domingo, 7 de junio de 2015

LA VERSIÓN EXTENDIDA DE "VOLVERTE A VER"

Hola a todos.
El título de la entrada lo dice todo.
Me gustaría poder realizar una versión extendida de mi cuento Volverte a ver. 
Pienso que podría ser una buena idea convertir esta historia de amor en una novela, aunque sea una novela corta. No sé. Puede parecer una locura, pero tengo mucha fe en esta historia. Hay mucho romanticismo y mucho sentimiento a flor de piel.
Yo creo que podría funcionar. No sé cuándo llevaría a cabo la versión extendida porque considero que necesita algunos cambios.
Verá la luz. Aunque sea dentro de mucho tiempo, pero verá la luz. Es una promesa que me he hecho a mí misma.
Aquí os dejo con un pequeño fragmento de la versión extendida.
Espero que os guste.

                                 Le había robado el sueño desde que besó su mano cuando la conoció.
                                 Es el aire que respiro, pensaba embelesado. Sentía que era de ella desde que la vio por primera vez. Que era ella, a su vez, suya. En todos los sentidos...
                                 Los recuerdos de otros besos que había dado seguían ahí, fijos en su mente. Pero no sentía lo mismo que experimentaba cuando la besaba.
                                Había tenido que ir lejos de su casa hasta encontrarla. Pero había valido la pena.
                                Al meterse en su cama por las noches, al besarla, se sentía el hombre más feliz del mundo. Al posar sus labios sobre uno de los pechos de ella para besárselo, sentía que su corazón iba a estallar de gozo.
                                Sentía los brazos de ella rodeando su cuerpo para abrazarle. Se dejaba llevar por sus sentimientos, cerraba los ojos y besaba con deleite su cuello.
                                 No pensaba en nada más. Le parecía raro estar tan lejos del lugar donde había nacido.
                                 Todo lo que le había pasado desde que abandonó el Monasterio de San Ginés de la Jara hasta llegar a aquel lugar. Incluso, su propio nacimiento. Todo le parecía ilógico, menos estar con ella. Amarla.

sábado, 6 de junio de 2015

SIGMUND FREUD Y LOS EXTRATERRESTRES

Hola a todos.
La entrada de hoy es muy breve. Tan sólo quiero hacer referencia a una frase salida de la boca de Sigmund Freud.
Con sus ensayos y sus teorías acerca de la sexualidad y de todo lo que se guarda en nuestra mente, incluso, nuestros deseos más reprimidos, Sigmund Freud revolucionó los campos de la Psiquiatría y de la Psicología a principios del siglo XX. De alguna manera, nos hizo mirar de frente todos los tabúes que la sociedad nos había impuesto durante siglos.
No obstante, su vida privada también fue muy turbulenta, digna de hacerse un estudio psicológico con ella.
Sin embargo, no vengo a hablaros del Freud psiquiatra, sino del Freud opinador.
A principios del siglo XX, llevaba algún tiempo comentándose que podía haber vida en otros planetas. El creer en la existencia de los extraterrestres no es algo reciente, sino que es más viejo.
Freud no se resistió a dar su opinión sobre el tema. Quizás, sea una de las frases más acertadas que jamás se han dicho sobre el fenómeno alien:

"La más clara prueba de que existe vida inteligente en otros planetas, es que todavía no han venido a visitarnos".

Quizás, Freud tenga razón.
Solemos imaginar a los extraterrestres como civilizaciones mucho más modernas y adelantadas que la nuestra, donde las guerras no existen.
¿Qué dirían al llegar aquí y ver que nos estamos matando entre nosotros?

 Freud opina sobre la existencia de aliens y parece dar en el clavo.

viernes, 5 de junio de 2015

LOS AMORES PERDIDOS

Hola a todos.
No sé si os acordaréis de un cuento que publiqué hace algún tiempo en este blog. Se llamaba Volverte a ver. A pesar de ser una historia muy cortita, he de reconocer que ha sido la que más me ha llenado.
Contaba la historia de una pareja de enamorados que se veía forzada a separarse al ser él llamado para pelear en Cuba durante la guerra. Es una historia que, por desgracia, se sigue repitiendo a fecha de hoy. Matrimonios y parejas de enamorados se ven obligados a separarse por culpa de la guerra. Es una de las peores separaciones que hay.
Pasan los días. Puede que tardes algún tiempo en recibir una carta de tu marido. De tu novio...
Hay que ponerse en la situación de esas mujeres que se quedan en casa esperando. De esos hombres que están combatiendo. Aunque en los últimos tiempos ocurre al revés. Son ellas las que salen a luchar. Y ellos son los que se quedan en casa esperando.
Pero la situación es la misma.
Se vive con el mismo miedo. Con la misma incertidumbre...¿Cuándo tendré noticias suyas? ¿Cuándo volverá a casa?
Volverte a ver tenía un final feliz. El protagonista volvía a casa. Se reencontraba con su amada, que lo había esperado pacientemente. Hablaban de casarse.
Por desgracia, en la vida real, esas cosas no siempre ocurren. Quién se ha ido no siempre regresa a casa. Es una situación terrible que se ha repetido a lo largo de los siglos.
Siempre han habido guerras. Siempre ha habido quién se ha quedado en casa esperando. Rezando y sufriendo.
Mientras, ha habido quién ha tenido que partir para el frente. La guerra separa familias. Destroza a los enamorados.
El que se ha ido puede regresar. Pero, ¿y si no regresa nunca? Antes, no quedaba ni el consuelo de ir a llorar a su tumba.
Lo enterraban en una fosa común. En la actualidad, los cadáveres son repatriados en un elevado %. Pero eso no es consuelo.
Esa persona no va a regresar. Deja a alguien que lo amó con todo su ser destrozado. Se puede salir adelante. Pero no se puede olvidar que una guerra ha roto una unión. Ha roto una pareja.
Desgraciadamente, esta situación parece estar condenada a repetirse eternamente si los humanos seguimos matándonos entre nosotros. Por mucho que se hable en contra de las guerras, éstas siguen. Y son cada vez más destructivas. Más letales...El sufrimiento de las personas importa un ardite. Se trata de pura maldad. Los que sufren las guerras son las víctimas más inocentes de todas.

miércoles, 3 de junio de 2015

UNA FRASE DE CORÍN TELLADO

Hola a todos.
He hablado con anterioridad de Bárbara Cartland en este blog.
Esta entrada no la hago para hablar de Bárbara Cartland, sino de la que es, sin duda, la Dama de la Novela Romántica en España: Corín Tellado.
Escribió a lo largo de su vida cerca de 1.000 novelas románticas. También cultivó otros géneros como la novela erótica y la fotonovela. Algunas de sus historias fueron adaptadas en formato televisivo.
Podía escribir una novela en cuestión de una semana. A lo largo de sus historias, vemos un cambio progresivo en la sociedad que nos rodea. Fiel a su estilo, nunca dejó de escribir.
En su manera de ser, era abierta y sincera. Decía lo que pensaba sin tapujos.
Aquí os dejo con una frase suya que seguro que os sorprenderá. Pertenece a una entrevista que le realizó el periodista Juan Apesteguía hace unos cuantos años.

-¿Justifica al que lo pierde todo por amor?
-No justifico al que pierde la dignidad. A lo mejor digo esto porque nunca estuve realmente enamorada. Fue una suerte. 

 Foto de Corín Tellado en su juventud.

martes, 2 de junio de 2015

CARTAS A BIBI

Hola a todos.
Aquí os traigo una nueva carta que Jorge le escribe a Bibi.
Veamos qué es lo que le cuenta.

                               Mi adorada Bibi:

                               No puedo conciliar el sueño esta noche.
                              Te has quedado en el hospital con tu madre. Tu pobre abuela necesita descansar. Piensas que tu madre estará mejor contigo. Hace ya dos días que viste por última vez a Germán.
                               Me despedí de ti esta tarde cuando llegamos juntos a la isla, atravesando el puente que la une con Vigo.
                                Te di un beso en la mejilla a modo de despedida. Pero también te besé con ternura en los labios.
                                Miro a tu pobre madre cuando voy a verla al hospital. Tengo la sensación de que algo ha muerto en el interior de Silvia. La veo cada vez más delgada. Me cuentas que intentas obligarla a que coma.
-El problema es que no quiere comer-te lamentas-Incluso, no quiere ponerse de pie como le ha mandado el médico que haga. Le ha dicho que es bueno que camine. Pero ella parece no querer seguir viviendo.
                              A pesar de todo, Silvia se ha dado cuenta de muchas cosas durante el tiempo que lleva ingresada en el hospital.
                              Tú y yo nos aferramos a los recuerdos de nuestros primeros tiempos como novios. ¿Te acuerdas?
                              Vivimos en la misma urbanización, aquí, en Toralla. Fuimos juntos al mismo colegio.
                              Cuando empezamos a ir al mismo instituto, nuestra relación cambió. Cuando salíamos al recreo, te ibas con tus amigas. Yo me reunía con mis colegas, pero no podía dejar de mirarte.
                               Nuestra primera cita fue para ir a buscar setas al bosquecillo que hay detrás de la urbanización. Te llevaste un libro que había sido de tu padre y me indicabas qué setas eran comestibles y qué setas eran venenosas. Yo soy muy malo en esa lid. Pero tú parecías una experta. Me dijiste que tu padre te había enseñado.
                               Teníamos trece años en aquella época.
                              Cuando nos despedimos, te di un beso en la mejilla.
                              Nuestra siguiente cita también fue en el bosquecillo, pero fuimos a recoger hojas secas. Era otoño.
                              Al despedirnos, fuiste tú la que me diste un beso en la mejilla.
-Me gustas mucho, Bibi-me atreví a decirte.
-A mí también me gustas mucho, Jorge-me confesaste.
-¿Te gustaría ser mi novia?
-¡Me encantaría!
-¡Guay!
                               Desde aquella tarde, nos convertimos en inseparables. Tú eras mi novia.
                              El primer beso en los labios te lo di cuando cumpliste catorce años y estaba tan nervioso que nuestros dientes chocaron.
                                Aprendimos a besar juntos con el paso del tiempo.
                                Lo único que deseo es que tu madre se recupere y vuelva a ser la mujer dinámica que conozco. Y lo que más deseo además es que mis padres nos entiendan. Ellos tuvieron mi edad. Debieron de amar. Debieron de amarse. Tus padres sí se quisieron mucho, mi adorada Bibi. Pedrito y tú sois el fruto del amor que se profesaron.
                              Quiero decirte que todo irá bien.



                            Nunca te dejaré. ¡Te quiero tanto, Bibi! Mi corazón te pertenece desde hace ya cuatro años.

UNA FRASE DE CARLOS RUIZ ZAFÓN

Hola a todos.
El otro día, empecé a leer la novela de Carlos Ruiz Zafón Marina. 
No es un autor que me entusiasme precisamente. Sin embargo, es la clase de escritor al que uno admira y envidia a partes iguales porque ha logrado escribir libros que se han convertido en auténticos best sellers. 
La novela que estoy leyendo es bastante curiosa. Cuenta la historia de amor entre un chico llamado Óscar y una chica llamada Marina. Hasta ahí va todo bien. Sin embargo, en paralelo, va contándose la historia de una especie de científico loco, Mijail, quién pasa de dedicarse a realizar prótesis ortopédicas a convertirse en una especie de animal salvaje y sobre el que Marina y Óscar investigan.
Lo cierto es que esta historia ha logrado engancharme porque es como ver una verdadera historia de misterio y de terror, pero de las de antaño. Antes, lograban darte miedo con sólo insinuarte lo que iba a pasar. Ahora, las películas de terror son más bien gore. Te revuelve las tripas, pero no te dan miedo.
Miedo de verdad como el que te produce una de mis películas favoritas, Nosferatu. Al leer Marina, me he reencontrado con ese miedo primigenio. Miedo hacia lo que no podemos ver. Miedo de lo que se insinúa que va a pasar. El que te llega a las entrañas, sin necesidad de revolvértelas con un espectáculo innecesario de vísceras.
Eso es el verdadero miedo.
Os dejo con esta frase de esta estupenda novela.

Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Éste es el mío.

 Verdadero terror gótico en la Barcelona de la segunda mitad del siglo XX. Hasta la portada refleja muy bien el espíritu de la novela. Portada de Marina, de Carlos Ruiz Zafón.

lunes, 1 de junio de 2015

EL TIEMPO PASA MUY RÁPIDO

Hola a todos.
Quizás, éste sea uno de mis temas fetiche. El paso del tiempo...
Es probable que no nos demos cuenta. Pero el tiempo pasa muy rápido.
Puede que suene a tópico. Sin embargo, es una gran verdad. Un día, eres un niño pequeño. Vas al colegio. Cuando te quieres dar cuenta, ya no eres un niño. Eres un adolescente. Y tienes que estudiar en el instituto. Después del instituto, dejas de ser un adolescente. Ya te has convertido en una persona adulta. Tienes que tomar una decisión con respecto a tu futuro.
De eso se trata el ser adulto. De tomar decisiones. Cada decisión que tomes, te afectará a tu vida a lo largo de los años siguientes.
Puede ser que tomes una decisión que sea la correcta en ese momento. Más tarde, te puedes arrepentir de haberla tomado. No hay vuelta atrás. No existe una máquina del tiempo que te permita volver atrás. A la niñez...
Nos sentíamos protegidos en nuestra niñez. Teníamos a nuestras familias, que velaban por nosotros.
Los adultos se enfrentan en solitario a la vida. Sí, seguimos teniendo a nuestras familias. Pero hemos de volar por nuestra cuenta. Cometeremos errores. Ellos nos consolarán en un momento determinado.
Pero estaremos solos encarando la vida. De eso se trata.
La vida adulta nos afecta de muchas manera. Hay quién no quiere crecer nunca.
Hay quién quiere seguir siendo un niño. Madurar implica también sufrir. Uno sufre cuando piensa que se ha equivocado. Cuando siente que ha perdido algo muy valioso. Nadie en este mundo quiere sufrir. Sin embargo, no nos escapamos del dolor. Está demasiado presente en nuestras vidas.
Madurar también podría decirse que es dolor. ¿Se es feliz siendo maduro? Yo creo que nadie es feliz de forma completa.
Hay cosas que te alegran el día, por muy pequeñas que sean.
Siempre hay algo en tu mente que te angustie. Siempre hay algo que te impide ser completamente feliz. No sé si he analizado esto antes. Pero lo sigo pensando. Nadie es feliz al 100%. Siempre tenemos algo que nos preocupa. Un problema económico...Un problema sentimental...
Si he de ser sincera, no me gusta sufrir. Pero no me queda otra que sufrir. ¿Soy feliz en estos momentos? Digamos que no. Cuando mire atrás algún día, me daré cuenta de que tenía razón. No soy feliz. ¿Estoy tranquila? Digamos también que no.
Tengo treinta y un años. Cuando me dé cuenta, tendré treinta y dos.
No podré detener el paso del tiempo. No podré volver atrás.
No se puede hacer eso.