me gustó mucho subirla a este blog. Me encariñé con los personajes de Catriona y Devin, lo confieso.
Considero que merece la oportunidad de que vea la luz, ya sea en Amazon, en Lulu o en Bubok. Le haré algunos retoques y me gustaría publicarla.
Por eso, os comunico que voy a borrar el relato en los próximos días.
Espero que lo entendáis y os pido perdón por ello.
¡Espero también no equivocarme!
Muchas gracias por estar ahí.
¡Un fuerte abrazo!

 Carey Mulligan o como yo me imagino a Catriona Campbell, la protagonista de Fiesta de compromiso. 

lunes, 2 de diciembre de 2013

CATRIONA CAMPBELL

Hola a todos.
Hoy, me gustaría presentaros a uno de mis personajes favoritos.
Se trata de Catriona Campbell, la protagonista de mi relato Fiesta de compromiso. 
Catriona es una chica de dieciocho años que vive con sus padres y con su prima Elaine (o Nell) en la pequeña isla escocesa de Innis Chonain, en Loch Awe.
Catriona y Nell han crecido juntas y están muy unidas. Catriona ha vivido siempre a la sombra de la hermosa Nell, pero nunca ha sentido envidia de ella. Para ella, Nell es como su hermana mayor y el cariño que se profesan es mutuo. Quiere verla feliz y le preocupa que vaya a cometer un terrible error.
Su carácter siempre ha sido tranquilo y sereno. Es una chica delicada, recatada y sencilla que es feliz viviendo en Innis Chonain. Es muy inteligente.
El amor llega a su vida encarnado en la figura del futuro cuñado de Nell, Devin, un chico serio y responsable. Por primera vez, Catriona experimenta lo que es la pasión y no duda en entregarse a ella. Pero se asusta por la intensidad de los sentimientos
Si hay un rasgo que me gustaría destacar de Catriona es su lealtad. Lealtad hacia su prima, a la que tanto quiere. Y el amor fiel y devoto que le profesa a Devin. A pesar del miedo que ese sentimiento despierta en ella. A pesar de que piensa que no es correspondida.
Me he imaginado a Catriona con el rostro de Carey Mulligan, la actriz que interpreta a Kitty Bennet en la versión del 2005 de Orgullo y prejuicio. 
¿Creéis que Carey podría ser una perfecta Catriona?

sábado, 23 de noviembre de 2013

EPÍLOGO ADELANTADO DE "FIESTA DE COMPROMISO"

Hola a todos.
Ya sé que hoy tocaba un nuevo fragmento de mi blog novela La viuda de la atalaya. 
Sin embargo, he decidido adelantar para hoy el epílogo de mi relato Fiesta de compromiso, que tenía pensado subir mañana.
Será mañana cuando suba el fragmento correspondiente a La viuda de la atalaya. 
Vamos a ver en el epílogo cómo Nell encuentra el verdadero amor.

                           Pasó un año desde la ruptura del compromiso entre Nell Campbell y Douglas Crane.
                           Fue la comidilla de Escocia durante mucho tiempo. Los rumores se cebaron sobre Nell.
                           Después de la boda de Catriona y de Devin, la joven estuvo mucho tiempo sin querer salir de casa. A través de Devin, a Nell le llegaban noticias de Douglas. Una parte de su ser seguía amándole. Sin embargo, Nell luchaba por borrar de su mente todo rastro de aquel amor insano y no correspondido.
                          Seis meses después de la boda de Devin y de Catriona, llegó a Innis Chonain una mala noticia. Douglas Crane había sido asesinado en Palermo.
                          Por lo visto, el marido de una de sus numerosas amantes le había perseguido tras sorprenderle con su mujer. Una vez que le dio alcance, le acuchilló muchas veces. La gravedad de las heridas sufridas por Douglas acabaron con su vida. Nell cayó enferma cuando lo supo. Pensó que la vida había dejado de tener sentido para ella.
                        El doctor Fang Acair fue el médico encargado de atender a Nell. Tenía unos cuarenta años y todavía no se había casado. De algún modo, el doctor Acair fue el encargado de sanar la mente de Nell. Veía que la enfermedad que sufría la joven no tenía que ver sólo con el cuerpo, sino también con el corazón. Sufría los estragos de un amor no correspondido.
                       El doctor Acair cayó rendido ante los encantos de Nell. Le pareció la mujer más bella que jamás había visto. Con su largo cabello de color negro...Con sus ojos de color violeta...Además, era bastante alta.
                      Iba a visitarla y hablaba con ella. Le recetaba medicinas para sanar su cuerpo. Y, a escondidas, le escribía versos que no se atrevía a recitar en su presencia. Versos de amor...Se atrevía a besarla en la mejilla a modo de saludo.
-Las personas son las que se forjan su propio destino-le decía-No podemos hacer nada para remediarlo. Ni siquiera basta con el amor...
                       Nell empezó a agradecer las visitas que le hacía el doctor Acair. Le parecía un hombre agradable y atento. Tuvo que admitir, para sus adentros, que, incluso, le parecía atractivo. Al mirar los ojos del doctor Acair, Nell se veía reflejada. Aquello la dejó muda.
-Usted está enamorado de mí-le dijo en una de sus visitas, cuando ya podía levantarse de la cama.
                   El doctor Acair se sinceró con ella y le confesó que la amaba.
-Y yo he empezado a enamorarme de usted, doctor-se sinceró Nell.
-Hablaré con su tío-decidió el doctor Acair-Le diré que quiero hacerla mi esposa. No soy rico.
-Eso no importa.
-Le juro que consagraré mi vida a hacerla feliz.
                    El doctor Acair le pidió a Gilroy la mano de Nell al día siguiente. El hombre aceptó la oferta de matrimonio del médico. Sabía que era mejor hombre que Douglas.
-Sólo le pido que haga feliz a mi sobrina-le pidió.
                     La boda se celebró pocos meses después.
                     Entre los brazos del doctor Acair, Nell se sintió feliz. Supo lo que era sentirse amada de verdad por un buen hombre. Y le devolvió cada beso que recibió de él. Cada caricia...Esto es el verdadero amor, pensó Nell.

                        Mientras tanto, noche tras noche, Catriona recibía los besos de Devin. Le devolvía cada beso que su marido le daba. Un año de besos, pensaba la joven dichosa.
                        No sentía pudor alguno cuando estaba con él. Le acariciaba y sentía las caricias de las manos y de los labios de Devin. Catriona había aprendido a acariciarle con las manos y con los labios.
                        Se abrazaban con fuerza. Se apretaban el uno contra el otro. Se abandonaba el uno en brazos del otro. Se chupaban mutuamente. Se lamían mutuamente.
                         Aquello era el Paraíso.

FIN

jueves, 21 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, llegamos al desenlace de Fiesta de compromiso. 
Después de varias semanas, por fin leeremos el final de la historia de Devin y Catriona.
Este domingo, me gustaría subir un epílogo contando qué fue de ellos y, de paso, que Nell también tenga su propio final feliz, que se lo merece.
El epílogo es un añadido mío actual porque, en el original, no existía. Pero me daba pena el final de Nell.
¡Vamos a ver lo que pasa hoy!

                             Habían pasados varias semanas desde que Devin pidió la mano de Catriona en matrimonio.
                              Al pie del Altar de la pequeña Iglesia de Innis Chonain, Devin se quedó sin habla al ver entrar a Catriona cogida del brazo de Gilroy y vestida de blanco. Tuvo la impresión de que estaba viendo un ángel.
                              Su compromiso había dado de qué hablar. Todo el mundo estaba al tanto de la ruptura de Nell y de Douglas. Así como de que Devin se iba a casar con la prima de la ex prometida de su hermano mayor. Douglas se opuso en redondo a la boda. Pero Devin no le hizo caso. Indignado, Douglas se negó a asistir al enlace.
                           Al llegar a su altura, Devin besó la mano de Catriona.
                          Siendo sinceros, le dolía la ausencia de Douglas.
                          Su hermano no se encontraba en Escocia en el momento de la boda. Había huído días antes. No le quiso contar a Devin los motivos de su marcha.
                          Los acreedores le perseguían. Además, el marido de una de sus amantes quería desafiarle a un duelo. Y era mejor tirador que Douglas. De modo que tuvo que huir. No le dijo a nadie adónde iba. Y Devin ignoraba cuándo regresaría.
                         Fue una ceremonia emotiva. Devin no echó en falta la ausencia de su hermano mayor. Tenía a Catriona a su lado. En un momento de la ceremonia, la muchacha rompió a llorar. Devin, saltándose el protocolo, levantó su velo de tul que cubría su cara. Llenó su rostro de besos. Quería consolarla y Catriona agradeció aquel gesto tan tierno.
                      La ceremonia prosiguió cuando la joven dejó de llorar. Intercambiaron los anillos. Y se juraron ante Dios y ante los hombres que se amarían eternamente. Que permanecerían siempre juntos. Y que el engaño no existiría entre ellos.
-Y yo os declaro marido y mujer-pronunció el sacerdote.
-Ya estamos casados-sonrió Catriona.
                       No pudo decir nada más porque Devin la abrazó con fuerza y se fundieron en un beso largo y prolongado.

 

                      Al separarse, Catriona recibió el abrazo de su madre. Luego, su padre también la abrazó y Catriona vio que tenía los ojos llenos de lágrimas. Entonces, Nell la abrazó con fuerza. Le dio un beso en la mejilla y le deseó toda la dicha del mundo.
-Que seas feliz en la vida-le dijo-Y que el amor te acompañe siempre.
-Prima...-dijo Catriona-Sé feliz tú también. Llegará el día en el que olvides a Douglas. Encontrarás un hombre al que amarás y que también te amará. Te hará feliz. Sólo tú existirás para él. Ten fe en ello, Nelly.
-Gracias...

                        La celebración nupcial tuvo lugar en la casa de los Campbell. Acudieron todos los habitantes de la isla.
                         Nell se mantuvo un poco al margen de la fiesta. Disfrutó viendo cómo Catriona y Devin cortaban el pastel.
                          Se brindó a la salud de los recién casados después de eso. Animada por su tía, le tocó a Nell pronunciar unas palabras.
-No sé muy bien qué decir-empezó hablando-Sólo quiero deciros que estoy muy contenta. Y que seáis muy felices.
                         No fue un discurso muy elocuente. Pero las palabras de Nell salieron de su corazón. Catriona admiró su gesto. Bebieron todos champán a la salud de los recién casados.

                         Devin y Catriona pasaron su primera noche de casados en la posada de Innis Chonain. Los dos tenían la sensación de estar sumidos en un sueño. Y no querían despertar.
                          Devin contempló a Catriona. Visualizó una vida repleta de dicha a su lado.
                         Una idea pasó por su mente y quiso compartirla con ella. Se preguntó si Catriona estaría de acuerdo.
-Ya no hay nada que me ate a Edimburgo-se sinceró-Si te soy sincero, todo lo que tengo me une a esta isla. No quiero regresar a Edimburgo. Me quiero quedar contigo aquí. Quiero que vivamos en esta isla. Así, estarás cerca de tus padre.
                       La oferta dejó muda a Catriona. Había dado por sentado que Devin y ella vivirían en Edimburgo. La idea de separarse de sus padres y de su prima la destrozaba. Notó cómo su recién estrenado marido le apretaba la mano. No sabía bien qué decir. ¿En serio Devin iba a renunciar a vivir en Edimburgo por ella? Me ama tanto como yo le amo a él, pensó Catriona dichosa.
-No puedes estar hablando en serio-afirmó.
                       Se perdió en los ojos de Devin. Vio sinceridad reflejada en aquellos ojos. Unos ojos que no se cansaban de mirarla con amor. Se llevó la mano del joven a los labios para besársela. Catriona tuvo la certeza de que Devin y ella estarían siempre juntos. El joven no se parecía en nada a Douglas. ¿Por qué había tenido tantas dudas al principio?
-Soy una estúpida-pensó.
                   Y dijo en voz alta:
-¿Y qué va a pasar con tu vida en Edimburgo? Tus amigos...Todo lo que tienes allí. ¿Qué va a pasar?
                  Devin tomó aliento.
-Mi vida está aquí, contigo-contestó-Viviremos en una casita en esta isla. Desde aquí, podré ocuparme de los negocios de mi familia.
                 Catriona esbozó una sonrisa de alegría. Devin estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por hacerla feliz.
-Nunca dejes de sonreír, mi querida Cathy-le pidió el joven-Sólo tú me llenas de dicha. Y quiero hacerte feliz.
            Los dos se fundieron en un beso cargado de ardor. El traje de novio de Devin y el vestido de novia de Catriona desaparecieron. 

            Se abandonaron el uno en brazos del otro. Se besaron muchas veces. Se abrazaron con fuerza. Se acariciaron mutuamente con las manos y con los labios. 
            Devin no dejó ni una porción del cuerpo de Catriona sin chupar. Sin lamer. 
             Catriona quedó encima de él. Su cabello castaño caía sobre sus hombros. Los ojos de ambos estaban muy abiertos. Se besaron muchas veces mientras daban rienda suelta a todo lo que sentían. Se entregaron el uno al otro. 
-Juro que me dedicará a hacerte feliz-pensó Devin-No sólo te demostraré mi amor con palabras. Te lo demostraré con gestos. Te verás reflejada en mis ojos. No te dejaré nunca. Nos tenemos el uno al otro. Seremos muy dichosos en Innis Chonain. Tú perteneces a esta isla. Yo también pertenezco a esta isla. Tu corazón está aquí. Y mi corazón está donde estás tú, Cathy. 
             Devin sonrió al pensar en el futuro que le aguardaba. Catriona sonrió al imaginar su vida al lado de su marido. Su marido...¡Qué raro sonaba en su mente! Pero así era. ¡Estaba casada con Devin!
           

              Mientras tanto, Nell se encontraba sola en su habitación. Permanecía acostada en su cama recordando lo ocurrido a lo largo de aquel día. Sonrió al pensar en lo feliz que era Catriona. Pero su mente la traicionaba. Le hacía pensar en Douglas. ¡Cuán falsos habían sido todos los besos que le había dado! Se sentó en la cama. Tengo que olvidarle, pensó Nell. He de hacer algo para sacármelo de la cabeza. Jamás podría haberse abandonado en sus brazos sabiendo que no era amada. 
                 Acabó sentándose en la cama. 



                   ¿Seré feliz yo algún día?, se preguntó. 
                   ¿Seré amada? ¿Podré volver a amar? 
                  Aún estaba muy reciente la ruptura de su compromiso con Douglas. Su corazón todavía lloraba por él. Pero Nell esbozó una sonrisa. Antes o después, encontraría el amor. Y aquel amor sería verdadero. Y correspondido...

No pongo fin todavía porque falta el epílogo, que subiré el domingo. 
Espero que hayáis disfrutado de esta historia y que os haya gustado. 
El lunes, nueva historia. Bueno, es una historia vieja, pero quiero compartirla con vosotros. 
¡Mil gracias por estar ahí!
¡Hasta mañana! 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, veremos lo que pasa, no sólo entre la pareja principal de este relato. También veremos lo que pasa entre Devin y Catriona.

                          Devin abandonó la casa de los Campbell saltando por la ventana. Le habría gustado ir a la habitación de Gilroy y de Evanna y hablar con ellos. Pero Catriona lo impidió.
-Ya hablarás luego con ellos-le dijo mientras terminaba de abrocharse el camisón.
-¿Y por qué no quieres que lo haga ahora?-le preguntó Devin.
-Debes asearte y cambiarte de ropa. Además, mi padre es capaz de pegarte un tiro se te ve salir de mi habitación.
-Está bien.
                        Se fundieron en un beso cálido. Devin cogió su ropa y saltó desnudo por la ventana. Catriona ahogó un grito al verlo caer sobre el jardín.
-¿Estás bien?-le preguntó asomándose a la ventana.
                       Devin se puso de pie de un salto y Catriona se rió aliviada.
                      En aquel momento, entró Raisie en su habitación.
-¿Qué está haciendo mirando por la ventana?-inquirió curiosa.
-Estaba mirando el jardín-contestó Catriona. La aparición de Raisie la había sobresaltado. Vio a Devin esconderse para vestirse. Le dedicó una sonrisa. Aún tenía los labios hinchados por los besos que se habían dado la noche antes-Hace un día precioso. Quería ver los rayos de Sol dando de lleno sobre las flores. Es un espectáculo precioso. ¿No crees?
                     Raisie arqueó una ceja. Catriona se giró hacia ella y la vio más contenta. Más animada...
-El señor Crane está a punto de llegar-le advirtió a la joven.
                     Catriona tardó unos instantes en comprender que Raisie se estaba refiriendo a Douglas.

                    Douglas llegó aquella mañana a la casa de los Campbell. Estaba convencido de que Nell ya habría fijado una fecha para la boda. Sin embargo, su sospecha fue mayúscula cuando no encontró eso. Nell le comunicó con total tranquilidad que quería romper el compromiso.
-Debe de ser una broma-se indignó Douglas-¿Cómo que quieres romper el compromiso? ¡Es demasiado tarde! ¡Nos vamos a casar!
-Ya no...-decidió Nell-No quiero casarme contigo, Douglas. He cambiado de opinión.
                 Catriona y sus padres estaban presentes en el salón en aquel momento.
-¡No puedes cambiar de opinión de la mañana a la noche!-insistió Douglas, cada vez más indignado-¿Qué ha pasado?
                   Nell permaneció sentada en el sofá. Douglas se paseaba de un lado a otro del salón con gesto airado. Nell trataba de disimular el miedo que sentía. Por favor, dime que me amas, pensó. Haz que me vea reflejada en tus ojos y cambiaré de opinión. Pero no veía amor en los ojos de Douglas. Aquel convencimiento la destrozó.
                   Douglas no paraba de gritar. Quiso saber quién había forzado a Nell a tomar la decisión de romper su compromiso con él. Estaba convencido de que la joven estaba viéndose a escondidas con otro hombre. Aquel comentario indignó a Gilroy.
                   El hombre tuvo que salir en defensa de su sobrina.
-¿Puede Elaine decir lo mismo de usted, mister Crane?-le acusó-¿Puede usted jurarnos que no se ve a escondidas con otras mujeres? Innis Chonain es una isla pequeña y alejada de Edimburgo. Pero el viento trae hasta aquí noticias acerca de lo que usted hace cuando está lejos de Elaine. Así que le voy a rogar que no injurie a mi sobrina.
                      El tono de voz de Gilroy era tranquilo. Pero había cierta amenaza bajo la superficie. Douglas se puso rojo de ira. Lanzó una mirada cargada de odio a los allí presentes. Abandonó dando grandes zancadas el salón de los Campbell. Nell le oyó salir dando un portazo. Y sintió cómo su corazón se rompía en mil pedazos.
-Ya ha pasado todo, cariño-le dijo Evanna.
                   Le dio un fuerte abrazo intentando tranquilizarla. Gilroy también la abrazó y le dijo que se sentía orgulloso de ella. Catriona, por último, abrazó a su prima. Y le dio un beso en la mejilla.
-Has hecho lo que debías-le aseguró-Te aseguro que acabarás encontrando a un hombre que te amará por lo que eres. Y al que tú amarás. Y te olvidarás de Douglas Crane para siempre.
-¡Ojala tengas razón!-suspiró Nell-Pero me va a costar mucho trabajo hacerlo. A pesar de todo, yo aún le amo. Y pienso que le amaré siempre.
-Los malos amores terminan curándose-afirmó Evanna.

                    Aquella misma tarde, el mayordomo de los Campbell entró en el salón para anunciarles que tenían una visita. Era mister Crane.
-Échalo-le ordenó Gilroy.
                 Nell se sobresaltó.
-No es mister Douglas Crane-le corrigó su mayordomo-Es su hermano menor.
-¡Devin!-exclamó Catriona.
-¿Qué está haciendo aquí?-le preguntó Nell.
                 Devin entró en el salón.
-Buenas tardes a todos...-saludó.
-Mister Crane, si ha venido para intentar convencer a mi sobrina de que debería de reconsiderar la idea de la ruptura del compromiso con su hermano, ya puede estar yéndose-le advirtió Gilroy-Elaine ha tomado una decisión. Y exijo que su decisión sea respetada.
-Estoy al tanto de lo que ha pasado entre Nell y Douglas, mister Campbell. Y debo decir que me alegro mucho-Le guiñó un ojo a Catriona. La chica se ruborizó-Pero no he venido a hablar de eso. Vengo a hablar con usted acerca de su hija.
                   Se hizo el silencio en el salón. Nell sonrió para sus adentros. Era obvio que su prima y Devin estaban muy enamorados. Sólo bastaba con ver cómo Devin miraba a Catriona. Había amor en aquellos ojos. Se alegró de ver que Catriona era feliz. A lo mejor, pensó, encuentro yo también el amor. Y se dijo así misma que tanto Devin como Catriona habían nacido para estar juntos.



-Estoy enamorado de su hija Catriona, mister Campbell-se sinceró Devin-Y mi mayor deseo es convertirla en mi esposa. No soy como mi hermano. Amo de verdad a Catriona y me consagraré a ella cuando nos casemos. La honraré de todas las maneras habidas y por haber. Seré un marido fiel y devoto. Y permaneceré siempre a su lado.
                   Los ojos de Catriona se llenaron de lágrimas al escuchar las palabras de Devin. Evanna también estaba llorando. Incluso Gilroy sintió cómo se le formaba un nudo en la garganta. Pensó que aquel joven no tenía nada que ver con su hermano mayor. Veía sinceridad y honestidad en él.
-Tendrá que hablarlo con mi hija-le sugirió-Es ella quien decide.
                  Devin se puso de rodillas delante de Catriona. La muchacha se quedó sin palabras cuando Devin le pidió, de aquella forma, matrimonio. Reaccionó cuando le dio un codazo Nell. Desde luego era algo que Catriona jamás habría imaginado que iba a pasar. Ni siquiera en sus sueños más locos...No pudo reprimirse y rompió a llorar.
-Sí...-contestó entre sollozos.
                 No podía decir nada más. No podía parar de llorar de felicidad. Jamás pensó que acabaría derramando lágrimas de alegría. Devin la besó con fuerza en la boca. Le susurró palabras de consuelo y de amor. Él también estaba llorando. Había discutido con Douglas antes de salir a ver a los Campbell. Su hermano estaba furioso por la ruptura del compromiso. Sin embargo, Devin se alegraba de saber que Nell no se casaría con Douglas. En su opinión, la joven se merecía a alguien mejor.
-No llores, cariño-le pidió a Catriona-¡Pero si tienes que estar contenta!
-Es que lloro de alegría-se justificó la joven.
                   Devin llenó de besos el rostro de Catriona secando sus lagrimas con sus labios. La abrazó con fuerza. Y se juró así mismo que haría lo imposible con tal de hacerla feliz. Catriona era su vida.
                    Se separaron un poco. Nell se acercó a Devin y le dio un beso en la mejilla.
-Hazla feliz-le pidió al joven-Cathy es buena. Merece ser amada.
-Ya la amo-le aseguró Devin-La amo más que a mi vida. Y moriría por ella si es preciso. Cathy es mi vida. Mi corazón...Mi todo...
                 Nell sonrió al oírle hablar. Devin era sincero en sus palabras y en sus actos. Los padres de Catriona se acercaron para felicitarla y también para consolarla. Nell se dio cuenta de que estaba ella también llorando. Sé feliz, Cathy, pensó.

Y, mañana, ¡el desenlace!
No os lo perdáis.
Es posible que el domingo suba un epílogo de esta historia.
¡Hasta mañana!


martes, 19 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
El fragmento de hoy en lo relacionado con Devin y Catriona viene caliente en muchos sentidos, je, je.

                   A la hora de la cena, Nell salió de su habitación acompañada por Raisie y por Catriona. Gilroy y Evanna estaban sentados a la mesa cuando vieron a su sobrina entrar en el comedor. Nell estaba muy pálida y tenía los ojos hinchados de tanto llorar. Al verla entrar, Evanna se puso de pie y fue hacia ella para darle un abrazo.
-¿De verdad no estáis enfadados conmigo?-le preguntó Catriona.
                      Tanto Evanna como Gilroy le respondieron que no estaban enfadados con ella.
-Respetamos tu decisión-dijo Gilroy acercándose a su sobrina. Le acarició con suavidad el pelo-Mereces ser feliz, querida. Y mereces también ser amada.
-Tío...-susurró Nell.
                    Estaba a punto de romper a llorar. Sentía que no merecía la indulgencia que sus tíos le estaban mostrando. Catriona le apretó con suavidad el brazo.
-Me prometiste que no ibas a llorar-le recordó.
                   Nell le dio un beso en la mejilla a su prima. Miró con cariño a su fiel Raisie. De no ser por ellas, se habría vuelto loca en aquellos días de incertidumbre que había vivido.
-Anda, Nelly-dijo Evanna-Vamos a cenar. Apuesto lo que quieras a que no has comido nada en estos días. Pues tienes que comer porque no quiero que caigas enferma. Ven y siéntate con nosotros.

                     Catriona fue a darle las buenas noches a Nell. Encontró a su prima sentada frente al tocador. Raisie cepillaba su pelo suelto. El semblante de Nell seguía estando serio. Sin embargo, Catriona vio que su prima parecía estar más tranquila que en días pasados.
-Mañana, vendrá Douglas a verme-le contó Nell-Aprovecharé su visita para decirle que quiero romper el compromiso. Se lo he dicho a tío Gilroy. Estará conmigo cuando venga Douglas.
-Es lo mejor-opinó Catriona-Esta situación no puede prolongarse por más tiempo. Te está haciendo daño, Nelly.
-¡Ya has oído a tu prima!-afirmó Raisie-Mañana, ese sinvergüenza habrá desaparecido de tu vida.
-Haz caso a Raisie, prima.
                   Catriona se acercó a Nell y le dio un beso en la frente. Después, se dirigió a su habitación. Cerró la puerta. La ventana estaba abierta. No se le ocurrirá venir, pensó Catriona. No estará tan loco como para presentarse aquí.
                  Se sentó en la cama. Dejó la lámpara de la mesilla de noche encendida. Le temblaba todo el cuerpo.
                  Un ruido la sobresaltó. Se puso de pie de golpe. Para su sorpresa, vio a Devin a punto de meterse en su habitación. ¡Había trepado por la fachada de su casa sólo para verla! El corazón de Catriona dio un vuelco al verle.
-¡Te dije que vendría!-le sonrió Devin, metiéndose en la habitación de la chica-¡Menuda sorpresa te he dado!
-¡Cielo Santo!-exclamó Catriona, entre escandalizada y feliz-¿Te has vuelto loco?
-Estoy loco por ti, Cathy.
-Vas a llevarnos a la ruina a los dos.
                     A pesar de todo, Catriona besó a Devin con fuerza en la boca. El joven tenía muy claro lo que quería hacer. Hablaría con los padres de Catriona. Les pediría su mano en matrimonio.
-Mañana, mi prima romperá el compromiso con tu hermano-le comunicó la muchacha.
-¡Mejor para ella!-afirmó Devin-Cathy, Nell se merece a otro hombre. Casándose con Douglas, nunca sería feliz. Pero yo sí quiero hacerte feliz a ti, mi vida. Quiero que nos casemos ya.
                  Llena de alegría, Catriona llenó de besos el rostro de Devin.
                  Los ojos de Catriona estaban llenos de fuego. Los recuerdos de la noche que habían vivido semanas antes volvieron a sus mentes. Devin decidió que no quería esperar más.
                   Acarició con la mano el cabello castaño de Catriona que caía sobre su espalda igual que un manto.
                   La recostó sobre la cama. Al mismo tiempo, la ropa que llevaba puesta Devin desapareció de su cuerpo. Catriona le ayudó a deshacerse de la camisa. Una vez que el joven quedó desnudo, despojó a Catriona de su camisón. Era una joven esbelta. Devin acarició con la mano su cuerpo. Estaba muy bien formada.
                    Intentaron hacer el menor ruido posible. La habitación de Catriona estaba pegada a la habitación de Nell.
-Te amo, Cathy-le dijo Devin.
-Yo también te amo-le corroboró ella.
                      Se besaron largamente.
                     Devin pensó que estaba soñando. ¡Catriona también le amaba! La joven puso en aquel beso toda la pasión que sentía por él. Una pasión que no quería reprimir.



                      Catriona tenía los ojos muy abiertos y reaccionaba a todo lo que le estaba haciendo Devin. El joven recorrió su cuerpo con la boca. Llenó cada centímetro de su piel de besos. No se cansaba de lamer su piel.
                       Catriona tenía la sensación de que nada de lo que estaba pasando era real. Ella estaba con Devin. De algún modo, sabía que acabarían juntos. Sentía que conocía a aquel joven desde hacía mucho tiempo.
                       Devin contempló el rostro arrebolado de Catriona. Acarició con la mano su cara. La besó repetidas veces en el cuello. Catriona se dejó llevar por la pasión de Devin.
                        El joven acarició con la mano el pelo castaño de su amada. La luz de la Luna se colaba por la habitación de Catriona. Se reflejó en el cuerpo de ella, confiriéndole un aire sobrenatural. Su pelo se extendía sobre la almohada. Es un ángel, pensó Devin sobrecogido.
                       No había estado con ninguna mujer hasta que conoció a Catriona. Douglas se había reído de él por aquel motivo. Pero Devin pensaba más con el corazón y no pensaba con la entrepierna. Quería entregarse a una mujer por amor. Y eso fue lo que hizo la noche de la tormenta. Cuando Catriona entró en su habitación. Todo cambió para ambos.
                     Se besaron muchas veces. Catriona le devolvió a Devin todos los besos que él le dio. El joven no se cansaba de saborear sus labios.
                       Devin recorrió con la mirada el cuerpo de Catriona. Se fijó en los pechos de la chica, que eran pequeños, pero firmes. Llenó de besos sus pechos. Los lamió con ansia. Los chupó con ansiedad. La sintió moverse debajo de él.
                     Devin se introdujo lentamente en el cuerpo de Catriona. Ella se arqueó para recibirle. Rodeó con sus piernas la cintura de Devin. Los dos se movieron al mismo compás.
                      El joven notó cómo Catriona seguía sus movimientos. Parecían que estaban bailando. La muchacha se entregó a él. Pensaba en él. No quiso mostrarse reprimida. Fue una unión poderosa y fuerte. Sintieron cómo sus cuerpos se fusionaban. Se sentían un solo ser. El mundo estalló a su alrededor al mismo tiempo.
                     Todo acabó. Ambos estaban exhaustos. Devin apoyó la cabeza sobre el hombro de Catriona. Al alzar la vista, se encontró con la sonrisa que la joven le dedicó.
                       Le dio un beso en la mejilla.
-Eres la mujer más apasionada que jamás he conocido-la piropeó-Y lo digo en serio. Yo...Antes de ti...
                    Catriona sonrió aliviada al escuchar la confesión de Devin. Le habría molestado saber que hubo otras mujeres en su vida antes que ella. Era tontería, pero así lo sentía.
-Me alegro mucho-admitió-Me alegro de que yo sea la primera. Tú has sido el primero para mí.
                     Devin se echó a reír. Besó con pasión a Catriona en sus labios hinchados. Se apartó de ella para no aplastarla con su cuerpo. La chica apoyó la cabeza en el pecho de Devin.
                      Se fundieron en un fuerte abrazo. Catriona fue la primera en quedarse dormida. Devin hundió la cara en la cabeza de su amada y también se quedó dormido. Mañana, pensó Devin. Mañana será un día decisivo. Lo intuyo.

lunes, 18 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, Devin y Catriona se encuentran de nuevo después de que el chico se le haya declarado. Antes, Catriona tendrá una interesante charla con su madre Evanna.
¡Vamos a ver lo que pasa!

                   Era la hora del té.
                   Catriona se sorprendió cuando, al entrar en el salón, se encontró a Evanna sola. La mujer la invitó a que tomara asiento junto a ella en el sofá. Catriona se sentó a su lado y cogió una pasta para darle un mordisco.
-Me gustaría hablar contigo a solas-empezó a hablar Evanna-Tu padre y yo nos hemos dado cuenta de que ya no eres una niña. Hemos visto cómo tu prima sufría por culpa de ese canalla y no queremos que pases lo mismo que ella. Quiero que seas sincera conmigo, hijita. Sospecho que el amor ha llegado ya a tu vida.
                       Las mejillas de Catriona se encendieron al escuchar las palabras de su madre. Decidió que debía de sincerarse con ella en la medida de lo posible.
-No te has equivocado en nada, mamá-admitió la muchacha-Lo cierto es que hay alguien en mi vida.
-¿Y ese alguien te quiere?-quiso saber Evanna-¿Te respeta?
                     Catriona le dio otro mordisco a su pasta. Asintió con la cabeza.
-Cuando estamos juntos, sólo existo yo-contestó. Había sinceridad en su voz-Es muy cariñoso conmigo. No sólo me demuestra lo que siente por mí con palabras. También lo hace con gestos. Sus sentimientos hacia mí son sinceros. Se desvive por mí. Sé que nunca me faltará de nada si me caso con él. He tenido muchas dudas acerca de la veracidad de sus sentimientos. Es educado. Es honesto. Es dulce. Todos los gestos que tiene hacia mí. La manera en la que me mira. Yo siento que él me ama. Y yo también le amo con todas mis fuerzas. Quiere verme sonreír.
                    Evanna apretó con cariño la mano de su hija.

   

-Entonces, ese joven te quiere de verdad-opinó la mujer-Seguro que no tarda en pedirte que te cases con él.
-De hecho, ya me ha pedido que me case con él-se sinceró Catriona-Pero, en un primer momento, me negué.
-La última palabra, en mi opinión, tienes que tenerla tú. Hiciste mal en rechazarle, cariño.
                     Catriona no se atrevió a contarle lo que había pasado antes a su madre entre Devin y ella. Evanna se habría desmayado de la impresión. Y habría pensado que su hija era una cualquiera.
-Siempre se ha dicho que una mujer debe casarse con el mejor partido-afirmó Evanna-Yo pienso que una mujer debe casarse por amor y sabiéndose amada. Lo demás no importa.
-Eso mismo me decía mi institutriz-recordó Catriona. Sonrió con el recuerdo-Nos enseñó a Nelly y a mí a caminar erguidas. Nos enseñó a hablar francés. Pero nunca nos enseñó a enfrentarnos a la vida. A que el amor no es tan bonito como lo pintan en los libros. A que se puede sufrir mucho por su culpa. Yo he sufrido por amor, mamá.
-Me lo imagino-suspiró Evanna-Pero te pareces a tu padre. Nunca demuestras tu preocupación. Habla con ese joven. Que venga a vernos. Si es bueno y te ama de verdad, tu padre no se opondrá a que te cases con él.
                     Acarició con la mano la mejilla de su hija.
-Eso es lo que haré-decidió Catriona-Tendría que haber hablado contigo antes. Me siento mejor.
                     Evanna la abrazó.

                     Catriona salió a dar un paseo. Caminaba por la orilla del lago sumida en sus propios pensamientos. Todo el mundo le había aconsejado que había llegado el momento de que pensara en ella misma.
                          Catriona no quería ser egoísta. Siempre había antepuesto la felicidad de los demás a la suya.
                          Se odiaba así misma por ser feliz. No podía ser feliz cuando veía que Nell era tan desgraciada. Maldijo a Douglas por no ser capaz de amarla como merecía ser amada. Y maldijo también a Devin porque se había enamorado de él. Y también le maldijo por amarla. De pronto, se detuvo en seco al oír una voz que la llamaba a gritos. Era la voz de un hombre joven. Con el corazón acelerado, Catriona se dio la vuelta.
                         Y vio cómo Devin se acercaba corriendo hasta donde estaba ella.
                        ¿Qué está haciendo aquí?, se preguntó Catriona.
-¡Menuda sorpresa te he dado!-le sonrió Devin de aquel modo que la cautivaba.
                         La tomó entre sus brazos y llenó su rostro de besos. Catriona estaba atónita.
-¿Qué estás haciendo aquí?-inquirió.
-He venido a verte-contestó Devin-Estuve en tu casa y hablé con Nell. Me lo ha contado todo.
-Entonces, ya sabes que mi prima quiere romper su compromiso con tu hermano.
-Si te soy sincero, me alegro muchísimo. Douglas no se merece a una mujer como Nell. Ella merece un hombre bueno. Que la ame de verdad.
-Me alegro de que lo comprendas. Y que no estés enfadado. Después de todo, Douglas es tu hermano. Y, a pesar de todo, lo quieres.
-El bienestar de Douglas no me preocupa nada. Sólo quiero que tú seas feliz, Cathy. Y tu felicidad está unida a la dicha de tu prima.
                    Catriona se sintió conmovida al escucharla. Devin era el ser más comprensivo que jamás había conocido. Se sentó en la hierba.
                    Tenía la sensación de que todo le daba vueltas. Devin se sentó a su lado en la hierba. Todo lo que sabía era que no podía vivir sin Catriona.
-Douglas aún no lo sabe-dijo la chica.
                     Devin se encogió de hombros. Atrajo a Catriona hacia sí para abrazarla.
-Lo que haga o diga mi hermano no me importa nada-admitió el joven-Durante años, ha hecho lo que le ha venido en gana sin hacer caso de los consejos que le daba nuestro padre, que en paz descanse. Él mismo está forjando su propio camino.
-Pero le ha hecho daño a Nell-se lamentó Catriona-Y no se lo merece.
-Quieres mucho a tu prima, Cathy.
-Es como una hermana para mí. Me ha dicho que no me preocupe tanto por ella. Que piense un poco más en mí.



                          Desde que conoció a Catriona, Devin pudo conocer su manera de ser.
                          Era una chica alegre e inocente. Pero también era el ser más desprendido que jamás había conocido. Vivía alegremente a la sombre de su hermosa prima Nell. Y ésta se había dado cuenta de que Catriona no podía permanecer escondida por más tiempo. Debía de mostrar su fulgor. Catriona era como una estrella brillante.
                         Las estrellas no pueden permanecer escondidas por más tiempo.
-Vendré a verte esta noche-le aseguró Devin.
-¡No lo harás!-se escandalizó Catriona.
                       Devin la besó de una manera tan apasionada que Catriona pensó que se iba a derretir.
                       Recordó la conversación que había mantenido antes con su madre. Se había sincerado con ella hasta cierto punto. Pero había cosas que una hija no podía contarle a su madre. Y los recuerdos volvieron a su cabeza como un fogonazo.
                       Aquella noche...
                      Cuando estuvo en brazos de Devin. Cómo se entregó a él. Los besos que él le dio. Las caricias que de él recibió.
                        Regresó al presente cuando el joven le cogió las manos para besárselas.
-Y hablaré con tus padres mañana-decidió Devin-No pienso seguir esperando ni un segundo más a hacerte mi mujer.
-¿Y qué va a pasar con tu hermano?-se angustió Catriona-Se enfadará mucho cuando Nell le diga que quiere romper su compromiso.
-Douglas se sentirá herido en su orgullo-Devin abrazó a su amada con fuerza-Sólo vive para sí mismo. Nell está haciendo lo correcto. Se lo he dicho.
-¿Cómo la has encontrado?
-Está mucho más tranquila.
                   A modo de despedida, Nell le dio un beso en la mejilla.
-Haz feliz a Cathy-le pidió.
                    Y pensaba cumplir con la promesa que le había hecho.
                     Volvió a besar a Catriona en los labios. Quería beber de aquella boca que tanto amaba. Y se dijo así mismo que se encargaría de hacer feliz a Catriona hasta el último día de su vida.

domingo, 17 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, tras bastante tiempo sin subir fragmentos, retomo Fiesta de compromiso. 
Vamos a ver lo que pasa en el hogar de los Campbell después de que Nell decidiera no seguir adelante con su compromiso con Douglas.

-Te noto pensativa-observó Gilroy-¿Puedo saber lo que te pasa?
-Estaba pensando en las niñas-contestó Evanna-El compromiso de Nell me ha hecho pensar también en Cathy. Antes o después, tendrá que casarse.
                      Gilroy y Evanna estaban hablando en el salón. Nell había pasado todo el día encerrada en su habitación por voluntad propia. No podía parar de llorar y los esfuerzos de Raisie y de Catriona por consolarla estaban siendo en vano. Gilroy y Evanna no habían podido articular palabra luego de que Nell les dijera que quería romper su compromiso con Douglas Crane. La joven se encerró en su habitación. Catriona la siguió.
-¿Y tú qué piensas de lo que dijo ayer Nelly?-inquirió Gilroy-No quiere seguir adelante con su compromiso con mister Crane. No sabemos qué hacer. ¿Debemos de obligarla a que siga adelante?
-Si la obligamos a casarse con ese hombre, Nelly nos odiará el resto de su vida-contestó Evanna con angustia-Y no quiero que nos odie. Cathy la adora. También nos odiaría. Y nuestro hogar se convertirá en un Infierno. No, querido. Es mejor que respetemos la decisión de Nelly.
-Ella lo ama.
-Pero mister Crane no la ama. Y Nelly lo sabe. El desamor es muy doloroso.
-¿Crees que la decisión de Nelly nos puede afectar en algo?
-¡No seas egoísta, Gilroy! El escándalo se organizará. Pero pasará. Todo pasa en esta vida. Y nosotros estaremos aquí apoyando a Nelly, como hemos hecho siempre. Cathy mataría por ella.
                    Gilroy respiró aliviado.
                       En aquel momento, Catriona entró en el salón. Sus ojos reflejaban el cansancio de no haber podido conciliar el sueño en toda la noche.
                       Gilroy la invitó a que se sentara en el sofá, al lado de su madre.
                       Evanna sonrió con dulzura al mirar a su hija. Catriona era lo mejor que le había dado la vida.
-¿Cómo está Nelly, hijita?-quiso saber Gilroy.
-He dejado a Raisie con ella porque me lo ha pedido-contestó Catriona-Pero estoy muy preocupada por ella. No para de llorar. Está destrozada.
-¿Y cómo estás tú?
-Estoy muy preocupada por ella.
-¿Y no piensas un poco en ti?
                      Catriona se preguntó a qué se estaba refiriendo su padre. Gilroy empezó a hablar. Se puso de pie mientras le decía a Catriona que se pasaba la vida pendiente de Nell. Y eso no debía de ser así. Gilroy y Evanna estaban para cuidar de las dos. Catriona era muy joven y tenía derecho a hacer su vida. Tenía derecho a enamorarse y a casarse.
                     ¿Estará al tanto de lo mío con Devin?, se preguntó Catriona.
                      Había descubierto que el joven no se parecía en nada a su hermano y que era muy distinto a como era el canalla de Douglas, que tanto daño le estaba haciendo a Nell. Sentía que podía apoyarse en él. El amor que Devin le profesaba era auténtico. Se preocupaba realmente por ella y buscaba tan sólo su amor.
                      Era honesto. Era leal. Era bondadoso. Era dulce. Era todas esas cosas y muchas otras más. Y Catriona le amaba.
                      Se sentía mal por ser feliz porque Nell era muy desgraciada. Había pasado toda la noche intentando consolarla sin éxito.
-¿Qué quieres decir?-inquirió Catriona.
-Tu padre quiere decirte que eres muy joven-contestó Evanna-Tienes derecho a ser feliz, hijita. Cásate. Enamórate.
-Puede que haya alguien en tu vida-apostilló Gilroy-¿Me equivoco?
-No...-contestó Catriona. Se había puesto nerviosa-Sí...
                     Sus padres intercambiaron una mirada cargada de significado.

                     Un rato después, Catriona estaba asomada a la ventana de su habitación. En aquel momento, Raisie entró sin llamar, dada la confianza que existía entre ambas.
-Mi Nelly quiere verla, niña-le anunció.
                   Al pasar por su lado, Raisie le dio un cariñoso abrazo. Quería mucho a aquella muchacha porque veía que el cariño que sentía por su Nelly era sincero.
-¿Cómo está ella?-le preguntó Catriona-¿Está más tranquila?
-Quiere hablar con usted, niña-respondió Raisie-Se preocupa mucho por ella. Y yo se lo agradezco. Ya estoy vieja. Pero aún puedo lidiar contra todo aquel que quiera hacerle daño. Ahora, usted debe centrarse un poco más en lo que le pasa. He oído a sus padres hablar con usted esta tarde. Debe de hacerles caso. Cásese. Y sea feliz, niña.



                        Encontró a Nell sentada en su cama mirando al vacío con gesto triste. Sin embargo, había dejado de llorar y se mostraba más serena que días antes.
-Raisie me ha dicho que querías verme-le dijo Catriona.
                      Se sentó en la cama junto a ella.
-Devin es un buen muchacho-afirmó Nell-Y yo me alegro muchísimo de que te quiera. Algún día, espero encontrar a un hombre como él. Y poder olvidarme de Douglas para siempre.
-Me alegro de verte más animada, Nelly-le aseguró Catriona.
                     Nell cogió el rostro de su prima entre sus manos y depositó un beso en su frente. Apoyó su frente contra la frente de Catriona.
-No puedes vivir siempre a mi sombra, Cathy-dijo Nell-No soy tan egoísta como para obligarte a que estés pendiente de mí. Soy mayor que tú. He de pelear yo sola mis propias batallas.

jueves, 7 de noviembre de 2013

FRAGMENTO DE "FIESTA DE COMPROMISO" Y EL PORQUÉ ME GUSTAN LOS LUGARES PEQUEÑOS

Hola a todos.
Hoy, tenemos un nuevo fragmento de Fiesta de compromiso. 
La vida de Nell no volverá a ser la misma después de que tome una decisión que atañe a su futuro. Por supuesto, su fiel prima Catriona permanecerá a su lado en todo momento.
Es un fragmento un poco más corto que de costumbre. Y es que hay algo que me gustaría explicaros.

                     Estuvo lloviendo durante todo el día siguiente.
                     Nell no quiso salir de su habitación. Sólo Raisie y Catriona pudieron entrar.
-¿Has hablado ya con mis padres?-le preguntó Catriona a su prima.
-No sé cómo contárselo-respondió Nell-Me muero de la vergüenza. ¡Me odiarán! Si me echan de aquí. ¿Adónde iré?
                     Nell llevaba suelto su largo cabello de color oscuro. Llevaba puesto el camisón. No había probado bocado durante todo el día.
-Niña, tus tíos son muy comprensivos-intervino Raisie.
                   La doncella y Catriona se sentaron en la cama, junto a Nell. La joven tenía los ojos hinchados de tanto llorar. Catriona se preguntó el porqué la vida estaba siendo tan injusta con su prima. Nell se había enfrentado a una orfandad temprana. Y, ahora, se enfrentaba al desamor.



                     Raisie retorcía sus manos con nerviosismo.
-Puedes huir, mi niña-le sugirió.
-¿Y adónde iría?-le preguntó Nell.
                    Catriona se puso de pie. No podía responder a la pregunta que había hecho su prima. Se acercó a la ventana. Las gotas de lluvia golpeaban el cristal.
                    Percibía la desesperación en la que estaba sumida Nell. Era una situación nueva para ella. Su prima siempre había sido una joven alegre y con mucho carácter. Pero estaba sumida en el dolor que causa el desamor. Sólo podía compadecerse de ella.
-¿Mi tía tenía familia?-quiso saber.
-Ya lo sabes-contestó Nell-Por lo que sé, mi madre no tenía familia. Era hija única. Tenía un primo. Pero no llegué a conocerle. No sé si todavía vive. Ni siquiera sé dónde vive.
                   Nell rompió a llorar. Catriona se dio la vuelta y se dirigió corriendo a su lado.
                   Nunca antes la había visto tan hundida. Nell había decidido romper su compromiso con Douglas. Había tomado esa decisión, amándole como lo amaba, porque sabía que aquel amor no era correspondido por él. Nell no quería vivir un matrimonio sin amor.
                    Se imaginó así misma compartiendo cama con Douglas. Por supuesto, no se negaría a yacer con él. Tenía una ligera idea de cómo eran las relaciones entre un hombre y una mujer. Pero se le revolvía el estómago al imaginar que Douglas habría estado con otras mujeres antes de acudir a ella. No la buscaría como mujer, sino como esposa. Como la única mujer con la que podía engendrar un hijo legítimo.
                    Podía poseerla y Nell se dejaría hacer. Era lo que se esperaba de ella. Guardar silencio. Recibiría las caricias que le brindarían las manos de Douglas. Recibiría los besos que le daría Douglas. Pero no le daría su amor. Y eso la mataba por dentro. No podía acostarse con Douglas sabiendo que él no la amaba como ella le amaba a él. De nada servía hacerse falsas esperanzas al respecto.
-No puedo huir-decidió Nell-Me moriría fuera de aquí.
-Habla con mis padres-le aconsejó Catriona.
-Tu prima tiene razón, hijita-intervino Raisie-Tus tíos son muy comprensivos.
                   Catriona sintió angustia al pensar en la conversación que sus padres y su prima iban a mantener.
-Todo irá bien-le aseguró.

                     Por la tarde, Nell abandonó su habitación en compañía de Raisie y de Catriona. Las dos la acompañaron hasta el salón. Su tío Gilroy estaba leyendo el periódico. Su tía Evanna estaba tejiendo una manta.
                     Catriona observó cómo su prima palidecía de un modo casi mortal.
-Habla con ellos-le susurró.
                      Nell carraspeó. Sus tíos alzaron sus cabezas. Posaron sus miradas en ella.
-Tío Gilroy...-titubeó Nell-Tía Evanna...
-¿Ocurre algo, querida?-inquirió Evanna.
-Tengo que hablar con vosotros-contestó Nell. Empezó a temblar de un modo visible-¡Os lo ruego! ¡No me odiéis!
-Nosotros nunca te odiaríamos, hijita-le aseguró Gilroy-Sea lo que sea lo que nos tienes que contar, no puede ser tan grave como para que pase eso. Acércate a nosotros. Háblanos. Tu tía y yo te escuchamos.
-Yo...
-Hazle caso a mi padre, prima-le aconsejó Catriona-Habla con el corazón. Te entenderán.
                    Un nudo se formó en la garganta de Nell. Catriona la abrazó con cariño. A su prima le costaba trabajo hablar. Entonces, de algún modo, Catriona encontró la voz para poder hablar por ella.
-Nell ha decidido romper su compromiso con Douglas Crane-explicó-Ese hombre no la ama.
-¿Qué estás diciendo, Cathy?-se asombró Gilroy.
-Mi prima no puede casarse con un hombre que no la ame. Tan sólo os pide a vosotros dos que la comprendáis. Si está llorando, es por miedo a vuestra reacción.

Mañana, si puedo, continuaré con esta historia. Confieso que se trata de una de mis historias favoritas, aunque esté mal decirlo.
No sé si os habréis fijado. La mayoría de mis relatos, ya sean corto o largos, transcurren en lugares pequeños. En su mayoría, son islas.
La idea de vivir en una isla siempre me ha parecido atractiva. Porciones de tierra que son rodeadas por el mar. Pero siempre me han atraído más las islas pequeñas, donde viven pocas personas. Me gustan los lugares pequeños en los que viven pocas personas, sobre todo, las islas. Le dan un ambiente más acogedor, más íntimo. Intento que mis personajes sean los esenciales. Que intervengan cuando tengan que intervenir. Que hagan lo que tengan que hacer. El tamaño de una isla y el hecho de que viva poca gente en ella es bueno porque, de este modo, hay pocos personajes, pero son suficientes como para que cumplan su papel.
Después de leer numerosas novelas que estaban ambientadas en el Londres de la Regencia y también numerosas novelas de highlanders, acabé harta de Londres y de libertinos. Y confieso que también un poco harta de highlanders. ¿Acaso no hay vida más allá de las Tierras Altas? ¿Qué pasa con archipiélagos como las Shetland o las Orcadas?
Lo bueno de escribir es inventar personajes y crear una historia. Pero también es bonito ir a otros lugares. Investigar sobre ellos (aunque tengas que estar traduciendo páginas de Google porque te vienen en ingles). Salirse un poco de la norma.
Las islas, todas las islas pequeñas de todas las partes del mundo, son un lugar precioso para descubrir. Y del que enamorarse. Pequeñas, románticas, misteriosas...

 Un hermoso atardecer sobre Innis Chonain, la pequeña y preciosa isla escocesa donde transcurre Fiesta de compromiso. 

martes, 5 de noviembre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, os traigo un nuevo fragmento de Fiesta de compromiso. 
Este trozo va a estar centrado en las figuras de Nell y Catriona. Cada una se enfrenta a su futuro en el terreno sentimental. Además, conoceremos un poco más el pasado de Nell.
¡Ojala os guste!
En este link, para los que habéis empezado a leer ahora esta historia, podéis empezar a leerla desde el principio:

http://unblogdepoca.blogspot.com.es/2013/10/fiesta-de-compromiso.html


                        Catriona no pudo conciliar el sueño aquella noche. Permaneció despierta mirando al techo con expresión risueña. Recordaba la conversación que había mantenido con Devin en la posada. Me ama, pensó con alegría.
                     Y se sentía la mujer más feliz del mundo.
                     También amaba a Devin. No había querido casarse con él en un principio porque pensaba que él no la amaba.
                       ¡Qué tonta había sido! Devin no se parecía en nada a Douglas. Y el saberlo la llenó de dicha.

                        Elaine Campbell había nacido en el pueblo de Galloway. Su infancia había transcurrido feliz durante sus primeros años. Apenas había notado la ausencia de su madre, muerta cuando Elaine era muy pequeña. Había disfrutado bañándose en el arroyo que estaba cerca de su casa. Había disfrutado dando saltos bajo la lluvia. Se había subido a los árboles. Disfrutaba cogiendo flores. Subiéndose a los árboles para robarles su fruto. De Elaine decían que era una especie de pequeña ninfa. Cuando murió su padre y se marchó a vivir con sus tíos a Innis Chonain, el ver que la isla era demasiado pequeña como para dar un largo paseo montada a lomos de su caballo la destrozó. El caballo de Nell fue vendido.


 
                 Raisie, la doncella personal de Nell, estaba en su habitación con ella. El armario estaba abierto. Sacó uno de los vestidos nuevos de la joven.
-Ahora, tienes que pensar en tu nueva vida, cariño-le dijo con la confianza que dan los años-Vas a casarte con un hombre muy rico.
-Douglas no me ama-se lamentó Nell-No siente nada por mí.
                  Raisie dejó el vestido que había sacado encima de la cama. Era un vestido de color violeta, que hacía juego con los ojos de Nell. Se acercó a ella con gesto preocupado.
-¿Por qué dices eso, niña?-le preguntó.
-Lo he visto en sus ojos, Raisie-respondió Nell con pesar-He visto que no me ama. Y no me quiero casar con él si no me ama.
                   La mujer guardó silencio. Para ser sincera, no veía a Douglas muy enamorado de Nell.
-No entiendo el porqué ese necio no siente nada por ti-opinó Raisie-¡Eres muy bella, cariño!
-Raisie, no tiene sentido que siga adelante con el compromiso-se sinceró Nell-Pero tengo miedo de provocar un escándalo. Sólo pido ser amada.
-Tienes razón, Nelly. Tus tíos, tu prima y yo queremos que seas feliz. Y me temo que ese hombre no te hará feliz. Entonces, mi consejo es que rompas el compromiso. Los escándalos pasan y se olvidan cuando estalla otro escándalo más fuerte. ¿Me entiendes? Superaremos esto. Eres muy fuerte, mi niña.

                     Nell bajó a desayunar al comedor, donde se reunió con sus tíos y con su prima Catriona.
                     Nell miró con asco su plato de huevos fritos con bacon.
                     Le sorprendió ver a Catriona dar cuenta de su plato de huevos fritos con bacon con entusiasmo.
-Te veo muy contenta-observó Evanna-¿Ha ocurrido algo que debamos saber?
-Me he despertado de buen humor-contestó Catriona-Sólo eso...
                      Nell arqueó las cejas. Sospechaba que el motivo por el cual Catriona estaba tan contenta tenía que ver con Devin. No sabía a ciencia cierta lo que había pasado entre ellos.
-¿Y tú por qué tienes esa cara tan triste?-le preguntó Gilroy a su sobrina.
-No tengo mucha hambre-respondió Nell.



                    Catriona miró a su prima. Había algo en Nell que le preocupaba.
-Me gustaría hablar contigo a solas-le dijo la joven-Si no te importa.
-Por supuesto...-dijo Catriona-Cuando quieras.
-¿De qué queréis hablar?-inquirió Evanna-Vosotras dos hablando. Me da miedo.
                     Catriona se preguntó qué era lo que quería decirle su prima. Mojó un trozo de pan en el huevo. Le dio un mordisco al trozo mojado de pan.
                      Pero notaba que Nell estaba algo rara. Se preguntó si debía de confiarle lo que había pasado entre Devin y ella. A lo mejor, sospecha algo, pensó Catriona. Se dijo que lo iba a averiguar más tarde.

-No me voy a casar con Douglas-le anunció Nell a Catriona nada más encerrarse con ella en la habitación. Se sentó en la cama con gesto cansado-Lo he estado pensando. No soy tonta, Cathy. Douglas no está enamorado de mí.
-¿Cómo has llegado a esa conclusión?-inquirió su prima.
-Lo he visto en sus ojos. No me ama. No sirve de nada que me siga engañando.
                       Nell tenía ganas de echarse a llorar. ¿Cómo podía explicarle a su prima lo dolida que se sentía? Amaba a Douglas con toda su alma. Y su corazón lloraba de amargura al saber que aquel amor no era correspondido.
-Devin te ama, Cathy-afirmó Nell con rotundidad.
-¿Cómo lo sabes?-se asombró su prima.
                      No salía de su estupor.
                     Lo sabe, pensó Catriona.
                     Se sentó en la cama junto a Nell. Su prima tenía los ojos llenos de lágrimas. Nell empezó a hablar de lo que sentía. Romper su compromiso con Douglas le desgarraba el alma. Amaba a aquel hombre con todas sus fuerzas.
-¿Cómo lo has adivinado?-inquirió Catriona-No te lo he contado. No quería preocuparte con mis problemas.
-¡Deberías de habérmelo contado!-contestó Nell-Soy tu prima. Estoy aquí para ayudarte. Eres como una hermana pequeña para mí, Cathy.
-Es verdad, Nelly. Devin y yo nos amamos.
-Anoche, lo vi en los ojos de Devin. Brillaban cuando se posaban en ti. No existía nadie más en todo el salón que tú, prima. Luego, busqué los ojos de Douglas. Quería verme reflejada en ellos. Pero...No me vi. No le importo nada a Douglas.
                    Un sollozo se escapó de la garganta de Nell. Conmovida, Catriona la besó en la mejilla.
                    Nell estaba asustada.
-Si rompo con Douglas, provocaré un gran escándalo-se inquietó-Mis tíos me echarán.
-¡Eso no va a pasar!-le prometió Catriona-Mis padres te apoyarán en todo. Ellos te quieren mucho. Eres como una hija para ellos.
                      Nell rompió a llorar. Catriona la abrazó con fuerza. No sabía lo que pasaría en el supuesto de que Nell rompiera con Douglas. Sólo sabía una cosa. No pensaba abandonar nunca a su prima.
                 

lunes, 4 de noviembre de 2013

FRAGMENTO DE "FIESTA DE COMPROMISO" Y UN ANUNCIO RELACIONADO CON MI BLOG "ESTRELLA MARINA"

Hola a todos.
Hoy, voy a subir un nuevo trozo de Fiesta de compromiso. 
Esta semana, se acaba y conoceremos el desenlace.
¿Cómo convencerá Devin a Catriona de que la ama realmente? ¿Se casarán Nell y Douglas?
¡Vamos a descubrirlo!

                              Los Campbell habían asistido a la pequeña fiesta que habían organizado los Beltair.
-¿A cuántas fiestas hemos de asistir?-le preguntó Catriona a Nell nada más entrar en la casa de los Beltair.
                              Su prima se echó a reír. Sabía que Douglas acudiría a aquella fiesta. Y no sabía si quería verle. Catriona se sorprendió así misma buscando a Devin con la mirada. Finalmente, lo divisó en un rincón del salón. No sabía qué pensar. ¿Y si Devin se acercaba a ella? ¿Y si no se acercaba a ella?
-He visto a Douglas-le susurró Nell-Voy a saludarle.
-Te acompaño-se ofreció Catriona.
-No sé si seguir adelante con este compromiso es una buena idea.
-Me arrepiento de haberte animado a que sigas adelante. Me siento culpable.
-¡Oh, Cathy! ¡No te sientas culpable! Tengo que averiguar si Douglas me ama o no me ama. Entonces, tomaré una decisión.
                        Douglas sonrió cuando vio acercarse a Nell. Le dio un beso suave en los labios. Besó la mano de Catriona.
-Celebro veros a las dos-dijo Douglas.
                        Devin cogió la mano de Catriona y se la besó.
-Yo también celebro veros-corroboró el joven-Sobre todo, celebro verte, Cathy.
                        Esto último lo dijo en voz baja.
                             Catriona hizo un esfuerzo sobrehumano para mantener la mirada fija en Devin. Douglas besó a su prometida en la frente.
                             Empezó a sonar una nueva pieza.
-¿Me concede este baile, señorita Campbell?-le preguntó Devin a Catriona.
-Ve con él-la instó Nell-Yo me quedo aquí con mi futuro marido.
-Por supuesto...-respondió Catriona.
                          Miró con nerviosismo a Nell. Aún así, avanzó junto a la pista de baile con Devin. Aceptó la mano que el joven le ofreció. Tenía la sensación de que todo le daba vueltas. Es una locura, pensó. Devin y yo...¡Es de locos!



                         Vio cómo Douglas rodeaba con su brazo la cintura de Nell. En la pista de baile, Catriona notó cómo Devin rodeaba su cintura con el brazo. Se puso rígida. Estaba muy cerca de él.
                       Devin insistió en el mismo tema. Quería casarse con ella. Pero Catriona se negaba en redondo. Estaba convencida de que Devin quería casarse con ella por lo ocurrido entre ellos aquella noche de la tormenta. Catriona no quería casarse sin amor. Tenía que admitir para sus adentros que, muy a su pesar, estaba enamorada de Devin. Se había entregado a él porque lo amaba.
                        Pero ignoraba si Devin sentía lo mismo por ella.
-Estás pensando en tu honor-observó Catriona.
-Estoy pensando en los dos-replicó Devin.
-Soy una mujer deshonrada. No tienes ningún derecho hacia mí. No espero ningún hijo tuyo. No me amas.
-¿Y quién te ha dicho que no te amo, Cathy? ¡Eres la mujer más terca que jamás he conocido! ¿Quién te ha dicho que no te amo? Te fijas mucho en el comportamiento que tiene mi hermano hacia tu prima. Douglas es el ser más odioso que jamás he conocido, aunque llevemos la misma sangre-Giraron sobre la pista de baile. Catriona se quedó atónita al escuchar las palabras de Devin. Se aferró a sus brazos mientras bailaban-Pero te juro que no soy así.
                          La casa de los Beltair no era el mejor lugar para entablar una conversación. Sobre todo, una conversación como la que estaban teniendo. Innis Chonain era una isla muy pequeña en la que vivían pocas familias. Y la señora Beltair era la mujer más chismosa de la isla. Lo sabía todo de todos.
                       De manera disimulada, Devin sacó a Catriona de la casa de los Beltair. La muchacha sintió frío cuando salió a la calle.
                      Los labios de Devin se apoderaron de su boca. Catriona, muy a su pesar, se sorprendió así misma correspondiendo a aquel beso. Rodeó con sus brazos el cuello de Devin. Y abrió la boca para facilitar el acceso a la lengua ansiosa del joven. Pero fue Catriona quien cortó aquel beso al darse cuenta de lo que estaba haciendo.
-¡No ha debido de pasar!-exclamó la muchacha, con voz sofocada.
                     Devin llevó a Catriona hasta la posada de la isla. Se trataba de un lugar pequeño. Tomaron asiento en una mesa aparta del fondo. Pidieron cada uno una taza de café. La posadera se lo sirvió enseguida.
                         Devin bebió un sorbo de su taza de café.
-Yo quiero casarme contigo, Cathy-le contó a la joven-Y no tiene nada que ver con lo que ocurrió la otra noche entre nosotros. Fue la noche más maravillosa de mi vida. Cathy, escúchame. Estoy enamorado de ti. Me tienes rendido ante ti.
                         Catriona se quedó muerta al escuchar aquellas palabras.
-¡No te creo!-afirmó.
                         Devin empezó a hablar. Desde que conoció a Catriona, su vida había cambiado.
-Te has colado en mi vida-le confesó-Sólo puedo pensar en ti. Eres todo lo que he estado buscando. Te preocupas por la gente que quieres. Eres dulce, pero también tienes carácter. Puedo apoyarme en ti y tú puedes apoyarte en mí.
                        Los ojos de Catriona se llenaron de lágrimas. ¿Acaso Devin le estaba confesando que la amaba?
-Tú eres toda mi vida, Cathy-se sinceró Devin.
-¿Me estás diciendo lo que creo que me estás diciendo?-se asombró la chica.
-Te amo más que a mi propia vida, Cathy.
                       Luchó por contener las lágrimas que pugnaban por salirse de sus ojos.
                   


                              Devin quería saber si Catriona también lo amaba. La escrutó con la mirada. Había un brillo en la mirada de Catriona.
-Yo también te amo-se sinceró la joven.
                            Devin lanzó un gritito de felicidad.
-¿Qué estás haciendo?-le preguntó Catriona, atónita.
                            Había poca gente en la posada. Las pocas personas que estaban en la posada miraron escandalizadas a Devin. El joven no podía controlar su júbilo. ¡Catriona le amaba! ¡Catriona correspondía al amor que le profesaba!
-¿Por qué chillas?-le preguntó la chica-¡Te están mirando!
-¡No me importa!-respondió Devin, poniéndose de pie y saltando-¡Me amas! ¡Y yo también te amo! ¿Por qué hemos de seguir negándolo?
-Devin...
                         El joven la besó con entusiasmo y Catriona, sonriendo, le devolvió el beso de manera golosa.
                         ¿Tenía sentido seguir negando lo que sentían el uno por el otro? No...Ya no...

-¿Te encuentras bien, querida?-le preguntó Douglas a Nell-Te veo algo distraída.
-No es nada-respondió la joven.
                       Estaban dando cuenta cada uno de un vaso de limonada.
-Debemos de fijar fecha para la boda-le sugirió Douglas.
-¿Qué te parece que nos casemos en verano?-contestó Nell-Ya falta poco. Y yo no veo la hora de casarme contigo.
-No lo creo. El verano lo tengo ocupado. Tengo que viajar a Edimburgo.
-Viajas mucho a Edimburgo.
-Tengo que ocuparme de los negocios que tengo allí.
-¿Seguro?
                             Nell se dijo así misma que no debía de desconfiar de Douglas. Pero su cabeza le decía que su prometido no estaba siendo sincero con ella. Lo veía en sus ojos. No había amor en ellos cuando se posaban en ella. Douglas le cogió la mano. Nell recordó cómo su futuro cuñado había mirado a su prima Catriona. No era tonta. Había amor en los ojos de Devin cuando miró a Catriona. No existía en el salón mujer alguna más que ella. Su prima...Nell no se veía reflejada en los ojos de Douglas. No me ama, pensó con desazón.

Y tengo que haceros un anuncio.
Mi blog "Estrella Marina" va a sufrir algunos cambios el año que viene. De momento, no voy a hacer nada, pero tengo que pensar muy bien en cómo quiero que vayan encaminados esos cambios.
Quiero que sean para bien.
Tienen que ver con la historia que estaba subiendo al blog, mi fanfic de Olivia y Jai. En cómo quiero que sean esos cambios.
Prestad atención a partir del año que viene.
Mañana, un nuevo trozo de Fiesta de compromiso. 
¡Hasta mañana!

miércoles, 30 de octubre de 2013

FIESTA DE COMPROMISO

Hola a todos.
Hoy, Fiesta de compromiso retoma su ritmo normal, un fragmento por día, después del susto que me llevé por culpa de la libreta de los...No digo palabrotas porque no quiero parecer grosera.
Me gustaría dedicarle el fragmento de hoy a la administradora del blog "La guarida de los libros" y autora bajo el seudónimo de Dama N. Prayton de Sentencia de amor, nuestra buena amiga Laidy Turquesa.
Su blog "La guarida de los libros" cumple hoy su primer año de vida. ¡Felicidades, Laidy! ¡Y que sean muchos más!
Si estáis buscando un blog en el que podáis leer las reseñas literarias más personales y queréis dar rienda suelta a vuestra imaginación con fotos, "La guarida de los libros" es vuestro blog. ¡Pasaos por allí!
Aquí tenéis su link:

http://librosqueyaheleido.blogspot.com.es/

Además, Laidy está preparando sorpresas con motivo del primer cumpleaños de su blog. Sorpresas de lo más interesantes y que, fijo, os van a gustar.
Pasaos por este link para saber más:

http://librosqueyaheleido.blogspot.com.es/2013/10/celebracion-de-mi-primer-aniverblog.html




En el fragmento de hoy, veremos cómo Devin y Catriona avanzan más en su relación. Y también seremos testigos de las dudas de Nell con respecto a su boda.

                           La siguiente vez que se vieron Devin y Catriona fue en el baile que se organizó en la casa de otros vecinos de la isla, los Acair. Catriona estaba dando cuenta de un vaso de limonada mientras hablaba con Nell.
-Ha venido Devin-observó la joven.
-Voy a fingir que no le he visto-decidió Catriona.
-No lo entiendo, Cathy. ¿Qué ha pasado entre Devin y tú?
                       Catriona no pudo responder a aquella pregunta. Devin avanzó hasta donde estaban Nell y ella. Y la invitó a bailar. Casi sin darse cuenta, se vio así misma en la pista de baile bailando un vals con Devin.
                         Ninguna de las parejas que estaban bailando se dio cuenta de la conversación que estaban sosteniendo.
-No entiendo el interés que tienes en mí-protestó Catriona-No tienes ninguna obligación para conmigo.
-No eres como las otras chicas que conozco, Cathy-le confesó Devin-Eres especial.
                         Tenía su brazo rodeando la cintura de la joven mientras bailaban. Devin pensó que los dos estaban solos en la pista de baile. No era el lugar adecuado para hablar de ciertos asuntos.
-Vamos al balcón-le propuso.
-¡Se darán cuenta de que no he salido!-se quejó Catriona.
-No importa. Será sólo un instante.
                         Finalmente, Catriona acabó cediendo. Dejaron de bailar y cogió la mano que le ofrecía Devin al tiempo que él tiraba de ella en dirección al balcón. Nadie se dio cuenta de que no estaban.
                         Devin se perdió en las profundidades de los hermosos ojos de Catriona. Aquellos ojos de color castaño que le perseguían en sus sueños. Unos ojos grandes y de mirada que podía ser tímida y pícara a la vez. Cathy...Ella ocupaba su corazón desde la primera vez que se vieron.
-¿Qué es lo que me quieres decir?-inquirió Catriona-Sé breve, por favor.
-Ya lo sabes-contestó Devin-Quiero casarme contigo. Y no es por honor ni por obligación.
-Devin...Por favor...
                         El cabello de color castaño oscuro de Catriona caía de manera suave sobre sus hombros. Enmarcaba su hermoso rostro. La piel de la chica se veía de porcelana iluminada a la luz de la Luna. Parecía un ser sobrenatural. Devin la miró con fascinación. Catriona no se dio cuenta. O fingió no darse cuenta de cómo la estaba mirando Devin.
-No sé qué puedo hacer para que me creas-se lamentó Devin.
-Sigo pensando que lo que ocurrió la otra noche entre tú y yo fue una locura-insistió Catriona.
-Fue la mejor noche de mi vida.
                         El corazón de Catriona empezó a latir muy deprisa.
-No debió de haber pasado-se lamentó la joven-Fue un error. Aquella noche...Yo no era yo. Fue una estupidez. Y lo lamentaré el resto de mi vida. No podré casarme con nadie.
-Te puedes casar conmigo-le propuso Devin-Te haré la mujer más feliz del mundo.
                       Se acercó aún más a Catriona.
-No...-negó ella.
                      No sabía a qué se estaba refiriendo. Si a lo que acababa de decirle Devin. O a lo que su corazón le estaba gritando. Lo que sentía por aquel joven era demasiado fuerte como para ser ignorado.
-Cathy...-susurró Devin.
                      Acunó aquel rostro de facciones adorables entre sus manos. Los ojos de ambos se encontraron. Catriona no pudo huir ni quiso huir. Los labios de ambos se encontraron. Se fundieron en un beso largo y prolongado. Un beso cargado de anhelo...

 

                     Fue Catriona la que se apartó de Devin. Muy asustado, se alejó de él.
-¡Cathy!-la llamó.
                     Ella volvió a meterse dentro. Le latía muy deprisa el corazón. Las piernas le temblaban con tanta violencia que pensó que se caería al suelo.

                        A las dos de la madrugada, Catriona no había conseguido conciliar el sueño.
                       Unos golpes en la puerta de su habitación la sobresaltaron. Respiró aliviada cuando vio entrar a Nell.
-No sé si quiero seguir adelante con la boda-se sinceró la joven.
                       La luz de la Luna iluminaba la figura de Nell. Se sentó en la cama, al lado de Catriona, quien se había sentado.
-Cuéntame lo que te pasa-le exhortó.
-No soy tonta-admitió Nell-Veo que Douglas no me ama. Sólo ve en mí una forma de ganar dinero.
                       Estaba muy pálida y desencajada. Catriona se odió así misma por haber pensado más en sí que en Nell.
-Si tienes tantas dudas, deberías de suspender la boda-le sugirió a su prima-Rompe el compromiso.
-¡No puedo hacer eso!-se asustó Nell-Sería la comidilla de toda Escocia. Ningún hombre volvería a acercarse a mí. Douglas es mi última oportunidad de casarme y de fundar una familia. Aún eres muy joven, Cathy. Pero soy dos años mayor que tú. Y ya dicen que voy camino de ser una solterona. ¡Una solterona!
                         Nell ya tenía cierta edad. Si no se casaba ahora, nunca se casaría. Catriona entendía a su prima.
-¿Y piensas seguir adelante con la boda aún a sabiendas de que tu futuro marido jamás te amará ni te respetará?-inquirió-¡Eso no sería nada propio de ti, Nelly!
-Si no me caso con Douglas, nunca me casaré-se inquietó la aludida-Y yo quiero casarme. Quiero tener hijos.
                          Catriona contempló el asustado rostro de su prima. Nell sostenía una batalla consigo misma. Casarse y ser una desgraciada durante el resto de su vida. O romper el compromiso y protagonizar un escándalo sonado. Desde luego, la decisión no era nada fácil. Catriona abrazó a su prima.
-Pase lo que pase, yo estaré siempre a tu lado-le prometió.
                        Nell pensó que, por lo menos, podía contar con su prima. Lo cual ya era algo.

martes, 29 de octubre de 2013

MARATÓN "FIESTA DE COMPROMISO"

Hola a todos.
El día de ayer fue para olvidar, aunque pueda parecer una tontería lo que me pasó. ¡Y es una tontería!
Empecé a escribir Fiesta de compromiso en una libreta a la que se le estaban acabando las páginas.
Cuando terminé la libreta, continué el relato en otra. Resulta que ayer estuve buscando la libreta por toda mi habitación para subir el trozo correspondiente al lunes ¡y no la encontraba! Me volví loca buscándola.
No pude subir nada. De pronto, esta mañana, me acordé que había subido algunas cosas a la buhardilla y fui a ver si, por un casual, estaba la dichosa libreta. ¡Y, menos mal, allí estaba!
¡Cualquier día de éstos pierdo la cabeza!
Digo que hoy habrá maratón de Fiesta de compromiso porque subiré los dos trozos: el tendría que haber subido ayer y el de hoy. No me gusta subir trozos ni muy largos ni muy cortos, pero, al juntarse dos, hoy será muy largo.
¡Deseo de corazón que os guste lo que viene hoy!
¡Nos vamos de fiesta con Devin y Catriona!

                              Devin se colocó a la altura de Catriona.
                              Como correspondía a la etiqueta, cogió la mano temblorosa de la chica. Se la llevó a los labios para besársela de manera larga, aunque eso no entraba dentro de la etiqueta.
-¡Por fin te encuentro!-exclamó Devin. Estaban a punto de dar las doce, la hora en la que se anunciaría el compromiso de Douglas y Nell. Catriona supo que no había escapatoria. Devin quería hablar con ella acerca de lo ocurrido semanas antes. Por suerte, no había quedado embarazada-Tenemos que hablar. Tenemos una conversación pendiente sobre cierto asunto.
-No estoy embarazada-le aseguró Catriona-No hay nada de qué hablar.
-No he venido para saber si vas a tener un hijo mío-afirmó Devin-Te juro que me habría alegrado saberlo. ¿Piensas que lo que pasó entre nosotros fue un error? El tenerte entre mis brazos, ¿fue un error, Cathy?
                         Ella no quería mirarle. Lo ocurrido en el cuarto que se le asignó a Devin aquella noche la perseguía en todo momento. Devin sonrió en un esfuerzo por aliviar el ambiente tenso. Buscó a su hermano con la mirada.
-Te juro que para mí no fue ningún error-sentenció el joven.
                       Catriona no quería mirar a aquel joven de tez morena que la había cautivado. No quería perderse en la inmensidad de sus ojos. Los ojos de Devin eran de color gris claro. No eran unos ojos fríos. Como los que tenía Douglas. No...Cuando las miradas de ambos se cruzaron por primera vez, Catriona sintió que podía confiar en aquel joven. Había algo en él que le inspiraba cercanía. Y, luego, estaba su sonrisa. Fue una locura besarle. ¡Era una locura todo lo que había pasado! Sentía que nada era real.
                     La orquesta interpretaba un vals. Los invitados bailaban. Y ella había perdido la virtud. ¡Con el futuro cuñado de su prima!
                       Pero los labios de Devin...Tan bien trazados...Tan sensuales...Buscó a Nell con la mirada. La encontró en un rincón con la mirada perdida.
                        Las mejillas de Catriona se encendieron de un modo que Devin encontró adorable. Desde la primera vez que la vio, tuvo la sensación de que había encontrado a la mujer de su vida.
                        Decidieron que era mejor hablar en un aparte. Catriona sentía cómo las piernas le temblaban con violencia. Tuvo que apoyarse en Devin para poder caminar. Aquel contacto le hizo sobresaltarse. Ella también me ama, pensó con alegría.



-Puede que pienses que soy igual que Douglas-dijo Devin-¡Y lo entiendo! Pero no soy igual que él.
-Eso ya lo sé-aseveró Catriona-Lo que ocurrió la otra noche entre nosotros fue una locura.
-No...No lo fue.
-Fui a tu habitación porque me dan miedo las tormentas. Debiste de haber pensado que yo era una cualquiera. ¡Y me comporté igual que una cualquiera!
-¡Jamás pensaría tal cosa de ti, Cathy!
                     Casi por inercia, empezaron a bailar al son del vals que estaba interpretando la orquesta.
-Deberíamos de anunciar esta noche nuestro compromiso-insistió Devin-Hablaré con tu padre.
-¡Por Dios, no hagas tal cosa!-se asustó Catriona-Esta noche pertenece a mi prima y a tu hermano. Se van a casar ellos.
                        Devin negó con la cabeza.
-Y también nos vamos a casar nosotros-le aseguró a Catriona-No entiendo el porqué te niegas. No es por lo que pasó la otra noche. ¡De verdad que no, Cathy!
                        Catriona no dijo nada. Siempre pensó que se casaría por amor. Y que se casaría con un hombre que la amara y al que ella correspondiera. Douglas se sitió al lado de Gilroy. El hombre llamó a Nell. La hora de anunciar el compromiso se estaba acercando.
-Querida...-la llamó Evanna.
-¿Sí, tía?-inquirió Nell.
-El compromiso está a punto de anunciarse-le informó Catriona a Devin-No hablemos de esto ahora. Ya hablaremos en otra ocasión. Más adelante...Hemos de ir con ellos.
                      Dejaron de bailar y Devin besó con reverencia la mano de Catriona.
-Me siento muy orgulloso de anunciar mi compromiso entre mi sobrina Elaine Campbell y el honorable Douglas Crane-anunció Gilroy, hinchando mucho el pecho.
                     Se encontraba en el centro, separando a la pareja. Nell mantenía la vista baja. En cambio, Catriona pensó que Douglas parecía un pavo real. Estaba muy contento.
-Señor Crane, se lleva a una joven extraordinaria y con un gran corazón-le dijo Gilroy a Douglas-Le ruego que la cuide como su tesoro más valioso.
                    Los invitados estallaron en aplausos. Al mismo tiempo, las lágrimas empezaron a correr por las mejillas de Nell.

                    Algunos días después, los Campbell fueron a visitar a sus vecinos, los Banner. Samantha Banner acudió a saludar a las primas. Parecía realmente emocionada al saber que Nell se va a casar.
-Debes de estar muy contenta-aseguró Samantha-¡No todos los días se casa una!
-Nelly está un poco nerviosa-le hizo ver Catriona-No está muy habladora que digamos.
-¡Lo entiendo! ¡Se va a casar con uno de los mejores partidos de toda Escocia! Además, Cathy, tu prima es también un buen partido. Con una dote muy elevada...Con su propia fortuna...
                      Catriona se puso tensa cuando vio a Devin. El joven se acercó a ella y la apartó de Nell y de Samantha.
-Discúlpenme, señoritas-les dijo-Pero la señorita Campbell y yo tenemos que hablar. Me gustaría comentarle una cosa acerca de la isla. Son ustedes muy afortunadas. Viven en un lugar realmente hermoso.
                      Devin cogió del brazo a Catriona y se la llevó al jardín, donde podrían hablar con más tranquilidad. La muchacha miró con nerviosismo hacia la fachada de la casa.



                      Apenas era capaz de mirar a Devin a los ojos.
-Vamos a dar de qué hablar-le espetó al joven-¿No te das cuenta?
                      Devin pensó que el escándalo lo podrían haber dado la noche en que hicieron el amor. Catriona estaba convencida de que él quería casarse con ella por lo ocurrido aquella noche. Sin embargo, Devin sabía que eso no era así. La sonrisa de Catriona le había deslumbrado. A pesar de su aspecto frágil, era mucho más fuerte de lo que aparentaba. Era inteligente. Y se preocupaba por Nell.
                    Se disculpó unos instantes con Catriona. Se metió dentro de casa y, al cabo de unos minutos, regresó portando dos vasos. Contenían zumo de naranja. Le tendió un vaso a Catriona y él se quedó con el otro. Bebió un sorbo.
                      Catriona se dijo así misma que había obrado de un modo alocado cuando acudió aquella noche a la habitación de Devin. Era cierto que el joven era muy apuesto. Y era el primer muchacho que se había fijado en ella. El sentido común de Catriona desapareció por completo.
-Cathy, no sé qué hacer para que te des cuenta de que quiero casarme contigo-dijo Devin.
-¿Y quién te ha dicho que quiero casarme contigo?-le espetó Catriona-¿Cómo has llegado a esa conclusión?



                      Le gustaba hablar con Devin porque le hacía reír. Catriona bebió un sorbo de su vaso de zumo de naranja.
                      Se decía así misma que había sido un error haber hecho el amor con él. Era una mujer deshonrada. Sus padres, por suerte, no lo sabían. ¡Nunca lo sabrán!, decidió Catriona. Pero, si se llegaba a casar, su marido sí se enteraría.
-Lo siento-susurró.
                     Habló más alto.
-Eres muy bueno por querer casarte conmigo-dijo-Pero no te estoy obligando a que hagas algo de lo que puedas arrepentirte.
-La otra noche fue la noche más maravillosa de mi vida-se sinceró Devin-Yo también quería que eso pasara. ¡Y no me arrepiento por nada del mundo! Volvería a hacerlo. ¡No te ofendas!
                     Catriona se ruborizó.
-Entiendo que lo digas-opinó-Debes de pensar, aunque digas lo contrario, que soy una furcia.
-¡Por el amor de Dios, Cathy!-exclamó Devin-¡Yo jamás pensaría tal cosa de ti! ¡Te lo he dicho!
                      No pudieron seguir hablando. En aquel momento, una voz femenina y conocida les interrumpió.
-Cathy...-dijo la voz.
                        Se giraron para ver a Nell, que salía del interior de la casa. Estaba preocupada por su prima. ¿Cómo se atrevía a hablar a solas con Devin?
-Señor Crane...-dijo Catriona-Mi prima me está llamando. Ya hablaremos usted y yo.
-¡No pararé hasta que no hablemos!-le prometió Devin.

Mañana, un nuevo fragmento de Fiesta de compromiso.