Hola a todos.
Últimamente, duermo mucho por las noches. No me gusta tomar pastillas para dormir. Lo cierto es que no me gusta nada tomar medicinas. Pero he sufrido temporadas de insomnio desde que tenía trece años.
Una vez, con esa edad, estuve sin dormir cerca de un mes. Intentaba agotarme de todas las maneras habidas y por haber. Lo que quería era dormir por las noches. Caer rendida en la cama y no despertarme hasta el día siguiente. Sin embargo, no lo conseguía. Empecé a tomar una taza de chocolate caliente. Y, poco a poco, me iba relajando. Empecé otra vez a conciliar el sueño por las noches. Cuando estoy en esos días en los que no puedo conciliar el sueño, no tomo pastillas. Nunca he sido muy amiga de tomar medicinas.
Sólo me tomo una pastilla cuando me duele la cabeza. Y, por lo general, cuando estoy resfriada. Desde niña, me han dado asco los jarabes que me mandaba el médico para el resfriado. Y soy muy mala tragando pastillas. He de chafarlas.
Y tienen un sabor, al mezclarlas con agua, muy asqueroso. Cuando siento que no puedo dormir, me levanto. Me preparo una tila caliente. Me he dado cuenta de que una tila me hace más que una pastilla. Sé que las medicinas son buenas. Te ayudan a ponerte bien lo antes posible.
Eso no quita que tenga desde siempre problemas para tomarlas. Me obligo a mí misma a hacerlo cuando estoy resfriada. ¡Pero porque no me queda otra salida!
Ahora, tengo problemas con la tensión.
La tensión baja se me dispara y se me ha puesto en diez cuando debería de estar en siete. Soy una persona muy nerviosa.
Cuando estoy tranquila, la tensión baja la tengo bien. El médico me ha mandado pastillas. Que me tome dos. Una en el desayuno y la otra en la cena.
No me gusta.
Pero no me queda otra que obedecer. He terminado por culpa de la tensión dos veces ya en Urgencia. ¡Y me desagrada!
Nunca me ha gustado estar enferma. No me gustó hacer reposo cuando estuve una semana sin moverme después de hacerme un esguince.
Tengo la sensación de que se pierden muchas cosas cuando uno está enfermo. Que las pastillas son un recordatorio de que algo en tu interior no funciona del todo bien. Y tienes que cuidarte más. Cuando te dicen eso, a veces, pienso que me estoy haciendo vieja. No en vano, el tiempo pasa muy deprisa.
Los días pasan volando, aunque no te des cuenta. Prefiero tranquilizarme tomando una tila. Una vez, me dieron medio Diezepan porque no podía dormir bien. Me dejó hecha un zombie.
Tenía ganas de hablar de este tema. El médico es el que te receta los medicamentos para que te cuides y te pongas bien. Otra cosa bien distinta es lo que tú sientas en el momento de tomar dichos medicamentos, aunque sea por tu bien.
Un blog sobre la novela romántica histórica. Escritores románticos, personajes conocidos, historias apasionadas...¡Un mundo lleno de romanticismo! Viaja en el tiempo hasta una época inolvidable.
domingo, 31 de mayo de 2015
sábado, 30 de mayo de 2015
CÓMO SER FELIZ
Hola a todos.
Muchas veces, me he preguntado una cosa. ¿Qué se necesita para ser feliz? ¿Uno puede ser feliz teniendo muchas cosas?
Puede tener todos los bienes materiales del mundo. Pero también le pueden faltar otros bienes que no son materiales. Y, sin embargo, son los bienes más importantes. Como el cariño de alguien...
¿Cómo se puede ser feliz? Se puede ser feliz teniendo a tu lado a una familia que te quiere. A una familia que te apoya en todo momento.
No siempre se puede tener a una familia que te quiere y que te apoya en todo momento. También se puede ser feliz teniendo a tu lado al amor de tu vida. Sin embargo, algunos amores pueden durar para siempre.
El problema es que los amores que duran para siempre no son muchos. Algunos amores llegan con fecha de caducidad.
Puedes tener dinero. Con dinero, cubres tus gastos y pagas la factura. Pero puede que te sientas solo.
¿Qué se necesita, entonces, para ser feliz? Yo creo que se necesita muy poco para ser feliz. Hay cosas que son muy sencillas. Y que, sin embargo, te llenan de alegría. Te arrancan una sonrisa de la cara justo cuando más lo necesitas.
Puedes ver a un gatito gracioso en la calle. Eso puede animarte.
O puedes presenciar una bonita puesta de Sol. El momento más feliz de mi vida fue cuando fui al Palau de las Arts en Valencia. No me acuerdo bien de lo que vi en esa excursión que hice cuando estaba estudiando 1º de Bachillerato.
Lo que sí que me acuerdo fue que salimos de madrugada de La Unión. Yo me coloqué en el autobús junto a la ventana. Aún era de noche. Poco a poco, vi cómo el Sol iba saliendo por el horizonte. Fue un espectáculo precioso. Contemplé cómo el cielo iba cambiando de color sin darme apenas cuenta.
Pasó de tener un color azul oscuro a tener un color azul claro. La noche iba desapareciendo y daba paso a un nuevo día. Creo que es una metáfora de lo que puede ser nuestra vida. Por muy oscura que se vea, siempre acaba saliendo el Sol. La noche se esfuma y comienza un nuevo amanecer.
Fue el instante más feliz de toda mi vida.
No conservo ninguna foto de aquel viaje. No me llevé la cámara y, encima, soy malísima haciendo fotos. Os podéis hacer una idea aproximada de cómo puede ser un amanecer en la carretera con esta foto.
Muchas veces, me he preguntado una cosa. ¿Qué se necesita para ser feliz? ¿Uno puede ser feliz teniendo muchas cosas?
Puede tener todos los bienes materiales del mundo. Pero también le pueden faltar otros bienes que no son materiales. Y, sin embargo, son los bienes más importantes. Como el cariño de alguien...
¿Cómo se puede ser feliz? Se puede ser feliz teniendo a tu lado a una familia que te quiere. A una familia que te apoya en todo momento.
No siempre se puede tener a una familia que te quiere y que te apoya en todo momento. También se puede ser feliz teniendo a tu lado al amor de tu vida. Sin embargo, algunos amores pueden durar para siempre.
El problema es que los amores que duran para siempre no son muchos. Algunos amores llegan con fecha de caducidad.
Puedes tener dinero. Con dinero, cubres tus gastos y pagas la factura. Pero puede que te sientas solo.
¿Qué se necesita, entonces, para ser feliz? Yo creo que se necesita muy poco para ser feliz. Hay cosas que son muy sencillas. Y que, sin embargo, te llenan de alegría. Te arrancan una sonrisa de la cara justo cuando más lo necesitas.
Puedes ver a un gatito gracioso en la calle. Eso puede animarte.
O puedes presenciar una bonita puesta de Sol. El momento más feliz de mi vida fue cuando fui al Palau de las Arts en Valencia. No me acuerdo bien de lo que vi en esa excursión que hice cuando estaba estudiando 1º de Bachillerato.
Lo que sí que me acuerdo fue que salimos de madrugada de La Unión. Yo me coloqué en el autobús junto a la ventana. Aún era de noche. Poco a poco, vi cómo el Sol iba saliendo por el horizonte. Fue un espectáculo precioso. Contemplé cómo el cielo iba cambiando de color sin darme apenas cuenta.
Pasó de tener un color azul oscuro a tener un color azul claro. La noche iba desapareciendo y daba paso a un nuevo día. Creo que es una metáfora de lo que puede ser nuestra vida. Por muy oscura que se vea, siempre acaba saliendo el Sol. La noche se esfuma y comienza un nuevo amanecer.
Fue el instante más feliz de toda mi vida.
viernes, 29 de mayo de 2015
CARTAS A BIBI
Hola a todos.
Aquí os traigo una nueva carta que Jorge le escribe a Bibi.
Veamos lo que le dice.
Mi amada Bibi:
Ha sido muy doloroso visitar esta tarde a tu madre.
La Silvia que conocí hace algún tiempo no se parece en nada a la Silvia que está en la segunda planta del hospital. No la reconozco.
Se nota que es una mujer herida en lo más hondo. Germán tampoco estaba con ella esta tarde. Le has preguntado dónde estaba. Tu madre ha insistido en que estuvo un rato con ella por la mañana.
-Pero se marchó enseguida-respondió-Tiene que trabajar.
No quiere hablar del hecho de que ya no vaya a poder tener más hijos. No quiere ni pensar que el mayor deseo de Germán era ser padre.
-Vendrá más tarde-te aseguró.
Lo que más me asusta es que tus mayores temores se han cumplido y Germán ha supuesto una verdadera decepción. Algo que tu madre no quiere admitir.
Veo a una mujer que se siente muy sola. Que no entiende el porqué su marido desde hace un mes se ha alejado tanto de ella.
-¡No me hables de divorcio!-te rogó.
-Nadie ha hablado de eso-le recordaste.
-Germán me quiere de verdad. ¡Yo sé que me quiere!
Pero tu madre sufre por él. Llora por él. Y yo lo único que quiero es darte todo mi valor para afrontar esta dura prueba que os ha puesto la vida. Quiero que sepas que no tienes nada que temer cuando estamos juntos, mi adorada Bibi.
Tu madre se quedó profundamente dormida. Tu abuela y tú os turnáis para cuidar de ella. Pedrito todavía no ha venido a verla.
-Mi hermano tiene que asimilar demasiadas cosas-me confesaste en un aparte-Sabe que nuestra madre está ingresada. Pero no le he contado que ha perdido a su futuro hermanito.
-Puedes empezar a contárselo poco a poco-te sugerí.
-El problema es todo lo que ha venido después. No sólo con mi madre...
Estabas hablando de Germán. Si te soy sincero, me he llevado una gran decepción con ese hombre.
Hace poco, pensaste que estabas embarazada. Yo me asusté porque no me veía preparado para ser padre. Creo que te lo he contado varias veces. Germán fue a buscarme.
Habló conmigo actuando como si fuera tu padre. Entonces, me di cuenta de que estaba cometiendo un grave error. Te bajó el periodo mientras tu madre estaba de luna de miel y supimos que no íbamos a ser padres. Aún así, fue muy triste porque nos habíamos hecho a la idea de que íbamos a tener un hijo.
Me gustaría poder hablar con él. Decirle que me parece el mayor cobarde que jamás he conocido.
¿Acaso todo el sermón que me echó no se lo aplica? ¿Acaso ha olvidado que su mujer le necesita?
Los dos regresamos a casa.
-Te agradezco que estés a mi lado, Jorge-me dijiste.
-He aprendido una lección-admití-No quiero ser como Germán.
Te llevé a casa al tiempo que tu abuela salía.
-¿Dónde está Pedrito?-le preguntaste cuando bajaste del coche.
No escuché la respuesta. Nos habíamos despedido ya. Regresé a mi casa, ya que vivimos muy cerca el uno del otro. Vivimos en la misma urbanización.
Mi padre estaba trabajando. Pero mi madre se encontraba poniendo la compra en su sitio en la cocina. Le dije que iba a salir más tarde.
-¿Es que piensas ir a ver a esa chica?-me espetó, refiriéndose a ti.
Nunca entendí el porqué mi madre no podía soportar el verte contigo.
-Esa chica, como tú la llamas, es mi novia-le contesté.
Mi madre abrió el frigo. Al mismo tiempo, empezó a quejarse.
Dijo un montón de tonterías acerca de ti que no vale la pena recordar. Yo opté por ignorarla. Vi cómo metía lomo colocado en una bandeja y envuelto en plástico en el congelador.
Cerró con fuerza el frigo. Me miró casi con rabia.
-¡Nunca estás en casa por culpa de ella!-me acusó-¡Bibiana te está alejando de nosotros! ¡Soy tu madre!
-Bibi me necesita-le recordé.
-Su madre se casó hace poco. Tendría que estar con ella en el hospital el que es ahora su marido. ¡Tú no tienes nada que ver con esa familia!
-Bibi es mi novia. ¡Y me pienso casar con ella!

Llevo mucho rato dándole vueltas al asunto.
Me di una ducha fría antes de ponerme la misma ropa que llevaba antes y salir.
Quiero pensar que mis padres me entienden. No obstante, ellos fueron adolescentes hace mucho tiempo. Las cosas eran distintas. Pero los sentimientos seguían siendo los mismos que yo estoy experimentando. Ellos también debieron de haberse enamorado.
No conozco mucho acerca del noviazgo de mis padres. Mis padres son algo mayores que tu madre.
Quiero pensar que se casaron porque se amaban. Porque querían estar siempre juntos. Deseo creer que fui concebido con amor.
Aunque no siempre se cumple eso. No siempre un hijo es concebido por amor.
Me colé en tu habitación tras haber trepado por la fachada de tu casa. Tu hermano estaba durmiendo.
-Te estaba esperando-me dijiste cuando me abriste la ventana de tu habitación.
Estabas sola con Pedrito cuando llegué. La luz de tu cuarto estaba encendida.
Cuando yacimos desnudos en tu cama, me olvidé de todo.
Pensé que te estaba ayudando a olvidarte de todo cuando mis labios se apoderaron de tus labios. Cuando nos besamos de manera larga y profunda. Cuando mi lengua saboreó el interior de tu boca.
Quiero pensar que no estabas pensando en nada cuando te besé en el cuello repetidas veces. O cuando besé uno de tus pechos.
-Te quiero-te susurré.
Y mis manos acariciaron todo tu cuerpo.
Escribo estas líneas mientras permanezco acostado a tu lado en la cama, sintiendo tu respiración.
Me estás abrazando.
Aquí os traigo una nueva carta que Jorge le escribe a Bibi.
Veamos lo que le dice.
Mi amada Bibi:
Ha sido muy doloroso visitar esta tarde a tu madre.
La Silvia que conocí hace algún tiempo no se parece en nada a la Silvia que está en la segunda planta del hospital. No la reconozco.
Se nota que es una mujer herida en lo más hondo. Germán tampoco estaba con ella esta tarde. Le has preguntado dónde estaba. Tu madre ha insistido en que estuvo un rato con ella por la mañana.
-Pero se marchó enseguida-respondió-Tiene que trabajar.
No quiere hablar del hecho de que ya no vaya a poder tener más hijos. No quiere ni pensar que el mayor deseo de Germán era ser padre.
-Vendrá más tarde-te aseguró.
Lo que más me asusta es que tus mayores temores se han cumplido y Germán ha supuesto una verdadera decepción. Algo que tu madre no quiere admitir.
Veo a una mujer que se siente muy sola. Que no entiende el porqué su marido desde hace un mes se ha alejado tanto de ella.
-¡No me hables de divorcio!-te rogó.
-Nadie ha hablado de eso-le recordaste.
-Germán me quiere de verdad. ¡Yo sé que me quiere!
Pero tu madre sufre por él. Llora por él. Y yo lo único que quiero es darte todo mi valor para afrontar esta dura prueba que os ha puesto la vida. Quiero que sepas que no tienes nada que temer cuando estamos juntos, mi adorada Bibi.
Tu madre se quedó profundamente dormida. Tu abuela y tú os turnáis para cuidar de ella. Pedrito todavía no ha venido a verla.
-Mi hermano tiene que asimilar demasiadas cosas-me confesaste en un aparte-Sabe que nuestra madre está ingresada. Pero no le he contado que ha perdido a su futuro hermanito.
-Puedes empezar a contárselo poco a poco-te sugerí.
-El problema es todo lo que ha venido después. No sólo con mi madre...
Estabas hablando de Germán. Si te soy sincero, me he llevado una gran decepción con ese hombre.
Hace poco, pensaste que estabas embarazada. Yo me asusté porque no me veía preparado para ser padre. Creo que te lo he contado varias veces. Germán fue a buscarme.
Habló conmigo actuando como si fuera tu padre. Entonces, me di cuenta de que estaba cometiendo un grave error. Te bajó el periodo mientras tu madre estaba de luna de miel y supimos que no íbamos a ser padres. Aún así, fue muy triste porque nos habíamos hecho a la idea de que íbamos a tener un hijo.
Me gustaría poder hablar con él. Decirle que me parece el mayor cobarde que jamás he conocido.
¿Acaso todo el sermón que me echó no se lo aplica? ¿Acaso ha olvidado que su mujer le necesita?
Los dos regresamos a casa.
-Te agradezco que estés a mi lado, Jorge-me dijiste.
-He aprendido una lección-admití-No quiero ser como Germán.
Te llevé a casa al tiempo que tu abuela salía.
-¿Dónde está Pedrito?-le preguntaste cuando bajaste del coche.
No escuché la respuesta. Nos habíamos despedido ya. Regresé a mi casa, ya que vivimos muy cerca el uno del otro. Vivimos en la misma urbanización.
Mi padre estaba trabajando. Pero mi madre se encontraba poniendo la compra en su sitio en la cocina. Le dije que iba a salir más tarde.
-¿Es que piensas ir a ver a esa chica?-me espetó, refiriéndose a ti.
Nunca entendí el porqué mi madre no podía soportar el verte contigo.
-Esa chica, como tú la llamas, es mi novia-le contesté.
Mi madre abrió el frigo. Al mismo tiempo, empezó a quejarse.
Dijo un montón de tonterías acerca de ti que no vale la pena recordar. Yo opté por ignorarla. Vi cómo metía lomo colocado en una bandeja y envuelto en plástico en el congelador.
Cerró con fuerza el frigo. Me miró casi con rabia.
-¡Nunca estás en casa por culpa de ella!-me acusó-¡Bibiana te está alejando de nosotros! ¡Soy tu madre!
-Bibi me necesita-le recordé.
-Su madre se casó hace poco. Tendría que estar con ella en el hospital el que es ahora su marido. ¡Tú no tienes nada que ver con esa familia!
-Bibi es mi novia. ¡Y me pienso casar con ella!
Llevo mucho rato dándole vueltas al asunto.
Me di una ducha fría antes de ponerme la misma ropa que llevaba antes y salir.
Quiero pensar que mis padres me entienden. No obstante, ellos fueron adolescentes hace mucho tiempo. Las cosas eran distintas. Pero los sentimientos seguían siendo los mismos que yo estoy experimentando. Ellos también debieron de haberse enamorado.
No conozco mucho acerca del noviazgo de mis padres. Mis padres son algo mayores que tu madre.
Quiero pensar que se casaron porque se amaban. Porque querían estar siempre juntos. Deseo creer que fui concebido con amor.
Aunque no siempre se cumple eso. No siempre un hijo es concebido por amor.
Me colé en tu habitación tras haber trepado por la fachada de tu casa. Tu hermano estaba durmiendo.
-Te estaba esperando-me dijiste cuando me abriste la ventana de tu habitación.
Estabas sola con Pedrito cuando llegué. La luz de tu cuarto estaba encendida.
Cuando yacimos desnudos en tu cama, me olvidé de todo.
Pensé que te estaba ayudando a olvidarte de todo cuando mis labios se apoderaron de tus labios. Cuando nos besamos de manera larga y profunda. Cuando mi lengua saboreó el interior de tu boca.
Quiero pensar que no estabas pensando en nada cuando te besé en el cuello repetidas veces. O cuando besé uno de tus pechos.
-Te quiero-te susurré.
Y mis manos acariciaron todo tu cuerpo.
Escribo estas líneas mientras permanezco acostado a tu lado en la cama, sintiendo tu respiración.
Me estás abrazando.
jueves, 28 de mayo de 2015
EL PRIMER AMOR
Hola a todos.
Hoy, me gustaría hablaros del primer amor.
Cuando uno se enamora por primera vez, siente algo que nunca antes había sentido. Siente cómo su corazón se acelera cuando está cerca de la persona que le gusta.
Quiere hablar. Pero las palabras se le atoran en la garganta.
Le gustaría poder decirle tantas cosas. Y, al mismo tiempo, tiene miedo de hablar.
Podría pasarse las horas muertas mirándole sin ser vista. Pero, cuando esa persona tan especial te mira, apartas la mirada rápidamente.
Sientes cómo la sangre se te agolpa en las mejillas. Las piernas te tiemblan con violencia. No sabes lo que te pasa.
Sientes un extraño revoloteo en el estómago. Le idealizas en tu mente. Pero, aún cuando descubres que también tiene defectos, lo amas en su humanidad. Nos ha pasado a todos. Esa historia de amor puede haber sido algo platónico.
Pero también pudo haber sido una bonita historia al ser correspondida. Puede continuar toda la vida. O puede haberse truncado por distintos motivos. Lo cierto es que el primer amor es algo que nunca se olvida.
Se guarda para siempre en nuestra memoria. Y nuestro corazón lo conserva. Lo recordamos con nostalgia. Y con cariño...
Hoy, me gustaría hablaros del primer amor.
Cuando uno se enamora por primera vez, siente algo que nunca antes había sentido. Siente cómo su corazón se acelera cuando está cerca de la persona que le gusta.
Quiere hablar. Pero las palabras se le atoran en la garganta.
Le gustaría poder decirle tantas cosas. Y, al mismo tiempo, tiene miedo de hablar.
Podría pasarse las horas muertas mirándole sin ser vista. Pero, cuando esa persona tan especial te mira, apartas la mirada rápidamente.
Sientes cómo la sangre se te agolpa en las mejillas. Las piernas te tiemblan con violencia. No sabes lo que te pasa.
Sientes un extraño revoloteo en el estómago. Le idealizas en tu mente. Pero, aún cuando descubres que también tiene defectos, lo amas en su humanidad. Nos ha pasado a todos. Esa historia de amor puede haber sido algo platónico.
Pero también pudo haber sido una bonita historia al ser correspondida. Puede continuar toda la vida. O puede haberse truncado por distintos motivos. Lo cierto es que el primer amor es algo que nunca se olvida.
Se guarda para siempre en nuestra memoria. Y nuestro corazón lo conserva. Lo recordamos con nostalgia. Y con cariño...
miércoles, 27 de mayo de 2015
PRIORIDADES
Hola a todos.
No es bueno llevar tantos blogs seguidos. Me he propuesto terminar en cuanto pueda mi blog novela Ecos del pasado. Una vez que la haya terminado, pienso cerrar el blog hasta nueva orden. Y lo mismo va a pasar con mis otros blogs.
Ecos del pasado es mi gran asignatura pendiente. Me está costando muchísimo trabajo sacarla adelante. Por eso, quiero tomarme las cosas con calma.
Los otros blogs también son mi asignatura pendiente. No es bueno llevar tantas cosas en mente. Lo más probable es que deje este blog abierto. "Un blog de época" siempre será mi blog principal.
No descarto hacer entradas en los otros blogs. Más que nada porque se trataría de un cierre temporal.
En estos momentos, lo que más necesito es centrarme. Estar tranquila.
Poder terminar todas las historias que tengo sin terminar. Pero me está costando muchísimo trabajo llevar esta empresa hasta su final.
De momento, os digo los blogs que permanecerán abiertos. Al menos, por ahora.
-"Un blog de época", ya lo he dicho, no va a cerrar. Es mi blog principal. Seguiré haciendo entradas. Poco a poco, estoy recuperando la ilusión por pasarme por aquí. Por hacer entradas.
-Ecos del pasado tiene una historia que merece ser terminada.
-"El blog de lady Parthenia Westland". Encontré este blog hace muchísimo tiempo mientras intentaba acceder a este blog. Se me había olvidado la contraseña. Creé "El blog de lady Parthenia Westland" hace ya cuatro años. Lo creé y lo dejé sin hacer ninguna entrada. No sabía qué hacer con él. De pronto, volví a verlo. Me acordé de él. Lo he convertido en un blog homenaje a este personaje secundario de Pecados inconfesables. ¡Adoro a Parthenia! ¡Merecía tener su propia historia! Básicamente, consiste en que lady Parthenia lleva un diario. Y anota en su diario todo lo que le pasa. Salen todos los personajes de la saga de los Knight. Y sí, Mikhail Kurkov pasa de villano a héroe al ser el joven del que Parthenia se enamora y que, a su vez, la ama.
De momento, eso es todo. De vez en cuando, los otros blogs se abrirán para que tengan aire. Para que no se queden en el olvido.
Por lo menos, hasta que me decida a cerrarlos de manera definitiva.
No es bueno llevar tantos blogs seguidos. Me he propuesto terminar en cuanto pueda mi blog novela Ecos del pasado. Una vez que la haya terminado, pienso cerrar el blog hasta nueva orden. Y lo mismo va a pasar con mis otros blogs.
Ecos del pasado es mi gran asignatura pendiente. Me está costando muchísimo trabajo sacarla adelante. Por eso, quiero tomarme las cosas con calma.
Los otros blogs también son mi asignatura pendiente. No es bueno llevar tantas cosas en mente. Lo más probable es que deje este blog abierto. "Un blog de época" siempre será mi blog principal.
No descarto hacer entradas en los otros blogs. Más que nada porque se trataría de un cierre temporal.
En estos momentos, lo que más necesito es centrarme. Estar tranquila.
Poder terminar todas las historias que tengo sin terminar. Pero me está costando muchísimo trabajo llevar esta empresa hasta su final.
De momento, os digo los blogs que permanecerán abiertos. Al menos, por ahora.
-"Un blog de época", ya lo he dicho, no va a cerrar. Es mi blog principal. Seguiré haciendo entradas. Poco a poco, estoy recuperando la ilusión por pasarme por aquí. Por hacer entradas.
-Ecos del pasado tiene una historia que merece ser terminada.
-"El blog de lady Parthenia Westland". Encontré este blog hace muchísimo tiempo mientras intentaba acceder a este blog. Se me había olvidado la contraseña. Creé "El blog de lady Parthenia Westland" hace ya cuatro años. Lo creé y lo dejé sin hacer ninguna entrada. No sabía qué hacer con él. De pronto, volví a verlo. Me acordé de él. Lo he convertido en un blog homenaje a este personaje secundario de Pecados inconfesables. ¡Adoro a Parthenia! ¡Merecía tener su propia historia! Básicamente, consiste en que lady Parthenia lleva un diario. Y anota en su diario todo lo que le pasa. Salen todos los personajes de la saga de los Knight. Y sí, Mikhail Kurkov pasa de villano a héroe al ser el joven del que Parthenia se enamora y que, a su vez, la ama.
De momento, eso es todo. De vez en cuando, los otros blogs se abrirán para que tengan aire. Para que no se queden en el olvido.
Por lo menos, hasta que me decida a cerrarlos de manera definitiva.
martes, 26 de mayo de 2015
EL HOMBRE IDEAL
Hola a todos.
Hace algunos años, escribí en una hoja lo que quería que tuviera el que debía de ser mi Príncipe Azul. Aún me acuerdo de lo que escribí. Quizás, esté pidiendo un imposible.
1-El aspecto físico no me importa. Todos los hombres tienen un encanto especial. Puede ser que tenga unos ojos bonitos. O una sonrisa amigable...Yo lo veo así.
2-Que sea alegre. Siempre es bueno que un hombre te haga reír.
3-Que sea romántico.
4-Que sea cariñoso con todo el mundo.
5-Que sea alguien en quién pueda apoyarme. Sobre todo, en los peores momentos. Un hombre así vale su peso en oro.
6-Alguien que me valore como persona. Que no me esté criticando por mis kilos de más.
7-Que me escuche.
8-Que me respete.
9-Que sea amable y educado. ¿Dónde están los hombres así?
10-Que pueda confiar en él.
11-Que no tenga secretos conmigo y que yo tampoco tenga secretos con él. Lo importante en una relación es la confianza.
12-Que sea un buen amante.
13-Que sea un buen compañero en la vida.
14-Que me quiera por cómo soy. Esto es un poco el resumen de todo. Quiero a un hombre que sea cariñoso, comprensivo y atento. No estoy pidiendo mucho. ¿No es así?
Lo que pasa es que los años pasan.
Ya no soy ninguna jovencita. Empiezo a pensar que soy demasiado exigente. O que me he vuelto una cínica con respecto al amor.
Hace algunos años, escribí en una hoja lo que quería que tuviera el que debía de ser mi Príncipe Azul. Aún me acuerdo de lo que escribí. Quizás, esté pidiendo un imposible.
1-El aspecto físico no me importa. Todos los hombres tienen un encanto especial. Puede ser que tenga unos ojos bonitos. O una sonrisa amigable...Yo lo veo así.
2-Que sea alegre. Siempre es bueno que un hombre te haga reír.
3-Que sea romántico.
4-Que sea cariñoso con todo el mundo.
5-Que sea alguien en quién pueda apoyarme. Sobre todo, en los peores momentos. Un hombre así vale su peso en oro.
6-Alguien que me valore como persona. Que no me esté criticando por mis kilos de más.
7-Que me escuche.
8-Que me respete.
9-Que sea amable y educado. ¿Dónde están los hombres así?
10-Que pueda confiar en él.
11-Que no tenga secretos conmigo y que yo tampoco tenga secretos con él. Lo importante en una relación es la confianza.
12-Que sea un buen amante.
13-Que sea un buen compañero en la vida.
14-Que me quiera por cómo soy. Esto es un poco el resumen de todo. Quiero a un hombre que sea cariñoso, comprensivo y atento. No estoy pidiendo mucho. ¿No es así?
Lo que pasa es que los años pasan.
Ya no soy ninguna jovencita. Empiezo a pensar que soy demasiado exigente. O que me he vuelto una cínica con respecto al amor.
lunes, 25 de mayo de 2015
UN POEMA DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
Hola a todos.
Todos conocemos al gran Gabriel García Márquez. Nos hizo un hermoso regalo al llevarnos al pueblo imaginario de Macondo. Al presentarnos a personajes inolvidables como Úrsula, Rebeca, Arsenio, Remedios La Bella.
Nos presentó a un coronel que no tenía quién le escribiera. Nos habló de amor y de otros demonios. Nos narró la crónica de una muerte anunciada.
Lo siento. No me gustó nada El amor en tiempos del cólera. Florentino debió de haber enviado a Fermina al Infierno nada más conocerla por insufrible. Florentino es un gran personaje y se merecía a alguien mejor.
Gran novelista, conocido periodista y también poeta.
Navegando por Internet, he encontrado este bonito soneto de Gabriel García Márquez.
Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente esUNA
líquida armonía.
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempoPARA
ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
yPOR
la rosa se desangra el día.
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
Más o menos, alguien hizo este bonito retrato de cómo sería Macondo.
Todos conocemos al gran Gabriel García Márquez. Nos hizo un hermoso regalo al llevarnos al pueblo imaginario de Macondo. Al presentarnos a personajes inolvidables como Úrsula, Rebeca, Arsenio, Remedios La Bella.
Nos presentó a un coronel que no tenía quién le escribiera. Nos habló de amor y de otros demonios. Nos narró la crónica de una muerte anunciada.
Lo siento. No me gustó nada El amor en tiempos del cólera. Florentino debió de haber enviado a Fermina al Infierno nada más conocerla por insufrible. Florentino es un gran personaje y se merecía a alguien mejor.
Gran novelista, conocido periodista y también poeta.
Navegando por Internet, he encontrado este bonito soneto de Gabriel García Márquez.
Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente esUNA
Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempoPARA
y cabe todo abril en una rosa
yPOR
Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.
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