jueves, 25 de septiembre de 2014

EN LA ISLA

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi relato En la isla. 
Un anuncio relacionado con la boda de Phoebe conmociona a las hermanas Leighton.

                                Era la hora de la cena.
                                 Toda la familia estaba reunida en el comedor. Estaban dando cuenta del postre. Unas sabrosas natillas...
-Se me ha cerrado el estómago-se lamentó Phoebe-No creo que pueda seguir comiendo.
-Tienes que comer, hermana-la instó dulcemente Meredith-No quiero que caigas enferma.
-Es normal que estés nerviosa, querida-intervino lady Honora.
-Por mi boda...-masculló Phoebe-Por eso...
                               Iba a casarse con el vizconde de Kirkcaldy. Eso no lo iba a cambiar nadie.
                               A su mente, regresó el recuerdo de su encuentro con Gabriel. Él le había confesado que no estaba enamorado de ella. Que amaba a otra mujer.
-¡Dime quién es ella!-le gritó Phoebe, desquiciada-¡Exijo saberlo!
-No te lo diré-replicó Gabriel con tristeza-Lo siento.
                               Phoebe no escuchó la voz de su padre hablando de lord Kirkcaldy. Su prometido había viajado a Londres. Estaría una larga temporada allí.
                                Meredith frunció el ceño al escuchar aquella noticia. Phoebe pasaría más tiempo en una casa solariega propiedad de su marido sola que en compañía de éste. La tendría abandonada.
                                Lily pareció leer los pensamientos de su prima. La fulminó con la mirada.
-Mis tíos están haciendo lo mejor para ella-le indicó en voz baja-Cuando Phoebe se case, probablemente, me busquen un marido. Y continuarán contigo. Es lo normal.
                               Meredith apretó con rabia la cuchara con la que estaba comiendo su natilla. ¿Acaso Lily se había vuelto loca?
-¡No lo hagas, Phoebe!-le imploró a su hermana.
-¡Meredith!-se escandalizó sir Henry.
                              Phoebe miró con cariño a su hermana menor. Era demasiado tarde, pensó. Ya no había marcha atrás.
                              Se casaría con lord Kirkcaldy y trataría de ser una esposa complaciente.
                              Sir Henry recorrió la mesa con la mirada. Miró a su esposa, a sus dos hijas y a su sobrina.
                              Empezó a hablar con voz ilusionada. Los ojos de Meredith se fueron abriendo cada vez más a medida que iba escuchando las palabras de su padre. Phoebe le cogió la mano a su hermana menor y se la oprimió con fuerza.
-He recibido carta de lord Kirkcaldy, Phoebe-le comunicó a su hija mayor-Ya ha fijado fecha para la boda. Me lo ha consultado. Y yo he dado el visto bueno.
                             Phoebe sintió que se estaba mareando. Meredith miró a su hermana mayor con expresión horrorizada. Entonces, sir Henry dio el golpe de gracia. La boda se celebraría el 23 de septiembre de aquel mismo año.
-Padre...-se asustó Phoebe-Sólo falta un mes. Y...
-Los preparativos de la boda se están acelerando-le informó sir Henry.
-¿No estás contenta, hija?-la interrogó lady Honora-Dentro de un mes, serás la vizcondesa de Kirkcaldy.
                               Phoebe rompió a llorar. Meredith trató de hablar. Pero las palabras no lograron brotar de su garganta. Hasta Lily parecía estar atónita. ¡No podemos perder tiempo!, pensó Meredith.



                           Un rato después, Meredith, Phoebe y Lily subieron las escaleras en dirección a sus respectivas habitaciones.
                            Phoebe se aferró a la barandilla. Pensó que se iba a desmayar.
                            Sería la esposa de lord Kirkcaldy en un mes. Un mes...¡Debía de ser una broma!
-No te casarás con ese hombre-le prometió Meredith con firmeza.
-¿Te has vuelto loca?-se horrorizó Lily-Tío Henry ha tomado una decisión. Y tienes que respetarla.
-Y yo no permitiré que mi hermana sea una desdichada eternamente.
-Déjalo, Merry-le pidió Phoebe-No hay nada que puedas hacer. La decisión está tomada.

martes, 23 de septiembre de 2014

EN LA ISLA

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi relato En la isla. 
El día de la boda se está acercando y la visita a la modista son constantes.

                         Después de dos días encerrada en su habitación, Phoebe se vio forzada a tener que salir de su encierro. En realidad, no quería ver a nadie desde su encuentro con Gabriel en el viejo fuerte. No tenía ganas de comer. Lo único que deseaba era morirse. Gabriel no la amaba. Él mismo se lo había confesado.
-Tiene que estar contenta, señorita-trató de animarla su doncella mientras le cepillaba el cabello.
                       Para su estupor, Phoebe rompió a llorar de manera amarga.
-¿Estás lista, querida?-le preguntó lady Honora a Meredith.
                       Encontró a su hija menor sentada al piano interpretando una pieza. Era de Mozart. Réquiem...
-Esa canción es muy triste-opinó lady Honora-No entiendo lo que le pasa a tu hermana.
-No quiere casarse con el vizconde-afirmó Meredith-Eso es lo que le pasa.
                          Meredith, Phoebe y Lily acudieron a ver a la modista junto con lady Honora. Meredith y Lily serían las damas de honor de Phoebe el día de su boda. Había que tomarles medidas para hacerles los vestidos.
-¿Y cuándo será la boda?-le preguntó Lily a Meredith.
                          La joven no respondió.
                          Recordaba cómo Gabriel la había besado el día antes, al amancer. Cuando tuvo que abandonar su habitación si no quería ser sorprendido allí.
                          Por suerte, nadie se despertó. Por suerte, nadie fue a ver si había alguien con ella.
-¿Qué piensas hacer?-le preguntó Meredith a Gabriel cuando se puso su camisón.
-Tengo un amigo-respondió el joven-Su hermana necesita una institutriz para sus hijos. Podemos hacer que Phoebe vaya a vivir a casa de ella en calidad de institutriz.
-Parece una buena idea.
                            Gabriel le dio un beso ardiente a Meredith antes de saltar desde la ventana de su habitación. Cayó de pie en el jardín.
-Puede que la boda no llegue a celebrarse-auguró Meredith.
                           Phoebe tenía una expresión extraña en el rostro. Parecía no ser consciente del lugar donde se encontraba.



                                  Sintió una dolorosa punzada dentro de su pecho al ver el rostro triste de Phoebe. Y quiso pensar que superaría el duro mazazo que le había dado la vida.
                                 Gabriel la ayudará a huir, pensó Meredith. En ese momento, una de las ayudantes de la modista le mostró a Phoebe un trozo de tul. Pensaba confeccionar con él su velo de novia. Phoebe rompió a llorar.
-¿No le gusta?-le preguntó la mujer, asombrada.

lunes, 22 de septiembre de 2014

EN LA ISLA

Hola a todos.
Aquí os traigo un nuevo fragmento de mi relato En la isla.
No sé cuándo lo terminaré. Pero sí sé que no lo quiero dejar olvidado.
A partir de ahora, pienso subir un fragmento todos los días hasta que termine.
Y sospecho que le falta poco para terminar.

                          Lady Honora bebió un sorbo de su taza de café.
-No entiendo cómo Phoebe no ha querido salir de su cuarto-se quejó.
                          Lily le dio un mordisco a su tostada untada con mantequilla. Meredith todavía no había probado bocado. Estaba sentada a la mesa del desayuno con su familia.
                         Y Phoebe no había bajado a desayunar.
-Regresó ayer por la tarde de no se sabe dónde y se encerró en su habitación-se extrañó Lily-Lo único que hace es llorar.
-Espero que no haya ocurrido nada entre lord Kirkcaldy y ella-se inquietó sir Henry-¡Sería una locura romper el compromiso a estas alturas! Lord Kirkcaldy quiere fijar ya la fecha de la boda.
-¿Ya se va a celebrar la boda?-preguntó Meredith.
-Tiene que celebrarse algún día, querida-respondió lady Honora-Lord Kirkcaldy quiere casarse ya con tu hermana. Hay todavía que hacer muchas cosas. ¡Ni siquiera tienes un vestido! Después de Phoebe, le buscaremos un marido a Mary Therese. Ya tiene cierta edad. Tiene que casarse.
                          Al escuchar su verdadero nombre, Lily se envaró.
-Con el debido respeto, tía Honora, pero me molesta que me llames así-replicó la joven.
-Es tu verdadero nombre-le recordó la baronesa-Y parece que lo has olvidado. Nunca me gustó ese sobrenombre que te puso tu padre. ¡Es horrible!
                           Meredith sabía lo que había pasado entre Phoebe y Gabriel. Su hermana había ido a encontrarse con él junto al fuerte. Y Gabriel le había confesado que no estaba enamorado de ella.



-Merry es un poco joven como para pensar en matrimonio-afirmó lady Honora-Lo que tiene que hacer es centrarse en Londres.
-Londres...-murmuró Meredith.
-Viajarás a Londres en cuanto se haya casado tu hermana. La hermana de lord Kirkcaldy será tu patrocinadora. Le hemos escrito hablándole de ti. Piensa que podrías causar sensación. Eres la clase de joven en la que se fija un caballero. Eres hermosa. Eres dócil. Posees una dote elevada.
-Mamá...Por favor...No quiero hablar de ese tema ahora. Estoy preocupada por Phoebe.
-Tu hermana está nerviosa. Su boda se acerca.            
               Aquella misma mañana, antes de desayunar, Meredith golpeó la puerta de la habitación de Phoebe. Intentó hablar con ella. Pero su hermana se negó a abrirle la puerta. Lo único que hacía era llorar. Y las lágrimas de Phoebe destrozaron el corazón de Meredith.
-La culpa es mía-pensó la joven.
-Te noto pensativa, querida-observó sir Henry.

                         Nadie salió de casa aquel día.
                         Empezó a llover a partir de las once de la mañana. Estuvo lloviendo hasta que anocheció. Y Phoebe no salió de su cuarto.
                          Lily y Meredith intentaron hablar con ella en varias ocasiones.
                          Phoebe no quería ver a nadie.
                          No quiso comer. Ni siquiera su doncella pudo entrar en su habitación.
                          Lo único que quería Phoebe era llorar. Le habían roto el corazón.
                          Meredith se puso el camisón con la ayuda de su doncella. Unos golpecitos en su ventana llamaron su atención. La doncella acababa de salir de su habitación. Alguien le estaba tirando piedrecitas al cristal.
                           Meredith se acercó a la ventana y abrió el cristal.
                           Se llevó una sorpresa cuando vio a Gabriel abajo.
-Voy a subir-le informó a Meredith.
                         La joven pensó que estaba soñando cuando Gabriel se puso a trepar por la fachada de su casa.
-¿Te has vuelto loco?-le espetó-¡Baja!
                       Gabriel la ignoró. Finalmente, entró por la ventana de la habitación de Meredith. La joven se asustó.
-Me imagino lo que ha pasado-comentó Meredith-Has hablado con Phoebe.
-Le he contado la verdad-admitió Gabriel-No puedo fingir que la amo cuando no es así.
-Le has roto el corazón.
-La ayudaré a huir de su matrimonio con Kirkcaldy. Te he dado mi palabra de que lo haría.
                       Meredith le abrazó. Llenó de besos el rostro de Gabriel.  
                       Él la besó con ternura en los labios.
-¿Y qué vas a hacer?-le preguntó Meredith.
-Déjame que lo piense-respondió Gabriel-He de sacar a Phoebe de casa sin que vuestros padres se den cuenta. Tengo amigos. Conozco a personas que podrían refugiar a Phoebe en su casa durante una temporada. Vuestros padres jamás la encontrarían.
-Eso es lo que quiero. Que ayudes a Phoebe.
                        Gabriel abrazó de nuevo a Meredith. Deseaba ayudar a Phoebe por el amor tan grande que Meredith le profesaba a su hermana mayor.
-Lo que más lamento es haberle roto el corazón a Phoebe-se lamentó Gabriel-Ella me ama. Pero yo no correspondo a ese amor. Sólo le destrozaría el corazón.
-¿Por qué está mal que nos amemos?-le preguntó Meredith con pesar.
-Phoebe lo entenderá.
-¿Qué le has contado?
-Le he contado que no estoy enamorado de ella. Le he confesado que hay otra mujer en mi vida. Y que amo a esa mujer. Meredith, eres mi vida.
                        Lo siguiente que supieron fue que estaban acostados en la cama de Meredith. Gabriel estaba trazando un plan para ayudar a Phoebe a huir de aquel matrimonio indeseado con lord Kirkcaldy. Después, se casaría con Meredith. El tiempo la ayudará a olvidar, pensó.
                        Se despojaron de sus ropas el uno al otro al tiempo que Gabriel llenaba de besos el rostro de Meredith.
                         Se acariciaron el uno al otro con las manos. Sus labios se encontraron en un beso cargado de pasión. Gabriel besó con suavidad el cuello de Meredith. Nadie supo que se encontraba allí.
                         Que estaba lamiendo cada porción del cuerpo del Meredith.
                         Sólo estaban ellos dos en aquella habitación. Sólo estaban ellos dos unidos en el lecho.
                        Todo lo demás podía esperar.
                        Cuando Gabriel tomó a Meredith entre sus brazos, la hizo finalmente suya. Los dos se abrazaron con fuerza dejándose llevar por el amor que se profesaban mutuamente.

domingo, 21 de septiembre de 2014

EN LA ISLA

Hola a todos.
He podido avanzar un poquito en mi relato En la isla. 
Es muy poquito, pero me alegro de haberlo hecho.

                               El estar en el salón en compañía de sus padres, de su prima Lily y de su hermana Phoebe estaba a punto de volver loca a Meredith. Lo sabe, pensó cuando miró a Phoebe. Ya había pasado una semana.
                                Por suerte, aquella misma mañana, la regla le había bajado y Meredith respiró aliviada al darse cuenta de que no estaba esperando un hijo de Gabriel.
                                 Aquella misma mañana, Phoebe había recibido un mensaje de Gabriel. Meredith la había contemplado mientras se preparaba para encontrarse con él. Phoebe estaba muy nerviosa. Incluso, había esbozado una sonrisa.
                                 Meredith se sentó en una silla de la habitación de Phoebe. La joven sentía que el moño que le estaba haciendo la doncella que compartía con su hermana menor y con su prima no le favorecía. Que debía de ponerse algo de maquillaje en el rostro. Que el vestido que llevaba puesto era feísimo.
-Trata de calmarte-le sugirió Meredith.
-¡Pero Gabriel quiere verme!-trinó Phoebe, emocionada.
-¿Y tú qué piensas?
-Puede que se haya dado cuenta de la verdad. ¡Que yo lo amo! ¡Y él también me ama, Merry! ¡Me pedirá que me vaya con él!
-¿Lo crees en serio?
-¡Sí!
                                 Meredith sintió cómo una lágrima resbalaba por su mejilla. Sentía asco de sí misma. He traicionado a Phoebe, pensó. No podía mirarla a la cara.
-¡No llores, tonta!-le pidió Phoebe.
                               Le dio un abrazo y Meredith rompió a llorar. No podía parar de llorar. El sentimiento de culpa la estaba matando.
                              Gabriel estaba esperando a Phoebe en el antiguo fuerte. Pensaba en ayudarla. Su mayor deseo era ayudarla a escapar de un matrimonio que ella no quería. Pero no estaba enamorado de ella. Y se lo debía de decir. La vio llegar y Phoebe le sonrió.
                              El corazón de la joven latía a gran velocidad. Pensó que Gabriel estaba más apuesto que nunca.
-¡Mi querido Gabriel!-exclamó cuando llegó a su altura.
                            Y, sin decir más nada, rodeó con sus brazos el cuello de él y le besó de lleno en los labios.
                            Gabriel se apartó de ella. Al mirarla a los ojos, vio que Meredith tenía razón. Phoebe estaba locamente enamorada de él.
-Tu hermana me ha contado que piensas casarte-empezó a hablar-Mejor dicho. Tus padres ya han proyectado tu matrimonio. Y tú no quieres casarte con ese hombre.
-¿Es que mi matrimonio te molesta?-inquirió Phoebe con coquetería.
-Lo que me molesta es que vayas a casarte con un hombre al que no amas.
-¿Acaso estás celoso?
-Phoebe, no estoy celoso. Estoy preocupado por ti. Te conozco desde que me alcanza la memoria. Y me apena que vayas a destrozar tu vida. Eres como una hermana para mí. Y mi deber es ayudarte. Te quiero mucho.
-¿Qué me estás intentando decir?
                            Gabriel le cogió las manos. Se las besó con cariño.
                            Ha llegado el momento, pensó.
                            Los ojos de Phoebe le miraban con horror. Una espantosa sospecha se apoderó del corazón de la joven.
-Lo que quiero decirte es que no estoy enamorado de ti-contestó Gabriel.



                              La afirmación tardó en llegar al dolorido cerebro de Phoebe. Tardó en entender lo que Gabriel le había dicho.

sábado, 20 de septiembre de 2014

TEMPUS FUGIT EDICIONES TODAVÍA ACEPTA MANUSCRITOS

Hola a todos.
Hay una nueva editorial en el mundo literario. Se trata de Tempus Fugit Ediciones.
En los meses que lleva en funcionamiento, ha editado obras de autores clásicos que abarcan muchos géneros, desde Zane Grey (famoso escritor de novelas del Oeste) hasta la grandísima Jane Austen.
Pero la editorial ha sacado a la venta a novelas de autores que se están dando a conocer en este difícil mundo.
Podéis encontrar:
-Un amor inesperado, de Lury Margud.
-Dime si es amor, de Claudia Cardozzo.
-Secretos desvelados, de Arman Lourenço Trinidad.
-Crónicas de la Nueva Hispania, de Dama N. Prayton.
La editorial acepta manuscritos hasta el día 30 de este mes. ¿A qué esperáis? ¡Todavía estáis a tiempo!
-Si habéis publicado en Wattpad.
-Si tenéis ya un manuscrito terminado, sea del género que sea.
-Si habéis publicado en Amazon o en cualquier editorial online.
¡Ésta es vuestra oportunidad! Os invito a que lo hagáis porque vale la pena.
Tenéis diez días todavía para hacerlo.
Podéis mandar los manuscritos que queráis. No hay un tope de páginas. 
La dirección a la que debéis de enviar vuestros manuscritos es:

tempusfugitediciones@gmail.com

¡Uno de vuestros manuscritos puede ser elegidos!

¡Ánimo y suerte!




viernes, 12 de septiembre de 2014

EN LA ISLA

Hola a todos.
He podido darle a esta historia un pequeño empujón.
¡Vamos a ver lo que pasa!

                                Estaba anocheciendo.
                                Las manos de Meredith temblaron cuando se terminó de arreglar la ropa.
-¿Qué hemos hecho?-le preguntó con voz asustada a Gabriel-¡En el nombre de Dios! ¿Qué hemos hecho?
                                Ya no sangraba. Gabriel se abrochó los botones de la camisa. Se acercó a Meredith para darle un beso en los labios.
-Nos hemos amado-respondió él.
                               Se sentía feliz. Se sentía eufórico. Ahora, sabía que sus sentimientos hacia Meredith eran correspondidos. Ella también le amaba.
                               Pero la joven se sentía mal. Tenía la sensación de que había traicionado a Phoebe.
                               Gabriel la acompañó a casa. Su deseo era entrar dentro y hablar con el padre de Meredith.
-¡No lo hagas!-le imploró la joven.
                               Su cabeza era un torbellino de pensamientos. Miles de emociones se apoderaron de ella. No sabía lo que quería hacer. Sentía que no podría volver a mirar nunca más a Phoebe a la cara. Su hermana mayor estaba enamorada de Gabriel. ¿Cómo no había pensado en Phoebe?
-Nunca le he dado falsas esperanzas a Phoebe-se sinceró Gabriel-Lo lamento si tu hermana ha pensado todo lo contrario. Y no vuelvas a pedirme que finja estar enamorado de Phoebe. No podría hacerlo. Ayudaré a tu hermana a huir de ese matrimonio indeseable. Pero no me pidas que le mienta. Meredith, te amo y tú también me amas.
-Gabriel...-murmuró la aludida-No...
                          No quería hablar de amor en aquellos momentos.
                           No sabía lo que quería hacer. Miró a Gabriel. Enamorarse de él estaba mal. Haberse entregado a él sin reservas era todavía peor.
                           Y vivir sin él sería como una muerte en vida.
                            Se despidieron con un dulce beso cuando entraron en el jardín de la casa de Meredith. Nadie les vio.
-Dame tiempo para pensar en un plan para ayudar a Phoebe-le pidió cuando se separaron-Todo saldrá bien, mi adorada Meredith.
-¡Esto es una locura!-exclamó la joven-Tú y yo...
-Nos amamos. Ha sido así desde siempre.
-No...
-Así es.
-Siempre pensé que acabarías casándote con Phoebe. Ella te ama desde hace mucho tiempo.
-Y yo no hacía otra cosa más que pensar en ti, Meredith. Tu recuerdo me dio fuerzas para aguantar durante el tiempo que estuve combatiendo. Sólo quería regresar a casa para verte de nuevo.
-Gabriel, sigo pensando que esto es una locura.
-No es ninguna locura. Todo saldrá bien. Ten fe.
-No me pidas que tenga fe. Phoebe va a sufrir demasiado. No se lo merece.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

VOLVER PISANDO FUERTE

Hola a todos.
Empezó ya septiembre.
¡No sabéis las ganas que tengo de que termine el verano y lleguen ya las lluvias! Al vivir en La Unión, vivo en una zona especialmente seca y son poquísimas las veces que ha llovido este año. Estoy deseando que bajen las temperaturas (aunque me toméis por loca) porque ¡odio el calor!
El caso es que las vacaciones han terminado para muchos.
Dos blogs que estaban cerrados por vacaciones han reabierto sus puertas con la llegada de septiembre.
"Enamoradas de las letras", nuestra querida Citu, y el blog de nuestra buena amiga Raquel Campos.
Citu tiene grandes proyectos para este otoño. Estamos deseando leer la historia de amor entre Darius (el mejor amigo de Richard, el protagonista de Melodías prohibidas) y mi tocaya Laura.
Raquel ha hecho ya dos estupendas críticas en su blog.
Os dejo los links para que os paséis por ellos:

http://enamoradadelasletras.blogspot.com.es/
http://raecj.blogspot.com.es/

Otra buena amiga nuestra que ha regresado pisando muy fuerte es Anna Soler Segura.
Con su energía habitual, ha estado trabajando duro este verano y los proyectos que están por ver la luz son muy interesantes.
Dos de sus novelas, Engaños de un destino y Al límite de la pasión, vieron la luz en Lulú hace tres años. Sin embargo, han sido reeditadas con escenas inéditas, nuevas portadas y escenas mejor trabajadas.
Engaños de un destino cuenta la historia de amor entre Catherine, una joven que vive con su tío que la maltrata, y Carlos, un joven a la que su madrastra le marcó la vida. La casualidad hace que se conozcan y se enamoren, pero no lo tendrán nada fácil para ser felices. ¿Podrán dos personas con las que la vida se ha portado fatal ser felices?
Al límite de la pasión cuenta la historia de Hugo, un joven que la pifió cuando rompió su relación con Andrea. Tiempo después, se da cuenta de que cometió un error terrible y trata de recuperarla. El caso es que ella, dolida, no se lo pondrá nada fácil. ¿Conseguirá ganarse su perdón y su amor?

Próximamente, saldrá a la venta la segunda parte de El deseo. Mel es la mejor amiga de la protagonista de El deseo, Gisel, pero tendrá su propia historia. ¿Cómo será el hombre que la enamore?
¡Habrá que esperar hasta octubre! Pero la cosa promete. Anna, después de hacernos arder durante un muy caluroso verano, nos promete un otoño calentito, je, je.

Para más información, os invito a que visitéis la tienda de Anna en Lulú:

http://www.lulu.com/shop/anna-s-segura/al-limite-de-la-pasi%C3%B3n/ebook/product-21732449.html

http://www.lulu.com/shop/anna-s-segura/enga%C3%B1os-de-un-destino/ebook/product-21746590.html

En su blog "El arte de las palabras", Tamara ha terminado con la primera parte de su novela Una nueva vida. 
En unos días, subirá la segunda parte de esta bonita y emocionante historia. Tamara no ha tenido vacaciones este verano.
Os dejo el link de su blog para que conozcáis a toda una enamorada de la Literatura:

http://tamaravillanueva.blogspot.com.es/

Y eso es todo por hoy.
Aunque este blog esté bajo mínimos, no me olvido de compartir aquí algunas noticias muy interesantes.