miércoles, 30 de abril de 2014

GRANDES TÓPICOS DE LA NOVELA ROMÁNTICA: INVITADO ESPACIAL BEAU BRUMMELL

Hola a todos.
En la entrada de hoy, sigo desgranando algunos de los tópicos que vemos en nuestros novelas románticas favoritas.
Uno de esos tópicos es la presencia en varias de ellas de Beau Brummell.
Sobre este personaje me gustaría hablar más adelante a fondo. Pero, de momento, vamos a averiguar un poco más acerca de él.
Vivió en el Londres de la Regencia y nunca tuvo un trabajo, ya que lo único que hacía era gastar cantindades fuertes de dinero en buena ropa. Tan sólo se sabe que su padre fue secretario de un aristócrata y que él heredó una cuantiosa fortuna. Era un adicto a la última moda y, de hecho, se dedicó únicamente a vestirse bien, sabiéndose admirado y envidiado a partes iguales. Se sabe que fue íntimo amigo desde la infancia del que sería el Príncipe Regente. Usó esa amistad para perfeccionar la extravagante manera de vestir del Príncipe y, a cambio, éste le ayudó en todo lo que pudo.
Pero la buena vida le duró poco y, a la edad de treinta y ocho años, perdió el favor de su gran amigo, convertido ya en el Rey Jorge IV. Huyó de Inglaterra porque acumulaba demasiadas deudas y se vio en la ruina. El no poder vestir bien le desequilibró. Murió en la Baja Normandía en la miseria.
En la época en la que transcurren las novelas románticas que solemos leer sobre la Regencia, Beau Brummell está en su máximo apogeo. Es invitado a cuanta fiesta de la aristocracia se precie. Todo lo que él viste se pone automáticamente de moda y los demás caballeros corren a copiarle los modelos. El único que no necesita copiarle nada y a quien Beau Brummell envidia es el protagonista, el cual, a pesar de ser un libertino que no duerme en toda la noche porque se pasa la noche de juerga y en la cama de alguna cortesana/actriz/viuda/casada, que es su última amante, viste de manera elegante. Yo me pregunto cómo alguien que malgasta así su dinero en juergas y no visita sus tierras desde hace siglos es cada vez más y más rico.
La opinión de Beau Brummell es temida por todo el  mundo. Suele hacer comentarios irónicos acerca de la manera de vestir de algunos de los personajes. Irónicos rayano en lo hiriente...
La única que se libra de esta clase de comentarios, además del protagonista, es la protagonista, que, en ocasiones, suele baila con Beau Brummell, el cual alaba su buen gusto al vestir y coquetea con ella, dando a entender que le ha gustado. Tranquilos, no pasan de un baile.
El protagonista es gran amigo del Príncipe Regente y puede llegar a ser amigo de Beau Brummell.
El conocido como Árbitro de la Elegancia se deja caer con alguna que otra frecuencia en nuestras novelas románticas favoritas para que nos sumerjamos de lleno en el mundo de la Regencia.

 Retrato de Beau Brummell.

Más adelante, su biografía.

martes, 29 de abril de 2014

SEGUNDAS OPORTUNIDADES

Hola a todos.
Hacía algún tiempo que no subía ningún trozo de Segundas oportunidades. 
Así que he podido hoy subir un trozo, aunque sea corto.
En esta ocasión, vamos a ver cómo Mary se arma de valor cuando Jonathan va a visitarla y le cuenta la verdad.
¿Cómo reaccionará nuestro protagonista?

-Jonathan...-murmuró Mary-Hay una cosa que me gustaría decirte. Pero no sé por dónde empezar. Y tengo miedo de que se vaya a enfadar y mucho conmigo.
-¿De qué se trata?-inquirió el joven.
-Es sobre mí.
                          La visita de Jonathan pilló un tanto por sorpresa a Mary. El joven deseaba establecer un contacto más estrecho con aquella mujer tan solitaria. Le daba mucha pena verla. Intuía que algo espantoso debió de haberle pasado en su juventud.
                          Mary se dio cuenta de que estaba llorando.
-¿Se encuentra bien?-le preguntó Jonathan-¿Qué es lo que me quiere contar? Me está preocupando.
-Siéntate-respondió Mary con voz dulce-Yo he sido mala.
                         De la garganta de Mary empezaron a fluir las palabras.
                        Intentó detenerlas, pero no pudo.
                        Habló de cómo acudió a una fiesta una noche, cuando tenía veintitrés años, en compañía de su hermana Sarah.
                        De cómo salió al jardín a tomar el fresco. Y de cómo alguien emergió entre las sombras de la noche y la atacó. Mary juró que intentó defenderse, pero no pudo. Y nadie pudo oír sus gritos clamando ayuda.
-Todavía hoy le puedo sentir-contó Mary-Puedo sentir cómo rasgaba mi vestido de fiesta. Cómo me golpeaba y me tiraba del pelo. Cómo me tocaba por todas partes. Cómo me besó de un modo tan asqueroso que pensé que me iba a desmayar de asco. Me besó por toda la cara y yo lo único quería era morirme. ¡Yo no quería! ¡Juro por Dios que no quería! Le siento encima de mí. Y...Recuerdo el daño que me hizo al violarme. Me hizo tanto daño que chillé mucho. Llenó de golpes mi cuerpo al defenderme yo porque sólo quería irme de allí. Nunca antes había estado tan aterrada como aquella noche. Pero eso no fue lo peor.
                     Mary cerró los ojos y las lágrimas cayeron sin control por sus mejillas.
-Lo peor fue que aquel canalla dejó su semilla plantada en mi interior-añadió con la voz ahogada-Me quedé embarazada. ¡Y deseé morirme porque no quería llevar en mis entrañas al hijo del hombre que me había destrozado!
-¿Qué le pasó al bebé?-quiso saber Jonathan, con una sensación de sospecha entrando en su mente.
-Una amiga mía no podía ser madre. Así que, cuando le confié que estaba embarazada, se ofreció a quedarse con mi hijo. Ella y su marido lo criarían como si fueran suyo. Le dije a mis padres que mi amiga me había invitado a pasar una temporada con ella en su casa solariega. Se lo creyeron. Nunca les conté nada. ¡Me habrían repudiado! Habrían pensado que era mi culpa por salir sola al jardín sin compañía aquella maldita noche. Una vez en su casa...Los meses pasaron y yo me estaba volviendo loca al pensar que estaba gestando al hijo de un malnacido. No lo sentía como mío. Y...Una noche...Yo...Salí a buscar ruda. Deseaba sacar a mi hijo fuera de mí. ¡Yo estaba loca! No pensaba en lo que estaba haciendo.
                       Mary se dejó caer en una silla. Los recuerdos de aquella espantosa noche se agolparon en su mente.
                      Jonathan se acercó a ella con paso tambaleante. Tenía la sensación de que se iba a desmayar en cualquier momento.
-Su amiga...-balbuceó el joven-Se llama Eliza Lennon. ¿No es así?
                     ¡Por favor, Dios, que sea ella!, rezó en silencio, con el corazón latiéndole a gran velocidad.
-Sí...-murmuró Mary-Jonathan...No me odies.
                      Un nudo se formó en la garganta del joven. Después de mucho tiempo y casi sin darse cuenta, había encontrado lo que estaba buscando. A quien estaba buscando. Cayó de rodillas junto a la silla en la que estaba sentada Mary.
-Madre...-murmuró.
                        Mary, al escuchar aquella palabra, se fundió en un fuerte abrazo con su hijo. Los dos permanecieron largo rato abrazados, llorando.
                         Se separaron apenas unos centímetros.
-La culpa no fue tuya-le aseguró Jonathan-No estabas bien por la salvajada que hicieron contigo. No puedo odiarte cuando eres una víctima. Eres una víctima y no mereces que sigas sufriendo ni un instante más.
-¿Cómo puedes perdonarme?-sollozó Mary-Si yo...
-No estabas en tu sano juicio aquella noche, madre. Eso le puede pasar a cualquiera. Pero estoy bien. Estoy vivo. ¿Quién lo hizo?
-¿Por qué quieres saberlo?
-¡Para meterle dos tiros en la cabeza! Tiene que pagar por lo que te hizo. ¡Alguien debe de hacerte justicia! ¿Quién lo hizo?
-No lo sé. Estaba todo muy oscuro. No le vi la cara.
                       Mary alzó la mano y acarició con ella la mejilla de Jonathan. Volvieron a abrazarse con fuerza.
                       Mary se odió así misma por lo que acababa de contarle a Jonathan. Sí vio la cara del hombre que la violó. Sí sabía quién era él. Pero aquel hombre era peligroso. Y podía hacerle daño a Jonathan si se enteraba de la verdad.
-Tienes los ojos de color turquesa-le susurró-En mi familia, todos tenemos los ojos de color turquesa. Y otra cosa más...Tu sonrisa...Sonríes igual que tu tía Sarah, mi hermana.

lunes, 28 de abril de 2014

CRÍTICA DE "UNA DEUDA CON DELIA"

Hola a todos.
Llevaba algún tiempo deseando escribir la crítica de la novela Una deuda con Delia. 
La leí hace algún tiempo, pero este fin de semana la he releído y me he decidido a hacer la crítica.
Su autora se llama Bárbara Metzger y es una escritora estadounidense que basa muchas de sus novelas en la Inglaterra de la Regencia.
Todas sus novelas se caracterizan por ser bastante lights, es decir, por no tener ninguna escena de sexo explícito (puede haber algún que otro magreo y algún que otro beso apasionado) y porque todas poseen características propias del vodevil: enredos y gente entrando y saliendo. Le pone mucho humor a sus novelas y sus diálogos y párrafos destilan ironía.
Una deuda con Delia empieza de un modo más bien triste. Nuestro protagonista, lord Tyverne, más conocido como Ty, se encuentra en mitad del campo de batalla con una herida bastante grave, solo y desorientado, sin percatarse de que se halla tras las líneas enemigas. Ty está convencido de que va a morir hasta que aparece su salvador, el joven baronet George Croft, el cual le salva la vida al darle su arisco caballo para que huya. Ty lo hace, muy a su pesar. Durante la convalecencia, se entera de que su salvador ha muerto en combate. Ty se siente muy en deuda con él.
A partir de ese momento, se suceden los malentendidos. A manos de nuestro aristócrata llegan la correspondencia entre George y su hermana Delia. Erróneamente, Ty cree que Delia, una joven soltera, está embarazada y decide ir a verla para pedirle que se case con él y reconocer al niño que espera. Piensa que es su modo de saldar su deuda con George.
Sin embargo, no es Delia la que está embarazada, sino que lo es la prometida de George, Belinda, quien espera un hijo del difunto. Ajeno a esto y sin haberse recuperado del todo de su herida, Ty se presenta en la propiedad de George para pedirle matrimonio a Delia. Durante el tiempo que pasa allí, Ty tiene la oportunidad de conocer más a fondo a Delia y, de paso, a los peculiares personajes que la rodean.
Por supuesto, el amor no tardará mucho en surgir entre ambos.
Debo decir que ¡me ha encantado!
Se trata de una típica novela de la Regencia, pero sus personajes y el modo en el que está contada la hacen completamente diferente.
Ty no es el típico libertino que se ha hecho libertino por la mala relación que mantiene con su padre. Por encima de todas las cosas, está el Ejército. Ty intenta parecer frío, pero no lo es. En algunos momentos, debido a su casi desconocimiento de lo que está pasando dentro de la casa de Delia, hace que se sienta perdido. Balbucea mucho y no sabe cómo reaccionar ante ciertos acontecimientos. Todo lo que está pasando está escapando a su control. Se muestra mucho más humano que otros protagonistas de novelas románticas. Gana puntos el hecho de que no sea un libertino. Mantiene, efectivamente, una mala relación con su padre porque querer controlarlo todo. Tiene dos hermanos menores que él, un hermano que quiere casarse con una chica a la que conoció en una taberna y una hermana infelizmente casada.
Delia tampoco es la típica protagonista de novela romántica rebelde e independiente. Se ha visto obligada a madurar por las situaciones que se ve forzada a atravesar, como la muerte de sus padres y de su hermano George. A raíz de esto, al no haber un heredero varón, su odioso primo Clarence y su odiosa esposa quieren tomar posesión del que ha sido su hogar, a lo que Delia se niega. La joven siempre fue buena amiga de Belinda, la novia de George. Al quedarse embarazada de éste y ser expulsada de su casa, Delia la acoge y la cuida.
Ty y Delia se enamoran nada más verse. Pero es un amor que va surgiendo con el paso del tiempo. Me gusta que Delia sea quien ponga los puntos sobre las íes a Ty. Que no se derrita ante una mirada suya. Es una joven fuerte y decidida en lo relativo al hecho de que echarse el peso del mundo sobre los hombros, le pese a quien le pese, por su lealtad hacia la familia y por sus ideas claras y firmes.
No quiere que Ty se case con ella por obligación. Quiere una unión basada en el amor. En cierto modo, detesta al Ejército porque separó a Belinda y a George y porque, en cierto modo, piensa que mató a su hermano.
Los personajes son muy divertidos y actúan con mucha coherencia.
Tenemos a las dos tías de Delia y George, una de ellas no para de llorar y la otra no para de quejarse. Nos dan algunos momentos graciosos.
Tenemos también al caballo de George, un auténtico demonio encarnado en el cuerpo de un caballo, ya que se dedica a hacer la vida imposible tanto de los humanos como de los caballos con los que comparte cuadra y que nos brinda alguno de los mejores momentos de toda la novela.
En resumen, si queréis leer una novela diferente y fresca, con un héroe que es el polo opuesto a un libertino y con una heroína decidida de verdad, con unos secundarios divertidos y con momentos que te arrancarán más de una risa, ¡os la recomiendo!
Lo único que no me gustó fue el final, algo brusco para mi gusto.
Otro detalle a tener en cuenta es que esta novela es blanca nuclear, es decir, no encontrarán ninguna escena de sexo, ni ningún magreo.
¡Nada!
Eso supone un cambio refrescante porque cansa leer tantas novelas con mil páginas de sexo y la trama se queda estancada.
¡Una novela altamente recomendable para pasar un rato alegre y divertido!

NOTA: 9, 5

viernes, 25 de abril de 2014

LAS HERMANAS DE ÉL VOLUMEN 2

Hola a todos.
No hace mucho, hablé largo y tendido en este blog acerca de un conocido tópico de la novela romántica: la gran mayoría de los protagonistas tiene una hermana menor que él que practicamente vive encerrada en la casa de campo de la familia y a la que apenas ve porque se pasa la mayor parte del tiempo de juerga en juerga y de cama en cama de Londres.
Pero también nos encontramos con el caso de que el protagonista puede tener una hermana mayor. Puede ser que tenga de veinte años para arriba y que sea menor que él o que sea mayor que él en edad.
En este caso, se repite el mismo patrón que en el caso anterior.
Las hermanas justifican el comportamiento alocado del hermano.
-Pobrecito, nuestro padre se portó mal con él. (También se portó mal conmigo, pero eso no importa).
-Esa zorra le destrozó el corazón.
-Nuestra madre murió/nos abandonó y él lo pasó muy mal. (Yo también lo pasé mal, pero eso tampoco importa).
Sin embargo, en este caso, nos encontramos con algunos subgrupos:
-Las hermanas están casadas. En estos casos, casi siempre están casadas con los mejores amigos de él, por lo que da pie a todo un clásico: el protagonista y su cuñado hablando. El cuñado alabando la vida familiar, aunque echando de menos su época de Tenorio, y el protagonista diciendo que nunca se casará. Luego, viene otro clásico. El protagonista enamorado hasta las trancas de la heroína, pero no queriendo admitirlo y el cuñado aconsejándole. Poco sabemos de cómo fue la historia de amor entre el cuñado y la hermana. En estos casos, el matrimonio tiene dos o tres hijos y hay otro de camino que nace en un momento dado y que despierta la ternura de la protagonista. Los niños son encantadores, adoran a su tío y no tardarán en encariñarse con la protagonista.
-Las hermanas son unas solteronas, según los cánones de la época. Pero han sabido ganarse ellas mismas la vida. No tienen que depender de nadie para salir adelante. En estos casos, no aparece ningún galán en el horizonte. En Un error inconfesable, además de conocer la historia de amor que vive el vizconde de Althea con lady Madeline y de conocer la historia secundaria que vive Elizabeth, su hermana menor con mucho carácter, con su primo Miles, conocemos a la hermanastra mayor de ambos: Regina, quien está soltera y ha triunfado como pintora.
Hasta la fecha, no se sabe si aparecerá un hombre en la vida de Regina.
-Las hermanas están solteras y tienen un pasado. Puede que sean menores que el galán, pero las hermanas han cometido un error terrible en el pasado. Ese error puede estar relacionado con el hecho de haber tenido una relación con quién no debían y haberse quedado embarazadas. Casi siempre, las hermanas acaban sufriendo un aborto, ya sea espontáneo o ya sea porque alguien las hace abortas (accidentes, agresiones, etc). Han pasado gran parte de su juventud aisladas del mundo hasta que se hartan. Es lo que le pasa a Maggie, la hermana de Nicholas, el protagonista de Amantes furtivos. Maggie tuvo la desgracia de enamorarse de un indeseable que, encima, estaba casado. La sedujo y ella se quedó embarazada. Cuando se lo contó, éste la golpeó hasta hacerla abortar. Nicholas estuvo preso por matar a este tipejo y Maggie permaneció encerrada durante años en un convento hasta que decide abandonarlo y vivir.
-Las hermanas son viudas. Sí, han estado casadas. Amaron a sus maridos con todo su ser, pero también pudieron haber sido unas desdichadas en sus matrimonios. En estos casos, son pocas las hermanas que tienen hijos habidos de sus matrimonios. Casi siempre, están destinadas a vivir una historia de amor secundaria con uno de los amigos del protagonista, el cuál, a pesar de haberse acostado con todo bicho viviente, jura y perjura estar enamorado de ella desde hace siglos.
En ambos casos, las hermanas comparten otro detalle. Desean ver al protagonista casado con la protagonista. Harán de consejeras del amor con ambos y batallarán para conseguirlo.
Próximamente, seguiré hablando de más tópicos de nuestro género favorito.

 Porta de Un error inconfesable, de Emma Wildes. Aquí conocemos a las dos hermanas del vizconde de Althea, el protagonista: la menor, Elizabeth, protagonista de su propia historia de amor con Miles, y Regina, la hermana mayor, que es soltera y se gana la vida como pintora.

jueves, 24 de abril de 2014

PENÉLOPE

Hola a todos.
Navegando por Internet, he encontrado esta imagen de una dama joven y de buena familia.
Por sus facciones dulces y por la serenidad que desprende, bien podría ser la protagonista del último relato que he subido a este blog, Penélope Larreta Izaguirre.
La vida de Penélope da un giro brusco a lo largo de varios meses.
Vive junto con su madre viuda en el caserío de su prima Liliana y del marido de ésta, Jorge, convertido en el conde de Garay tras la muerte de su hermano Mikel durante los últimos días de la Guerra de Sucesión. Liliana está viviendo un momento dulce tras haber dado a luz al heredero del condado de Garay.
Pero el bebé no vive más de un mes y, para colmo de males, Mikel está vivo y regresa. Penélope permanece en el caserío al lado de su prima, a la que está muy unida.
El carácter tranquilo y apacible de Penélope, unida a su angelical belleza, despierta la atención de Mikel, quien se enamora de ella. Un sentimiento que es correspondido. Penélpe pasa de ser la prima de la condesa de Garay a ser ella la condesa de Garay.
Os dejo con la foto en cuestión y me decís lo que opináis.
¿Podría ser la joven dama de la foto Penélope Larreta Izaguirre?

miércoles, 23 de abril de 2014

CUENTA ATRÁS PARA EL DESASTRE

Hola a todos.
Hacía mucho que no hablaba en este blog de mi novela Con el corazón roto. 
En realidad, son una serie de novelas.
Se me ocurrió que Olivia, la protagonista, tuviera dos hermanos mayores que ella, Dillon y Tyler, que se habían ido a Inglaterra. Sólo se sabría de ellos por las cartas que recibían ella y su padre y por comentarios que se hiciesen. Pero quedaba la historia coja de ahí porque sus hermanos están muy apegados a su pueblo. Al menos, yo los imaginé apegados a su tierra.
Para irse de allí tenía que haber un motivo muy fuerte para hacerlo. Y en eso estoy trabajando.
En la novela, también hablo de las vivencias de Dillon y Tyler en Londres. La sociedad inglesa supone un violento contraste para ellos en comparación con San Ezequiel (el nombre que tiene Streetman cuando Sarah y Sean llegan allí, Texas formaba parte en aquella época de México), el pueblo pequeño texano donde nacieron y crecieron.
En Londres, los dos hermanos salen adelante por separado y tratan de rehacer sus vidas en el terreno sentimental, ya que llegan allí con el corazón hecho pedazos por distintos motivos.
Dillon cometerá un terrible error.
Dillon se enamoró en San Ezequiel de quien no debía y tuvo que huir de allí para salvar la vida de su familia, después de que le amenazaran.
Deseando olvidar a la joven que lleva metida en su corazón, Dillon se fija en lady Cordelia, una joven debutante de la alta sociedad, hijastra de un aristócrata. Lady Cordelia es una joven de diecisiete años que ha estado muy protegida por su madre y por su padrastro. A pesar de llevar el apellido de éste, de ser hermosa y de tener una buena dote, la sociedad la rechaza por ser bastarda. Ello la ha llevado a vivir un poco encerrada en sí misma. Cordelia ha recibido una educación rígida y se comporta como se espera en una señorita. Es seria y correcta. Sin embargo, no puede evitar enamorarse de este joven texano que es rechazado de plano por su familia. Por él, está dispuesta a hacer cualquier cosa. El problema viene cuando Dillon, a pesar de lo mucho que se esfuerza, no puede corresponder al amor que le profesa Cordelia.
Podríamos decir que también pesan las diferencias entre ambos y la mala relación que Dillon tiene con la familia de Cordelia. Pero también está el hecho de que, muy a su pesar, Dillon sigue enamorado de otra mujer.
De ahí el título de la entrada porque no hay nada peor que estar al lado de alguien que no te ama y que lleva a otra persona en su pensamiento.
Es posible que esta relación pueda acabar abocada al fracaso. ¿O no? ¿Podría Dillon ser capaz de olvidar y ser feliz al lado de Cordelia?

 Lady Cordelia.

 Dillon.

martes, 22 de abril de 2014

UN CURIOSO TEST DE EMBARAZO

Hola a todos.
Navegando por Internet, se me ha ocurrido hacer esta curiosa entrada.
Hemos visto en la tele anuncios de test de embarazos que, incluso, te pueden decir de cuantas semanas estás embarazada.
En el antiguo Egipto, existía un método para adivinar, no sólo si la mujer iba a ser madre o no iba a ser madre. También podía adivinar el sexo del bebé que podía estar en camino.
En el antiguo Egipto, para saber si una mujer estaba embaraza o no estaba embarazada se la hacía orinar sobre semillas de trigo y de cebada. Al cabo de unos días, si no germinaba nada, no estaba embarazada. Si germinaban las semillas de trigo, significaba que sí estaba embarazada y que iba a dar a luz una niña. Si germinaban las semillas de cebada, significaba también que estaba embarazada, pero que iba a dar a luz a un niño.
Es un método muy curioso y que, a día de hoy, carece de valor científico alguno.
Pero nunca está de más conocer estos peculiares test de embarazo que se llevaban a cabo hace miles de años.
Aunque sea una entrada algo chorra, me apetecía compartirla con vosotros.
Contadme lo que opináis de este peculiar método.