lunes, 8 de octubre de 2012

CRUEL DESTINO

           Erika estaba tendiendo la ropa cuando vio una figura moverse entre los árboles. A punto estuvo de caérsele al suelo uno de los camisones de las hijas de sus señores.
             Lo tiró a la cesta.
            No hacía otra cosa más que pensar en aquel hombre. El amante de la señorita Sarah...
            Erika no sabía qué sentía hacia él. Por un lado, la repelía por todas las historias que corrían sobre él. Sin embargo...
             Nunca antes había conocido a un hombre como Darko Raven. Era misterioso, apuesto y viril. La clase de hombre con el que sueña toda joven.
               También estaba el hecho de que Darko estaba enamorado de Sarah. Erika echó unos pantalones de mister Wynthrop sobre la cuerda con rabia.
              ¡Siempre era Sarah! Sarah tenía a los mejores padres del mundo. Sarah tenía a dos hermanas que la adoraban. ¿Y qué era lo que tenía Erika? ¡No tenía nada!



             Sólo tenía aquel trabajo. Y llevaba algún tiempo odiando aquel trabajo. Pero no podía abandonar la mansión de los Wynthrop. ¿Adónde iría?
                 Tenía la sensación de haber visto aquella figura en algún sitio. Dio la vuelta a un árbol y le vio.
-Buenos días nos dé Dios-lo saludó-Viene usted temprano.
-Buenos días-exclamó Darko sobresaltado.
               Erika observó cómo los pantalones se ceñían a las musculosas piernas de aquel hombre. Tenía el nombre más raro que jamás había oído, pero algo en su interior se encendía cada vez que pensaba en él. Lo había visto muy pocas veces. Sabía que él estaba interesado en la señorita Sarah. Pero no le importaba porque lo deseaba.
-¿Estaba buscando a alguien, señor?-preguntó Erika.
             Darko maldijo su mala suerte. ¿Y si la criada iba a contarle a los padres de Sarah que él estaba allí? Debía de mostrarse amable con ella. Sonrió con amabilidad. Aquella sonrisa, aún siendo amable, cautivó a Erika.
-Estaba buscando a miss Sarah-respondió.
               Erika se sintió sofocada. ¡Qué voz más ronca y sensual tenía aquel hombre! Era capaz de llevar a una mujer a la perdición.
             Tragó saliva. La camisa de aquel hombre tenía algunos botones desabrochados. Veía su torso musculoso. ¿Tendría vello?, se preguntó Erika. ¿O sería lampiño?
-¿Y para qué quiere ver usted a miss Sarah?-quiso saber la joven.
-Ya sabrá que soy un amigo suyo-contestó Darko-Y me gustaría verla.
-Usted está interesado en la señorita, señor. A mí no me engaña. Lo he visto con ella en un par de ocasiones. En la calle...En el puerto...
-Entonces, ya sabes quién soy. No sé si habrás oído hablar de mí. Pero sí te digo que necesito ver a miss Sarah. ¿Está ella en casa?
-Creo que ha salido con sus hermanas y con su madre.
             Darko maldijo su mala suerte. Debía de irse de aquella casa sin haber visto a Sara. Le hizo una inclinación de cabeza a Erika a modo de despedida. Se dispuso a ir. Pero, de pronto, sintió los dedos de Erika clavándose en su brazo.
           Vio el deseo dibujado en el rostro de aquella joven.
-¿Por qué tiene que irse tan pronto?-le preguntó ella.
-Miss Sarah no está-respondió Darko-No sé qué hago yo aquí.
            Desde luego, no estaba allí para aliviar los ardores de aquella joven. En otro tiempo, a lo mejor sí. Se hubiera quedado con ella.
             Pero no podía hacerle eso a Sarah. Y, además, en su vida no había lugar para otra mujer. No desde que aquella joven apareció en su vida. Le había costado trabajo asimilar que estaba enamorado de ella. Y no pensaba tirarlo todo por la borda.
-El señor jamás dejará que su hija se case con un hombre como usted-afirmó Erika-Y la señorita no es mujer para usted. Está muy flaca. ¿No lo ha visto?
-Me casaré con ella-insistió Darko-¿Qué es lo que quieres?
-¿No lo adivina?
           Darko quiso desasirse de los brazos de Erika. Pero no pudo. De pronto, sintió los labios de la joven pegado a los suyos. No sintió el beso que le dio. La apartó de su lado como pudo. Sin ningún tipo de miramiento. La empujó y Erika cayó al suelo.
              Lo vio salir corriendo.
              Erika sonrió. No le cabía la menor duda. Aquel hombre debía de ser suyo. Ya se encargaría de separarlo de la señorita Sarah.
                Darko se limpió la boca con la mano. Quería borrar todo rastro del beso de Erika.
               Escupió al suelo. No le gustaba nada aquella mujer. Es una fuente de problemas, pensó. Debía de andarse con cuidado.
              Por culpa de Erika, podía llegar a perder a Sarah. Y eso era algo que Darko jamás soportaría. No quería perder a su amada ahora que estaban juntos.

domingo, 7 de octubre de 2012

BANDA SONORA PARA "CRUEL DESTINO" Y STEPHEN WINTER

Os voy a contar una cosa. Estoy deseando ponerle una banda sonora a mi novela "Cruel destino". Es como una manera de hacerla más real. Más viva.
He intentado subir una canción del grupo "Fun" a mi blog, "We are young", pero no he tenido ningún éxito. La letra en español me ha recordado a la disipada vida que lleva Darko antes de conocer a Sara. No sé si será la canción más adecuada para esta historia. Es muy actual y pienso que, en el fondo, le pega más la música clásica. No me rindo y estoy decidida ponerle una banda sonora a "Cruel destino".
Ya estoy poniéndoles rostro a los personajes. (Gracias, Miranda, Aglaia y Raquel, que habéis hecho lo mismo y me habéis dado la idea).
Mi siguiente paso es la banda sonora. Hablando en plan siglo XIX: ¡Por Júpiter, que blogger no va a poder conmigo! Y me gustaría hacer un montaje de videos. Pero eso más adelante. No hay que ir tan deprisa. Cuando aprenda a dominar youtube y blogger.
Cosa que pretendo conseguir ya sea a corto o largo plazo.
Mientras tanto, os dejo con una foto de quien creo que sería el perfecto Stephen Winter, el amante devoto de Catalina Fernández.



Sí, es Robert Pattinson. El mismísimo Edward de la saga "Crepúsculo". La foto corresponde a su última peli, "Bel Ami", basada en una novela de Guy de Maupassant. En esta peli, como le pasó a Daniel Radcliffe en "La mujer de negro", creo que se aleja de su imagen de vampiro adolescente al ponerse en la piel de un joven elegante, refinado, atractivo y seductor. ¡Como veo yo a Stephen! Tiene que ser así para que se entienda que Catalina haya caído en sus redes. En la peli, Robert Pattinson enamora a muchas mujeres, mientras que Stephen Winter es hombre de una sola mujer, como ya habréis visto.
Y, mientras, yo sigo pensando cómo ponerle una banda sonora a mi novela. Seguiré informando a medida que vaya controlando blogger.
Un abrazo y hasta mañana.

sábado, 6 de octubre de 2012

CRUEL DESTINO

           Stephen abandonó la habitación de Katherine al amanecer. Le apenaba tener que dejarla. Tuvo la suerte de no ser visto. Acabó de vestirse en el jardín. Antes de irse, le dio un último beso a Katherine. Le prometió que regresaría aquella misma noche. Quería pasar el mayor tiempo posible con ella.
-Tengo miedo de que te descubran-le confesó la joven.
              Stephen le dio un beso más. Saltó por la ventana. Katherine lo vio aterrizar en el jardín.
-¿Te has hecho daño?-le preguntó.
-Estoy bien-respondió Stephen.
              Se puso de pie. Vio cómo Katherine se echaba a reír. Tenía la risa más bonita que jamás había oído. Se iba feliz por haberla tenido entre sus brazos. Se abrochó los pantalones. Alzó la mano para despedirse de Katherine.
-Procura que nadie te vea-le pidió la joven.
-Tendré cuidado-le prometió Stephen.
-Te quiero.
-Yo te quiero aún más.
              Dio media vuelta. Abandonó el jardín. Tuvo la suerte de no ser visto por nadie. Sin embargo, alguien estuvo a punto de verlo. Lo cual habría sido fatal tanto para él como para Katherine.
              Erika entró en la habitación de Katherine. La vio asomada a la ventana. Frunció el ceño. Parecía que estaba hablando con alguien. Pero Katherine estaba sola en la habitación.
-Señorita-la llamó.
            Katherine dio un brinco al escuchar la voz de Erika. Se dio la vuelta rápidamente. Esbozó una sonrisa.
-Hola, Erika-saludó a la criada.
-¿Qué hacía asomada a la ventana?-inquirió la joven.
           Katherine buscó una excusa creíble en su mente. Erika no era ninguna tonta. No le gustaba la manera en la que la estaba mirando. Parecía adivinar lo ocurrido aquella noche en su habitación. En su cama...
-Quería respirar el aire fresco de la mañana-mintió Katherine.
-Creo haberla oído hablar con alguien-observó Erika.
-Debió de ser con el lechero. Es un hombre muy simpático. Siempre está preguntando por todos nosotros. Y...Me cae bien.
           Erika fingió creer las palabras de Katherine.

             Sarah no había podido conciliar el sueño aquella noche. La brisa se colaba por la ventana de su habitación. Permaneció acostada en la cama. Quería recordar cada momento vivido la noche antes. Me ama, pensó. Y los dos habían reído de felicidad. Porque se tenían el uno al otro. Porque tenían toda la vida por delante para ser felices.
           Entonces, alguien golpeó suavemente la puerta de la habitación.
-Adelante-dijo Sarah.
               Erika entró en la habitación. Parecía sospechar que algo raro le ocurría a las hermanas. Pero no podía decir a ciencia cierta lo que era.
-¿Todavía sigue acostada, señorita?-se escandalizó.
-No he pasado buena noche-mintió Sarah.

            Por la tarde, Mary y Sarah salieron con la excusa de dar un paseo por la orilla de la playa. La realidad era que Sarah había recibido una nota de Darko pidiéndole que se reuniera con él aquella misma tarde a orillas del río.
            Durante el trayecto a pie hasta la zona, Sarah le contó a Mary los detalles de su encuentro la pasada noche. Mary la escuchó con los ojos abierto. ¡Afortunada Sara! ¡Por fin iba a ser feliz! Se lo merecía.
-Me ha jurado amor eterno-le confesó la joven a su hermana-Y me ha dicho que me ama.
-Espero que no hayas cometido ninguna imprudencia-dijo Mary.
-Me entregaré a él cuando estemos casados.
-No quiero que te metas en ningún lío. Ya has visto lo que le ha pasado a Cathy. Por suerte, no ha pasado nada.
              De pie frente al mar se encontraba Darko. Sus ojos se iluminaron cuando vio a Sarah. La joven se acercó corriendo hasta donde esta él. Tenía la sensación de que habían pasado siglos desde la última vez que se vieron.
-Hola-lo saludó.
                Mary decidió mantenerse al margen.
              Vio desde la distancia el encuentro de su hermana con el hombre que amaba.
-Espero no haberte hecho esperar mucho-oyó decir a Sarah-¡Oh, Darko! ¡Dime que esto no es un sueño! ¡Dime que lo que estoy viviendo es real!
              Mary sonrió al ver a su hermana feliz. Darko se inclinó hacia Sarah. Le dio un beso de amor. ¿Por qué ella no podía amar así al conde? No era sólo por el horror que había vivido.
             Era que no sentía su corazón henchido de amor cada vez que le veía. Lord Robert era un buen hombre. Sabía que él se esforzaría en hacerla feliz. ¿Por qué no era capaz de enamorarse de él? ¿Por qué no se atrevía a darse así misma la oportunidad de amarle y de ser feliz?
-Esto no es un sueño, Sarah-oyó decir a Darko-Es la más hermosa de las realidades.
-Tu pasado no me importa-afirmó Sarah-Te amo con todos tus defectos. Te amo también con todas tus virtudes.
-Nunca dejes de amarme, mi bella amada. Te lo ruego. Me he dado cuenta de que no soy nadie si no estoy a tu lado.
            Sarah quería subirse a lo alto de la torre de la Iglesia de Saint Cygar. Quería pregonar a los cuatro vientos su amor por aquel hombre. La oirían hasta en Cardiff. Porque Darko Raven era suyo. Suyo y de nadie más...



-Aún así, sigo teniendo miedo-le confesó Darko-Miedo de que tu padre no deje que nos casemos.
-No le hables de tu pasado si eso tanto te preocupa-le exhortó Sarah.
-Acabará enterándose. Hay cosas que no se pueden borrar. Y la gente habla.
-Le diré que son rumores de la gente. Que quieren hacernos daño para que no seamos felices.
             Mientras, Mary creyó ver a lord Robert. No lo estaba imaginando. ¡Era el conde! ¡Se estaba acercando a ella! Empezó a ponerse nerviosa. ¿Y si veía a Sarah con Darko? Podía romper el compromiso si estaba al tanto de la reputación del hombre al que Sarah amaba. Podía no amar a lord Robert. Pero él representaba su última oportunidad de casarse. Y de intentar dejar atrás todo el horror vivido.
Merezco olvidar, pensó María.
-Buenas tardes, Mary-la saludó Robert.
            Cogió la mano de la joven y se la besó.
-Buenas tardes, señor conde-le devolvió Mary el saludo.
             Estaba temblando porque aquella tarde se le olvidó ponerse los guantes. Y Rober le había besado la mano desnuda. Temblaba. ¿Por qué estoy temblando?, se preguntó Mary.
-¿No debería de estar acompañada por su dama de compañía o por alguna de sus hermanas?-observó Robert.
-¿Tan mal le parece que una mujer salga sola a pasear?-replicó Mary.
-Lo es si no quiere poner en peligro su reputación.
-No se preocupe por mi reputación, señor conde. La verdad es que he salido con mi doncella Erika. Lo que pasa es que ella está recogiendo conchas. A mí no me gusta. Así que la estoy esperando.
-No veo a Erika por ningún sitio.



-Espero que no se aleje mucho. No quiero poner en riesgo mi reputación. Sobre todo...Desde que usted y yo estamos prometidos.
-Lo sé.
           Mary miró hacia el lugar donde estaban Sarah y Darko. Les vio fundidos en un apasionado beso. El mar fluía detrás de ellos. Y parecía estar bendiciendo aquel amor. ¿Bendecirá también mi relación con el conde?, se preguntó Mary.
               El rubor la hace más guapa, pensó Robert. Deseaba mirar con otros ojos a Mary. Después de todo, era con ella con quien iba a casarse.
            Los dos estaban detrás de una roca y tenían la sensación de haberse quedado solos en el mundo.
-Mary...-susurró Robert-Me gusta llamarla de ese modo.
-Puede hacerlo siempre que quiera-le sonrió la joven.
-Y usted puede llamarme Robert si así lo quiere. Le doy permiso para que lo haga. Milord...No me gusta cuando lo escucho decir a usted.
-Roberto...Robert...Robert...
-Mary...Mary...Hermoso nombre...Para una hermosa joven...
           Mary se sintió rara al llamarle así. También se sintió rara al escucharle decir su nombre. Robert la miraba casi con fascinación. Mary era inteligente. Sabía cómo replicarle. Le recordaba mucho a su esposa. Pero ella ya no estaba. Y comprendía que Sarah jamás sería para él.
-Me gusta ese nombre-le confesó Mary.
             Robert había visto a Sarah con un hombre.
             Los ojos de Sarah brillaban de amor al posarse en aquel hombre.
            Jamás me mirará así, pensó Robert. No puedo soñar con un imposible. Estoy cansado de soñar con imposibles.
            Mechones de pelo se escapaban del sombrero de Mary. Robert, en un impulso, posó sus labios sobre los labios de Mary y la besó de manera suave.
              Se separaron.
              La respiración de Mary era agitada y temblaba visiblemente.
-Lo lamento-se excusó Robert.
-¿El qué lamenta?-inquirió Mary.
          Sonrió con cierta picardía. Robert volvió a inclinarse sobre ella y volvió a besarla. Esta vez, el beso fue más apasionado. Y Mary correspondió a él. Le gustaba ser besada por Robert. Tenía que admitirlo. Él era dulce y delicado con ella.

viernes, 5 de octubre de 2012

PLEAMAR/CRUEL DESTINO 52

Stephen lo tenía decidido.
Hablaría con Catalina aquella noche.
No entendía el porqué de su distanciamiento.
Necesitaba saber si él había hecho algo malo. Aquella noche, se atrevió a saltar la verja del jardín de los Fernández.
Buscó con la mirada la habitación de Catalina.
Ya había estado una vez en aquella habitación. ¿Acaso la pasión que habían compartido aquella noche había sido sólo un sueño? ¿Jamás volvería a estar con Catalina? ¡Tenía que saberlo!

-Tengo que volver a casa-le dijo Sara a Darko.
-Nos veremos todos los días-le prometió él.
Sara se sintió embriagada de felicidad. Darko le besó las manos. No quería separarse de Sara. No ahora que ella sabía que él también la amaba. La abrazó con fuerza, deseando no soltarla nunca.
-Estaremos siempre juntos-le prometió Darko.
-No olvides tu juramento-le rogó Sara.
-Nunca lo olvidaré. Lo tendré siempre presente, mi bella española.
-Me gusta que me llames así. Llámame así siempre. Aunque no estemos juntos.
Se separaron. El viento agitaba la falda de Sara. Darko la miraba fascinado. Estaba preciosa con su largo cabello negro suelto y flotando al viento. Pronto, pensó. Pronto estaremos juntos. Nunca nos separaremos. Regresó a la pensión casi flotando en una nube. Por primera vez en su vida, Darko Raven era un hombre feliz.
-¡Me ama!-pensaba Sara.
La joven regresaba a su casa a pie. Iba en una nube. Casi no podía creerse lo que había pasado.
Escuchaba en su mente la voz de Darko. ¡Él la amaba! ¡Se lo había dicho! Podía evocar el momento en el que los dos cayeron a la arena. Y se juraron amor eterno.
Sara no quiso entregarse a Darko. Pensaba en sus hermanas.
Catalina no era virgen porque se había entregado a Stephen. A María le habían arrebatado la virginidad por la fuerza. Sintió pena por ella. El conde es un buen hombre, pensó Sara. Él la ayudará a olvidar. Sonrió al evocar los besos que ella y Darko habían compartido aquella noche. A solas en la playa...
Entró sin ser vista en la casa.
Todo el mundo estaba dormido. Subió la escalera sin hacer el menor ruido. Quería acostarse en su cama y soñar. Porque lo único que quería era cerrar los ojos y pensar en Darko. El futuro se le aparecía esperanzador.
-Juro amarte siempre-le había dicho Darko-Juro estar siempre a tu lado. Juro que te haré feliz. No te arrepentirás de nada, mi bella española.
Sara dio una vuelta sobre sí misma antes de subir la escalera.
Me da miedo ser tan feliz, pensó la joven. Tengo miedo de estar soñando. Sara empezó a subir por la escalera. Me da miedo despertarme. Y ver que nada de lo que estoy viviendo es real. Porque sólo quiero estar con Darko.
Entró en su habitación.
Cerró la puerta. Nadie me ha visto, pensó Sara.
La cama ya estaba levantada. Sara se despojó del vestido. Lo llevaba puesto encima del camisón.
Dejó los zapatos a un lado. Se acostó en la cama.
Quería cerrar los ojos. Pero tenía miedo de hacerlo.
Es demasiado bonito para ser real, pensó. ¿Por qué tengo tanto miedo? Sara se arropó con la sábana y con la manata. No tengo que tener miedo, se dijo así misma.
Soy feliz. Cati será feliz al lado de Stephen. Arreglarán sus problemas y serán felices.
Y Mari será feliz al lado del conde. Él la quiere.
Sara creía que el conde estaba enamorado de su hermana.
Porque él le había pedido matrimonio de manera formal. Estaban prometidos, a falta de celebrar una fiesta de compromiso. E iban a casarse. Sara quería pensar que don Roberto se iba a casar con María porque estaba enamorado de ella.

-No deberías de estar aquí-le dijo Catalina a Stephen.
-¡Tengo que hablar contigo!-afirmó él-¡Tu indiferencia me está matando!
-Deberías irte. Lo último que quiero es que te encuentren en mi habitción.
Estaba pasando lo mismo que había pasado la otra vez. La ventana de la habitación de Catalina estaba abierta y Stephen se había colado.
-¿Por qué me evitas, Cathy?-le preguntó el joven con voz implorante-¿Es que ya no me quieres?
Catalina se sentó en la cama.
-¿Por qué me preguntas eso?-respondió con voz desgarrada-¿Cómo puedes dudar de mí? ¿De mi amor por ti?
-Porque me evitas. Grito tu nombre y me ignoras. Me muero por ti. Y tú...
Los ojos de Catalina se encontraron con los ojos de Stephen en la oscuridad de la noche. Había lágrimas bañando el rostro de la joven. Stephen se sentó a su lado en la cama y le cogió las manos, temeroso de estar soñando y de despertar y ver que su amada Catalina no se encontraba a su lado, como le había pasado otras veces. Soñaba con ella sólo para chocar con la cruel realidad.
-Soy estéril-lloró Catalina-No puedo tener hijos.
-Yo no entiendo de esas cosas-se ruborizó Stephen.
-Estuve contigo. Me entregué a ti. ¿Te acuerdas? Pensé que me había quedado embarazada.
-Esas cosas pueden pasar. A lo mejor, no te has quedado embarazada ahora. Pero...No creo que seas estéril, Cathy. ¿Es por eso por lo que me estabas evitando?
Catalina asintió. ¿Cómo podía atar a Stephen a su lado si era estéril y no podía darle un hijo? Stephen sería un buen padre.
Stephen sintió deseos de gritar. Sintió deseos de echarse a reír. ¿Cómo podía pensar Catalina que él no la amaba sólo porque no estaba embarazada? No entendía de esas cosas de mujeres. Pero pensaba que Catalina podía albergar vida en su vientre.
-Puede parecerte una tontería-prosiguió la joven-Pero...¡Deseaba tanto darte un hijo!
-¿Sin estar casados? ¿Causar un escándalo?
-Huiría contigo al fin del mundo y lo sabes. Y no me habría importado parir un hijo tuyo estando soltera. ¡Porque habría sido tuyo!
Con razón te amo desde el primer momento en que te vi, pensó Stephen, porque sabía que no encontraría a una mujer más maravillosa que tú, mi amada Cathy.
-Yo también deseo tener un hijo contigo, Cathy-le confesó Stephen-Pienso que hay un motivo para que no te hayas quedado encinta. A lo mejor, no es el momento de ser padres. Dios querrá que tengamos un hijo. Pero más adelante...Cuando estemos casados.
-¡Oh, Stephen!-exclamó Catalina-¡Te lo ruego! ¡No me odies!
Él no la había odiado nunca. Lo único que sentía era desesperación por haber pensado que Catalina no le amaba. Ahora que sabía la verdad, se sentía el hombre más feliz del mundo. ¡Ella lo amaba! Nunca más dudaría de ella. Le sonrió con dulzura y le dijo que siempre estaría a su lado amándola como merecía ser amada.
-Confío en ti-dijo Catalina.
Aquella noche, Stephen y Catalina volvieron a estar juntos. Todo ocurrió en la cama de la joven, sin levantar las sospechas de nadie. Como la otra vez...
Catalina, por pudor, no quiso despojarse del camisón. Stephen se desnudó mientras no dejaba de besarla ni de acariciarla. Se hizo mil y una promesas de huir con ella. Escaparían juntos. Se irían a Gales o a Escocia.
La acostó sobre la cama y se puso encima de ella. La abrazó con fuerza. No podía dejar de besarla en los labios. Le levantó el camisón hasta las caderas. Catalina no se sintió tan nerviosa como la otra vez. Pero se sentía cohibida. La educación recibida...El puritanismo de su familia...Era como una barrera que se interponía entre ella y Stephen.
Aún así, correspondió a cada beso que le dio. Le devolvió cada caricia que recibió de él. Cada abrazo...
Le besó en el cuello. Sentía los labios de Stephen recorriendo su cuello. Besando sus hombros.
Tengo que ser más apasionada, pensó Catalina.
Debo de olvidarme de mis prejuicios. ¿Por qué el amor tiene que ser considerado como algo pecaminoso? No es sólo una manera de concebir hijos.
Quiero expresar el amor que siento por Stephen.
¿Tan horrible es?
No...No puede ser horrible.
Stephen me demuestra su amor por mí. ¡No quiero ser menos! Stephen llenó de besos su rostro. Catalina cerró los ojos. Dejaré de comportarme como una chiquilla, decidió. Seré más deshinbida la próxima vez.

jueves, 4 de octubre de 2012

CRUEL DESTINO

            Stephen se paseaba como un león enjaulado por delante de la verja del jardín de los Wynthrop. Hacía días que no sabía nada de Katherine. Desde que supo que no estaba embarazada.
            ¿Y eso qué importaba?, se preguntaba Stephen. Eran jóvenes.
            Katherine podía quedarse embarazada perfectamente.
            Lo único que quería Stephen era estar con ella.
            ¿Acaso Katherine no le amaba?
           Luchaba ferozmente contra aquella idea. Pero le atormentaba pensar que, a lo mejor, Katherine nunca le había amado. Por ese motivo, necesitaba hablar con ella. Tenían que aclarar las cosas de una vez por todas. Katherine le escucharía. Sabría que él nunca dejaría de amarla. Pero tenía que estar seguro de cuáles eran sus sentimientos.
            Se estaba dejando llevar por la desesperación. Por la necesidad de saber de ella. Todas las promesas hechas. Los momentos de amor...De pasión...¿Habían sido una farsa?
             Stephen no quería pensar en eso. Katherine lo amaba. No quería verle por algún motivo. Y lo iba a descubrir. No se detendría ante nada. Pero la desesperación se estaba apoderando de él.
             Fantaseaba con la idea de saltar la verja y de entrar en la casa de losWynthrop. Necesitaba ver a Katherine. Pero parecía que ella no quería verle. Que le estaba evitando. Mil ideas estúpidas pasaron por la mente de Stephen.



           ¿Y si ya no me quiere? ¿Y si piensa que soy poco para ella?
           Se estaba volviendo loco. No podía comer. Había empezado a beber hasta perder el conocimiento. Se quedaba dormido susurrando su nombre. Cathy...
         ¡Tenía que verla! ¡Ella no podía seguir evitándole!
           A veces, en mitad de la calle, se ponía a gritar como un loco llamándola. Pero Katherine le ignoraba. Stephen deseaba morir porque la amaba. ¿Acaso ella ya no lo amaba? ¿Le había mentido cuando le había jurado amor eterno? Y lloraba de pura desesperación aferrado a la verja de los Wynthrop.
-¡Cathy!-gritaba-¡Cathy!
          Pero Katherine no acudía a su llamada. Le ignoraba. Stephen sentía que no valía la pena seguir viviendo. No sin Catalina...No sin su amada Cathy...

            Sarah paseaba nerviosa de un lado a otro de la orilla de la playa. A través de Mary, le había llegado una nota de Darko. Decía que la estaba esperando a medianoche en la playa. Se había puesto el vestido encima del camisón.
          Se había quitado los zapatos y sentía la arena sobre sus pies desnudos. No se había puesto las medias.
           Entonces, apareció Darko ante ella.
-Creía que no ibas a venir-dijo Sarah.
-Tenía que venir-admitió Darko-No podía dejar de pensar en ti.
-No lo parece cuando pasas tanto tiempo sin venir a verme.
            No soy digno de ti, Sarah, pensó Darko. Si estoy tanto tiempo sin verte es porque creo que es mejor que esté alejado de ti. Que busques a un caballero respetable y que te cases con él. Porque estoy manchado. Porque soy un mal hombre, mi bella Sarah.
-¡Pero te perdono!-sonrió la joven.
-Cuando te cuente cosas sobre mí, me odiarás-se lamentó Darko-Veré el desprecio reflejado en tus hermosos ojos. Y no quiero que eso pase.
-¡Eres el hombre más pesimista que jamás he conocido! ¿Acaso no te has dado cuenta de que hemos nacido el uno para el otro? ¿Por qué sigues empeñándote en negarlo?
-Porque te amo demasiado como para hacerte daño, Sarah.
               Ya está, pensó Darko. Había soltado lo que llevaba dentro de su corazón.
-Eres mi vida, Sarah-se sinceró.
            Llena de alegría, la joven se acercó a él y lo besó con devoción en los labios. ¡Me ama!, cantaba su corazón. ¡Lo sabía! ¡Darko me ama! ¡Me ama!
              Permanecieron quietos a la orilla de la playa durante un buen rato. A pesar de que era una noche oscura, Sarah pensó que era la noche más hermosa de su vida. Darko, mientras, se preguntó si había hecho lo correcto al acudir a aquella cita. Y al sincerarse con Sarah. Pero necesitaba sacar de su interior aquella verdad que le estaba haciendo daño.
-Pero no soy digno de ti-afirmó-No sé hasta qué punto has oído hablar de mí. Pero te han contado sólo la mitad de las cosas. La otra mitad...



Sarah le tapó la boca con la mano.
-La otra mitad preferiría no tener que escucharla-le interrumpió-Sólo quiero ver al hombre que he llegado a conocer. Puedes ser un poco gruñón. Pero eres muy tierno conmigo. Te preocupas por mí. Y creo que te caen simpáticas mis hermanas.
-Son un poco locas-sonrió Darko tras apartar de su boca la delicada mano de Sarah.
              Le besó la mano.
             Dieron un paseo por la orilla de la playa. Sarah estaba radiante de felicidad. Darko, en cambio, tenía el semblante serio.
-Tendrás que decírselo a mi padre-le exhortó Sarah-Si nos queremos, tendremos que casarnos. Mis padres sólo buscan mi felicidad. Ahora, María va a casarse con el conde. Y tú podrás casarte conmigo.
            Darko dibujó en su mente un futuro alegre y feliz. Un futuro en el que olvidaría su dura infancia en la calle. Hijo de nadie...Un futuro en el que se veía al lado de Sarah y teniendo hijos con ella. En su mente, no habría espacio para los recuerdos amargos.
-¿Crees que tu padre accederá a que nos casemos?-le preguntó.
-Mis hermanas ya te quieren-respondió Sarah.
-Iré a verle. En cuanto pueda.
-¿Lo dices en serio?
-Sí...
           Llena de alegría, Sarah se detuvo de improviso y llenó de besos el amado rostro de Darko. Gritaba de pura alegría. Y, de pronto, Darko se sorprendió así mismo riendo. ¡Estaba riendo! ¡Era feliz! ¡Amaba a Sarah!
-¡Te amo, Sarah!-gritó mientras giraba con ella en brazos sobre sí mismo-¡Te amo! ¡Y siempre te amaré!
             La joven gritaba y reía de pura dicha.

martes, 2 de octubre de 2012

"OLIVIA Y JAI", DE LAS MEJORES NOVELAS QUE HE LEÍDO, PERO...

Así lo he dicho en repetidas ocasiones. "Olivia y Jai" es una de las mejores novelas que jamás he leído. Se describe a la perfección cómo es la vida en La India durante la época colonial. La época en la que transcurre está entre mis favoritas. Mediados del siglo XIX. Puro Romanticismo victoriano. Los ingleses, muy clasistas ellos, sólo se relacionan entre ellos. Organizan fiestas (llamadas allí "burra khanas") y reuniones. Sólo parecen relacionarse con la realeza hindú, los llamados maharajas. Hay un personaje que se ganó mi cariño. La maharahani Kinjal. Una mujer dulce, sensata y coherente. Se convierte en una especie de hermana mayor para Olivia.
Se adentra un poco en el mundo de los negocios. La compañía "Templewood and Ransome", propiedad de sir Joshua, el tío de Olivia, y de su socio, Arthur Ransome, se dedica a la importación. Olivia acaba haciéndose cargo de ella a la muerte de su tío.
No es una novela alegre. Rezuma amargura desde el principio hasta el final con ese sabor agridulce que todo el que la ha leído sabrá a qué me estoy refiriendo.
Sin embargo, a pesar de que "Olivia y Jai" me la leí en una sentada, con sus ochocientas y pico páginas que se me hicieron cortas, a pesar de que deseaba más, a pesar de que no te aburrías en ningún momento, a pesar de que me ponía en la piel de Olivia, a pesar de que la he releído muchas veces (la última este verano) a la novela, a pesar que desde ese día el nombre de Olivia figura entre mis favoritos, ¡qué Dios me perdone!, le encontré algunas pegas.
El final me pareció demasiado precipitado. Olivia y Jai se pasan media novela haciéndose la vida imposible el uno al otro. Hay demasiados malentendidos entre ellos. ¿Cómo, de golpe y porrazo, todo se soluciona de golpe y aquí no ha pasado nada? ¡Han pasado demasiadas cosas! Algunas imposibles de perdonar. No voy a entrar en spoiler. No es mi estilo. Pero...Tampoco quiero decir palabrotas, pero es que lo que Jai le hace a Olivia cerca del final clama al Cielo.
Pero el problema más gordo que le encontré a la novela fue: ¡Olivia! No me malinterpreten. Olivia empieza siendo la típica heroína rebelde e independiente. Pero, luego, va avanzando hasta convertirse en una mujer dura y fuerte. Se ve un proceso de maduración creíble a lo largo de toda la novela. Piensas que es lógico que Olivia cambie después de que Jai le haya roto el corazón y después de haberse casado con un elemento como Freddie, aunque, luego, Freddie inspira lástima de lo patético que resulta.
El problema que le encontré es que toda la novela gira entorno a Olivia. A mí me pareció que todo le ocurría a ella. En las dos primeras páginas nos presentan la ciudad de Calcuta y vemos a lady Bridget, la tía de Olivia, organizando el menú de la cena. Luego, entra una criada corriendo en la cocina para decirle que a Olivia la ha tirado el caballo en una acequia y darle un ataque de nervios. Sale lady Bridget de la cocina temiéndose lo peor, pero a Olivia, afortunadamente, no le ha pasado nada.
Después de haberle dedicado los primeros párrafos a Calcuta y a lady Bridget, toda la novela gira alrededor de Olivia. Sólo se ve la historia a través de los ojos de Olivia. Sabemos que Freddie ama a Olivia a través de sus gestos, pero no de sus sentimientos. Los tíos, la prima, mister Ransome, Kinjal...Todos son vistos a través de los ojos de Olivia. Es ella el eje principal de la novela. No hay ni una sola escena en la que no salga Olivia. Aparece siempre. Los demás quedan tan opacados por la figura de Olivia que se convierten en meras sombras. El deterioro mental de sir Joshua es tratado vagamente. No sabemos nada del porqué lady Bridget decide aislarse del mundo tras haber abandonado Calcuta. Estelle, la prima, se va siendo una niñata inmadura y regresa convertida en un personaje sensato, pero sigue siendo la misma niñata inmadura a través de los ojos de Olivia.
¡El mundo es visto a través de Olivia!
¿Y Jai? La novela se llama "Olivia y Jai". Pocas son las escenas en las que aparecen juntos. De acuerdo, sabemos que le han puteado, con perdón, desde antes de nacer. Se lo cuentan a Olivia. Sabemos que quiere a Olivia. ¿Por qué lo sabemos? Creo que se lo dice en el barco. Y porque a Olivia se lo dicen terceros. Pero...¿Qué es lo que siente? ¿Qué es lo que piensa? Es como mirar a través de un muro. No ves nada. Puedes ver dolor. Y lo dice la autora con la palabra "dolor". No sabemos nada más. Lo cuentan terceros. No lo puedes. Un tercero te puede mentir.
Otra cosa. Ha habido momentos en los que Olivia me ha llegado a parecer una Mary Sue. ¡Ella! A ver. Es perfecta físicamente hablando. Tiene buena puntería. Mata a un tigre (aunque se desmaya). Es muy inteligente. Dirige, de hecho, la compañía de su tío. Todas las mujeres la envidian. Aunque acaben siendo amables con ella y la ayuden en sus propósitos. Los hombres la adoran. Ha habido momentos en los que he creído que mister Ransome llega a sentir algo por ella. Pero puede que sólo fuera imaginaciones mías. Es terca, pero tiene buen corazón. Es tan generosa que se sacrifica por todos. (Cuida de su tía, le da a Freddie lo que tanto desea, etc.). Puede hacer daño, pero se la perdona porque es muy buena.
Una amiga mía leyó no hace nada "Olivia y Jai". Me dijo que le recordaba a "Cinco horas con Mario". Pero en versión "Ochocientas páginas con Olivia". Entiendo que Olivia es la protagonista. Pero, ¿y qué pasa con los demás? Bueno, puede que los demás no sean tan importantes. Aunque Kurt Vonnegut diga que todo personaje debe de desear algo, aunque sea un vaso de agua. De acuerdo. Olvidémonos de los tíos y de la prima y del porqué el padre de Olivia parece pasar de ella (me dio esa sensación, aunque en sus cartas diga lo contrario). Pero, ¿y qué pasa con Jai? El protagonista masculino pasa como una sombra por la novela. Sabemos su pasado y su físico, pero no sabemos nada de su mundo interior. Su cabeza es un misterio a descubrir. ¿Fue Rebecca Ryman intencionadamente ambigua a la hora de crear a Jai?
En fin. Me he desahogado. Espero que nadie se enfade por lo que he dicho. "Olivia y Jai" es una de las mejores novelas que jamás se han escrito. Tiene sus fallos. Lo que yo creo que son fallos. Y ya está. Por supuesto que la releeré. Pero lo haré más adelante.
Portada de "Olivai y Jai". Esta portada me trae muchos recuerdos. Es del Círculo de Lectores. La amiga que me la prestó había conseguido la novela en ese sitio. La verdad es que la chica de la portada se parece muchísimo a Olivia. A decir verdad, yo me imaginaba a Jai con barba, con el pelo largo y con la cara de Sandokán. Era la época en la que Telecinco echaba por las tardes la segunda parte de las aventuras del Tigre de Malasia y yo lo veía. ¡Me encantaba!

sábado, 29 de septiembre de 2012

WEBNOVELAS

Dedico esta entrada a las webnovelas.
Uno puede estar preguntándose. ¿Y qué es una webnovela?
También tiene el nombre de foronovela. Nace de los fanfiction. Ya sabéis. Esas historias que escriben los fanáticos de una novela o serie de televisión original. Se han visto fanfic de Harry Potter. Ya hablé en otra entrada de un personaje nacido en un fanfic, Mary Sue.
Las webnovelas o foronovelas las podéis encontrar en un foro o en una página web. Son como nuestras blog novelas. Pero con la diferencia de que los personajes de las webnovelas tienen su origen a partir de un personaje concreto de una telenovela. Puede ser el personaje principal o puede ser el personaje secundario. Los personajes que lo rodean pueden ser los mismos personajes que aparecen en las telenovelas de las que salen. O pueden ser personajes inventados. No importa mucho.
Algunas webnovelas fingen ser una telenovela real. Tienen incluso su propio elenco actoral. Con actores reales que pueden verse en cualquier telenovela. ¡Y hasta tienen su propia banda sonora! Hay que admirar a los autores de las webnovelas. Se lo curran mucho. Puedes leer una webnovela y tienes la sensación de que estás viendo una telenovela en el salón de tu casa. Lo digo porque he leído varias webnovelas.
Y todas me han gustado. Por la sensación que transmiten de estar viendo una telenovela.
Entre las características de las webnovelas están:
EPISODIOS: Todas tienen entre 40 y 60 capítulos. Igual que una novela normal.
EL ELENCO: Sirve para que nos hagamos una idea de cómo son los personajes. Eso la hace más real. La vives con más intensidad. Casi siempre son actores de telenovelas. Pero también aparecen actores de cine y hasta modelos.
DIÁLOGOS Y NARRACIÓN: Se utilizan muchos diálogos. Pero también hay una rica narración para acercarla más a la novela.
Existe una controversía entorno a cuál fue la primera webnovela. Se cree que se llama "Amistad Perdida". Su autor utiliza el nick de Pato. Pero su verdadero nombre es Patricio Sesnich y es oriundo de Chile. Por desgracia, dicha webnovela desapareció del ciberespacio. En la actualidad, ostenta ese honor "Todo cambiará". Su autor es el puertorriqueño Rafa Ochoteco.
Existe un gran riesgo para los autores de webnovelas. Van colgando los episodios en los foros o en un foro específico creado para colgarla. Sin embargo, no tienen a menudo en cuenta de que existen personas que roban los trabajos de los demás. Pueden plagiar sus webnovelas y hacerlas pasar como suyas. Por desgracia, se han dado casos. Lo mismo pasa con los autores de blog novelas. El riesgo del plagio parece acechar a la vuelta de la esquina.
España es uno de los lugares donde son más famosas las webnovelas. Existe una gran demanda de ellas, sobre todo, en los países de América del Sur. Tanto es así que hasta se han creado premios. Los más importantes son los "Premios Fotech" y los Premios "Webnovelas Internacional". Por desgracia, la competencia es bastante escasa y resta emoción a estos premios al haber pocos participantes.
Pero lo cierto es que este género está recibiendo mucho apoyos.
Existen portales de Internet que ayudan a los autores a promocionar sus obras. Y ahí es cuando se hacen más realistas.
Llegan a emitir webnovelas de lunes a viernes a una hora determinada. ¡Igual que una telenovela de verdad!
El principal canal de webnovelas es UTV (Unión de Teleseries Virtuales). Sin embargo, por desgracia, este canal ya no existe. Igual que desaparecieron otros canales como Virtual Fox.
A lo largo de los años han ido apareciendo los cibercanales de nueva generación. Pese a que éstos son más dados a las ciberseries, también emiten webnovelas. Es el caso de laDox.
Por lo general, el canal que más promociona las webnovelas es el foro de webnovelas. Su moderadora se llama Acka. En su honor, los Premios "Webnovelas Internacional" también se conocen como "Premios Acka".
Otros canales dedicados a la difusión y promoción de este género son los siguientes:
El foro de webnovelas de Univision.com.
El Área Dramática Virtual del Fotech.
También se han creado revistas virtuales. Se publican en Internet. Pero algunas simulan ser revistas impresas.
En conclusión. Las webnovelas son un género en auge. Te acercan a las novelas hasta el punto de llegar a sentirlas. A creerte que las estás viviendo. Son un interesante cruce entre una novela y una telenovela. Como ver en televisión la versión con actores de carne y hueso de tu libro favorito.
Se empeñan en contarnos una historia. La hacen real. Con música...Con unos actores que representan a los personajes a los que dan vida. Hay montajes de videos y de fotos. ¡Quién sabe si algún día esas foronovelas se convierten en telenovelas de verdad!
Mientras tanto, os invito a que las leáis. Hay que saborearlas. Con mucha calma...No os arrepentiréis.
Siempre es bueno descubrir géneros nuevos. Hay muy buenos autores de webnovelas. Es una forma más de darse a conocer. De que conozcamos a autores nuevos. Y llenos de talento. Capaces de hacerte crear una historia que te haga vibrar. Que la sientas en carne propia.
Animo a los autores de webnovelas a que no dejen de escribir. Y a que sigan fascinándonos con sus maravillosas historias.
 Ésta es Maite, uno de los personajes de "La noche del lago", foronovela escrita por Úrsula, también conocida como Nefertiti. Es miembro del Club de las Escritoras, al que pertenezco. Espero que no le importe que haya colocado una imagen de Maite para resaltar lo que es una webnovela.
Úrsula ha sido víctima de plagio en su webnovela y ha tenido que eliminar su blog. Toda precaución es poca. Es muy triste ver cómo alguien te roba lo que es tuyo. Todos estamos expuestos a ese riesgo. Y hay que ser precavido.
Le deseo a Úrsula toda la suerte del mundo.